Branding para startups: Emergiendo con estilos

Construir una identidad de marca fuerte es el secreto del éxito para muchas empresas, y aún lo es más para las que están emergiendo y quieren hacerlo con estilo. Es por ello que el branding para startups se ha constituido como un elemento primordial para el lanzamiento de nuevos negocios.

Ejemplos como el de Glovo demuestran que un branding estratégico y bien trabajado hace que una nueva empresa se posicione eficazmente dentro del mercado. No solo así se atraen clientes, sino también los tan deseados inversores.

Cuando una startup dispone de un branding coherente, transmite autoridad y seguridad, justo lo que necesita para ser vista como un gigante y no como un recién llegado.

“La marca añade espíritu y alma a lo que de otro modo sería una propuesta precio-valor robótica, automatizada y genérica”.
— David Aaker

David Aaker
David Aaker

¿Por qué es importante el branding para las startups?

El branding marca la diferencia para las startups. Estas no dejan de ser empresas emergentes que requieren de una imagen sólida que les permita destacar en un mercado saturado y en el que deben competir con corporaciones que cuentan con un largo recorrido.

Emerger como empresa gracias al branding para startups

¿Cómo lograr ser diferente y reconocible en un contexto aparentemente tan hostil y en el que no hay hueco para los recién llegados? Con una visión estratégica y un plan de acción que lo abarque todo y que empieza con el branding, entendiendo que sienta los cimientos de la marca para que esta logre transmitir su valor.

Esto es especialmente importante en un mundo en el que los consumidores (y también los inversores) buscan empresas con “alma”. No es suficiente con un producto o servicio de calidad, pues eso se da por sentado. En la actualidad destacan las marcas que aportan algo más, que hacen valer lo que ofrecen y que se ganan la confianza de su público.

Muchas agencias de branding o profesionales del sector se han especializado en startups. Si lo han hecho es porque reconocen que una empresa emergente no parte del mismo lugar, ni avanza hacia la misma meta, que una empresa ya asentada.

Diferencias entre el branding para startups y para empresas ya consolidadas

El branding para startups empieza a trabajarse desde el minuto cero, cuando la empresa es solo una idea en la mente de sus fundadores. En corporaciones ya establecidas, especialmente las que se crearon hace años sin una base estratégica, el branding como tal se define a posteriori, cuando ya hay un recorrido previo.

Por lo tanto, en el contexto startup el proceso del branding es más consciente y consistente, entendiendo que cada decisión que se tome influye en la creación de la marca. Sin embargo, en empresas asentadas, muchas veces la construcción de la marca se ha realizado sin una estrategia clara detrás.

Además, el punto de partida es totalmente diferente, pues una startup busca darse a conocer, mientras que una empresa consolidada ya dispone de una cuota de mercado y de un público que sabe de ella.

Igualmente importante es mencionar que una startup, por lo general, cuenta con menos medios para invertir en el branding. En muchas ocasiones ni siquiera ha empezado a facturar por sí misma y depende de inversiones o préstamos, por lo que su presupuesto es más ajustado y debe repartirse entre varios departamentos (por ejemplo, desarrollo del producto, recursos humanos, etc.). En cambio, una empresa con recorrido dispone de capital propio y también de más tiempo y experiencia, factores fundamentales y muy apreciados a la hora de diseñar el branding.

Diferencias entre el branding para startups y para empresas ya consolidadas
Diferencias entre el branding para startups y para empresas ya consolidadas

Glovo: ejemplo de cómo un buen branding para startups potencia su éxito

Glovo se ha posicionado como la empresa de entrega por excelencia. A través de ella puedes pedir casi cualquier cosa y recibirla de manera inmediata, diferenciándose de competidores como Uber, que solo ofrecen delivery de restaurantes. Su inserción en el mercado ha sido igual de rápida y eficiente que sus riders, siendo capaces incluso de sortear grandes crisis corporativas.

El branding de Glovo como startup se ha focalizado en transmitir esa idea de eficiencia, que queda reflejada en la experiencia del cliente y también en su expansión. En pocos años han llegado a varias ciudades europeas y han conquistado el territorio español.

Pero el recorrido no ha sido veloz y por ello inconsciente, sino que ha habido grandes dosis de estrategia, la cual se sustenta sobre tres pilares:

  • Público objetivo: Glovo está pensada para los millennials, por lo que primero se afianzaron en ciudades de más de medio millón de habitantes y con una alta presencia de gente joven (Barcelona, Madrid, Valencia…). Es decir, buscaron y encontraron a su buyer persona y compartieron con ella una propuesta de valor afín a sus intereses y comportamientos, caracterizada por la personalización, la velocidad y la digitalización de su servicio (su claim es “darle a todo el mundo un acceso fácil a lo que necesita en su ciudad”).
  • Experiencia del cliente: no solo una persona puede pedir cualquier cosa y recibirlo en tiempo récord, sino que puede seguir su envío, hacer el pago o valorar a los riders desde la propia app.
  • Valores sociales: entre sus valores han incluido algunos que conectan con una generación concienciada socialmente. Es por ello que, generalmente, venden packaging sostenible a los comercios afiliados, los riders van en bicicleta y se detecta siempre el recorrido más corto, optimizando así no solo tiempos, sino también gasolina y emisiones.

Glovo, en consecuencia, es un gran ejemplo de un branding exitoso que se ha definido desde el comienzo, poniendo siempre al consumidor en el centro.

Consejos de branding para startups

El branding para startups es similar al que se trabajaría para una empresa “normal”. No obstante, es fundamental considerar ese carácter emergente y la necesidad de no solo transmitir una imagen de marca, sino de crearla desde cero y darla a conocer.

Por ello, en este apartado no vamos a limitarnos a enumerar los elementos del branding, pues ya tenemos contenidos específicos sobre ellos, sino a dar algunas recomendaciones para startups que se encuentran en proceso de establecer su branding.

1. Entiende a tu público objetivo

Entendiendo que, además, no es solo uno.

La conexión con el buyer persona es clave para el branding de las startups. Hemos visto cómo Glovo ha diseñado su servicio pensando en las necesidades de sus clientes y ofreciéndoles rapidez y eficiencia a todos los niveles. Con su audiencia comparten valores y un mismo modo de ver la vida, por eso se presentan como una marca joven, cercana, ágil e inmediata.

No obstante, en una startup hay otro público al que también hay que hablar y que no es el cliente: los inversores. A estos no se les ofrece el producto/servicio en sí, sino la promesa de que la empresa es rentable y que su crecimiento traerá grandes éxitos. Las startups deben proyectar una imagen sólida y coherente, y eso se consigue en gran medida gracias al branding.

2. El branding para startups es mucho más que un logo

El branding constituye un universo. No solo sirve con un logo, sino que este es otro elemento más al que se asocia todo lo que significa la marca.

La elección de los colores, de la tipografía o del tono de voz deben transmitir el valor, y los valores, de la marca. Entender que todos los elementos deben unificarse y que son interdependientes es crucial para una empresa en pleno lanzamiento. Sin ser conocida y con cada elemento dando un mensaje, su reconocimiento será nulo.

El branding para startups es mucho más que un logo
El branding para startups es mucho más que un logo

3. El storytelling como herramienta de conexión

La narrativa es una estrategia primordial para cualquier empresa, pero en especial para las startups.

La razón es que una empresa que nace lo hace con retos, y esa historia de superación que se va formando termina resultando épica. No solo eso, sino que despierta la empatía del consumidor, que se siente orgulloso de apoyar a una nueva empresa y formar así parte de su historia.

4. Honestidad y emocionalidad

Cuando una empresa comienza su andadura, la coherencia entre lo que hace y lo que dice debe ser mayor. Es por ello que el branding de las startups no puede resultar engañoso o transmitir una imagen que, aunque atractiva, no es real.

El branding debe, por lo tanto, sostenerse en la propuesta de valor y no intentar construir una marca que no existe. En la era de la digitalización y de la información, este tipo de estrategias artificiosas terminan descubriéndose y condenando al fracaso a las marcas que no son auténticas ni cumplen con las expectativas creadas.

No olvidemos que el branding tiene el objetivo de conectar emocionalmente con el cliente. Si esa conexión está basada en falsedades, el rechazo del cliente será mayor. Por ejemplo, una de las grandes crisis de comunicación de Glovo ha sido el ver que sus riders no estaban en las mejores condiciones, cuando ellos prometían y presumían de hacerlo todo más fácil y ágil también para ellos. Una crisis de reputación (con consecuencias legales y económicas) de la que aún se están recuperando.

5. Un posicionamiento único, claro y diferente

La estrategia de diferenciación sostiene en gran medida el branding de las startups. Con un mercado en el que cada día surgen nuevas propuestas comerciales, las startups deben posicionarse como únicas.

En el caso de Glovo, su posicionamiento se basó en ofrecer un servicio de delivery 360. El cliente puede pedir cualquier producto desde la app, incluso de un establecimiento que no está directamente en Glovo.

Las startups, por lo tanto, deben hacer un buen estudio de su competencia y del mercado para encontrar los huecos y hacerlos suyos. El branding, lógicamente, debe reflejar esa originalidad.

6. Confía en una agencia de medios especializada para desarrollar el branding de tu startup

Afortunadamente, no son los fundadores de las startups los que deben abordar, en solitario, la creación de su branding.

Existen agencias de branding especializadas que se encargan del proceso con profesionalidad y experiencia en este sector.

Las decisiones que se toman en este proceso determinarán la identidad de la marca y el modo en el que está se presentará ante el público, los inversores o los competidores. Contar con el conocimiento para elaborar una estrategia efectiva y adecuada es vital para que la meta sea el éxito.

 

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El poder del branding emocional: Conectando corazones

Conecta con el consumidor y conviértelo en tu cliente. El branding emocional podría definirse así, pero sería reducir el potencial de este enfoque. La realidad es que el branding emocional genera conexiones, diferenciación y valor de marca.

El “cómo” consiste en construir una relación profunda con el cliente, viéndolo como mucho más que un comprador. Para ello, es imprescindible ser estratega, pero, sobre todo, ser empático y colocarse en el lugar del consumidor, entendiendo sus necesidades no solo de productos/servicios, sino de experiencias. No se trata solo de vender, sino de ofrecer y transmitir también unos valores.

Citacion agencia branding de Zig Ziglar por HolaQueTal.es “La gente no compra por razones lógicas. Compran por razones emocionales”.

“La gente no compra por razones lógicas. Compran por razones emocionales”.

— Zig Ziglar

Ejemplos de marcas que han trabajado su branding emocional hay muchos. Son aquellas que han logrado conectar con sus clientes y que estos las vean como más que una empresa. Disney, Apple, Dove… Son casos de éxito reconocidos y evidentes, pero el branding emocional también es apto (y beneficioso) para empresas más pequeñas, como Heura, Platanomelón o Nice Things.

¿Qué es el branding emocional?

Hasta ahora hemos dado algunas pinceladas sobre qué es el branding emocional y cómo esa segunda palabra (“emocional”) es el gran pilar de su definición y de su modo de enfocar las estrategias de branding.

No obstante, conviene profundizar un poco más en qué consiste y en cuáles son el resto de sus pilares.

Recordando qué es el branding

El objetivo del branding es lograr que la marca se identifique, se posicione y se perciba de un modo concreto.

A través de los diferentes elementos que lo conforman, que deben tener consistencia y coherencia entre sí y representar los valores y la identidad de marca, el branding se encarga de que la marca:

  • Tenga personalidad y esta se transmita al cliente.
  • Se reconozca y se diferencie por esa personalidad.
  • Genere confianza y credibilidad.
  • Conecte con el cliente.

Como es lógico, el consumidor toma un papel protagonista en la definición y puesta en marcha de todas las estrategias del branding.

Recordando qué es el branding - HolaQueTal.es
Recordando qué es el branding – HolaQueTal.es

El objetivo del branding emocional

Recordado qué es el branding, es momento de adentrarnos en esa rama “emocional”.

El branding emocional, según Joël Desgrippes (diseñador y creativo francés), “consiste en conectar emocionalmente con las personas en su vida diaria”. No se busca, por lo tanto, un solo punto de contacto en forma de venta, sino impactar en el cliente de manera constante, profunda y trascendente.

En definitiva, la meta es tocar los corazones de los clientes para dejar una huella en ellos, haciendo que la marca no solo se reconozca, sino que se perciba desde la confianza. Para ello, es crucial humanizar la marca y presentarla como algo más que una corporación con un objetivo comercial. De este modo, el consumidor la asociará a sentimientos positivos e incluso se sentirá parte de ella.

La emocionalidad en las nuevas empresas

Nos encontramos en un paradigma empresarial en el que se prima la emocionalidad. Los consumidores tienen muy en cuenta esa conexión para tomar la decisión de compra definitiva, valorando no solo el producto/servicio o su precio, sino también la experiencia que han tenido con la marca o lo que esta representa a un nivel más humano.

Es por ello que triunfan marcas como Zubi o Nice Things. Este último caso es un claro ejemplo de cómo priorizar valores emocionales. La empresa fue fundada por un matrimonio y esa idea de “familia” y “unión” se ha transmitido a través de la publicidad, de los tejidos y colores de la ropa o de la decoración acogedora de sus tiendas. Es decir, a través de diferentes elementos del branding.

En consecuencia, aspectos como la sostenibilidad, la ética, la cercanía, los deseos, las aspiraciones, los fines benéficos o el compromiso social pasan a ser fundamentales.

5 cosas sobre el branding emocional que debes saber

Si quieres aplicar el branding emocional a tu marca, primero hay cinco cosas que debes saber (y que te gustarán):

El storytelling es su mejor aliado

La narrativa tiene un papel crucial en el branding, especialmente en el emocional.

Las marcas que comunican sus mensajes construyendo historias generan una mayor conexión, aportando autenticidad y cercanía. El resultado es que la marca se recuerde mejor y cale en la mente del consumidor.

Da a un porqué a todo y perfecciona cada elemento del branding

El branding emocional coloca los valores, la misión y la visión de la marca en el centro de la estrategia. En consecuencia, todas las acciones que parten de un branding emocional lo hacen con un porqué muy marcado.

Esa conceptualización del porqué en cada uno de los elementos del branding aporta consistencia a la marca y la humaniza.

Mejora el posicionamiento de marca

Una marca puede diferenciarse por su precio, por su diseño, por su comunicación… Pero el mayor éxito es lograr que esas diferencias se conviertan en un posicionamiento de marca claro y único en el mercado.

Cuando el branding emocional entra en juego, esto es más sencillo, pues hemos visto como la conexión genera recuerdos y ayuda a transmitir mejor el mensaje.

Humaniza a la marca, pero también al consumidor

La humanización es en los dos sentidos. El consumidor ve a la marca como más humana, pero la marca también ve al consumidor como más humano.

El marketing tradicional ha tendido a percibir al cliente como un número más en unos informes de ventas. La incorporación de la emocionalidad en la estrategia ha ayudado a cambiar esto. La audiencia ahora es una de las grandes protagonistas de la marca y participa en ella. El branding emocional requiere conocer al cliente como persona, sus necesidades, sus sentimientos, sus comportamientos, etc.

Fideliza a los consumidores

Como consecuencia de esa humanización del cliente y de la conexión con él, el branding emocional favorece que ese cliente se convierta en embajador.

Al percibir que es parte de la marca, el consumidor es más proactivo a la hora de recomendarla y de hablar de ella. De este modo, conseguir un cliente ya no es solo conseguir una venta, sino la posibilidad de ganar un embajador.

 

Fideliza a los consumidores - HolaQueTal.es
Fideliza a los consumidores – HolaQueTal.es

Cómo crear un branding emocional efectivo

Existen una serie de prácticas, estrategias y enfoques que ayudan a crear un branding emocional para la marca. Son, en esencia, técnicas que llevadas a cabo nos conducen hacia esa conexión emocional con el cliente y hacia la creación de una marca humana que se asiente sobre sus valores.

Conoce al consumidor desde el neuromarketing

En los últimos años, el neuromarketing ha conseguido cada vez más adeptos.

El neuromarketing estudia cómo funciona nuestra mente cuando decidimos qué comprar o vemos un anuncio comercial. Gracias a estos estudios se puede saber qué tipo de música sonando en una tienda invita más o menos a la compra. También es el neuromarketing el que ha descubierto que poner precios acabados en 0,99 en lugar de redondearlos hace que el producto/servicio se venda mejor.

En lo que respecta al branding emocional, el neuromarketing puede ayudar a entender mejor el proceso mental del consumidor ante la compra (por ejemplo, estableciendo qué emoción hay que despertar para terminar de convencerle o qué colores les transmiten más urgencia).

Apuesta por el marketing de influencers

Una de las mejores maneras de conectar con la audiencia es humanizar la marca, pero eso no tiene que significar obligatoriamente que las personas que trabajan en la marca deban enseñar su cara. En cambio, quienes sí enseñan su cara sin reparos son los influencers.

Con una buena estrategia de marketing de influencers, se puede elegir a perfiles de creadores que encajen con los valores de la marca y ayuden a humanizarla. Pueden convertirse, así, en la cara visible.

Al fin y al cabo, los influencers conectan mucho con sus seguidores, que confían en ellos y los ven como iguales. Contratando a esos influencers como embajadores de marca, podemos “contagiarnos” de esa cercanía.

Pon el foco en la experiencia del cliente

Sentir que el servicio es personalizado convence a cualquier cliente. Por eso, en el branding emocional es crucial el diseño de la experiencia de cliente.

Es vital asegurarse de que el consumidor, cada vez que entre en contacto con la marca, se sienta “como en casa”. Esto se traduce en no hacerle esperar, en resolver sus problemas o en cubrir sus necesidades incluso antes de que aparezcan.

Adicionalmente, y si los recursos corporativos lo permiten, es recomendable invertir en esos “extra” que hace que la experiencia sea no solo única, sino casi un lujo (packagings originales, sorteos, descuentos, invitaciones a eventos de la marca, acceso exclusivo y preferente a ventas privadas…).

Abre la conversación

El consumidor debe sentirse parte de la marca, esta es una de las bases del branding emocional. Para que así sea, deben abrirse canales de comunicación que propicien esa conversación.

Encuestas, comentarios en redes sociales, entrevistas, focus groups… Son muchos los medios disponibles, especialmente gracias a la tecnología. No obstante, no es suficiente solo con recibir la información, sino que hay que escucharla y asimilarla. Marcas como Mercadona triunfan precisamente porque permanecen atentas a lo que sus clientes dicen sobre productos favoritos que quieren que vuelvan o sobre otros que no gustan tanto.

 

¿Estás listo para conectar emocionalmente con tu audiencia? ¡Déjanos un comentario!

Ser inolvidable: Creación de una identidad de marca fuerte

Si quieres que tu marca se reconozca, debes centrar gran parte de los esfuerzos en la creación de una identidad de marca fuerte. Comenzamos el artículo con lo que parece más una conclusión, pero te podemos asegurar que esa es la idea que vertebrará esta guía.

Hay muchos factores que determinan el éxito de una marca, y uno de ellos es la identidad, algo así como el conjunto de elementos que hacen que la marca se reconozca.

Porque una marca comunica muchas cosas, pero sobre todo debe comunicar su identidad. Solo así será capaz de atraer a los clientes adecuados, de diferenciarse de la competencia y de posicionarse en el mercado.

«La identidad es la causa; la marca, el efecto»

– Larry Ackerman

Larry Ackerman
Larry Ackerman

¿Qué es la identidad de marca?

La identidad de marca es, en esencia, su identidad corporativa. Está conformada por varios elementos, algunos de los cuales son visuales, pero otros no. Es importante incidir en esto, ya que es común pensar en la identidad de una marca solo como aquello que se ve (por ejemplo, el logo, los colores, la tipografía…). No obstante, elementos como los valores también son pilares fundamentales sobre los que construir la identidad de una marca fuerte.

A su vez, la identidad corporativa impregna todo lo que tiene que ver con la marca: cada mensaje en redes sociales, cada imagen, cada descripción de un producto, cada packaging, etc. Todo ello transmite así la identidad y genera en la mente de los consumidores una idea de cómo es y cómo se identifica la marca.

Como es lógico, todos los equipos y empleados de la empresa deben conocer cuál es la identidad de marca, que para ello debe recogerse en el brand book o manual de identidad.

Por qué la identidad de marca es importante

Hemos mencionado brevemente por qué la creación de una identidad de marca fuerte es clave para cualquier empresa. Podríamos decir que esa importancia se resume en tres palabras: diferenciación, posicionamiento y atracción.

Cuando una identidad de marca está bien construida, consigue ser única a ojos del consumidor, lo que le genera más ventas pero también cierto status en el mercado. Piensa por ejemplo en marcas líder en diferentes sectores: Coca-Cola en el sector alimenticio, Apple en el tecnológico, Santander en el bancario o Chanel en el del lujo. Son marcas con un renombre y un reconocimiento entre el público; incluso quienes no compran sus productos sabrían reconocerlas.

La posibilidad de convertirse en referente y de ganar credibilidad y relevancia en el mercado son las grandes ventajas de una identidad de marca fuerte.

Elementos de la identidad de marca

Como también ocurría con los elementos del branding, los elementos de la identidad de marca son varios y son coherentes entre sí. Esto quiere decir que cada uno de ellos debe elegirse de manera estratégica y específica, buscando transmitir en su conjunto la misma idea sobre la marca (esto es, la misma identidad).

Misión, visión y valores

La misión, visión y valores de una marca definen qué hace la marca, cuál es su objetivo y cómo cumplirá ese objetivo. Son, por tanto, fundamentales para construir una identidad de marca fuerte, ya que sobre ellos se asienta el mensaje que se quiere transmitir.

Experiencia del cliente

Como hemos explicado, la identidad de marca tiene mucho que ver con cómo el cliente percibe la marca. En consecuencia, para que esa percepción sea la deseada por la marca, debe cuidarse con empeño y estrategia la experiencia del cliente.

En muchas ocasiones se considera que la experiencia del cliente es solo aquella que un consumidor tiene en un punto de venta. Efectivamente, este es un punto en el que el cliente experimenta la marca, pero hay otros muchos. Podríamos decir que debe garantizarse una buena experiencia en cualquier contacto que una persona tenga con la marca.

El objetivo será que el consumidor no solo tenga una «buena» experiencia, sino que esta genere conexión.

Nombre

El nombre identifica a las personas, y también a las marcas. Es por ello importante que la elección del nombre también responda a una estrategia.

Debe ser reconocible, pronunciable e inolvidable. Considera cómo ciertos nombres de marcas han pasado a identificar el producto, como Chupa Chups o Kleenex.

Logotipo

Para muchos expertos, el verdadero éxito es lograr que solo con el logo una marca sea reconocible. Pensemos en el «tick» de Nike o la manzana de Apple. Solo viendo su logo no solo identificamos la marca, sino que a nuestra mente acuden una serie de ideas que asociamos a ella.

El logotipo, por lo tanto, es uno de los elementos más potentes para la creación de una identidad de marca fuerte. Aquellos que son simples, pero al mismo tiempo únicos y originales, son los que mejor cumplen su función.

Tipografías y paleta de colores

Ambos elementos cumplen una función similar, ya que tanto la tipografía como los colores son capaces de comunicar a nivel visual aquellas ideas que quieren asociarse a la marca.

La psicología del color, por ejemplo, establece que hay tonos, como los pasteles, que transmiten valores como cercanía o amabilidad. En cambio, otros tonos más oscuros como la gama de grises expresan seriedad y elegancia. Lo mismo ocurre con las tipografías (una letra fina y cursiva resulta más “lujosa” que una letra en negrita y de rasgos urbanos).

Tipografías y paleta de colores
Tipografías y paleta de colores

Recursos visuales extra

Estos recursos son los iconos, las imágenes u otros elementos estrictamente visuales que, al ser usados por la marca, deben transmitir su identidad.

Ejemplos de identidad de marca fuerte

Podemos hablar largamente de la creación de una identidad de marca fuerte, pero sin duda la mejor manera de entender a qué nos referimos es analizar algunos ejemplos.

El Banco Santander

La identidad de marca del Santander ha cambiado mucho a lo largo de los años, pero siempre ha logrado conectar con los clientes, algo fundamental para un banco. Así es como lo definen en su web:

«Nuestra marca ha ido evolucionando desde sus inicios, modernizándose, adaptándose al entorno, en muchos casos anticipándose a los cambios y sobre todo, buscando siempre estar cerca de las personas.»

Con su identidad de marca buscan presentarse como una marca «Sencilla, Personal y Justa», tres ideas que, con casi total seguridad, son también sus valores. Estos son algunos de los elementos que construyen esta identidad de marca:

  • El logo representa el fuego, que tan importante fue para la evolución humana. Crean así una metáfora de que el banco Santander también evoluciona.
  • El nombre «Santander» que han mantenido a lo largo de los años y a pesar de su crecimiento, sigue conectándolos con la pequeña ciudad del norte de España donde nació el banco, aportando esa idea de cercanía.
  • La tipografía ha evolucionado para adaptarse a la era moderna, a diferencia del logo y el color rojo que se han mantenido inalterables a lo largo de los años, logrando así un equilibrio entre lo de siempre y lo de ahora.

Zara

La de Zara es una de las identidades de marca más fuertes dentro del mundo de la moda.

En su caso, quizá sean la tipografía y el logo los elementos principales sobre los que se sustenta su identidad. De hecho, hasta la época de la digitalización y el auge del e-commerce, Zara no había desarrollado otros elementos ni con una visión estratégica tan clara. Ahora, por ejemplo, tanto sus tiendas físicas como la online mantienen un aspecto uniforme y coherente entre sí.

¿Quieres saber más sobre el valor de marca de Zara y cómo lo comunica? Puedes hacerlo en este artículo.

Coca-Cola

Si hablamos de empresas reconocibles y con una identidad de marca fuerte, Coca-Cola tiene que estar en la lista.

Su color rojo es reconocible hasta el punto de que si alguien te pide pensar en una marca de color rojo, es muy probable que sea Coca-Cola la que venga a tu mente. Y vendrá con su tipografía y su packaging de líneas curvas también tan característicos.

Desde un principio se tuvo muy claro qué se quería proyectar con el producto: frescura, optimismo, felicidad y familia. Valores que constituyen la identidad corporativa de la empresa, desde el famoso eslogan hasta el vivo color rojo.

¿Has leído nuestro artículo sobre Coca-Cola y el product branding?

El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte

Una identidad de marca fuerte hace que esta sea inolvidable, lo que se traduce en más ventas, en más reconocimiento y en un futuro prometedor.

Hace décadas, cuando el mercado no estaba tan saturado ni tan globalizado, quizá no era necesario tener una marca sólida. En cambio, en la actualidad es imprescindible, ya que los consumidores quieren comprar, pero también conectar con la marca y sentir que esta es algo más que un logo en un packaging.

¿Cómo no ser solo un logo? Siguiendo estos pasos y construyendo una identidad de marca fuerte.

El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte
El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte

1. Investiga la audiencia y haz que te descubra

Para que una marca tenga éxito, esta primero debe ser descubierta por la audiencia, pero no por cualquiera, sino por aquella que potencialmente pueda convertirse en clientela.

Haz, por tanto, un estudio de tu buyer persona y encuentra a tu público objetivo. Analiza también cuál es tu competencia para descubrir posibles huecos no cubiertos en el mercado y definir así un posicionamiento único y diferente. Cuando acabes esta investigación deberás poder contestar a las siguientes preguntas:

  • ¿A qué tipo de consumidores se dirige la marca?
  • ¿Cuál es la situación actual de la marca en el mercado?
  • ¿Cuál es la situación actual de los competidores de la marca en el mercado?

Las respuestas establecerán el punto de partida para crear la identidad de la marca desde un valor diferencial.

2. Establece la misión de la marca, su visión y sus valores

Ya hemos visto que son una parte esencial de la marca y, por lo tanto, elementos que ayudarán a identificarla.

Tanto la misión como la visión y los valores deben poder sintetizarse en pocas palabras o frases cortas y concisas. De este modo, serán claras tanto para el equipo, que deberá trabajar con ellas, como para los consumidores, que las identificarán y las relacionarán fácilmente con la marca.

3. Diseña todos los elementos visuales

Los elementos visuales de la marca suelen ser los primeros con los que el público entra en contacto. Por ejemplo, una persona capta una imagen en redes sociales antes que el texto.

No siempre es fácil traducir algo intangible, como es la identidad, a conceptos visuales como son el logotipo, imágenes, iconos, tipografía o la paleta de colores. Muchas marcas delegan esta tarea en agencias de medios que cuenten con equipos de diseño.

PROPUESTA DE IMAGEN (ALGUIEN TRABAJANDO EN EL DESARROLLO DE UN LOGO O CUALQUIER OTRO DISEÑO)

4. Genera contenidos

La identidad de una marca se construye y se transmite también a través de los contenidos, especialmente en la era del marketing de contenidos.

Los consumidores pueden llegar a la marca porque la han visto en redes sociales, han leído un artículo de su blog e incluso una nota de prensa. Todas esas piezas de contenido generarán conexión con el cliente, por lo que deben identificar a la marca y hacerla reconocible.

5. Monitorea cuál es el reconocimiento de la marca

A través de encuestas, de los comentarios en redes sociales o de otros medios de análisis. Como cualquier otro aspecto de tu estrategia de marketing, la identidad debe analizarse desde un punto de vista crítico, detectando cuándo algo no se está haciendo bien.

Los errores que se pueden llegar a cometer son:

  • No diferenciarse de la competencia, sino intentar convertirse en ella.
  • No lograr una coherencia total entre los diferentes elementos que conforman la identidad de la marca.
  • No comunicar al equipo de la marca cuál es la identidad y cómo desarrollarla.
  • No tener paciencia y buscar resultados inmediatos, para que una marca sea inolvidable se necesita una estrategia a medio y largo plazo.

6. Recoge todo en un manual de marca

El manual de marca debe contener todo lo necesario para aplicar la identidad de marca a cualquier comunicación, producto o acción que salga de la marca.

Es por ello que el brand book debe ser una herramienta disponible para todos los empleados de la empresa. Aunque no lo creas, incluso el equipo de contabilidad puede necesitarlo para saber cómo usar el logo en los emails.

Como una biblia, este manual se convierte en un recordatorio de qué es la marca y cuáles son las estrategias para hacerla inolvidable.

 

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