Renovarse o morir: El arte del rediseño de la marca

¿Alguna vez has visto un anuncio de televisión o un contenido en redes de una marca y has pensado “vaya, algo ha cambiado”? Entonces, seguro que lo que había ocurrido era un rediseño de la marca, es decir, un cambio en la comunicación y la presentación de la marca.

Este rediseño se dejará ver sobre todo en lo visual (en el logo, los colores, el tipo de fotografía…), pero también en otros elementos no tan visibles (el tono de comunicación, los valores o incluso la misión). Por supuesto, estos cambios no implican una ruptura total con lo de antes, pues entonces estaríamos hablando más bien de la creación de una nueva marca, pero sí suponen una revisión del pasado para construir un presente más adecuado para la marca y para su evolución.

Esta palabra “evolución” es clave. Si tienes una marca, ¿cuántas veces has pensado que ya no representaba el “ahora” y que se había quedado algo anticuada? Una marca crece y se desarrolla, y el modo en el que se comunica también debe hacerlo.

“Tu marca es la inversión más importante que puedes hacer en tu negocio”.
— Steve Forbes

Steve Forbes
Steve Forbes

Es entonces cuando entra en juego el rediseño de la marca, con el objetivo de transmitir mejor aquello que la marca es.

¿Qué es un rediseño de marca?

Aunque ya hemos introducido el concepto de rediseño de marca, es momento de abordarlo con más detalle.

Lo primero es entender que un rediseño parte siempre de una estrategia. Las decisiones sobre qué se cambia tanto a nivel interno como externo deben tomarse tras un análisis exhaustivo. En este análisis lo normal es darse cuenta de que, desde que se diseñó la marca, esta ha cambiado o se ha definido mejor.

Esto es muy normal que ocurra en empresas de nueva creación o startups, cuyo branding se construye desde cero cuando la marca en sí ni siquiera ha comenzado su andadura. Aunque los elementos del branding se puedan definir con conciencia y estrategia, es al cabo de un tiempo, cuando el negocio empieza a hacerse un hueco en el mercado y a desarrollarse, que la marca se define con más practicidad y realidad, y también lo hace su branding.

Los principales factores que se revisan al abordar la tarea de un rebranding son:

¿Cuáles son las diferencias entre branding y rebranding?

Tal y como veníamos diciendo, el rebranding es una revisión del branding. Por supuesto, esto es simplificar mucho lo que implica llevar a cabo un rediseño de una marca, pero en esencia la diferencia está en ese repaso a lo ya establecido.

Mientras, el branding sería el diseño inicial de la marca cuando esta se crea y no hay nada de lo que se parta o que se pueda revisar.

Es obvio que un branding no empieza estrictamente desde cero, pues las decisiones relativas a la construcción de la identidad de marca se basan en un análisis del público objetivo, de la competencia, de los valores que se quieren transmitir… No obstante, el branding nace con la marca.

También es crucial entender que, aunque el rediseño es una iteración del branding, una vez ese rediseño se asienta, se convierte en el branding.

¿Cuándo se necesita un rediseño de marca?

No hay un momento exacto en el que una marca deba hacer un rebranding. No tiene que haber pasado un tiempo concreto, sino que más bien depende de cuándo la marca siente que debe cambiar su comunicación para adecuarla mejor a lo que es y a lo que quiere transmitir. Es decir, no hay que buscar tanto el momento como sí la razón:

La marca está desactualizada

Es común que empresas que llevan tiempo en el mercado, hagan varios rediseños a lo largo de su historia. Es su manera de adaptar su imagen a los nuevos tiempos y modernizarse. Ejemplos de ello son McDonald’s, Coca-Cola y otras grandes corporaciones que renuevan su identidad y su posicionamiento de marca.

El branding original ya no refleja los valores de la marca

Es normal, y forma parte de la evolución de una marca, que los valores cambien o unos se hagan más fuertes que otros. Es entonces cuando hay que hacer un rediseño que represente estos cambios. Un caso que respondería a esta necesidad sería el de Clotsy, una marca de ropa sostenible que antes se identificaba con el lema “plastic warriors” pero se dio cuenta de que su misión iba mucho más allá que reducir plásticos. Es por ello que el nuevo lema es “future warriors”.

La marca no es coherente

En ocasiones, cuando una marca empieza, lo hace sin los recursos o la estrategia necesarios, o simplemente las prisas llevan a crear una identidad de marca poco coherente con lo que es la marca en sí. Cuando la situación cambia y el error resulta evidente, es momento de un rediseño estructurado.

Cuando la marca sufre una crisis de reputación

Puede darse el caso de que la marca sea criticada por sus valores originales y el mensaje que ha transmitido. Esto es lo que le ocurrió a Victoria’s Secret, a la que no le quedó otro remedio que trabajar durante años en un rebranding global e integral que le alejase de lo anterior.

La marca está perdiendo cuota de mercado

Cuando los competidores logran más y más éxitos y se posicionan como los preferidos por el público, es momento de revisar la marca propia y ver qué se está haciendo mal o que se podría hacer mejor. En este sentido, el rediseño sería parte de una estrategia de diferenciación. Un ejemplo es el de Microsoft, que en los últimos años ha renovado su imagen para volver a ser relevante entre una clientela que cada vez quería más a Apple.

El público objetivo es uno diferente al que el branding original consideraba

Antes hemos mencionado cómo Heura es un ejemplo de ello. En su estrategia de marca tuvo que incluir a un público más general, lo que a nivel comunicativo se ha traducido en mensajes enfocados en ser una alternativa sostenible a la carne y crear un movimiento alrededor de su misión (reducir el consumo de animales).

El público objetivo es uno diferente al que el branding original consideraba
El público objetivo es uno diferente al que el branding original consideraba

Qué debe tenerse en cuenta al hacer el rediseño de una marca

Antes de ver el paso a paso de un rediseño, conviene compartir algunas recomendaciones que harán el proceso más sencillo y efectivo:

  • Cuenta con profesionales del branding: el rediseño de una marca no puede realizarlo nadie que no sepa todo lo que implica. De hecho, como hemos visto, muchas veces este rebranding es consecuencia de un mal planteamiento del branding inicial y de no haber contado con expertos desde un primer momento. Para que no vuelva a ocurrir, ponte en contacto con una agencia de branding especializada y confía en su saber hacer.
  • Prepárate para la introspección: el rediseño implica una revisión, es decir, un análisis y un reconocimiento de los puntos débiles y fuertes. También supone dejar que la marca crezca y se transforme, algo no siempre fácil si uno no está abierto al cambio.
  • Busca el momento adecuado: aunque nunca habrá uno perfecto, es importante valorar estratégicamente cuándo lanzar el nuevo diseño. Por ejemplo, muchas marcas utilizan su aniversario, pero evitan épocas como la navidad o las rebajas. Aunque el rediseño sea para mejor, al cliente puede costarle un poco asimilarlo, por lo que es conveniente que no coincida con grandes campañas comerciales para que estas no se vean afectadas ni haya una gran cantidad de comunicaciones.

Ejemplos de grandes rediseños de marca

Aunque ya hemos mencionado algunos ejemplos de rediseños de marca, queremos analizar otros que, por su finalidad y su éxito, resultan inspiradores para marcas de todo tipo.

Telefónica

El de Telefónica era un branding muy reconocible, ya que apenas había cambiado a lo largo de los años. La imagen que proyectaba era la de una empresa “de toda la vida” y que todo el mundo conocía.

El rediseño de marca era una apuesta arriesgada. ¿Por qué cambiar algo tan cotidiano y que funcionaba bien? Porque era momento de actualizarse. Telefónica es una empresa con 100 años de historia, pero tenía que mirar hacia el futuro para crear otros 100 años de historia.

Por supuesto, en el rediseño se tuvo en cuenta ese pasado y se rescató, aunque con un aspecto más modernizado, un logo anterior en el que la T también estaba formada por puntos. Un recuerdo de lo de antes que se proyecta hacia lo de después.

Como es lógico, no todo es el logo, o al menos no todo es una cuestión visual. Que haya cinco círculos representa los cinco pilares corporativos de la empresa (Telecomunicaciones, Transformación, Tecnología, Talento y Trascendencia) y también las cinco áreas geográficas donde tiene presencia (España, Reino Unido, Alemania, Brasil e Hispanoamérica).

Magnum

La firma de helados hizo cambios muy sutiles en su branding, pero los necesarios para enfatizar uno de sus valores: el carácter premium de sus productos.

El dorado pasó de ser el color secundario al principal, y con él todo lo que evoca y, en consecuencia, la marca quiere evocar (lujo, placer, experiencia, fuerza, contemporánea…). En definitiva, valores que ya formaban parte de la marca y que han ido evolucionando con ella hasta ser imprescindibles en su concepción.

Sevilla (ciudad)

Las ciudades también tienen marcas, y estas evolucionan con su población. Un ejemplo de ello es Sevilla, que en 2021 rediseñó su marca.

Quienes se encargaron de esta tarea quisieron que, en cada elemento del branding, se respirase la esencia de la ciudad y aquello que la hacía única. El punto de partida fue el efecto de luces y sombras que tiene lugar en Sevilla una vez al año a causa de la posición del sol.

Se trató así de dar una imagen de la Sevilla de siempre, pero que al mismo tiempo fuese contemporánea, destacando sus lugares comunes y dándole un aspecto renovado. Buscaba también que el público se sintiese parte de la marca y, por lo tanto, de la ciudad, por eso lo verbal invitaba a la conversación con eslóganes como “Hola Sevilla” o “muy desconocida”.

¿Cómo hacer un rediseño de marca en 5 pasos?

Es ahora el momento de esquematizar el proceso de rediseño de una marca, sin olvidar que no es algo que una persona no experta pueda completar por sí misma, sino que se requiere de tiempo, conocimiento y experiencia profesional.

1. El análisis previo

No es ningún secreto que para saber qué hay que cambiar o qué ha dejado de encajar con la marca, hay que hacerse preguntas y contestarlas. Solo así sabremos cuáles son las necesidades y cómo deben abordarse en el rediseño.

Estas son algunas cuestiones que deben valorarse durante esta primera etapa:

  • Qué comunica la marca y qué imagen está dando (cuál es la percepción).
  • Cuál es el público objetivo y cuál el público al que la marca logra impactar (es decir, cuál es el cliente real y no solo el ideal).
  • Cuáles son los valores de la marca en la actualidad y cuáles son los más importantes.
  • Cuáles son las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de la maca (esto es, su análisis DAFO).
  • A dónde quiere llegar la marca y cuál es su posicionamiento deseado.
  • Por qué existe el sentimiento de que se necesita un cambio en el diseño.
  • Cuál es la propuesta de valor de la marca y cómo esta es diferente a la de los competidores.
  • Cuál es el contexto social que se está viviendo (por ejemplo, valores como la sostenibilidad están en alza y las marcas que no los poseen pierden cierta confianza del público).

Como consejo adicional, pide a los diferentes empleados y personas importantes en la empresa (por ejemplo, inversores o clientes fieles) que colaboren en este análisis y aporten su opinión.

2. Plantea los objetivos

Los objetivos a corto, medio y largo plazo son cruciales. Recordemos que el rediseño es una cuestión que afectará a la marca en todas sus vertientes y globalmente. Por eso mismo, hay que establecer cuáles son las metas que se pretenden conseguir con ese rebranding.

Esto ayudará a trabajar luego con un foco, pero también a tomar la decisión final sobre si es necesario o no. Cuando el porqué no se tiene claro, no es conveniente sumergirnos en un proceso que lo cambiará todo. Al mismo tiempo, puede que un rediseño no sea lo que se requiere, por ejemplo, si el objetivo resulta ser tener una web más actual o atractiva. En este caso, solo se necesita una nueva web, pero no modificar toda la identidad de la empresa.

3. Traslada el análisis y los objetivos a un plan concreto

Esta es la parte más complicada y en la que los profesionales realmente marcan la diferencia. Debemos entender que conceptos como la psicología del color requieren de experiencia para poder aplicarlos.

Cuando una agencia especializada recibe la información del qué se quiere, por qué y para qué, es capaz de poner todos los datos, que muchas veces son abstractos, sobre el papel para construir la nueva imagen.

Es decir, de la idea debe pasarse a la acción y empezar a establecer cómo será la nueva identidad visual y verbal de la empresa.

4. Crea un nuevo diseño de tu marca

Establecida ya cuál es la acción, es momento de empezar a crear los nuevos elementos del branding.

El rediseño lo abarcará todo, de modo que no quede nada que pueda ser anterior y confundir sobre qué es la marca ahora. Importante también que cada elemento se trabaje de manera individual, pero recordando que forma parte de un conjunto y que, en consecuencia, debe haber consistencia de marca.

No olvidemos tampoco que no solo se cambia un logo por otro. Deben construirse también nuevos procesos de atención al cliente o incluso de trabajo interno dentro de la empresa, que reflejen el mensaje renovado que la marca transmite.

Todo lo referente al rediseño de la marca y las aplicaciones de los nuevos colores, logos, tono de comunicación… Deben quedar recogidos en un manual de marca.

5. Comunica el rediseño de marca

Una vez la marca queda renovada, es momento de relanzarla.

No siempre es algo que sea fácil ni exitoso (sobre todo al principio). De hecho, hay marcas que se han encontrado con el rechazo inicial de su rebranding y que incluso han tenido que regresar al anterior.

Para paliar al máximo esta actitud negativa del público, la estrategia de comunicación del nuevo diseño debe destacar qué implica ese cambio, por qué es positivo y cómo beneficiará también al consumidor (por ejemplo, un nuevo packaging más sostenible).

 

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El poder del branding emocional: Conectando corazones

Conecta con el consumidor y conviértelo en tu cliente. El branding emocional podría definirse así, pero sería reducir el potencial de este enfoque. La realidad es que el branding emocional genera conexiones, diferenciación y valor de marca.

El “cómo” consiste en construir una relación profunda con el cliente, viéndolo como mucho más que un comprador. Para ello, es imprescindible ser estratega, pero, sobre todo, ser empático y colocarse en el lugar del consumidor, entendiendo sus necesidades no solo de productos/servicios, sino de experiencias. No se trata solo de vender, sino de ofrecer y transmitir también unos valores.

Citacion agencia branding de Zig Ziglar por HolaQueTal.es “La gente no compra por razones lógicas. Compran por razones emocionales”.

“La gente no compra por razones lógicas. Compran por razones emocionales”.

— Zig Ziglar

Ejemplos de marcas que han trabajado su branding emocional hay muchos. Son aquellas que han logrado conectar con sus clientes y que estos las vean como más que una empresa. Disney, Apple, Dove… Son casos de éxito reconocidos y evidentes, pero el branding emocional también es apto (y beneficioso) para empresas más pequeñas, como Heura, Platanomelón o Nice Things.

¿Qué es el branding emocional?

Hasta ahora hemos dado algunas pinceladas sobre qué es el branding emocional y cómo esa segunda palabra (“emocional”) es el gran pilar de su definición y de su modo de enfocar las estrategias de branding.

No obstante, conviene profundizar un poco más en qué consiste y en cuáles son el resto de sus pilares.

Recordando qué es el branding

El objetivo del branding es lograr que la marca se identifique, se posicione y se perciba de un modo concreto.

A través de los diferentes elementos que lo conforman, que deben tener consistencia y coherencia entre sí y representar los valores y la identidad de marca, el branding se encarga de que la marca:

  • Tenga personalidad y esta se transmita al cliente.
  • Se reconozca y se diferencie por esa personalidad.
  • Genere confianza y credibilidad.
  • Conecte con el cliente.

Como es lógico, el consumidor toma un papel protagonista en la definición y puesta en marcha de todas las estrategias del branding.

Recordando qué es el branding - HolaQueTal.es
Recordando qué es el branding – HolaQueTal.es

El objetivo del branding emocional

Recordado qué es el branding, es momento de adentrarnos en esa rama “emocional”.

El branding emocional, según Joël Desgrippes (diseñador y creativo francés), “consiste en conectar emocionalmente con las personas en su vida diaria”. No se busca, por lo tanto, un solo punto de contacto en forma de venta, sino impactar en el cliente de manera constante, profunda y trascendente.

En definitiva, la meta es tocar los corazones de los clientes para dejar una huella en ellos, haciendo que la marca no solo se reconozca, sino que se perciba desde la confianza. Para ello, es crucial humanizar la marca y presentarla como algo más que una corporación con un objetivo comercial. De este modo, el consumidor la asociará a sentimientos positivos e incluso se sentirá parte de ella.

La emocionalidad en las nuevas empresas

Nos encontramos en un paradigma empresarial en el que se prima la emocionalidad. Los consumidores tienen muy en cuenta esa conexión para tomar la decisión de compra definitiva, valorando no solo el producto/servicio o su precio, sino también la experiencia que han tenido con la marca o lo que esta representa a un nivel más humano.

Es por ello que triunfan marcas como Zubi o Nice Things. Este último caso es un claro ejemplo de cómo priorizar valores emocionales. La empresa fue fundada por un matrimonio y esa idea de “familia” y “unión” se ha transmitido a través de la publicidad, de los tejidos y colores de la ropa o de la decoración acogedora de sus tiendas. Es decir, a través de diferentes elementos del branding.

En consecuencia, aspectos como la sostenibilidad, la ética, la cercanía, los deseos, las aspiraciones, los fines benéficos o el compromiso social pasan a ser fundamentales.

5 cosas sobre el branding emocional que debes saber

Si quieres aplicar el branding emocional a tu marca, primero hay cinco cosas que debes saber (y que te gustarán):

El storytelling es su mejor aliado

La narrativa tiene un papel crucial en el branding, especialmente en el emocional.

Las marcas que comunican sus mensajes construyendo historias generan una mayor conexión, aportando autenticidad y cercanía. El resultado es que la marca se recuerde mejor y cale en la mente del consumidor.

Da a un porqué a todo y perfecciona cada elemento del branding

El branding emocional coloca los valores, la misión y la visión de la marca en el centro de la estrategia. En consecuencia, todas las acciones que parten de un branding emocional lo hacen con un porqué muy marcado.

Esa conceptualización del porqué en cada uno de los elementos del branding aporta consistencia a la marca y la humaniza.

Mejora el posicionamiento de marca

Una marca puede diferenciarse por su precio, por su diseño, por su comunicación… Pero el mayor éxito es lograr que esas diferencias se conviertan en un posicionamiento de marca claro y único en el mercado.

Cuando el branding emocional entra en juego, esto es más sencillo, pues hemos visto como la conexión genera recuerdos y ayuda a transmitir mejor el mensaje.

Humaniza a la marca, pero también al consumidor

La humanización es en los dos sentidos. El consumidor ve a la marca como más humana, pero la marca también ve al consumidor como más humano.

El marketing tradicional ha tendido a percibir al cliente como un número más en unos informes de ventas. La incorporación de la emocionalidad en la estrategia ha ayudado a cambiar esto. La audiencia ahora es una de las grandes protagonistas de la marca y participa en ella. El branding emocional requiere conocer al cliente como persona, sus necesidades, sus sentimientos, sus comportamientos, etc.

Fideliza a los consumidores

Como consecuencia de esa humanización del cliente y de la conexión con él, el branding emocional favorece que ese cliente se convierta en embajador.

Al percibir que es parte de la marca, el consumidor es más proactivo a la hora de recomendarla y de hablar de ella. De este modo, conseguir un cliente ya no es solo conseguir una venta, sino la posibilidad de ganar un embajador.

 

Fideliza a los consumidores - HolaQueTal.es
Fideliza a los consumidores – HolaQueTal.es

Cómo crear un branding emocional efectivo

Existen una serie de prácticas, estrategias y enfoques que ayudan a crear un branding emocional para la marca. Son, en esencia, técnicas que llevadas a cabo nos conducen hacia esa conexión emocional con el cliente y hacia la creación de una marca humana que se asiente sobre sus valores.

Conoce al consumidor desde el neuromarketing

En los últimos años, el neuromarketing ha conseguido cada vez más adeptos.

El neuromarketing estudia cómo funciona nuestra mente cuando decidimos qué comprar o vemos un anuncio comercial. Gracias a estos estudios se puede saber qué tipo de música sonando en una tienda invita más o menos a la compra. También es el neuromarketing el que ha descubierto que poner precios acabados en 0,99 en lugar de redondearlos hace que el producto/servicio se venda mejor.

En lo que respecta al branding emocional, el neuromarketing puede ayudar a entender mejor el proceso mental del consumidor ante la compra (por ejemplo, estableciendo qué emoción hay que despertar para terminar de convencerle o qué colores les transmiten más urgencia).

Apuesta por el marketing de influencers

Una de las mejores maneras de conectar con la audiencia es humanizar la marca, pero eso no tiene que significar obligatoriamente que las personas que trabajan en la marca deban enseñar su cara. En cambio, quienes sí enseñan su cara sin reparos son los influencers.

Con una buena estrategia de marketing de influencers, se puede elegir a perfiles de creadores que encajen con los valores de la marca y ayuden a humanizarla. Pueden convertirse, así, en la cara visible.

Al fin y al cabo, los influencers conectan mucho con sus seguidores, que confían en ellos y los ven como iguales. Contratando a esos influencers como embajadores de marca, podemos “contagiarnos” de esa cercanía.

Pon el foco en la experiencia del cliente

Sentir que el servicio es personalizado convence a cualquier cliente. Por eso, en el branding emocional es crucial el diseño de la experiencia de cliente.

Es vital asegurarse de que el consumidor, cada vez que entre en contacto con la marca, se sienta “como en casa”. Esto se traduce en no hacerle esperar, en resolver sus problemas o en cubrir sus necesidades incluso antes de que aparezcan.

Adicionalmente, y si los recursos corporativos lo permiten, es recomendable invertir en esos “extra” que hace que la experiencia sea no solo única, sino casi un lujo (packagings originales, sorteos, descuentos, invitaciones a eventos de la marca, acceso exclusivo y preferente a ventas privadas…).

Abre la conversación

El consumidor debe sentirse parte de la marca, esta es una de las bases del branding emocional. Para que así sea, deben abrirse canales de comunicación que propicien esa conversación.

Encuestas, comentarios en redes sociales, entrevistas, focus groups… Son muchos los medios disponibles, especialmente gracias a la tecnología. No obstante, no es suficiente solo con recibir la información, sino que hay que escucharla y asimilarla. Marcas como Mercadona triunfan precisamente porque permanecen atentas a lo que sus clientes dicen sobre productos favoritos que quieren que vuelvan o sobre otros que no gustan tanto.

 

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Destacando en la multitud: La importancia de la diferenciación de marca

Destacar entre la multitud no es fácil, tampoco para una marca. No obstante, se vuelve más fácil cuando se trabaja de manera específica la diferenciación de marca. Este es, sin duda, el camino hacia el reconocimiento y el impacto entre los consumidores y en el mercado.

Cumplir ese objetivo, sin embargo, no es sencillo. Requiere de estrategia y también de altas dosis de originalidad, atrevimiento y recorrido. ¿A qué nos referimos con eso? A que para destacar es fundamental ofrecer algo, u ofrecerlo de un modo, que sea distinto a lo que hacen el resto de competidores y que tenga la capacidad de sorprender a la audiencia.

“Para ser irreemplazable, hay que ser siempre diferente”

— Coco Chanel

Esto se puede conseguir de muchas maneras (por ejemplo, con un producto único o con una identidad de marca fuerte). Todas ellas las vamos a ver en este artículo.

Coco Chanel
Coco Chanel

¿Qué es la diferenciación de marca?

La diferenciación de marca abarca todas las estrategias que, de manera continua y constante, valoran la empresa y su posicionamiento en el mercado con el fin de lograr que destaque. Incidimos en la continuidad y la constancia, ya que una empresa puede variar mucho a lo largo de los años, por lo que la diferenciación debe trabajarse en cada etapa.

A los cambios propios de la empresa (como un cambio en la dirección o en la producción), se le suman cambios en el entorno. Las estrategias de diferenciación de los competidores y la evolución del mercado también influyen. Veámoslo con un par de ejemplos:

  • Font Vella había confiado su valor diferencial a su “mineralización débil”, que era también parte de su eslogan. El problema llegó cuando uno de sus competidores, Bezoya, decidió destacar por su “mineralización muy débil”. Desde ese momento, Font Vella ha tenido que buscar otros motivos por los que distinguirse, como es el hecho de ser “el agua ligera”.
  • Hace unos años Muga era una bodega que se diferenciaba por ser una bodega familiar y por tener una tonelería propia. No obstante, el paso de los años le ha hecho evolucionar su diferenciador de marca e incorporar el enoturismo. Es decir, la bodega ahora destaca no solo por ofrecer un producto único, sino también hacerlo a través de diferentes canales.

Qué es un diferenciador de marca

En esencia, el diferenciador de marca es ese valor sobre el que se asienta la diferenciación de marca. Por lo general, suele coincidir con el eslogan. En Bezoya es “mineralización muy débil” y en Coca-Cola “destapa la felicidad”.

Para que un diferenciador sea exitoso y destaque entre la multitud no puede ser corriente. Si el diferenciador de tu marca es una frase o una idea que se repite, o es similar, en otras marcas, es momento de cambiarlo. Te explicamos qué características deberá tener el nuevo:

  • Relevancia: no será un buen diferenciador si no responde a algo que la audiencia objetivo necesita.
  • Credibilidad y autenticidad: puedes intentar que aquello que te diferencie sea la atención al cliente, pero solo funcionará si verdaderamente tienes una buena atención al cliente.
  • Evolución: como hemos dicho, aunque un diferenciador fuese bueno en un momento dado, debe estar abierto al cambio si deja de serlo.
  • Exclusividad: tu diferenciador no puede ser algo que también caracterice a un competidor.

Exclusividad

Por qué la diferenciación de marca es importante

Las marcas que se diferencian mejoran sus ventas. La razón es que una marca que destaca tiene más probabilidades de ser elegida por el consumidor. Incluso cuando no es la elegida, es reconocida por el público y este la tiene en cierta estima.

El objetivo no tiene por qué ser siempre vender más, sino que esa meta comercial se convierte en una consecuencia de ser una marca reconocible e inolvidable.

Volvemos al ejemplo de Muga. Sus vinos son de los mejores y eso hace que sean más caros que los que pueden comprarse en un supermercado. No obstante, la estrategia de diferenciación sigue siendo la misma: un producto muy valioso aunque caro. Sus consumidores, por lo tanto, gozan de un poder adquisitivo alto, pero el resto de personas, aunque no les compren, ven los vinos de Muga como vinos de calidad. Justamente es eso lo que persigue la marca.

Ventajas de diferenciar tu marca

Veamos, pues, cuáles son las ventajas de apostar por la diferenciación de marca:

  • Lanzar nuevos productos (o servicios) con eficiencia y rentabilidad: cuando un producto lleva el sello de una marca única, este será aceptado en el mercado con facilidad. Esto es lo que le ocurre a Apple, por ejemplo.
  • Incrementar el valor de la marca: el cliente reconoce la marca y, en consecuencia, la valora más. Esto favorece que una marca, si realmente se ha posicionado como diferente y única, pueda permitirse subir precios y seguir siendo la preferida.
  • Mejorar las experiencias del cliente: quienes tienen productos de Apple o beben Coca-Cola sienten que están teniendo una experiencia única. Esto se logra a través de la marca, haciendo que el consumidor se sienta tan especial comprando esa marca como especial es la marca en sí.

Cómo diferenciar tu marca para que destaque entre la multitud

Sabemos en qué consiste la diferenciación de marca, cuáles son sus ventajas y por qué es clave para destacar en el mercado. La cuestión que ahora tendrás dando vueltas por tu cabeza es: ¿cómo lograrlo?

Pues bien, hay diversas maneras según cuál sea el diferenciador, es decir, con qué queramos diferenciar a la marca. El precio puede ser el diferenciador, pero también la originalidad de lo ofrecido o incluso algún elemento de su branding (como el packaging).

Diferenciación por precio

¿Sabes cuál ha sido, tradicionalmente, el diferenciador de los productos de Mercadona? Su precio. A través de sus marcas propias (como Deliplus o Hacendado), el supermercado saca a buen precio productos que fabrican grandes marcas y que, por lo tanto, suelen ser más caros.

Esto no quiere decir que para diferenciarse por precio haya que ser la marca más barata. Hay empresas que se diferencian por tener precios altos, como ocurre con Muga y con todas las que forman parte de la industria del lujo. Son, en definitiva, marcas que, por su alto coste, generan una imagen de exclusividad y autenticidad (puedes comprar un bolso Chanel de imitación, pero no será realmente un bolso Chanel ni tendrá ese valor intrínseco).

Diferenciación por marketing y publicidad

Algo tienen las campañas de Navidad de empresas como Coca-Cola, Loterías del Estado o (en Reino Unido) John Lewis, que siempre sorprenden y emocionan.

Esa sorpresa, esa originalidad y ese hacer algo diferente y emotivo es lo que las diferencia. Los consumidores esperan con ansias esos anuncios y campañas publicitarias, asociándolas con la época festiva y, por qué no decirlo, con la época de compras.

No podemos olvidar que la publicidad es normalmente el primer contacto de una marca con el cliente, por lo que diferenciarse a través de ella, y hacerlo bien, es una receta para el éxito.

Diferenciación por uso

¿Cuál es tu champú favorito? En ciertos productos o servicios elegimos los que más útiles nos parecen y los que mejor cubren nuestras necesidades. El champú es uno de esos productos, pero hay otros muchos. Si repasas tus comportamientos de compra, seguro que encuentras unos cuantos para los que te guías únicamente por la innovación, la calidad o la comodidad de su uso.

Como es lógico, para que una estrategia de diferenciación por utilización funcione, el producto o servicio debe cumplir con las expectativas. Por mucho que el diferenciador de un champú sea su olor, si este en realidad no es bueno ni agradable, su estrategia fracasará.

El modo de empleo, por lo tanto, debe ser único y ofrecer algo innovador que nadie más esté ofreciendo. Pongamos el ejemplo de Freshly Cosmetics y su Bronzing Radiance Self-Tanning Cream. Esta crema bronceadora se distingue por cómo se utiliza y por cómo funciona: se adapta a tu piel y crea un bronceado natural y progresivo.

Diferenciación por uso
Diferenciación por uso

Diferenciación por servicio o experiencia del consumidor

Las personas queremos que nos atiendan bien, y recordamos con especial interés (y ganas de repetir) a las marcas que nos han tratado correctamente. Es por ello que muchas empresas apuestan por la diferenciación por servicio.

Esta diferencia puede, a su vez, ser por:

  • Atención: en este caso es sobre los equipos de atención al cliente sobre los que recae el peso de la diferenciación. Se encargan de ofrecer un servicio que haga sentir cómodos a los clientes y que resuelva sus problemas. Un ejemplo de esto es Starbucks.
  • Seguimiento: acompañar al consumidor durante la venta, pero también durante la posventa, puede ser un factor diferenciador. Softwares como Holded ofrecen precisamente esto: ayuda para implementar sus servicios y seguimiento de la satisfacción del usuario.
  • Escucha: como vimos en este artículo sobre el papel del consumidor en el branding, empresas como Mercadona son ejemplo de cómo la escucha puede aportar valor a la marca y diferenciarla.

Diferenciación por branding

Existen marcas cuyo branding, o alguno de sus elementos, es único. Seguro que estás pensando en empresas como Haan y sus desinfectantes o Aerie y su plena inclusividad.

Empresas que, sin duda, han marcado la diferencia a través de sus packagings o sus valores, entre otros. De este modo, logran destacar en el mercado y ser reconocidas por los consumidores, que con solo una imagen, un color o un eslogan son capaces de identificar ante qué marca están.

Diferenciación por el storytelling

Las marcas cuentan historias, y hay algunas que lo hacen mejor que otras o que han logrado diferenciarse por ellas.

Se nos viene a la mente Dove y toda su narrativa sobre la belleza real de mujeres reales, pero también AirBnb y su apuesta por contar las historias de anfitriones e inquilinos, posicionándose como algo más que un portal de alquiler vacacional.

Diferenciación por la segmentación

Siempre insistimos en la importancia de estudiar el buyer persona. Es fundamental para saber cómo comunicarse con el cliente ideal, pero también, y sobre todo, para saber quién es.

Una marca puede dirigirse a la totalidad de una audiencia, pero el resultado puede ser un mensaje demasiado general, poco efectivo y que quede diluido en un mar de eslóganes. En cambio, establecer a qué segmento poblacional se le quiere vender hace más efectiva cualquier estrategia, también la de diferenciación.

 

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Branding en el marketing online: Creando una identidad digital

En un mundo en el que las noticias nos llegan a través de Twitter y compramos los productos virales de TikTok, resulta inevitable que una marca apueste por el branding en el marketing online.

La diferencia entre hacerlo y no hacerlo está en ganar relevancia y visibilidad en un entorno cada vez más digital y también cada vez más competitivo.

Pocas son por tanto las marcas que no desarrollan y posicionan su imagen de marca en canales digitales como son las webs, las redes sociales o el email marketing.

Aunque podemos dirigir la vista hacia muchas empresas que nos sirven de ejemplo en este aspecto, la que en esta ocasión vamos a tomar como modelo es El Corte Inglés. Una empresa fundada en 1940 cuando lo digital ni existía y que con el paso de los años ha tenido que evolucionar su branding tradicional hacia uno que también cuidase y posicionase su valor de marca en el entorno online.

Te invitamos a seguir leyendo este artículo en el que estableceremos qué es el branding en el marketing online y cuál es su papel en el éxito de una marca.

«Google only loves you when everyone else loves you first.»

– Wendy Piersall

Wendy Piersall
Wendy Piersall

¿Qué es el branding en el marketing online?

Si sigues las huellas digitales de El Corte Inglés no tardarás en darte cuenta  de que toda su presencia online sigue una misma línea. Y esa línea es la establecida por el branding, es decir, por el conjunto de estrategias y acciones que comunican la marca.

Dentro de esas estrategias y acciones están los colores corporativos, el logo, la experiencia de compra que se ofrece al cliente, el tono de comunicación o los valores que humanizan e identifican a la marca.

El branding por tanto invade todo lo referente a la marca, tanto en el mundo offline como el online.

Qué es el branding: el alma de un negocio

Aunque ya hemos perfilado qué es el branding, es un ámbito tan amplio y tan estratégico que merece la pena ahondar más en él.

Si entendemos que la marca, según la Asociación Española de Empresas de Branding, «no es un logo, una marca no es un packaging, una marca no es una campaña de publicidad. Ni siquiera una marca es lo que tú crees que eres como tal. Una marca es lo que los demás piensan que eres.», podríamos decir que el branding es el encargado de gestionar que esa percepción sea positiva. Por lo tanto, el objetivo del branding es construir una marca sólida a ojos del consumidor.

Para ello es fundamental priorizar la coherencia entre todos los elementos que conforman el branding y, por tanto, la marca. Estos elementos son:

  • La propuesta de valor
  • El nombre
  • La personalidad de una marca
  • La identidad visual
  • El tono de comunicación
  • Los productos y servicios
  • La experiencia de marca

El conjunto de estos elementos envía un mensaje al consumidor, que forma en su mente una imagen de qué es la marca.

El Corte Inglés por ejemplo se percibe como una marca de calidad y de confianza, dos valores que quedan representados a través de toda su estrategia de branding. Por ejemplo, esa imagen la transmiten los empleados siempre vestidos de traje y en tonos oscuros (el verde y negro corporativos) pero también su amplio catálogo lleno de importantes marcas o sus posts en redes sociales con mensajes sencillos, breves y directos.

Qué es el marketing online: más allá de lo tradicional

Lejos han quedado los días en los que marketing solo había uno, el que se daba en medios de comunicación como la televisión o directamente en los puntos de venta. Ahora a ese marketing se le llama «tradicional» y a su lado ha aparecido el marketing online, que es el que se da en entornos digitales y más recientes, como son las redes sociales, Internet, los dispositivos digitales u otras plataformas en línea.

Diferencias entre marketing online y marketing tradicional

Decimos que están «al lado» porque en ningún caso son contrarios. Son dos especialidades de un mismo campo: el marketing, que se encarga de la venta, la promoción y la comunicación de la marca. No obstante, es innegable que existen diferencias entre ellos:

  • El marketing online se da en entornos digitales.
  • El marketing online personaliza más los contenidos, pues el consumidor puede elegir verlos o no (algo que no pasa con los anuncios de la tele, por ejemplo).
  • El alcance del marketing tradicional puede ser mayor (por ejemplo, el impacto que un anuncio de TV emitido en prime time puede tener). No obstante, ese alcance también está menos segmentado (no se puede elegir a qué segmento de la población, según sus gustos o su edad, se le muestra un anuncio en el periódico, mientras que en Google Ads sí se puede targetear a grupos sociales muy específicos).
  • El marketing online es medible, pudiendo establecer qué consumidores a los que ha impactado una acción han terminado haciendo una compra.
  • El marketing tradicional tiene un costo más elevado que el online.
  • La interacción en el marketing online, gracias al desarrollo de las plataformas, es mucho más alta que en el marketing tradicional.

A pesar de estas diferencias, la estrategia general del branding debe ser común en ambos tipos de marketing. Eso sí, debe poder adaptarse a cada uno pues, como hemos visto, hay unas características concretas que el marketing online tiene respecto al tradicional (como son la inmediatez, el alcance o los canales de difusión).

Esa adaptación, que es relativamente reciente, ha dado pie al auge del branding en el marketing online, también conocido como branding digital.

Diferencias entre marketing online y marketing tradicional
Diferencias entre marketing online y marketing tradicional

Cuál es el papel del branding en el marketing online

Aproximadamente un 75% de las personas interactúan con las marcas a las que siguen. Las redes sociales se han convertido en este sentido en el canal predilecto para conocer las novedades de las marcas e iniciar conversaciones sobre ellas (y con ellas). No nos sorprende que, sabiendo esto, el branding tenga también un gran poder en todo lo concerniente al marketing digital.

El branding digital tiene el objetivo de crear y comunicar una identidad digital de la marca. Derivado de ello la marca aumentará sus beneficios de venta pero también la conexión con el consumidor, ya que las plataformas online favorecen esa relación marca-cliente.

Los beneficios del branding digital para crear una marca de éxito

Mientras que un anuncio de televisión tradicional no promueve la conversación con el cliente, sino que solo es la marca la que «habla», en Internet esa hiperconectividad no solo es posible, sino que es uno de los pilares sobre los que se asienta lo digital.

Te contamos cuáles son el resto de ventajas del branding en el marketing online:

  • Emocionalidad: normalmente en Internet se puede comunicar la marca de una manera más completa y cercana, lo que ayuda a generar emociones en el consumidor y conectar mejor con esa persona.
  • Omnicanalidad: Internet es inmenso pero no todo el público está en todos los sitios. El branding digital por lo tanto puede escoger los canales más adecuados para posicionar la marca según quién es el público objetivo, haciendo llegar el mensaje de manera más directa, productiva, rentable y eficiente.
  • Humanización: las marcas se presentan de una manera más humana en las plataformas digitales. El branding aprovecha que el canal es más directo para lanzar estrategias y llevar a cabo acciones que aportan cercanía, como puede ser el simple hecho de responder un comentario o hacer un sorteo.
  • Diferenciación: en plataformas digitales, como son las redes sociales, la comunicación puede ser más recurrente que en un anuncio en una marquesina de autobús, que solo se ve una vez y repite un mismo mensaje hasta que se cambia. Esa conversación continua permite transmitir mejor los valores diferenciadores de la marca.

Cómo crear una marca fuerte en línea

Una marca con una fuerte presencia online está más cerca de alcanzar el éxito que una que no lo está. El Corte Inglés es un ejemplo de cómo adaptarse a los nuevos medios perpetúa la notoriedad de una empresa.

En cambio, todos esos negocios locales que rechazan estar en línea siguen perdiendo las muchas oportunidades que Internet podría traerles. No desarrollar una identidad digital te condena al olvido, a la invisibilidad y pone un límite indeseado al posible crecimiento.

Para que tu marca esté en el primer grupo y no en el segundo, sigue leyendo nuestra guía para crear una marca fuerte en línea.

Cómo crear una marca fuerte en línea
Cómo crear una marca fuerte en línea

El paso a paso para crear una buena estrategia de branding en marketing digital

Crear una marca digital sólida y fuerte es el resultado de diseñar e implementar una efectiva estrategia de branding en marketing online.

Antes de presentar nuestra guía paso a paso, queremos recordar la importancia de que el branding, digital o no, tenga la capacidad de adaptarse.

La adaptación es un factor siempre importante para cualquier marca y en cualquier ámbito, pero especialmente en el digital. Donde el entorno varía más y a mayor velocidad, no puede haber resistencia al cambio.

1. Cuida la identidad visual de la marca

El branding en el marketing online debe mostrar coherencia y consistencia. Por ejemplo, no es recomendable ni lógico que una marca tenga una foto de perfil diferente en cada red social.

Esa uniformidad en la imagen de perfil debe trasladarse también a otros elementos como colores, tipografía o incluso iconos. Por supuesto, esa identidad visual debe ser la misma online y offline para que la marca sea reconocible en cualquier medio.

2. Define a tu público, encuéntralo y comunícate con él

Las plataformas online nos ofrecen la posibilidad de llegar a un público muy amplio. Si no se segmenta a esa audiencia, el mensaje corre el peligro de perderse sin causar un impacto.

Recuerda por lo tanto que ese mayor alcance puede ser negativo o positivo según se mire. Haz un buena investigación de tu buyer persona para entender qué canal digital es más adecuado para conectar con ella.

Aprovecha por lo tanto las posibilidades de las herramientas de targetización que ofrecen plataformas como las redes sociales o el email marketing. Así podrás crear mensajes personalizados y por lo tanto más efectivos. En cambio, intentar llegar a todo y a todos no traerá ningún beneficio a la larga.

3. Enfócate en crear una estrategia de marketing de contenidos

En lo que al marketing y branding digital se refiere, la creación de contenidos es la clave.

El objetivo no es publicar por publicar porque lo online lleve a esa rapidez. El objetivo debe ser priorizar siempre la calidad y crear contenidos que aporten valor al usuario, que sean relevantes y que construyan una imagen de marca positiva.

4. No olvides la coherencia

Aunque los múltiples canales para hacer branding en marketing digital requieran adaptación (por ejemplo, un vídeo en YouTube debe tener unas características de duración y formato diferentes a las de un vídeo en TikTOk), no se puede olvidar la coherencia.

Una marca sólida y reconocible lo es porque sus valores, su tono de comunicación, su identidad visual… En definitiva, su branding, se identifica en cualquier lugar. Por ejemplo, el servicio de atención al cliente online de El Corte Inglés promete la misma resolutividad y proactividad que el personal de tiendas físicas.

En este sentido es importante poner al cliente como el protagonista del branding, acompañándole en cada toma de contacto (online u offline) que tenga con la marca.

5. Aprovecha la bidireccionalidad

Como hemos apuntado, una de las ventajas del marketing digital frente al tradicional es que este favorece y facilita la interacción.

En pocas ocasiones se puede recibir feedback tan directamente como a través de canales online. El branding por lo tanto tiene en estos canales la oportunidad de colocar al cliente en el centro y analizar con detalle cuál es la percepción de la marca, estableciendo los puntos de mejora.

Por supuesto esa bidireccionalidad también potencia la conexión emocional entre marca-consumidor.

6. Diseña una estrategia de gestión de crisis

Las plataformas online, sobre todo las redes sociales, también tienen sus sombras. Entre ellas está la mayor exposición al odio o a los comentarios negativos. Por ejemplo, antes una persona a la que no le había gustado un producto enviaba su queja por email, mientras que ahora puede dejar un comentario dañino para la imagen de marca en redes sociales.

Contestar esos comentarios desde la profesionalidad y el respeto es fundamental para la imagen de la marca y por lo tanto es tarea del branding digital. De igual modo es importante tener una guía sobre cómo gestionar crisis cuando el comentario no es solo uno y peligra la reputación corporativa.

 

El branding en el marketing online es la llave para una marca actual que sabe que el éxito también se da en el mundo digital. Es por eso que muchas empresas dejan en manos de profesionales la gestión de todas esas estrategias y acciones.

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Marca tu Propio Rumbo hacia el Éxito: Estrategias Efectivas de Branding para Conquistar el Mercado

 

Construir una marca que conquiste el mercado parece a veces una ilusión, un sueño que muchas empresas tratan de cumplir. Aunque no existe una fórmula mágica para lograrlo, las estrategias efectivas de branding pueden ser la llave para abrir la puerta del éxito.

Es en la consistencia y coherencia de todos los elementos del branding donde se apoyan la identidad y el valor de una marca. Es esa solidez y diferenciación la que hace que algunas marcas pasen desapercibidas y otras sean reconocibles en todo el mundo.

¿Cómo hacer que tu marca este en el segundo grupo? Te lo contamos en este artículo.

¿Qué es el branding y por qué es esencial para el éxito empresarial?

El branding lo conforman todas las acciones, estrategias y elementos que tienen como objetivo transmitir el valor de una marca y lograr que esta conecte con el consumidor, haciéndola reconocible y relevante.

«El branding exitoso se trata de crear una conexión emocional con tu audiencia y ofrecerles valor auténtico»

– Richard Branson

Richard Branson
Richard Branson

Definición de branding

El branding es un mundo lleno de creatividad pero también mucha estrategia. Construir la imagen de una marca va más allá del diseño del logo o la elección de unos colores. Ese diseño y esos colores deben responder al objetivo de identificar, posicionar, diferenciar y transmitir la marca.

Cuando se construye una marca son las estrategias efectivas de branding las que logran que haya coherencia y consistencia entre todos los elementos que la conforman. De este modo la marca no solo resulta reconocible, sino que también se establece una conexión con el consumidor. Por ejemplo, cuando vemos el logo de la manzana mordida no solo pensamos en «Apple», sino en todo lo que la marca representa y en sus valores (calidad, profesionalidad, innovación, tecnología…).

Definición de branding
Definición de branding

Los elementos del branding

Una marca por lo tanto tiene éxito cuando todo aquello que la conforma transmite su identidad y sus valores. Para que así sea, es imprescindible considerar todos los elementos del branding de manera global y no solo como aspectos individuales e independientes.

Te contamos cuáles son estos elementos del branding y cuál es la función de cada uno:

  • La propuesta de valor: recoge los valores de una marca, haciéndola más humana y otorgándole un propósito más allá de la venta.
  • El nombre: identifica a la marca, por lo que debe ser único pero al mismo tiempo fácil de recordar.
  • La personalidad de una marca: representa los valores que humanizan a la marca y con los que los consumidores se identifican.
  • La identidad visual: es el conjunto de activos visuales propios de la marca (logo, colores, tipografía, iconos, diseño de fotografías…).
  • El tono de comunicación: es aquel con el que la marca «habla» al cliente y que ayuda a hacerla reconocible.
  • Los productos y servicios: lo que la marca ofrece también representa cómo es y debe ser coherente con su personalidad.
  • La experiencia de marca: abarca los componentes que influyen en todos y cada uno de los contactos que el cliente tiene con la marca (servicio al cliente, usabilidad web, diseño de los establecimientos, etc.).

Estas definiciones tan concisas pero abstractas a la vez suelen ilustrarse mejor con un ejemplo. Así que pensemos en una marca como Ikea.

Ikea como ejemplo para entender qué es el branding

La marca sueca de muebles se caracteriza por muchas cosas (sus tiendas, el minimalismo de sus muebles, lo asequible de sus precios…) y todas ellas persiguen el mismo objetivo: poner al consumidor en el centro. La interacción con el cliente es fundamental y es uno de sus valores, por ello cada decisión está tomada desde esa perspectiva.

  • Sus tiendas permiten que el cliente pruebe los productos y vea ejemplos de uso.
  • El packaging de sus productos intenta que estos ocupen el mínimo espacio posible para que el consumidor pueda incluso llevárselos directamente de la tienda a su hogar.
  • Los muebles vienen desmontados, pero esto permite reducir el precio final para que este sea más asequible.
  • Los diseños son más bien minimalistas (también como un guiño al origen sueco de la marca), lo que los hace adaptables a cualquier cliente o tipo de casa.

Cómo conquistar el mercado a través del branding efectivo

Nadie puede negar que Ikea ha conquistado el mercado de la venta de muebles y el interiorismo. Su ejemplo puede servir de inspiración para tu marca, pero son las estrategias efectivas de branding las que harán que logre sus propios hitos.

Te contamos cómo hacerlo.

Por qué desarrollar una estrategia de branding

Que el branding es fundamental para el éxito de una marca no es ningún secreto. Si pensamos en empresas que, como Ikea, han marcado la diferencia y son reconocibles, vemos que tras su logo, sus colores o la experiencia del cliente hay una identidad de marca sólida, reconocible y posicionada tanto en el mercado como en la mente del consumidor.

Las estrategias efectivas de branding no se quedan por lo tanto en un logo bonito, sino que se traducen en:

  • Más clientes y más fieles.
  • Alta consolidación en el mercado.
  • Más ventas, más beneficios y mayor rentabilidad de los esfuerzos dedicados al branding.

Beneficios de las estrategias efectivas de branding

El poder del branding por lo tanto llega muy lejos:

  • Diferencia a la marca: la competencia siempre va a estar ahí, la cuestión por tanto es diferenciarse de ella y hacer que el consumidor vea nuestra marca como única y de confianza. Para ello no sirve con ofrecer un producto o servicio «bueno», sino que hay que construir a su alrededor toda una identidad característica.
  • Conexión emocional: el consumidor ya no solo quiere que se le venda y comprar, quiere conectar con la marca a un nivel más profundo, recomendándola y llevando sus productos con orgullo. El branding genera esas conexiones, pues el producto/servicio, como hemos visto, es solo un elemento más.
  • Cumple objetivos: una marca debe tener siempre unas metas claras (tanto cualitativas como cuantitativas). El branding coloca esas metas en el centro de su estrategia para que cualquier acción de la marca persiga su cumplimiento, mejorando así la toma de decisiones.
  • Genera imagen de marca: y asocia una serie de ideas y valores a esa imagen de marca, de modo que el consumidor piense en la marca como un todo.
  • Despierta confianza y credibilidad: una marca sólida es percibida como familiar y cercana.
Beneficios de las estrategias efectivas de branding
Beneficios de las estrategias efectivas de branding

Estrategias efectivas de branding para desarrollar una marca exitosa

Sabemos qué es el branding y conocemos su importante papel en el éxito de una marca. El siguiente paso es establecer estrategias efectivas que favorezcan el cumplimiento de los objetivos marcados.

Lo primero que hay que destacar es que una estrategia no solo consiste en implementarla, sino en diseñarla de acuerdo a las necesidades y características de la marca.

Cómo plantear estrategias efectivas de branding

Además de establecer estrategias efectivas de branding paso a paso y considerando las particularidades e intereses de la marca, también es importante entender que el branding es un proceso continuo.

La estrategia no será efectiva si no está abierta al cambio, pues el mercado puede cambiar y también tendrá que hacerlo el posicionamiento de la marca. Un ejemplo de esto es Victoria Secret, que se enfrenta a un importante y necesario rebranding para volver a conectar con los consumidores.

Una vez aclarados estos puntos, repasemos cuáles son las directrices para plantear estrategias efectivas de branding.

Definir la audiencia objetivo

El consumidor es el gran protagonista del branding. Por lo tanto, es imprescindible definir la audiencia objetivo.

Para ello debe hacerse una investigación de mercado y determinar qué público estaría interesado en tu producto o servicio. A partir de esos datos (tanto cualitativos como cuantitativos) tendrás una primera aproximación a ese público objetivo.

Otra técnica utilizada por muchas empresas y complementaria es definir al buyer persona, es decir, una representación ficticia del cliente ideal. Ponerle cara, nombre, gustos e incluso trabajo, y tener esa imagen en mente, ayudará en la toma de decisiones sobre el branding.

Los valores, la misión y la visión

Para conectar con los clientes y posicionarse como una marca sólida y relevante, deben establecerse:

  • Una misión: el propósito de marca capaz de ser comunicado a través de todos los elementos del branding.
  • Una visión: hacia dónde va la marca y qué quiere conseguir con aquello que ofrece.
  • Unos valores: las cualidades que la definen y la hacen diferente.

Para definir estos elementos, además de tener claro el por qué de la marca, debe hacerse un análisis de la competencia. No es suficiente con establecer unas características de la marca y su producto/servicio, sino que es imprescindible encontrar y destacar aquellas que resultan diferenciadoras y únicas.

Diseñar la identidad visual de la marca

El primer contacto que un cliente va a tener con tu marca, en la mayoría de los casos, va a ser visual. Por ello es importante que todos los activos visuales de la marca (logo, colores, tipografía, iconos, imágenes…) reflejen la identidad de la marca y favorezcan su posicionamiento.

Por ejemplo, una marca joven como Urban Outfitters se preocupa de que todo aquello que el cliente ve transmita ese mensaje de vitalidad y modernidad. Para comprobarlo solo hace falta echar un vistazo a su página web, en la que prima el color y el movimiento.

Comunicar la marca

Además de con los activos visuales, una marca se comunica a través de su voz.

Aunque está claro que una marca no tiene una voz como la que tiene una persona, sí que posee un tono de comunicación que la caracteriza y le permite transmitir emocionalidad a su público.

Definir cuál es ese tono es clave para poder realizar una comunicación efectiva y consistente en plataformas como redes sociales, web o incluso slogans en tiendas.

El objetivo es que un cliente sea capaz de reconocer a la marca por su voz y que esta le transmita aquellos sentimientos y emociones asociadas a la marca.

Elegir y cuidar los canales de comunicación

No todos los canales de comunicación son aptos para todas las marcas, pues dependen en gran medida del tipo de marca qué es y del público al que se dirige.

Una estrategia efectiva de branding por lo tanto es la que establece en qué canales es más adecuado comunicarse. Asegurándose también de que en todos aquellos elegidos la imagen de marca sea reconocible.

Los canales principales son:

  • Página web
  • Redes sociales
  • Publicidad
  • Puntos de venta físicos y packaging (si los hay)
  • Atención al cliente

Qué no puede faltar en las estrategia efectivas de branding para construir una marca exitosa

Un cliente está en una tienda y, de entre todas las marcas de cereales, escoge una en concreto. ¿Qué factores determinan que un consumidor elija esa marca y no otra?

Antes de enumerar y explicar cada uno de estos factores, te adelantamos algo: todos dependen de estrategias efectivas de branding.

Relevancia

Es muy complicado que un consumidor escoja una marca que no conoce o que no le resulta relevante en algún aspecto.

La relevancia por lo tanto no tiene por qué significa ser conocida mundialmente, simplemente haberse posicionado de manera efectiva en la mente del consumidor como una marca que satisface una necesidad.

Elementos diferenciadores

Para destacar en el mercado y que los consumidores piensen en ella y no en otra una marca debe ser diferente en algún aspecto. Por ejemplo, porque aporta un valor añadido (un diseño único, un precio asequible, un programa de afiliación, etc.).

Autenticidad

La diferencia termina convirtiéndose en autenticidad, y el branding debe explotar esa idea.

Marcas como Coca-Cola se han posicionado no solo como diferentes, sino como auténticas (por ejemplo, su sabor no es simplemente diferente al de Pepsi, sino que es auténtico).

Constancia y presencia

Una marca no puede ser olvidada y para ello, especialmente en estadios iniciales, es imprescindible que esté presente (a través de los diferentes canales de branding) y que esa presencia sea constante y coherente.

Adaptación

Lo hemos mencionado antes, una marca (y el branding como estrategia para construirla) debe estar dispuesta a cambiar cuando el contexto interno o externo así lo soliciten. Lo recomendable es no esperar demasiado para hacerlo, pues esa resistencia al cambio puede ser vista como negativa y hacer que los consumidores pierdan la confianza y la conexión con la marca.

Emoción

Las marcas que triunfan en la actualidad son humanas y uno de sus valores añadidos es la emocionalidad.

Una emocionalidad que favorece la identificación y la conexión con la audiencia. Además, diferencia a la marca, pues un competidor podría de manera más o menos fácil replicar la estrategia de precios, pero no aquello que se transmite a nivel emocional.

Lealtad

Siempre es más sencillo mantener un cliente fiel que conseguir uno nuevo, por eso en una estrategia efectiva de branding nunca pueden faltar acciones para incrementar la lealtad del consumidor que ya conoce la marca.

Ejemplos de estrategias efectivas de branding

A lo largo de este artículo hemos mencionado como marcas como Ikea, Apple o Coca-Cola han implementado estrategias efectivas de branding. ¿Qué otras marcas puede servirnos también de ejemplo e inspiración?

Las campañas de la Lotería de Navidad

Hablamos de las campañas en plural porque todas cuidan mucho su branding, transmitiendo siempre un mismo mensaje y unos mismos valores.

Juegan por lo tanto claramente con la emocionalidad, mostrando siempre historias de personas que demuestran su cariño y esa colaboración. Lo hacen además en una época (la Navidad) en la que el contexto también llama a la empatía, a pasar tiempo con la gente y a ayudarse.

Aerie

En un mundo, como es el de la moda y la lencería, tan irreal y estereotípico en cuanto a la representación de cuerpo, Aerie encontró su diferencia en la misión que transmitía: inclusividad total.

La marca por lo tanto se ha posicionado como una que apuesta por la diversidad corporal, algo que queda reflejado no solo en su producto sino también en la forma que tiene de comunicarlo (para sus campañas cuentan con modelos diversas y apenas editan las imágenes).

Hawkers

Esta marca de gafas ha crecido exponencialmente en la última década (nació en 2013 y en pocos años adquirió una importante cuota de mercado).

Ese auge ha sido posible gracias a un posicionamiento arriesgado pero efectivo. Definieron muy bien a su público objetivo (un público joven de unos 20 años) y le ofrecieron un producto que le atrajese. Lo hicieron con una comunicación y un branding muy acertados: influencer marketing, ecommerce, precios asequibles y colaboración con marcas de otros ámbitos pero con el mismo público objetivo.

Sin duda la clave fue no vender solo un producto, sino toda una actitud asociada a este.

 

Como estos hay miles de ejemplos más de marcas que han conquistado el mercado gracias a estrategias efectivas de branding. La buena noticia es que con el asesoramiento profesional adecuado, tu marca también puede llegar a ese Olimpo.

Al implementar estrategias efectivas de branding, podrás marcar tu propio rumbo hacia el éxito empresarial. Conquista el mercado destacándote con una marca sólida y auténtica. ¡No subestimes el poder del branding para alcanzar el éxito deseado!

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Estrategia de marketing digital exitosa en 5 pasos

  Según un estudio de la empresa Smart Insights, el 46% de las marcas siguen sin tener una estrategia de marketing digital definida.
En mismo tiempo, el 16% que tienen una estrategia digital no la han integrado en su actividad clasica de marketing. Evidentemente si no tienes un plan en marcha:
¿Cómo puedes esperar crecer e innovar, medir resultados significativos y aprender de los errores del pasado?

¡Es el momento de parar el pánico que te invade! Comencemos a elaborar un plan de marketing digital con impacto poderoso. 

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