Vistiendo la marca: Branding en la industria de la moda

Tienes un evento importante, así que abres tu armario para elegir el que será tu look. De entre todos los vestidos, algunos incluso sin estrenar y totalmente en tendencia, escoges uno que te has puesto ya en incontables ocasiones. ¿La razón? Te hace sentir bien y aumenta tu seguridad. Por algo es tu vestido favorito. Aunque no lo creas, tu elección tiene mucho que ver con el branding en la industria de la moda.

La ropa no son solo telas con una funcionalidad (abrigarnos, taparnos, etc.), sino que despierta sentimientos en nosotros. Desde el gusto por lo bonito, hasta la seguridad de un vestido que sabemos que nos queda bien y que nos hace sentir aún mejor. El objetivo de cualquier marca de moda es potenciar justamente todo aquello que aporta valor a la prenda, la hace única y hace que la elijas.

Poníamos el ejemplo del vestido, pero hay muchísimos más. A lo largo de este artículo sobre el branding en la industria de la moda vamos a comprobar cómo muchas marcas diseñan no solo ropa, sino también conexiones emocionales con sus clientes.

 

El diseño es el embajador silencioso de tu marca - HolaQueTal.es
El diseño es el embajador silencioso de tu marca – HolaQueTal.es

¿Por qué es importante el branding en la industria de la moda?

Igual que el mundo de los restaurantes, el mundo de la moda está saturado. Existen muchísimas marcas, algunas de las cuales ofrecen prácticamente lo mismo a nivel de producto (si no, piensa en las diferencias que, solo a nivel ropa, encuentras entre Zara y Mango).

Lo que las hace distintas es precisamente todo lo que está más allá de la prenda y que tiene que ver con el estilo, el posicionamiento de cada marca o lo que transmite a la audiencia.

Un ejemplo es el de Oysho. Quienes compran en ella no lo hacen solo porque necesitan un bikini o unos leggings deportivos, sino porque buscan comodidad, naturalidad, armonía y seguridad.

 

Mucho más que ropa: estilo

Un estilista sería capaz de, solo mirando tu armario, descubrir tu estilo. Incluso quienes piensan que no lo tienen y que “pasan” de la moda, toman unas decisiones sobre cómo vestirse. Es así como se define el estilo, un concepto clave para entender el branding en la industria de la moda.

Por un lado, cuando las personas buscamos ropa lo hacemos según nuestro estilo propio, lo que nos hace acudir a unas marcas y no a otras. Por otro lado, y como consecuencia, las marcas deben desarrollar un estilo para no ser demasiado generalistas y poder alcanzar a la audiencia adecuada.

No olvidemos que en el estilo no solo influyen los colores o patrones de la ropa, sino también algo más profundo como las tribus urbanas a las que pertenecemos (o queremos pertenecer), el poder adquisitivo, o qué y cómo queremos expresarnos. Así, Oysho es la marca que eligen personas interesadas en el bienestar.

Seguro que estás pensando que hay otras empresas que no targetizan ni representan un estilo concreto (como Shein, por ejemplo). No obstante, repetimos que el estilo también tiene que ver con el precio o con el deseo de tener mucha ropa, seguir todas las tendencias y presentarte de este modo a la sociedad. En consecuencia, sí, Shein también se posiciona dentro del mercado para hacer match con su público objetivo.

Mucho más que ropa estilo - HolaQueTal.es
Mucho más que ropa estilo – HolaQueTal.es

El posicionamiento de la marca dentro del mercado gracias al branding

Cualquier estrategia de branding en la industria de la moda tiene como objetivo posicionar a la marca de un modo concreto dentro del mercado. Hemos mencionado el posicionamiento de Oysho como una empresa enfocada en el bienestar y en lo deportivo (lo que la diferencia de otras como Women’s Secret o Decathlon), y también el de Shein como una marca muy asequible y siempre en tendencia.

Definirse como una marca de moda concreta está estrechamente unido con el análisis del buyer persona o público objetivo. Cuando se tiene claro quién es el cliente ideal, se pueden tomar decisiones estratégicas que afectarán no solo al diseño de la ropa, sino a los valores corporativos y a la identidad de marca en su conjunto.

Retomando el caso de Oysho, seguro que recuerdas que hace unos años era una marca de ropa íntima y de baño. Sin embargo, ahora se ha convertido en un referente dentro de la ropa deportiva, compitiendo con gigantes como Decathlon. ¿La razón? Entender que su público era partícipe de la tendencia global hacia un estilo de vida saludable.

Pero, para ello, han ido más allá de ampliar su oferta de productos. ¿Cómo? Impulsando otras iniciativas como el patrocinio de deportistas, el lanzamiento de una app para entrenar en casa o la organización de eventos de yoga. Han creado así un universo y vínculo con su clientela que trasciende los muros de sus tiendas.

 

La conexión emocional y la expresión a través de la moda

Iniciábamos este artículo con una situación muy común, la de elegir una prenda de tu armario y escoger no aquella que objetivamente es más bonita, sino aquella que representa quién eres y garantiza que te sentirás de un modo concreto.

Porque la realidad es que la moda es expresión, y compramos lo que mejor encaja con nuestro universo personal, nuestras características, nuestras aspiraciones y nuestras convicciones. Siendo así, las marcas tienen la difícil tarea de desarrollar un branding que sea igualmente profundo y capaz de construir un universo paralelo y complementarlo con el de su clientela.

Es por ello que cada vez surgen más marcas con una narrativa detrás que destaca unos valores y unas actitudes. Aspectos que, por otro lado, quedan reflejados en todos los elementos de su branding para generar confianza, reconocimiento y conexión.

Consejos para el branding en la industria de la moda

El branding en la industria de la moda, como hemos visto, es fundamental para ser visible y conectar con el estilo personal (y de vida) de la audiencia adecuada. Tanto la ropa, como la marca en sí, deben transmitir unas emociones y tener siempre un lugar privilegiado dentro del armario de sus clientes.

Sabiendo que estas afirmaciones no terminan de ayudar a definir estrategias de branding concretas, a continuación vamos a compartir algunos consejos específicos.

 

1. Los atributos tangibles y no tangibles

Dentro del branding para la industria de la moda, cobran especial relevancia los atributos tangibles y no tangibles. En una definición general y común, los atributos serían aquellas propiedades y características propias de la marca y de su producción. Como es lógico, los tangibles son características físicas y fácilmente comprobables, y los intangibles son aspectos inmateriales.

Veamos la diferencia con el ejemplo de la ropa de Oysho:

  • Atributos tangibles: calidad de los tejidos, comodidad de las prendas, funcionalidad en el diseño o el packaging.

 

  • Atributos intangibles: la sensación de ir a la moda y guapa al gimnasio, el utilizar la misma ropa deportiva que algunas influencers, el lujo de tener conjuntos específicos para hacer deporte y no simplemente llevar una camiseta vieja.

En conclusión, los atributos dicen quién es la marca y aportan un valor extra a la ropa y al universo creado a partir de ella. Son, además, en última instancia, los que atraen al cliente, le convencen de la compra y plantan la primera semilla de la fidelización. Es decir, quien adquiere ese producto, lo hace no solo para cubrir una necesidad, sino para satisfacer un deseo.

Un ejemplo más claro para entender la importancia de los atributos quizá sea el de una marca de lujo como Chanel. Bolsos hay muchos. Algunos que incluso, a nivel funcional, de calidad y de diseño, igualan o superan a los de Chanel. Sin embargo, quien compra uno de esta marca lo hace por lo que este supone y el valor que le aporta: la exclusividad, la pertenencia, la elegancia…

 

2. La digitalización del mundo de la moda

No es posible hablar del branding en la industria de la moda sin mencionar cómo es uno de los mundos que más se están digitalizando. No solo por el auge del e-commerce y de marcas que venden únicamente online, sino por cómo los consumidores acudimos a plataformas como las redes sociales para interactuar con la moda.

Siendo así, es crucial que las marcas se adapten a esa digitalización. Hablábamos de cómo Oysho creó una app para que sus clientas entrenasen, pero también podemos ver el ejemplo de Zara creando un probador virtual.

Por supuesto, el branding en redes sociales debe llevarse también parte del protagonismo. Las redes son el gran escaparate de las marcas de moda, por lo que es importante cuidar la presencia, publicar contenido relevante que refleje los atributos que antes mencionábamos, y mantenerlas siempre actualizadas. Estas son las ventajas de hacerlo:

  • Son herramientas gratuitas (con la posibilidad de pagar para hacer anuncios)

 

  • Altamente medibles

 

  • Generan una relación de cercanía con la audiencia.

 

  • Forman parte del día a día de las personas, lo que implica un mejor alcance e impacto.

 

  • Posibilitan digitalizar muchas partes del proceso, como la venta o la atención al cliente.
La digitalización del mundo de la moda – HolaQueTal.es

 

3. Marcas conscientes y sostenibles

Entre las tendencias del branding desde hace años se encuentra la sostenibilidad. Este valor cobra cada vez más importancia y se convierte en un aspecto decisivo para muchos clientes, que eligen la ropa por cómo de sostenible sea, aunque esto implique pagar un precio mayor.

Siendo así, las marcas deben posicionarse como conscientes a nivel social y medioambiental. No hacerlo les enfrenta a críticas y desconfianza, algo que solo las grandes marcas como Shein o Zara pueden contrarrestar gracias a sus otros atributos y a su prestigio y reconocimiento dentro de la industria.

Es por ello que las marcas emergentes como Clotsy, Laagam, SKFK u otras muchas, nacen y se posicionan con la sostenibilidad por bandera.

El resto de marcas que no son sostenibles (Zara o Shein, como mencionábamos) luchan, con sus propios medios y estrategias, por serlo. No adoptan la sostenibilidad como un valor central, pues eso implicaría romper con otros atributos como la alta rotación de sus productos, pero sí se intentan alejar de la idea de que no son sostenibles. Para comprobarlo, piensa en todas las marcas que lanzan colecciones “conscious”.

 

4. Valores siempre presentes

Acabamos de ver que valores como la sostenibilidad son cada vez más imprescindibles dentro de la industria de la moda. Sin embargo, no pueden quedarse en la comunicación o en acciones concretas.

Los clientes exigen coherencia a una de las industrias más contaminantes del planeta y en la que, en nombre del fast fashion, se han llevado a cabo graves acciones.

Esto quiere decir que la consistencia de marca debe ser evidente durante toda la cadena de suministro, desde la contratación de proveedores hasta la gestión de una devolución.

Durante toda la experiencia del cliente con una marca, es decir, en cada punto de contacto, el cliente debe poder asociar a las marcas con los mismos atributos. De nada sirve que un logo refleje sencillez y equilibrio, si luego la atención al cliente es caótica.

 

5. Colaboraciones estratégicas para cuidar el branding en la industria de la moda

Dentro del mundo de la moda siempre han sido frecuentes las colaboraciones. De hecho, cualquier marca en la que pienses ha tenido como imagen a alguna celebrity o, en los últimos tiempos, a una influencer de estilo.

Para que estas colaboraciones tengan éxito, deben respetar el branding y estar en la misma línea. Así, las marcas de lujo suelen asociarse con actrices que reflejan esa elegancia y aspiracionalidad. En cambio, marcas más digitales y jóvenes apuestan por el influencer marketing, buscando siempre perfiles de creadores que compartan su misma audiencia.

También pueden establecerse relaciones de colaboración con otras marcas. Oysho, por ejemplo, ha unido su imagen a la de algunos gimnasios que representan los mismos valores de bienestar. En cambio, sería incoherente que se vinculase con una marca de alcohol.

Generando colaboraciones coherentes y de valor, la visibilidad de la marca aumenta y también lo hace el alcance de su universo.

 

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Branding para restaurantes: El sabor de la marca

Solo necesitas dar un paseo por tu ciudad y fijarte en los restaurantes que te encuentres para darte cuenta de que algo ha cambiado. Efectivamente, el branding para restaurantes cada vez está más presente en el diseño no solo de los locales, sino de toda su identidad visual. Desde los menús hasta la vajilla, cada elemento de la imagen de un restaurante conforma una marca que transmite una serie de valores y se posiciona como única dentro de un mercado muy competitivo.

Porque la realidad es que restaurantes hay muchos, así que ser el elegido por una familia que busca un sitio para comer no es sencillo. No obstante, destacar entre las muchas opciones y atraer al público correcto no es solo cuestión de suerte, sino de desarrollar una buena estrategia de branding.

Un gran ejemplo de ello es DiverXO. Un restaurante Estrella Michelín famoso no solo por su espectacular menú, sino también por una identidad que lo representa y hace que, hasta quienes nunca reservarán mesa, lo identifiquen.

¿Tienes un restaurante y quieres posicionarlo con éxito? Quédate a leer nuestro artículo, donde daremos consejos para justamente eso.

“Una marca para una empresa es como la reputación para una persona. La reputación se gana intentando hacer bien las cosas difíciles”.

— Jeff Bezos

Una marca para una empresa es como la reputación para una persona - HolaQueTal.es
Una marca para una empresa es como la reputación para una persona – HolaQueTal.es

¿Por qué es importante el branding para los restaurantes?

Solo en España (según datos de 2022) hay 270.000 restaurantes. Esa cifra no solo nos habla del gusto por la buena gastronomía de los españoles, sino de lo competitivo que es este ámbito y lo fácil que es pasar desapercibido y ser “un restaurante más”.

En cambio, tenemos muchos ejemplos de restaurantes que triunfan por ofrecer algo diferente más allá de su menú y por convertirse en marcas. Por supuesto, la calidad del producto y que este refleje los valores de la empresa es imprescindible, pero también lo es crear un universo único y lleno de sabor.

Hablábamos de DiverXO, pero no hace falta tener los medios ni el lujo de un Estrella Michelín para destacar. Si no, piensa en negocios como Superchulo, Sala de Despiece o Parking Pizza. Todos ellos negocios locales que han trabajado su estrategia de branding para restaurantes como medio de diferenciación y posicionamiento.

 

Más que un menú, un universo

Solo viendo la carta de un restaurante, sin leerla ni comprobar los ingredientes de cada plato, ya puedes hacerte una idea de qué tipo de restaurante es. Los colores, el logo, el diseño o incluso la tipografía dan pistas al cliente de si está a punto de comer comida vegana, típica mexicana o un brunch “a la moda”.

El objetivo de cualquier estrategia de branding es dejar huella en la mente del consumidor incluso antes de que este, en el caso de un restaurante, pruebe el menú.

Por lo tanto, no solo la comida debe reflejar la identidad del restaurante, sino todo lo demás. ¿Y qué es “todo lo demás”? Como decíamos, el diseño de la carta, pero también la decoración del restaurante, su vajilla o los posts en redes sociales.

En el caso de DiverXO, estamos ante un restaurante “rebelde” que construye los platos desde una experimentación extrema y combinando opuestos, haciendo de lo inesperado algo “normal”. Su identidad de marca refleja justamente eso. Si echas un vistazo a sus redes sociales o a su web, te encontrarás diseños, eslóganes o imágenes que podrían catalogarse como poco “estéticas” e incluso “excéntricas”. Sin embargo, en lugar de criticarlos, cualquier experto te diría que son exactamente lo que la marca necesita.

 

Atraer al público adecuado

Igual que para cualquier otra marca, en el branding para restaurantes hay que definir cuál es el buyer persona, es decir, a qué tipo de comensal nos estamos dirigiendo.

Quizá el branding de DiverXO sea demasiado “moderno” para un cliente “tradicional” que acude con cierta frecuencia a otros Estrellas Michelín. Sin embargo, el restaurante de Daviz Muñoz no se dirige a esa audiencia acostumbrada a experimentar dentro de unos límites. En cambio, con su imagen rebelde pretende atraer a esa nueva generación de gourmets más jóvenes y con un buen poder adquisitivo que quiere adentrarse, a lo grande, en el mundo de la alta cocina.

En definitiva, el branding para un restaurante debe estar alineado con lo que el público espera de él. Igual que la innovación estética y experiencial funciona para DiverXO, en el caso de un restaurante más local la clave estará en una imagen simple y castiza que haga sentir bienvenido a un tipo de comensal más tradicional y del barrio.

Atraer el público adecuado - HolaQueTal.es
Atraer el público adecuado – HolaQueTal.es

 

La importancia de transmitir una imagen de calidad

El branding para restaurantes tiene el objetivo de transmitir una imagen y, aunque esta pueda variar en cuanto a valores, siempre querrá lograr ser asociada con la calidad.

Por supuesto, y recordando que cada negocio tiene un tipo de público, el concepto de calidad puede variar. En el caso de DiverXO la calidad se basa en la innovación, mientras que para un restaurante tipo Flax&Kale, la calidad se medirá por la frescura de los ingredientes.

En cualquier caso, un branding bien cuidado otorga prestigio a un restaurante, transmitiéndole al cliente la idea de que su experiencia será satisfactoria y que, por lo tanto, debe elegir comer ahí.

Piensa en las veces en las que te has levantado de una mesa porque tardaban en atenderte. O en cómo te has fiado de un rápido vistazo a las redes sociales para saber si ese restaurante tenía el ambiente que te atraía. Porque la realidad es que, aunque lo importante es la comida y es ella la que determina finalmente la calidad de un sitio, hasta que no llega y hace su pedido, un cliente solo puede valorar un restaurante y decidirse entre varias opciones según lo que percibe a través del branding.

 

Consejos para el branding de los restaurantes

El branding para restaurantes, como hemos visto, es clave para atraer clientes y destacar entre tantas opciones. El primer consejo siempre será trabajar una identidad de marca fuerte que, luego, quede impregnada en todo aquello que forme parte de la marca.

No obstante, estas son estrategias aptas para cualquier tipo de negocio, por eso en este apartado queremos compartir una serie de consejos específicos para empresas gastronómicas que quieren dejar su huella en el mercado y en las mentes (y estómagos) de sus clientes.

 

1. Incrementar la lealtad del cliente mediante programas de fidelización

¿Alguna vez has ido a un restaurante o cafetería y te han dado una de esas tarjetas por puntos? Normalmente, te sellan esa tarjeta cada vez que vas y, cuando acumulas unos diez sellos, recibes una comida gratis.

Esta es una estrategia de branding para restaurantes que favorece la fidelidad de los clientes. Aunque estos clientes acudan solo para conseguir algo gratis, como marca tendrás la ocasión de impactar en ellos hasta diez veces, una oportunidad única que se traducirá en un mejor posicionamiento y una mayor lealtad más allá del programa de puntos.

Por supuesto, también puedes aprovechar lo digital para poner en marcha programas de fidelización. Un ejemplo sería potenciar que el público te siga en redes sociales, donde se promocionan las novedades u ofertas.

 

2. Cuidar la experiencia del cliente

Cuando comemos fuera queremos vivir una experiencia culinaria diferente a la que viviríamos en casa. Esto no quiere decir que esperemos la exclusividad de un Estrella Michelín, pero sí algo diferente.

De ese “algo diferente” en la experiencia del cliente se ocupa el branding para restaurantes, y puede tomar muchas formas. Estas son algunas:

  • Garantizar que la espera para que te atiendan y te sirvan no será muy larga.

 

  • Ofrecer algún aperitivo gratis para ir abriendo boca.

 

  • Facilitar toda la información posible sobre alérgenos, ingredientes, menús especiales…

 

  • Cuidar todo lo que rodea a la comida (como la vajilla, la mantelería o las sillas).

 

  • Permitir que el cliente se lleve a casa la comida que le sobre (e incluso ofrecerlo si no lo pide directamente) y darle para ello envases adecuados.

 

  • Realizar una escucha activa de las reseñas, opiniones y quejas de los clientes (se hagan en el medio que se hagan) y utilizarlas para mejorar la experiencia.

 

  • Proporcionar un sistema de reserva sencillo y siempre actualizado.

 

3. Coherencia y consistencia como prioridad

La consistencia de marca no solo se refleja en la coherencia de todos los elementos del branding. Va mucho más allá de que los colores combinen entre sí o de que la tipografía concuerde con la imagen de la marca.

Imagina lo poco consistente que sería un restaurante reconocido y posicionado por el uso de ingredientes naturales y frescos, pero que luego sirve las bebidas con pajitas de plástico. No solo sería poco sostenible, sino que chocaría frontalmente con los valores de la marca y resultaría confuso para los clientes.

 

4. El poder de la foto y de las redes sociales

La comida entra por los ojos, y esto es algo que los expertos en branding para restaurantes tienen muy en cuenta.

Siendo así, es fundamental hacer fotos no solo “bonitas” de los platos, sino muy sensoriales y de calidad. De este modo, las imágenes que luego se usen en redes sociales, web o campañas de publicidad, serán capaces de comunicar el sabor del alimento y también el sabor de la marca.

Volviendo al ejemplo de DiverXO, las fotos promocionales no se limitan a mostrar el plato, sino a hacerlo de una manera representativa. En su caso, se enseña el alimento en crudo, lo que resulta más excéntrico. En cambio, un restaurante que pone su valor en la cocina de toda la vida, tradicional y casera, optará por imágenes en las que se vean las manos de las cocineras y que resulten, así, más humanas.

 

5. Mostrar a las personas que hay detrás

Incluso cuando estamos ante el branding para restaurantes como el de DiverXO, donde la comida es el centro, es crucial la humanización. Al fin y al cabo, quién hay detrás de una marca gastronómica importa bien porque aporta valor (como en el caso de un restaurante de toda la vida), o bien porque actúa como un reclamo (los restaurantes de alta cocina triunfan al tener detrás a Daviz Muñoz, Ferran Adrià, los hermanos Roca o cualquier otro nombre reconocido).

En este sentido, es aconsejable crear una historia de marca que consiga conectar con el público y aportar valor. Daviz Muñoz ha hablado en varias ocasiones sobre su evolución y los retos a los que se ha enfrentado, lo que ha puesto la atención y el prestigio sobre su persona y sobre su cocina.

Otro ejemplo podría ser el de Superchulo, un restaurante madrileño cuya dueña siempre se ha mostrado en redes para enseñar qué hace especial a su negocio y por qué lo decidió así.

No olvidemos que comer es un acto muy íntimo y personal que se suele realizar en el hogar. Aunque nos guste de vez en cuando salir a un restaurante, seguimos apreciando ese aspecto humano. Si no, piensa en todas las veces que has repetido en un sitio por lo bien que te trató un camarero.

 

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Branding y la experiencia del cliente: Creando conexiones

Comprar ya no es una simple transacción. Cuando entramos en una tienda o echamos un vistazo a un e-commerce, queremos que el universo de la marca nos atrape y entender no solo qué estamos comprando, sino a quién, cómo y por qué. Es por ello que las marcas priorizan desde los últimos años una estrategia conjunta de branding y experiencia del cliente.

A esta unión se le ha empezado a conocer como “Brand Experience” y consiste en generar experiencias de marca únicas, inolvidables y diferenciadoras que pongan al cliente en el centro.

Desde pasar por delante de un escaparate hasta recibir una compra en un packaging exclusivo, cada punto de contacto que una persona tiene con la marca debe dejar huella en su memoria. Una huella que le hará percibir el propósito y los valores de la marca y que será determinante para su visibilidad y su posicionamiento.

La experiencia del cliente es el próximo campo de batalla - HolaQueTal.es
La experiencia del cliente es el próximo campo de batalla – HolaQueTal.es

 

¿Cómo la experiencia del cliente puede reforzar el branding?

Si tuvieses que definir cómo es una marca o cuál es tu percepción de ella, ¿a qué recuerdos acudirías? Con total seguridad, pensarás en las veces que has comprado en ella, en esa vez que entraste a mirar a una de sus tiendas o en la última campaña en redes que han lanzado.

Sin duda, cuando marca y consumidor (termine o no comprando) se encuentran, se crea una relación, aunque sea momentánea. Por lo tanto, si el encuentro constituye una experiencia positiva para el cliente, la relación irá por el buen camino. Con cada nuevo encuentro, se avanzará en ese camino y el cliente irá interiorizando cuál es la identidad de la marca, es decir, cuál es su branding.

 

La identidad de marca a través de la experiencia del cliente

Cuando el ambiente de una tienda es acogedor o cuando llamar al servicio al cliente de una empresa no se convierte en una odisea, la experiencia del cliente es buena y es la esperada.

Sin embargo, cuando se va un paso más allá y la marca se preocupa de que aquello que la representa impregne cada contacto con el cliente, la experiencia es memorable. Esto implica que no solo se recuerde por lo efectiva que es, sino por cómo hizo sentir a la persona y por cómo la marca se construyó ante sus ojos, transformándose en un ente con unos valores, unos colores, un tono de comunicación…

 

Un paso más allá

Las expectativas del cliente son unas, y la marca no solo debe cumplirlas, sino que debe superarlas. Esta es una de las recomendaciones para aunar branding y experiencia del cliente. En la sorpresa, en el ir un paso más allá, es donde está el elemento diferenciador y donde la marca puede probar que no es como el resto.

¿Cómo aportar ese valor añadido? Primero, asegurando que lo que añade siempre es consistente con cómo es la marca y que, de hecho, la resalta.

Un ejemplo sería el de Mapfre, una aseguradora que promete efectividad y la cercanía de su servicio, facilitando la comunicación a través de WhatsApp. Otro ejemplo sería el de LZF, la marca de diseño de lámparas reconocidas por crear ambientes únicos, que sigue innovando para crear un producto aún más acogedor gracias a su luz regulable.

 

La base del branding y la experiencia del cliente

El Brand Experience se fundamenta en las asociaciones que el cliente hace sobre la marca cuando se encuentra con ella. Por esto es importante que la marca trabaje la experiencia al cliente desde el branding, pues, de no hacerlo, esas asociaciones puede que no concuerden con lo que se quiere transmitir.

En el caso de los ejemplos anteriores, usando WhatsApp Mapfre es asociada con efectividad y cercanía, tal y como quiere. Por su parte, LZF Lamps se vincula con ese valor de lo artesanal y lo acogedor que, por mucho que crezca e innove, sigue manteniendo como core values de la marca.

¿Cómo potenciar esas asociaciones? Generalmente, se pueden hacer a través de cinco formas:

  • Pensamiento: asociando conceptos que, a su vez, representen los objetivos de la marca (por ejemplo, LZF y lo artesanal).

 

  • Sensación: uniendo la marca a algo que se siente a través del olfato, el gusto, el oído, el tacto o la vista (el mejor ejemplo es el sonido de inicio de Netflix, que es ya inconfundible y forma parte de su branding).

 

  • Sentimiento: la marca busca (y logra) generar una emoción y vincularse a ella (Coca-Cola y la felicidad, sobre todo con sus anuncios navideños).

 

  • Actitud: el ejemplo más claro y sonado es el de Apple, que se asocia a esa actitud proactiva por mejorar la vida del cliente con productos innovadores y un servicio técnico siempre disponible.

 

  • Conexión: o, dicho de otra manera, el sentido de pertenencia, de modo que la marca se asocia con un movimiento del que los clientes quieren formar parte (por ejemplo, los Good Rebels de Heura).
La base del branding y la experiencia del cliente - HolaQueTal.es
La base del branding y la experiencia del cliente – HolaQueTal.es

 

¿Por qué aplicar una estrategia de branding y experiencia del cliente?

Aunque hemos hablado mucho de la diferenciación como la gran ventaja de juntar el branding y la experiencia del cliente, hay mucho más:

  • Fidelización: cuando un cliente se siente a gusto en el universo de una marca, la percibe como de confianza y acude a ella más de una vez.

 

  • Valor: una marca ya no es solo una empresa con un logo, es todo el universo que construye a su alrededor para ser “algo más”. Un “algo más” que transmite a sus productos.

 

  • Visibilidad: una experiencia del cliente identitaria y única impacta incluso a quienes no terminan siendo clientes. Por ejemplo, puede que no bebas Coca-Cola, pero la asocias con ciertos valores y, muy probablemente, pensarías en ella si te preguntasen por el nombre de una marca de refrescos.

 

Cómo mejorar la experiencia del cliente para reforzar tu marca

La estrategia de branding y experiencia del cliente debe trabajarse de manera específica, y el primer paso para hacerlo es comprender por qué es útil, beneficiosa y necesaria.

Esto es algo que ya hemos abordado en la primera parte de este artículo, así que, a continuación, vamos a centrarnos en cómo mejorar la Brand Experience.

 

1. La autocrítica como punto de inicio

Para saber cómo se puede mejorar el branding y la experiencia del cliente, es imprescindible entender qué está fallando.

En este sentido, no solo hay que identificar dónde la experiencia no está siendo buena, sino dónde no está siendo excepcional. Volvemos a aquello de superar las expectativas: es fundamental solucionar lo que está mal y perfeccionar lo correcto.

Sin embargo, no es tan fácil detectar aquello que está bien, porque el ojo lo tenemos entrenado para ver aquello que, simplemente, falla. Nuestro consejo es revisar todo el viaje que una persona puede hacer con la marca, es decir, cada punto de contacto. Luego, hacerse la pregunta de ¿qué podría hacer aquí que fuese único y que representase los valores de la marca?

En ocasiones, por cuestión de logística o presupuesto, no podrá hacerse nada, pero en otras sí. Por ejemplo, el simple hecho de imprimir unas postales con un mensaje bonito que incluir en el packaging. O dedicar un poco más de tiempo a pensar qué tipo de música está más en consonancia con el estilo de la marca para ponerla en las tiendas.

 

2. Los valores de la marca y los valores percibidos

¿Qué dicen y qué creen los consumidores (sean o no clientes) sobre la marca? Es importante saber sus opiniones, no lo que la marca cree que opinan sobre ella.

Encuestas, focus groups, entrevistas 1:1… Son acciones que pueden ponerse en marcha para conocer de primera mano cómo el público objetivo percibe a la marca. ¿Concuerdan las asociaciones que hace la audiencia con aquello con lo que quiere ser asociada la marca? Si la respuesta es no, o no del todo, la estrategia de branding y experiencia del cliente debe centrarse en transmitir esos valores.

Permite que tus clientes participen en la creación de la Brand Experience gracias a sus comentarios. Por otro lado, define con exactitud cuál quieres que sean la sensación, la emoción, la idea y la actitud con la que asocien a la marca, y valora si coinciden con la percepción general.

Los valores de la marca y los valores percibidos - HolaQueTal.es
Los valores de la marca y los valores percibidos – HolaQueTal.es

 

3. La simplificación para lograr concisión

Una marca siempre tiene mucho que comunicar y muchas maneras de hacerlo, pero es importante que la experiencia del cliente no se pierda en demasiados estímulos o muy variados.

Esta simplificación no solo hace más efectiva la estrategia de branding para que la marca se perciba y se asocie adecuadamente, sino que también ayuda al cliente.

Por ejemplo, imagina que llamas al servicio de atención al cliente de una empresa. Antes de que te cojan, suena una larga grabación en la que te informan de los core values de la marca. Aunque este mensaje esté creando marca, a ti, en ese momento, te molesta porque lo que quieres es hablar con alguien y solucionar tu consulta.

 

4. El retorno de los cambios

Toda decisión de branding y experiencia del cliente será buena cuando tenga un resultado.

Siendo así, es fundamental medir esos resultados para evaluar si, verdaderamente, las mejoras están ocurriendo. Puede darse el caso de que se esté llevando a cabo un cambio en el tono de comunicación de los emails de soporte, pero que este cambio no esté influyendo en la percepción del valor de la marca.

Este caso no resultaría muy comprometido porque no se ha necesitado una gran inversión de dinero. Sin embargo, puede haber acciones que sí se lleven parte del presupuesto y que no estén repercutiendo en resultados. De ser así, debe corregirse, lo que no tiene por qué implicar revertir la situación.

Un ejemplo sería el de una marca que decide, para ser percibida como sostenible, cambiar su packaging a uno de materiales reciclados. No obstante, tras una encuesta a varios clientes, los resultados siguen indicando que “sostenible” no es un valor que se asocie a la marca. Quizá el problema no es el packaging, que podría seguir siendo sostenible (pues, además, es lo que indican las tendencias), pero sí el hecho de que, en otros puntos de la experiencia del cliente, no se está transmitiendo ese valor de sostenibilidad.

Medir el rendimiento de la estrategia es, en definitiva, imprescindible para poder seguir mejorando y creando una marca excepcional en su branding y la experiencia del cliente.

 

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Branding en las redes sociales: Conquistando el mundo digital

¿Cuánto tiempo pasas en redes sociales? Seguro que más que el que te gustaría. Seguro también que, entre las cuentas que sigues, aproximadamente un 40% pertenecen a marcas. Consumes sus contenidos y, si su estrategia de branding en redes sociales es buena, los reconoces y te impactan positivamente.

Este es el mayor logro, y la gran meta, de las empresas en redes sociales: ser reconocibles también en estas plataformas y crear un contenido que atraiga y fidelice clientes.

No es ningún secreto que las redes sociales forman parte de la estrategia de marketing de muchas empresas, pero la clave no consiste en “estar” en Instagram o TikTok, sino que ese “estar” traiga resultados.

En este artículo, por lo tanto, no solo vamos a convencerte de que no tener presencia corporativa en redes sociales es un error, sino que también vamos a enseñarte a aplicar tu estrategia de branding en estas plataformas.

“La marca personal consiste en gestionar tu nombre —aunque no tengas un negocio— en un mundo de desinformación,  y registros semipermanentes de Google”.

— Tim Ferriss

— Tim Ferriss
— Tim Ferriss

¿Por qué es importante el branding en las redes sociales?

Incluso quienes reniegan de las redes sociales, tienen redes sociales. Si no, pregúntale a esa persona cómo se comunica con sus familiares y amistades. Casi con total seguridad te dirá que lo hace a través de WhatsApp, una plataforma que también es una red social y que, además, muchas marcas han incorporado a su estrategia.

En cualquier caso, las redes sociales forman parte de nuestro día a día. A través de ellas nos informamos, nos inspiramos e interactuamos con otras personas, marcas o influencers.

Siendo así, no es raro darse cuenta de que son espacios en los que las marcas también pueden darse a conocer y encontrar a su público objetivo.

El papel que las redes sociales tienen en la actualidad

Como adelantábamos, las redes sociales facilitan la interacción en un mundo cada vez más digital. Esa interacción es entre personas, pero también con marcas.

Según los últimos informes de redes, las personas que seguimos marcas lo hacemos para informarnos sobre sus productos o servicios, comparar precios o incluso realizar una compra. Para lograr que, efectivamente, ese sea el camino que sigue un cliente potencial (de la consideración a la compra), las marcas deben trabajar su branding en redes sociales para ser reconocibles y atraer a su público.

Pensemos en que cada vez las redes están más saturadas de perfiles y de contenidos (aproximadamente se publican unos 60 millones de posts cada día solo en Instagram). Si lo que una marca publica y comunica no destaca ni le representa, está condenada a vivir en el olvido y en el desconocimiento.

Sin embargo, y teniendo en cuenta los datos de uso de redes sociales y lo mucho que influyen en nuestras decisiones de compra, cuando la presencia está optimizada y es consistente, las posibilidades son muchas.

El papel que las redes sociales tienen en la actualidad
El papel que las redes sociales tienen en la actualidad

Los beneficios de trabajar el branding en redes sociales

El branding, como ya hemos definido muchas veces, es el conjunto de estrategias y acciones que buscan comunicar una imagen de marca. Dentro del branding hay varios elementos, que se combinan entre sí de manera coherente para cumplir con esos objetivos comunicativos y de posicionamiento.

Colores corporativos, tipografía, propuestas de valor, packaging… Todos ellos se desarrollan bajo unos mismos parámetros y, desde diferentes medios, transmiten la identidad de la marca.

Las redes sociales son uno de esos medios desde los que hacer branding. Por su naturaleza y su omnipresencia, esto trae muchos beneficios:

  • Aumenta el reconocimiento de marca: cualquier estrategia de branding potencia ese reconocimiento, pero las llevadas a cabo en las redes sociales podríamos decir que lo hacen más y mejor. Al ser plataformas digitales y con muchas posibilidades, las redes sociales generan una mayor visibilidad.
  • Diferenciación: si los competidores también tienen presencia en redes, se les puede monitorizar para potenciar aún más aquellos elementos diferenciadores. Si no la tienen, el simple hecho de que nuestra marca sí es una ventaja competitiva.
  • Cercanía: sería una utopía pensar que nuestros clientes (sobre todo los potenciales) van a visitar con cierta frecuencia nuestra web para encontrar las novedades. En cambio, las redes sociales sí son plataformas a las que acudimos regularmente y permiten mantener a nuestra audiencia informada, conectada y fidelizada.
  • Comunicación e interacción: uno de los pilares del branding es el feedback, ya que este nos sirve de guía. Las redes sociales facilitan esa retroalimentación de los usuarios y una comunicación fluida.
  • Contenido impactante: a través de las redes sociales se puede crear y publicar contenido que cumpla diferentes objetivos y deje huella en la audiencia. Todas esas huellas atraen hacia la venta y aumentan la lealtad hacia la marca.

Cómo hacer un branding efectivo en las redes sociales

Las posibilidades de las redes sociales son muchas, lo que puede llevarnos a errores por querer hacer de todo y en todas las plataformas. Sin embargo, para que la estrategia de branding en redes sociales sea efectiva, hay que seguir una serie de directrices.

Solo así lograremos cumplir con nuestro objetivo de transmitir imagen de marca y atraer a clientes.

1. El branding en redes sociales como una extensión de la marca

Algo que ya hemos introducido es el concepto de consistencia de marca. Una marca solo será reconocible si siempre es igual, es decir, si siempre se presenta de la misma manera.

Aunque el tono de comunicación pueda cambiar en las redes sociales por ser estas más cercanas que una web, lo que la marca dice y representa debe seguir la guía de branding y marketing.

Piensa en que muchas personas conocerán la marca por primera vez a través de redes sociales. Otras muchas quizá la conozcan previamente, pero acudirán a las redes para saber más sobre ella. Sea cual sea el momento de contacto, lo que la audiencia encuentre tiene que permitirle percibir la esencia de la marca.

Echa un vistazo a las redes de Óptica Universitaria para comprobar esto. Su posicionamiento es el de una empresa joven que se dirige a un público dinámico. Sus redes son una extensión de ese posicionamiento y esos valores. Viendo solo uno de sus posts, esa es la idea que te transmiten.

2. Llega al público adecuado

Hay quienes piensan que las redes sociales son positivas por su gran alcance, el cual hay que aprovechar al máximo. Sin embargo, esto puede llevarnos al error de crear contenido y comunicar de una manera tan amplia que, en lugar de llegar a mucha gente, no llegamos a nadie.

Aunque en redes haya muchas personas, no todas serán clientes potenciales. La clave está en estudiar cuál es nuestro buyer persona y en qué redes se encuentra.

Este estudio del público objetivo es crucial en cualquier estrategia de branding, pero especialmente cuando la llevamos a cabo en redes. Solo así podremos alcanzar a los consumidores que nos interesan e impactar en ellos.

Aquí tienes algunas recomendaciones para encontrar a tu público en las redes:

  • Analiza su demografía y revisa, según estudios generales sobre redes, qué plataforma usa más ese perfil de usuario.
  • Estudia en qué redes están tus competidores y tómatelo como otra pista para saber dónde está tu audiencia.
  • Aunque tu público objetivo esté en varias redes, escoge solo 1-2 para empezar (es mejor asentar la estrategia y la presencia poco a poco, sobre todo si no se tienen recursos para abordar más).
  • Partiendo de las directrices generales, adapta el tono de comunicación a cada una de las redes sociales que has escogido y a las características de tu público (recuerda: no es suficiente con estar, sino con saber estar).

Si necesitas un ejemplo inspirador, fíjate en cómo Heura, la marca de alimentación vegana, ha encontrado su nicho en redes sociales. Al ser una empresa de gran tamaño, divide su presencia en varias plataformas. En cada una de ellas se comunica de un modo (mucho más serio y corporativo en LinkedIn que en Instagram, donde hay hueco para contenidos más interactivos y cercanos), pero siempre manteniendo la esencia de ser una marca joven, transgresora y con una gran motivación.

Llega al público adecuado
Llega al público adecuado

3. Crea contenidos con frecuencia y coherencia

Vídeos, diseños, imágenes, stories… Los formatos disponibles en las redes sociales (incluso dentro de una sola) son muchos y variados.

Para empezar, lo ideal es ir combinándolos e ir viendo cuáles funcionan mejor o cumplen según qué objetivos (por ejemplo, un reel aumenta el alcance, pero una story fideliza).

En esta generación de contenidos lo que nunca puede faltar es la frecuencia y la coherencia:

  • Frecuencia en la publicación: las redes son inmediatas y rápidas. Nunca seremos visibles en ellas si publicamos muy de vez en cuando o sin seguir un calendario.
  • Coherencia visual: en redes aquello de “vale más una imagen que mil palabras” es aún más cierto. Por eso es importante que los colores de la marca, la tipografía, el logo… Sean visibles en los posts en redes sociales, de modo que se conviertan en elementos identificativos y diferenciadores.

El contenido no se crea solo y menos si no hay un plan detrás. Es por ello que muchas empresas delegan en agencias de branding y marketing especializadas esta tarea, asegurándose así de que los diseños y los textos siguen un mismo patrón.

4. Genera interacción dentro de las redes sociales

Parte de una buena estrategia de branding en redes sociales es aprovechar la interacción en las plataformas. Conectar con la audiencia tiene muchas ventajas:

  • Permite conocerla mejor y definir su perfil con datos más precisos.
  • Es una fuente constante de feedback.
  • Genera cercanía.
  • Fideliza.

Más allá del contacto con el público, las redes permiten también crear relaciones digitales con creadores de contenido. Hacer match con los perfiles adecuados y crear estrategias de influencer marketing aumentará la reputación y la credibilidad de la marca, y fortalecerá sus valores.

5. Analiza todo lo que ocurra en tu estrategia de branding en redes sociales

Ya hemos visto que las redes sociales son inmediatas y que eso se traduce, entre otras cosas, en una retroalimentación constante.

En este sentido, las redes pueden darnos la señal de que necesitamos un rebranding si, por ejemplo, no estamos atrayendo a la audiencia adecuada o nuestro mensaje no se entiende.

Al haber un contacto con el público mucho más cercano, instantáneo y medible que en otros medios como una web o un anuncio de televisión, muchas marcas usan los datos de las redes para evaluar cuál es la percepción que se tiene sobre ellas y si esta responde o no a lo deseado.

 

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El papel del color en el branding: El lienzo de tu marca

¿Cuál es tu color favorito? Es una pregunta que nos han hecho desde pequeños, pero que dice mucho de nosotros. El color no es solo un tono, sino que también es emoción y tiene un significado, aunque no siempre seamos conscientes de ello. Es por eso que las marcas no ignoran (y, de hecho, potencian) el papel del color en el branding.

Un logo de colores oscuros transmite seriedad, mientras que uno en tonos pasteles nos lleva a emociones más dulces y “suaves”. Esto no lo decimos nosotros basándonos en nuestras propias percepciones, sino que son preceptos recogidos en la teoría del color y que muchas empresas han comprobado.

A la mente nos vienen ejemplos de marcas a las que no concebimos sin sus colores característicos, como el rojo y el amarillo de McDonald’s o el morado de Milka. No obstante, también marcas no tan conocidas mundialmente confían en el papel que el color tiene el branding y apuestan por ese reconocimiento. Un caso así es el de Papiroga, la marca de joyería española que ha hecho del color su seña de identidad.

“El color no añade una cualidad agradable al diseño, sino que lo refuerza”.
— Pierre Bonnard
Pierre Bonnard
Pierre Bonnard

¿Quieres saber más sobre el fascinante mundo del color en el branding?

¿Por qué es importante el papel del color en el branding?

El color es uno de los muchos elementos del branding y, aunque todos son fundamentales y forman parte de un todo, es cierto que el color tiene un papel primordial.

¿Por qué? Porque identifica y genera una respuesta emocional en quien lo percibe. Por eso cuando estamos intranquilos nos relaja más un color rosa que uno rojo oscuro. Y por eso todas las marcas de bienestar y todos los productos de este sector (como las velas) utilizan esas tonalidades.

Lo vemos con más detalle.

El color como elemento reconocible

Especialmente a las marcas con mucha historia, como Coca-Cola, Microsoft o Nestlé, se les atribuye un color. Ese color es el que las propias marcas han establecido como propio (hasta el punto de patentarlo), de tal modo que ahora se les reconoce por él.

Esto es algo que un estudio de Pantone ya investigó: el color mejora el reconocimiento de marca en un 87%. Además, influye en el comportamiento de compra.

A su vez, el reconocimiento lleva a una fidelidad del consumidor. Pensemos, por ejemplo, en cuántas veces hemos ido a otro país en el que nuestra marca favorita de chocolate no se llama igual (o está escrita con otro alfabeto), pero la hemos reconocido por sus colores característicos.

Consecuentemente, si esa marca cambiase el color, nos costaría reconocerla de manera tan natural e inconsciente e, incluso, perderíamos la confianza en ella pensando que ya no es igual que antes.

El papel del color en la identificación de una marca

De forma similar al reconocimiento llega la identificación. Quienes suelen hacer la compra, pero no redactan la lista de la compra, sabrán las muchas veces que su pareja, compañera de piso o madre ha añadido una nota especificando qué comprar (por ejemplo, “Compra el tomate frito del bote verde”).

Esto ocurre mucho en esas marcas que trabajan cada branding de sus productos para diferenciarlos entre sí, pero también ocurre para diferenciar productos entre marcas.

¿Acaso no identificamos una Coca-Cola entre muchas botellas solo porque su packaging es “rojo Coca-Cola”? Incluso cuando hay otros refrescos de cola rojos, sabemos identificar el de Coca-Cola como único. Este es, sin duda, un caso de éxito en el uso del color para el

Branding
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La emocionalidad de los colores

Hemos adelantado que los colores despiertan una serie de emociones. Toda esta teoría se recoge en la conocida como “psicología del color”, que estudia precisamente la relación entre color y emoción.

Según estos preceptos, cada color transmite unos sentimientos e ideas. Al usar unos u otros colores, las marcas también transmiten esos sentimientos. Por lo tanto, aquellas empresas que quieran posicionarse como cercanas usarán unos colores y las que quieran hacerlo como lujosas, otros.

Aunque podríamos hablar largo y tendido sobre este tema, vamos a analizar las emociones e ideas que se relacionan con los principales colores:

  • Amarillo: felicidad, optimismo, sabiduría, confianza.
  • Verde: sostenibilidad, responsabilidad, vitalidad, calma, renovación.
  • Azul: honestidad, limpieza, lealtad.
  • Morado: espiritualidad, feminismo, fantasía.
  • Rosa: dulzura, compasión, inocencia, sensibilidad.
  • Rojo: energía, velocidad, pasión, fuerza.
  • Naranja: creatividad, aventura, entusiasmo.
  • Blanco: pureza, integridad, elegancia, claridad.
  • Negro: seriedad, sofisticación, lujo, seducción.

Hemos destacado aquello “positivo” que cada color transmite, pero no podemos olvidar que, según quién es la marca y cuál es su público objetivo, elegir un color puede ser negativo. Por ejemplo, a Ferrari el rojo le beneficia porque es una marca que se relaciona con aspectos como la velocidad y la fuerza. En cambio, para un bufete de abogados, la fuerza del rojo podría dar una idea equivocada de agresividad que no sería nada conveniente.

Los valores de los colores

Relacionado con la emocionalidad de los colores está el hecho de que representan valores, y que los valores también son parte de las estrategias de posicionamiento de marca.

Para entender esto mejor, nada como recordar que McDonald’s cambió el rojo de su logo por el verde para subirse al carro de la sostenibilidad y presentarse como una empresa concienciada con el medio ambiente. Chocolates Valor también ha ido dando más importancia al color dorado, porque quieren diferenciarse como un chocolate de lujo y de placer.

Al fin y al cabo, esos valores que, a través de los colores relacionamos con las marcas, nos convencen sobre una compra.

Los valores de los colores
Los valores de los colores

Cómo elegir los colores de tu marca

Entendido cuál es el papel del color en el branding de una marca y por qué no es algo que pueda elegirse a la ligera, vamos ahora a ver cómo asegurarnos de que eso no ocurra y de que los colores cumplan su objetivo.

Todo lo que significa el color

Lo hemos repasado antes, pero es importante recordarlo una vez más. El color genera una emoción, se asocia a unos valores y tiene la capacidad de hacer que una marca se reconozca y se identifique.

Además, cuando se eligen los colores hay que pensar en cuáles llamarán la atención del público objetivo. Sabiendo esto, no es de extrañar que las marcas de productos o servicios infantiles utilicen tonalidades brillantes que atraigan las miradas de los niños.

A veces, esa “atención” o, más bien, ese interés, se despierta cuando hacemos algo que nadie ha hecho. Un ejemplo sería Papiroga. Esta marca de joyas se ha caracterizado siempre por el color, tanto en sus productos como en las imágenes de sus campañas o los diseños de sus posts en redes sociales. De esta manera, se diferencian dentro del sector joyas que, especialmente en los últimos años, se caracterizaba por un estilo minimalista. Al optar por colores “vivos” (como el amarillo o el fucsia) Papiroga refleja a través de ellos su claim (“cambiar el estado de ánimo de sus clientas”) y sus valores (la espontaneidad, la frescura, la libertad y la autenticidad).

En conclusión, antes de ponerse delante de una paleta de colores, es importante establecer cuál es la personalidad de la marca, qué están haciendo los competidores y qué puede conectar con el consumidor.

La importancia de elegir los colores adecuados

Colores hay muchos, pero no todos cumplen con los requisitos que acabamos de plantear. También hay que tener en cuenta que no hace falta tener una gran paleta cromática para una misma marca, sino ir delimitando y priorizando unos tonos sobre otros.

Los colores primarios

Si te preguntamos por colores primarios puede que nos respondas que son el rojo, el azul y el amarillo. Pues bien, en el ámbito del branding y según la teoría del color, los primarios son los que mejor y más directamente representan a la marca.

Los colores secundarios

Son aquellos colores que, como su nombre indica, tienen un papel secundario. Estarán siempre supeditados a los primeros en cuanto a que aparecerán como apoyo, pero también en cuanto que deben combinar con ellos.

En cualquier caso, también deben reflejar la personalidad de la marca.

Los colores neutros

Pueden parecer los menos importantes, pero siguen siendo imprescindibles para crear identidad de marca. Al ser neutrales, ayudan a equilibrar los diseños. Por ejemplo, un color neutro se usa como fondo en un post de Instagram o, en el caso de campañas como las de Papiroga, para “vestir” a la modelo y que los colores de sus pendientes cobren protagonismo.

Combina los colores y haz pruebas

Para crear las combinaciones entre colores primarios y secundarios y que haya una coherencia visual, se suele recurrir al círculo cromático y a unas fórmulas:

Combina los colores y haz pruebas
Combina los colores y haz pruebas
  • Fórmula monocromática: todos los colores (primarios, secundarios y terciarios) son variaciones tonales de un mismo color. El resultado es una paleta muy coherente y sutil, pero también puede resultar monótona, aburrida y no dar tanto juego.
  • Fórmula armónica: los colores que se eligen están seguidos en el círculo cromático. Al estar tan juntos, ninguno domina sobre otro y hay cierta continuidad estética.
  • Fórmula complementaria: dentro del círculo cromático, se escogen colores opuestos, es decir, que estén uno frente a otro. Es una combinación atrevida, pero que permite que el primario destaque claramente sobre el secundario.

Define con seguridad la paleta de colores

Elegidos los colores, es momento de hacerlos propios y construir la paleta que definirá la marca y su comunicación. Estos son algunos consejos:

  • Los colores principales deben aparecer en un 70%.
  • Los colores secundarios deben usarse menos y para resaltar unos elementos sobre otros.
  • Los colores neutros son un apoyo para crear un equilibrio y una estabilidad.

Con esta paleta creada, ya solo queda aplicar los colores sobre el lienzo que es la marca. Siempre conviene contar con ayuda profesional, pues los diseñadores saben cómo darle forma a todo para que no solo los colores combinen entre sí, sino que los elementos decorativos o las imágenes también respeten la misma línea visual.

 

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Branding para startups: Emergiendo con estilos

Construir una identidad de marca fuerte es el secreto del éxito para muchas empresas, y aún lo es más para las que están emergiendo y quieren hacerlo con estilo. Es por ello que el branding para startups se ha constituido como un elemento primordial para el lanzamiento de nuevos negocios.

Ejemplos como el de Glovo demuestran que un branding estratégico y bien trabajado hace que una nueva empresa se posicione eficazmente dentro del mercado. No solo así se atraen clientes, sino también los tan deseados inversores.

Cuando una startup dispone de un branding coherente, transmite autoridad y seguridad, justo lo que necesita para ser vista como un gigante y no como un recién llegado.

“La marca añade espíritu y alma a lo que de otro modo sería una propuesta precio-valor robótica, automatizada y genérica”.
— David Aaker

David Aaker
David Aaker

¿Por qué es importante el branding para las startups?

El branding marca la diferencia para las startups. Estas no dejan de ser empresas emergentes que requieren de una imagen sólida que les permita destacar en un mercado saturado y en el que deben competir con corporaciones que cuentan con un largo recorrido.

Emerger como empresa gracias al branding para startups

¿Cómo lograr ser diferente y reconocible en un contexto aparentemente tan hostil y en el que no hay hueco para los recién llegados? Con una visión estratégica y un plan de acción que lo abarque todo y que empieza con el branding, entendiendo que sienta los cimientos de la marca para que esta logre transmitir su valor.

Esto es especialmente importante en un mundo en el que los consumidores (y también los inversores) buscan empresas con “alma”. No es suficiente con un producto o servicio de calidad, pues eso se da por sentado. En la actualidad destacan las marcas que aportan algo más, que hacen valer lo que ofrecen y que se ganan la confianza de su público.

Muchas agencias de branding o profesionales del sector se han especializado en startups. Si lo han hecho es porque reconocen que una empresa emergente no parte del mismo lugar, ni avanza hacia la misma meta, que una empresa ya asentada.

 

Diferencias entre el branding para startups y para empresas ya consolidadas

El branding para startups empieza a trabajarse desde el minuto cero, cuando la empresa es solo una idea en la mente de sus fundadores. En corporaciones ya establecidas, especialmente las que se crearon hace años sin una base estratégica, el branding como tal se define a posteriori, cuando ya hay un recorrido previo.

Por lo tanto, en el contexto startup el proceso del branding es más consciente y consistente, entendiendo que cada decisión que se tome influye en la creación de la marca. Sin embargo, en empresas asentadas, muchas veces la construcción de la marca se ha realizado sin una estrategia clara detrás.

Además, el punto de partida es totalmente diferente, pues una startup busca darse a conocer, mientras que una empresa consolidada ya dispone de una cuota de mercado y de un público que sabe de ella.

Igualmente importante es mencionar que una startup, por lo general, cuenta con menos medios para invertir en el branding. En muchas ocasiones ni siquiera ha empezado a facturar por sí misma y depende de inversiones o préstamos, por lo que su presupuesto es más ajustado y debe repartirse entre varios departamentos (por ejemplo, desarrollo del producto, recursos humanos, etc.). En cambio, una empresa con recorrido dispone de capital propio y también de más tiempo y experiencia, factores fundamentales y muy apreciados a la hora de diseñar el branding.

Diferencias entre el branding para startups y para empresas ya consolidadas
Diferencias entre el branding para startups y para empresas ya consolidadas

Glovo: ejemplo de cómo un buen branding para startups potencia su éxito

Glovo se ha posicionado como la empresa de entrega por excelencia. A través de ella puedes pedir casi cualquier cosa y recibirla de manera inmediata, diferenciándose de competidores como Uber, que solo ofrecen delivery de restaurantes. Su inserción en el mercado ha sido igual de rápida y eficiente que sus riders, siendo capaces incluso de sortear grandes crisis corporativas.

El branding de Glovo como startup se ha focalizado en transmitir esa idea de eficiencia, que queda reflejada en la experiencia del cliente y también en su expansión. En pocos años han llegado a varias ciudades europeas y han conquistado el territorio español.

Pero el recorrido no ha sido veloz y por ello inconsciente, sino que ha habido grandes dosis de estrategia, la cual se sustenta sobre tres pilares:

  • Público objetivo: Glovo está pensada para los millennials, por lo que primero se afianzaron en ciudades de más de medio millón de habitantes y con una alta presencia de gente joven (Barcelona, Madrid, Valencia…). Es decir, buscaron y encontraron a su buyer persona y compartieron con ella una propuesta de valor afín a sus intereses y comportamientos, caracterizada por la personalización, la velocidad y la digitalización de su servicio (su claim es “darle a todo el mundo un acceso fácil a lo que necesita en su ciudad”).

 

  • Experiencia del cliente: no solo una persona puede pedir cualquier cosa y recibirlo en tiempo récord, sino que puede seguir su envío, hacer el pago o valorar a los riders desde la propia app.

 

 

Glovo, en consecuencia, es un gran ejemplo de un branding exitoso que se ha definido desde el comienzo, poniendo siempre al consumidor en el centro.

Consejos de branding para startups

El branding para startups es similar al que se trabajaría para una empresa “normal”. No obstante, es fundamental considerar ese carácter emergente y la necesidad de no solo transmitir una imagen de marca, sino de crearla desde cero y darla a conocer.

Por ello, en este apartado no vamos a limitarnos a enumerar los elementos del branding, pues ya tenemos contenidos específicos sobre ellos, sino a dar algunas recomendaciones para startups que se encuentran en proceso de establecer su branding.

1. Entiende a tu público objetivo

Entendiendo que, además, no es solo uno.

La conexión con el buyer persona es clave para el branding de las startups. Hemos visto cómo Glovo ha diseñado su servicio pensando en las necesidades de sus clientes y ofreciéndoles rapidez y eficiencia a todos los niveles. Con su audiencia comparten valores y un mismo modo de ver la vida, por eso se presentan como una marca joven, cercana, ágil e inmediata.

No obstante, en una startup hay otro público al que también hay que hablar y que no es el cliente: los inversores. A estos no se les ofrece el producto/servicio en sí, sino la promesa de que la empresa es rentable y que su crecimiento traerá grandes éxitos. Las startups deben proyectar una imagen sólida y coherente, y eso se consigue en gran medida gracias al branding.

 

2. El branding para startups es mucho más que un logo

El branding constituye un universo. No solo sirve con un logo, sino que este es otro elemento más al que se asocia todo lo que significa la marca.

La elección de los colores, de la tipografía o del tono de voz deben transmitir el valor, y los valores, de la marca. Entender que todos los elementos deben unificarse y que son interdependientes es crucial para una empresa en pleno lanzamiento. Sin ser conocida y con cada elemento dando un mensaje, su reconocimiento será nulo.

El branding para startups es mucho más que un logo
El branding para startups es mucho más que un logo

3. El storytelling como herramienta de conexión

La narrativa es una estrategia primordial para cualquier empresa, pero en especial para las startups.

La razón es que una empresa que nace lo hace con retos, y esa historia de superación que se va formando termina resultando épica. No solo eso, sino que despierta la empatía del consumidor, que se siente orgulloso de apoyar a una nueva empresa y formar así parte de su historia.

 

4. Honestidad y emocionalidad

Cuando una empresa comienza su andadura, la coherencia entre lo que hace y lo que dice debe ser mayor. Es por ello que el branding de las startups no puede resultar engañoso o transmitir una imagen que, aunque atractiva, no es real.

El branding debe, por lo tanto, sostenerse en la propuesta de valor y no intentar construir una marca que no existe. En la era de la digitalización y de la información, este tipo de estrategias artificiosas terminan descubriéndose y condenando al fracaso a las marcas que no son auténticas ni cumplen con las expectativas creadas.

No olvidemos que el branding tiene el objetivo de conectar emocionalmente con el cliente. Si esa conexión está basada en falsedades, el rechazo del cliente será mayor. Por ejemplo, una de las grandes crisis de comunicación de Glovo ha sido el ver que sus riders no estaban en las mejores condiciones, cuando ellos prometían y presumían de hacerlo todo más fácil y ágil también para ellos. Una crisis de reputación (con consecuencias legales y económicas) de la que aún se están recuperando.

 

5. Un posicionamiento único, claro y diferente

La estrategia de diferenciación sostiene en gran medida el branding de las startups. Con un mercado en el que cada día surgen nuevas propuestas comerciales, las startups deben posicionarse como únicas.

En el caso de Glovo, su posicionamiento se basó en ofrecer un servicio de delivery 360. El cliente puede pedir cualquier producto desde la app, incluso de un establecimiento que no está directamente en Glovo.

Las startups, por lo tanto, deben hacer un buen estudio de su competencia y del mercado para encontrar los huecos y hacerlos suyos. El branding, lógicamente, debe reflejar esa originalidad.

 

6. Confía en una agencia de medios especializada para desarrollar el branding de tu startup

Afortunadamente, no son los fundadores de las startups los que deben abordar, en solitario, la creación de su branding.

Existen agencias de branding especializadas que se encargan del proceso con profesionalidad y experiencia en este sector.

Las decisiones que se toman en este proceso determinarán la identidad de la marca y el modo en el que está se presentará ante el público, los inversores o los competidores. Contar con el conocimiento para elaborar una estrategia efectiva y adecuada es vital para que la meta sea el éxito.

 

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El poder del branding emocional: Conectando corazones

Conecta con el consumidor y conviértelo en tu cliente. El branding emocional podría definirse así, pero sería reducir el potencial de este enfoque. La realidad es que el branding emocional genera conexiones, diferenciación y valor de marca.

El “cómo” consiste en construir una relación profunda con el cliente, viéndolo como mucho más que un comprador. Para ello, es imprescindible ser estratega, pero, sobre todo, ser empático y colocarse en el lugar del consumidor, entendiendo sus necesidades no solo de productos/servicios, sino de experiencias. No se trata solo de vender, sino de ofrecer y transmitir también unos valores.

Citacion agencia branding de Zig Ziglar por HolaQueTal.es “La gente no compra por razones lógicas. Compran por razones emocionales”.

“La gente no compra por razones lógicas. Compran por razones emocionales”.

— Zig Ziglar

Ejemplos de marcas que han trabajado su branding emocional hay muchos. Son aquellas que han logrado conectar con sus clientes y que estos las vean como más que una empresa. Disney, Apple, Dove… Son casos de éxito reconocidos y evidentes, pero el branding emocional también es apto (y beneficioso) para empresas más pequeñas, como Heura, Platanomelón o Nice Things.

¿Qué es el branding emocional?

Hasta ahora hemos dado algunas pinceladas sobre qué es el branding emocional y cómo esa segunda palabra (“emocional”) es el gran pilar de su definición y de su modo de enfocar las estrategias de branding.

No obstante, conviene profundizar un poco más en qué consiste y en cuáles son el resto de sus pilares.

Recordando qué es el branding

El objetivo del branding es lograr que la marca se identifique, se posicione y se perciba de un modo concreto.

A través de los diferentes elementos que lo conforman, que deben tener consistencia y coherencia entre sí y representar los valores y la identidad de marca, el branding se encarga de que la marca:

  • Tenga personalidad y esta se transmita al cliente.

 

  • Se reconozca y se diferencie por esa personalidad.

 

  • Genere confianza y credibilidad.

 

  • Conecte con el cliente.

 

Como es lógico, el consumidor toma un papel protagonista en la definición y puesta en marcha de todas las estrategias del branding.

Recordando qué es el branding - HolaQueTal.es
Recordando qué es el branding – HolaQueTal.es

El objetivo del branding emocional

Recordado qué es el branding, es momento de adentrarnos en esa rama “emocional”.

El branding emocional, según Joël Desgrippes (diseñador y creativo francés), “consiste en conectar emocionalmente con las personas en su vida diaria”. No se busca, por lo tanto, un solo punto de contacto en forma de venta, sino impactar en el cliente de manera constante, profunda y trascendente.

En definitiva, la meta es tocar los corazones de los clientes para dejar una huella en ellos, haciendo que la marca no solo se reconozca, sino que se perciba desde la confianza. Para ello, es crucial humanizar la marca y presentarla como algo más que una corporación con un objetivo comercial. De este modo, el consumidor la asociará a sentimientos positivos e incluso se sentirá parte de ella.

La emocionalidad en las nuevas empresas

Nos encontramos en un paradigma empresarial en el que se prima la emocionalidad. Los consumidores tienen muy en cuenta esa conexión para tomar la decisión de compra definitiva, valorando no solo el producto/servicio o su precio, sino también la experiencia que han tenido con la marca o lo que esta representa a un nivel más humano.

Es por ello que triunfan marcas como Zubi o Nice Things. Este último caso es un claro ejemplo de cómo priorizar valores emocionales. La empresa fue fundada por un matrimonio y esa idea de “familia” y “unión” se ha transmitido a través de la publicidad, de los tejidos y colores de la ropa o de la decoración acogedora de sus tiendas. Es decir, a través de diferentes elementos del branding.

En consecuencia, aspectos como la sostenibilidad, la ética, la cercanía, los deseos, las aspiraciones, los fines benéficos o el compromiso social pasan a ser fundamentales.

5 cosas sobre el branding emocional que debes saber

Si quieres aplicar el branding emocional a tu marca, primero hay cinco cosas que debes saber (y que te gustarán):

El storytelling es su mejor aliado

La narrativa tiene un papel crucial en el branding, especialmente en el emocional.

Las marcas que comunican sus mensajes construyendo historias generan una mayor conexión, aportando autenticidad y cercanía. El resultado es que la marca se recuerde mejor y cale en la mente del consumidor.

Da a un porqué a todo y perfecciona cada elemento del branding

El branding emocional coloca los valores, la misión y la visión de la marca en el centro de la estrategia. En consecuencia, todas las acciones que parten de un branding emocional lo hacen con un porqué muy marcado.

Esa conceptualización del porqué en cada uno de los elementos del branding aporta consistencia a la marca y la humaniza.

Mejora el posicionamiento de marca

Una marca puede diferenciarse por su precio, por su diseño, por su comunicación… Pero el mayor éxito es lograr que esas diferencias se conviertan en un posicionamiento de marca claro y único en el mercado.

Cuando el branding emocional entra en juego, esto es más sencillo, pues hemos visto como la conexión genera recuerdos y ayuda a transmitir mejor el mensaje.

Humaniza a la marca, pero también al consumidor

La humanización es en los dos sentidos. El consumidor ve a la marca como más humana, pero la marca también ve al consumidor como más humano.

El marketing tradicional ha tendido a percibir al cliente como un número más en unos informes de ventas. La incorporación de la emocionalidad en la estrategia ha ayudado a cambiar esto. La audiencia ahora es una de las grandes protagonistas de la marca y participa en ella. El branding emocional requiere conocer al cliente como persona, sus necesidades, sus sentimientos, sus comportamientos, etc.

Fideliza a los consumidores

Como consecuencia de esa humanización del cliente y de la conexión con él, el branding emocional favorece que ese cliente se convierta en embajador.

Al percibir que es parte de la marca, el consumidor es más proactivo a la hora de recomendarla y de hablar de ella. De este modo, conseguir un cliente ya no es solo conseguir una venta, sino la posibilidad de ganar un embajador.

 

Fideliza a los consumidores - HolaQueTal.es
Fideliza a los consumidores – HolaQueTal.es

Cómo crear un branding emocional efectivo

Existen una serie de prácticas, estrategias y enfoques que ayudan a crear un branding emocional para la marca. Son, en esencia, técnicas que llevadas a cabo nos conducen hacia esa conexión emocional con el cliente y hacia la creación de una marca humana que se asiente sobre sus valores.

Conoce al consumidor desde el neuromarketing

En los últimos años, el neuromarketing ha conseguido cada vez más adeptos.

El neuromarketing estudia cómo funciona nuestra mente cuando decidimos qué comprar o vemos un anuncio comercial. Gracias a estos estudios se puede saber qué tipo de música sonando en una tienda invita más o menos a la compra. También es el neuromarketing el que ha descubierto que poner precios acabados en 0,99 en lugar de redondearlos hace que el producto/servicio se venda mejor.

En lo que respecta al branding emocional, el neuromarketing puede ayudar a entender mejor el proceso mental del consumidor ante la compra (por ejemplo, estableciendo qué emoción hay que despertar para terminar de convencerle o qué colores les transmiten más urgencia).

Apuesta por el marketing de influencers

Una de las mejores maneras de conectar con la audiencia es humanizar la marca, pero eso no tiene que significar obligatoriamente que las personas que trabajan en la marca deban enseñar su cara. En cambio, quienes sí enseñan su cara sin reparos son los influencers.

Con una buena estrategia de marketing de influencers, se puede elegir a perfiles de creadores que encajen con los valores de la marca y ayuden a humanizarla. Pueden convertirse, así, en la cara visible.

Al fin y al cabo, los influencers conectan mucho con sus seguidores, que confían en ellos y los ven como iguales. Contratando a esos influencers como embajadores de marca, podemos “contagiarnos” de esa cercanía.

Pon el foco en la experiencia del cliente

Sentir que el servicio es personalizado convence a cualquier cliente. Por eso, en el branding emocional es crucial el diseño de la experiencia de cliente.

Es vital asegurarse de que el consumidor, cada vez que entre en contacto con la marca, se sienta “como en casa”. Esto se traduce en no hacerle esperar, en resolver sus problemas o en cubrir sus necesidades incluso antes de que aparezcan.

Adicionalmente, y si los recursos corporativos lo permiten, es recomendable invertir en esos “extra” que hace que la experiencia sea no solo única, sino casi un lujo (packagings originales, sorteos, descuentos, invitaciones a eventos de la marca, acceso exclusivo y preferente a ventas privadas…).

Abre la conversación

El consumidor debe sentirse parte de la marca, esta es una de las bases del branding emocional. Para que así sea, deben abrirse canales de comunicación que propicien esa conversación.

Encuestas, comentarios en redes sociales, entrevistas, focus groups… Son muchos los medios disponibles, especialmente gracias a la tecnología. No obstante, no es suficiente solo con recibir la información, sino que hay que escucharla y asimilarla. Marcas como Mercadona triunfan precisamente porque permanecen atentas a lo que sus clientes dicen sobre productos favoritos que quieren que vuelvan o sobre otros que no gustan tanto.

 

¿Estás listo para conectar emocionalmente con tu audiencia? ¡Déjanos un comentario!

Ser inolvidable: Creación de una identidad de marca fuerte

Si quieres que tu marca se reconozca, debes centrar gran parte de los esfuerzos en la creación de una identidad de marca fuerte. Comenzamos el artículo con lo que parece más una conclusión, pero te podemos asegurar que esa es la idea que vertebrará esta guía.

Hay muchos factores que determinan el éxito de una marca, y uno de ellos es la identidad, algo así como el conjunto de elementos que hacen que la marca se reconozca.

Porque una marca comunica muchas cosas, pero sobre todo debe comunicar su identidad. Solo así será capaz de atraer a los clientes adecuados, de diferenciarse de la competencia y de posicionarse en el mercado.

«La identidad es la causa; la marca, el efecto»

– Larry Ackerman

Larry Ackerman
Larry Ackerman

¿Qué es la identidad de marca?

La identidad de marca es, en esencia, su identidad corporativa. Está conformada por varios elementos, algunos de los cuales son visuales, pero otros no. Es importante incidir en esto, ya que es común pensar en la identidad de una marca solo como aquello que se ve (por ejemplo, el logo, los colores, la tipografía…). No obstante, elementos como los valores también son pilares fundamentales sobre los que construir la identidad de una marca fuerte.

A su vez, la identidad corporativa impregna todo lo que tiene que ver con la marca: cada mensaje en redes sociales, cada imagen, cada descripción de un producto, cada packaging, etc. Todo ello transmite así la identidad y genera en la mente de los consumidores una idea de cómo es y cómo se identifica la marca.

Como es lógico, todos los equipos y empleados de la empresa deben conocer cuál es la identidad de marca, que para ello debe recogerse en el brand book o manual de identidad.

Por qué la identidad de marca es importante

Hemos mencionado brevemente por qué la creación de una identidad de marca fuerte es clave para cualquier empresa. Podríamos decir que esa importancia se resume en tres palabras: diferenciación, posicionamiento y atracción.

Cuando una identidad de marca está bien construida, consigue ser única a ojos del consumidor, lo que le genera más ventas pero también cierto status en el mercado. Piensa por ejemplo en marcas líder en diferentes sectores: Coca-Cola en el sector alimenticio, Apple en el tecnológico, Santander en el bancario o Chanel en el del lujo. Son marcas con un renombre y un reconocimiento entre el público; incluso quienes no compran sus productos sabrían reconocerlas.

La posibilidad de convertirse en referente y de ganar credibilidad y relevancia en el mercado son las grandes ventajas de una identidad de marca fuerte.

Elementos de la identidad de marca

Como también ocurría con los elementos del branding, los elementos de la identidad de marca son varios y son coherentes entre sí. Esto quiere decir que cada uno de ellos debe elegirse de manera estratégica y específica, buscando transmitir en su conjunto la misma idea sobre la marca (esto es, la misma identidad).

Misión, visión y valores

La misión, visión y valores de una marca definen qué hace la marca, cuál es su objetivo y cómo cumplirá ese objetivo. Son, por tanto, fundamentales para construir una identidad de marca fuerte, ya que sobre ellos se asienta el mensaje que se quiere transmitir.

Experiencia del cliente

Como hemos explicado, la identidad de marca tiene mucho que ver con cómo el cliente percibe la marca. En consecuencia, para que esa percepción sea la deseada por la marca, debe cuidarse con empeño y estrategia la experiencia del cliente.

En muchas ocasiones se considera que la experiencia del cliente es solo aquella que un consumidor tiene en un punto de venta. Efectivamente, este es un punto en el que el cliente experimenta la marca, pero hay otros muchos. Podríamos decir que debe garantizarse una buena experiencia en cualquier contacto que una persona tenga con la marca.

El objetivo será que el consumidor no solo tenga una «buena» experiencia, sino que esta genere conexión.

Nombre

El nombre identifica a las personas, y también a las marcas. Es por ello importante que la elección del nombre también responda a una estrategia.

Debe ser reconocible, pronunciable e inolvidable. Considera cómo ciertos nombres de marcas han pasado a identificar el producto, como Chupa Chups o Kleenex.

Logotipo

Para muchos expertos, el verdadero éxito es lograr que solo con el logo una marca sea reconocible. Pensemos en el «tick» de Nike o la manzana de Apple. Solo viendo su logo no solo identificamos la marca, sino que a nuestra mente acuden una serie de ideas que asociamos a ella.

El logotipo, por lo tanto, es uno de los elementos más potentes para la creación de una identidad de marca fuerte. Aquellos que son simples, pero al mismo tiempo únicos y originales, son los que mejor cumplen su función.

Tipografías y paleta de colores

Ambos elementos cumplen una función similar, ya que tanto la tipografía como los colores son capaces de comunicar a nivel visual aquellas ideas que quieren asociarse a la marca.

La psicología del color, por ejemplo, establece que hay tonos, como los pasteles, que transmiten valores como cercanía o amabilidad. En cambio, otros tonos más oscuros como la gama de grises expresan seriedad y elegancia. Lo mismo ocurre con las tipografías (una letra fina y cursiva resulta más “lujosa” que una letra en negrita y de rasgos urbanos).

Tipografías y paleta de colores
Tipografías y paleta de colores

Recursos visuales extra

Estos recursos son los iconos, las imágenes u otros elementos estrictamente visuales que, al ser usados por la marca, deben transmitir su identidad.

Ejemplos de identidad de marca fuerte

Podemos hablar largamente de la creación de una identidad de marca fuerte, pero sin duda la mejor manera de entender a qué nos referimos es analizar algunos ejemplos.

El Banco Santander

La identidad de marca del Santander ha cambiado mucho a lo largo de los años, pero siempre ha logrado conectar con los clientes, algo fundamental para un banco. Así es como lo definen en su web:

«Nuestra marca ha ido evolucionando desde sus inicios, modernizándose, adaptándose al entorno, en muchos casos anticipándose a los cambios y sobre todo, buscando siempre estar cerca de las personas.»

Con su identidad de marca buscan presentarse como una marca «Sencilla, Personal y Justa», tres ideas que, con casi total seguridad, son también sus valores. Estos son algunos de los elementos que construyen esta identidad de marca:

  • El logo representa el fuego, que tan importante fue para la evolución humana. Crean así una metáfora de que el banco Santander también evoluciona.

 

  • El nombre «Santander» que han mantenido a lo largo de los años y a pesar de su crecimiento, sigue conectándolos con la pequeña ciudad del norte de España donde nació el banco, aportando esa idea de cercanía.

 

  • La tipografía ha evolucionado para adaptarse a la era moderna, a diferencia del logo y el color rojo que se han mantenido inalterables a lo largo de los años, logrando así un equilibrio entre lo de siempre y lo de ahora.

Zara

La de Zara es una de las identidades de marca más fuertes dentro del mundo de la moda.

En su caso, quizá sean la tipografía y el logo los elementos principales sobre los que se sustenta su identidad. De hecho, hasta la época de la digitalización y el auge del e-commerce, Zara no había desarrollado otros elementos ni con una visión estratégica tan clara. Ahora, por ejemplo, tanto sus tiendas físicas como la online mantienen un aspecto uniforme y coherente entre sí.

¿Quieres saber más sobre el valor de marca de Zara y cómo lo comunica? Puedes hacerlo en este artículo.

Coca-Cola

Si hablamos de empresas reconocibles y con una identidad de marca fuerte, Coca-Cola tiene que estar en la lista.

Su color rojo es reconocible hasta el punto de que si alguien te pide pensar en una marca de color rojo, es muy probable que sea Coca-Cola la que venga a tu mente. Y vendrá con su tipografía y su packaging de líneas curvas también tan característicos.

Desde un principio se tuvo muy claro qué se quería proyectar con el producto: frescura, optimismo, felicidad y familia. Valores que constituyen la identidad corporativa de la empresa, desde el famoso eslogan hasta el vivo color rojo.

¿Has leído nuestro artículo sobre Coca-Cola y el product branding?

El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte

Una identidad de marca fuerte hace que esta sea inolvidable, lo que se traduce en más ventas, en más reconocimiento y en un futuro prometedor.

Hace décadas, cuando el mercado no estaba tan saturado ni tan globalizado, quizá no era necesario tener una marca sólida. En cambio, en la actualidad es imprescindible, ya que los consumidores quieren comprar, pero también conectar con la marca y sentir que esta es algo más que un logo en un packaging.

¿Cómo no ser solo un logo? Siguiendo estos pasos y construyendo una identidad de marca fuerte.

El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte
El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte

1. Investiga la audiencia y haz que te descubra

Para que una marca tenga éxito, esta primero debe ser descubierta por la audiencia, pero no por cualquiera, sino por aquella que potencialmente pueda convertirse en clientela.

Haz, por tanto, un estudio de tu buyer persona y encuentra a tu público objetivo. Analiza también cuál es tu competencia para descubrir posibles huecos no cubiertos en el mercado y definir así un posicionamiento único y diferente. Cuando acabes esta investigación deberás poder contestar a las siguientes preguntas:

  • ¿A qué tipo de consumidores se dirige la marca?
  • ¿Cuál es la situación actual de la marca en el mercado?
  • ¿Cuál es la situación actual de los competidores de la marca en el mercado?

Las respuestas establecerán el punto de partida para crear la identidad de la marca desde un valor diferencial.

2. Establece la misión de la marca, su visión y sus valores

Ya hemos visto que son una parte esencial de la marca y, por lo tanto, elementos que ayudarán a identificarla.

Tanto la misión como la visión y los valores deben poder sintetizarse en pocas palabras o frases cortas y concisas. De este modo, serán claras tanto para el equipo, que deberá trabajar con ellas, como para los consumidores, que las identificarán y las relacionarán fácilmente con la marca.

3. Diseña todos los elementos visuales

Los elementos visuales de la marca suelen ser los primeros con los que el público entra en contacto. Por ejemplo, una persona capta una imagen en redes sociales antes que el texto.

No siempre es fácil traducir algo intangible, como es la identidad, a conceptos visuales como son el logotipo, imágenes, iconos, tipografía o la paleta de colores. Muchas marcas delegan esta tarea en agencias de medios que cuenten con equipos de diseño.

PROPUESTA DE IMAGEN (ALGUIEN TRABAJANDO EN EL DESARROLLO DE UN LOGO O CUALQUIER OTRO DISEÑO)

4. Genera contenidos

La identidad de una marca se construye y se transmite también a través de los contenidos, especialmente en la era del marketing de contenidos.

Los consumidores pueden llegar a la marca porque la han visto en redes sociales, han leído un artículo de su blog e incluso una nota de prensa. Todas esas piezas de contenido generarán conexión con el cliente, por lo que deben identificar a la marca y hacerla reconocible.

5. Monitorea cuál es el reconocimiento de la marca

A través de encuestas, de los comentarios en redes sociales o de otros medios de análisis. Como cualquier otro aspecto de tu estrategia de marketing, la identidad debe analizarse desde un punto de vista crítico, detectando cuándo algo no se está haciendo bien.

Los errores que se pueden llegar a cometer son:

  • No diferenciarse de la competencia, sino intentar convertirse en ella.
  • No lograr una coherencia total entre los diferentes elementos que conforman la identidad de la marca.
  • No comunicar al equipo de la marca cuál es la identidad y cómo desarrollarla.
  • No tener paciencia y buscar resultados inmediatos, para que una marca sea inolvidable se necesita una estrategia a medio y largo plazo.

6. Recoge todo en un manual de marca

El manual de marca debe contener todo lo necesario para aplicar la identidad de marca a cualquier comunicación, producto o acción que salga de la marca.

Es por ello que el brand book debe ser una herramienta disponible para todos los empleados de la empresa. Aunque no lo creas, incluso el equipo de contabilidad puede necesitarlo para saber cómo usar el logo en los emails.

Como una biblia, este manual se convierte en un recordatorio de qué es la marca y cuáles son las estrategias para hacerla inolvidable.

 

¿Estás listo para crear una identidad de marca que sea inolvidable? ¡Ponte en contacto con nosotros!

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