Branding personal: El arte de venderte

En la era de los influencers, no es raro oír hablar de eso del “branding personal”. Sin embargo, esto no es algo solo propio de los creadores de contenido. Muchas personas han construido a su alrededor una marca para, a través de ella, posicionarse como expertas en un ámbito y vender así sus productos.

Un ejemplo que suele venir a la cabeza es el de Ferran Adrià, cuya marca es él mismo y no tanto su restaurante. Es su nombre, y todo lo que este implica, el que vende.

Como Ferran Adrià, hay otros muchos casos de profesionales de diferentes sectores que han trabajado su branding personal, es decir, han construido una marca.

¿Puedes tú también crear una marca personal? La respuesta, obviamente, es sí, y nosotros podemos guiarte en el proceso.

“Tu marca es una puerta de entrada a tu verdadero trabajo”.
— Dave Buck

— Oli Gardner
— Oli Gardner

¿Qué es el branding personal?

El branding personal es lo mismo que el branding “normal”, solo que aplicado a una persona y no a una empresa. En otras palabras, constituye todos los procesos y elementos estratégicos con los que se crea una marca personal.

Una manera más visual de explicarlo es entender que, como personas, podemos ser marcas e ir dejando huellas en nuestro camino. Dónde y cómo se dejan esas huellas y el camino que vamos haciendo es de lo que se encarga el branding.

Como vamos a ver con varios ejemplos, el branding personal se utiliza para posicionarse como profesional dentro de un sector, aumentando así la autoridad y la visibilidad.

De alguna manera, gracias al personal branding generamos una idea concreta de quiénes somos en la mente del resto. Ferran Adrià, por ejemplo, se presenta como un cocinero (y empresario) visionario, creativo y arriesgado. Esto le ha valido una gran autoridad dentro de la alta cocina y también entre el público general.

Branding personal vs. branding corporativo o de una marca

Cuando hablamos de branding generalmente pensamos en el branding de una marca, pero lo cierto es que, como hemos visto, el branding también puede ser de una persona.

¿Cuáles son, por tanto, las diferencias?

  • El branding personal se construye alrededor de uno mismo y se asocia al nombre de una persona, el corporativo alrededor de una empresa (sin personificarla).

 

  • El branding corporativo no depende de una persona. Aunque dentro de una empresa haya trabajadores importantes, si uno de esos trabajadores se fuese de la empresa, esto no afectaría al branding corporativo.

 

  • El branding personal busca posicionar a un profesional de manera cercana y concreta, vinculándose a sus propios valores. En cambio, el branding corporativo posiciona una identidad empresarial creada ipso facto para un fin comercial concreto.

 

Las diferencias parecen claras, pero a veces convergen. Por ejemplo, una persona puede desarrollar su propio branding y, al mismo tiempo, que este se relacione estrechamente con el branding de una corporación. En el caso de Ferran Adrià se ve claramente cómo su branding personal está íntimamente ligado al branding de El Bulli, el que fue su restaurante más emblemático. Lo mismo ocurría con Steve Jobs y Apple.

En conclusión, el branding personal consiste en tratar a la persona como si fuese una empresa.

Branding personal vs. branding corporativo o de una marca
Branding personal vs. branding corporativo o de una marca

¿Por qué las marcas personales están triunfando?

Avanzábamos que estos últimos años se han incrementado las marcas personales y, en consecuencia, los brandings personales. ¿La razón? Una necesidad de humanización y de conexión con el público.

Mientras que antes todo eran empresas y los profesionales independientes se presentaban como tales, ahora son las empresas las que parecen querer construir una identidad de marca humana y cercana, aplicando incluso preceptos del branding personal.

En nuestra búsqueda de personas, y no de corporaciones, seguimos a más influencers que empresas, aunque en realidad estos creadores no dejan de ser marcas en sí mismas.

Sabiendo esto, no es extraño que cada vez más profesionales autónomos (los ya ampliamente conocidos como “freelance”) se esfuercen en trabajar su branding personal para posicionarse, aumentar su autoridad y destacar dentro de un mercado muy saturado.

Hemos visto cómo Ferran Adrià lo logró mostrándose como un cocinero innovador y que hacía del plato un lienzo sobre el que expresar su arte culinario. Otros cocineros se diferenciaron y destacaron de otra manera. José Andrés, por ejemplo, trabajó su branding personal para posicionarse como un chef internacional y muy concienciado socialmente.

 

Elementos sobre los que se construye el branding personal

Cuando empezamos a trabajar un branding personal, debemos hacerlo sobre tres grandes pilares: lo que decimos, lo que hacemos y la actitud con la que lo decimos y lo hacemos.

  • ¿Qué decimos? Como profesionales del sector en el que queremos posicionarnos, decimos algo. Y lo decimos con nuestras palabras, pero también con nuestros gestos o con las imágenes u otros recursos que usamos para comunicarnos. Lo que expresamos (a través del medio que sea) proyecta una imagen de nuestra marca personal.

 

  • ¿Qué hacemos? Nuestra manera de trabajar habla por sí sola, y esa manera debe ser coherente con la imagen que queremos dar. No sirve de nada expresar nuestro compromiso con el medio ambiente si luego hacemos un uso irresponsable de plásticos.

 

  • ¿Cómo somos? La actitud con la que decimos y hacemos también es crucial. Factores como mantener un tono adecuado o tener predisposición para ayudar determinan nuestro branding personal.

 

Cómo desarrollar un branding personal efectivo

Seguir la estela de grandes estrategias de branding personal como la de Ferran Adrià o algunos influencers no es sencillo, pero sí es posible cuando tenemos la guía adecuada. Nosotros, para tu suerte, la tenemos y queremos compartirla contigo.

Define tus objetivos de branding personal

El objetivo principal de tu estrategia de branding personal debe ser posicionarte como una autoridad dentro de un ámbito.

Para definir mejor ese objetivo, es fundamental contestar a dos preguntas:

  • ¿Qué es lo que aportas a ese ámbito que es único y diferente a lo que ofrecen el resto de tus competidores?

 

  • ¿Qué huella quieres dejar en tus clientes?

 

Las respuestas te ayudarán a determinar tu misión, a saber cómo venderte y a establecer objetivos más concretos que te llevarán al principal. Algunas de estas metas, que deben ser SMART, pueden ser:

  • Conseguir X número de clientes

 

  • Aparecer mencionado en medios de comunicación locales

 

  • Llegar a X número de seguidores en redes sociales

 

  • Recibir X número de reseñas positivas
Define tus objetivos de branding personal
Define tus objetivos de branding personal

Crea tu historia personal

La narrativa tiene un papel cada vez más importante en el branding, especialmente en el personal.

Las historias se recuerdan mejor y, sobre todo, conectan a un nivel más profundo. Esto, sumado a que la marca personal siempre resulta más cercana, convierte la unión de storytelling y branding personal en una combinación ganadora para construir una marca.

Un ejemplo de buen storytelling, también dentro del sector gastronómico, es el de Daviz Muñoz. Este cocinero siempre ha compartido sus inicios, e incluso tiene un documental en el que cuenta de primera mano cómo vivió la apertura de su primer restaurante, durmiendo en el almacén y trabajando casi 24 horas diarias. De este modo, logra posicionarse como un hombre “hecho a sí mismo” y despierta la empatía del público, incluso del que, por una cuestión económica, nunca podrá comer sus menús.

 

Abre tus redes sociales y tu página web

Por lo general, los profesionales que desarrollan su marca personal lo hacen en entornos online. Aunque hay quienes disponen de una tienda física, normalmente su “lugar” está en internet.

En consecuencia, es imprescindible para el branding personal contar con redes sociales y página web. Estas casas digitales deben optimizarse para que reflejen la identidad de marca, cuidando los mensajes, las imágenes y el resto de recursos que se incluyan en ellas.

Las redes sociales son plataformas que, por su diseño y su funcionalidad, favorecen la conexión entre personas. Es por ello que resultan incluso más interesantes para las marcas personales que para las corporativas.

Sobre qué red social elegir, depende de dónde está tu público, de la naturaleza de tu marca y de cómo quieras presentarte. Ferran Adrià, por ejemplo, busca resultar cercano a través de Instagram, pero no tiene presencia en TikTok porque ni su audiencia está ahí ni él va a sacar nada positivo de crear contenido en una red tan dinámica.

Sin embargo, Daviz Muñoz, que tiene un perfil más “joven” y su contenido (hacer y probar recetas) encaja mejor con la red de la generación Z, sí tiene TikTok.

En cuanto a la página web, esta es más estática que las redes sociales, por lo que debe diseñarse para ser representativa de aquello más característico y profundo de la marca. En este sentido, es importante trabajar los textos para que posicionen en buscadores y para que transmitan un mensaje claro.

Diferénciate de tu competencia

Al establecer tus objetivos habrás tenido que contestar a qué es lo que aportas de manera única. Para llevar a cabo una estrategia de diferenciación, deberás ahondar en esta respuesta. El branding personal es único porque no hay nadie como tú, pero debes saber comunicarlo.

El análisis de la competencia te ayudará a ver más claro qué es aquello que nadie más hace y que te permitirá destacar. Lo “distinto” puede ser desde un servicio/producto concreto hasta el modo que tienes de comunicarte.

Encuentra a tu público y háblale

Si volvemos al ejemplo de los cocineros, veremos que el modo de comunicarse de Ferran Adrià o de José Andrés, que se dirigen a un público más adulto y con un alto poder adquisitivo, es diferente al de Karlos Arguiñano, cuyos restaurantes o programas de televisión se centran en comida casera y que llegan a un público más general.

Es por ello que Karlos Arguiñano cuenta chistes, mientras que Ferran Adrià resulta más profesional en sus intervenciones públicas.

No te quedes en lo online

Hemos mencionado que el branding personal se desarrolla principalmente en línea, pero es importante, siempre que se pueda, salir de ahí.

Participar en eventos, escribir un artículo para una revista en papel o lanzar un producto físico (como un libro) te acercarán a la audiencia y te darán visibilidad en más medios.

 

¿Necesitas ayuda para desarrollar tu branding personal? ¡Déjanos un comentario!