Branding para productos de lujo: Brillo y lujo

El lujo es mucho más que un producto bonito, que un logo famoso o que un precio alto. Es todo un universo en el que hay aspiración, inspiración y exclusividad. Tres pilares sobre los que, como vamos a ver, se sostiene toda estrategia de branding para productos de lujo.

Porque para que algo se considere un “lujo” no sirve con decirlo, ni siquiera con tener un producto bueno. Es necesario posicionar tanto al producto como a la marca dentro de un sector muy competitivo en el que factores como la historia son imprescindibles.

El lujo está en cada detalle – HolaQueTal.es

Sin un branding adecuado, un producto de lujo sería un producto más.

¿Por qué es importante el branding para los productos de lujo?

Si piensas en cualquier producto de lujo, como unos pendientes de la joyería Suárez, te darás cuenta de que no son mejores que otros pendientes de otra marca más accesible, como puede ser PdePaola.

Lo mismo ocurriría con un bolso de Loewe frente a uno de Zubi. Ambos son de muy buena calidad y, posiblemente, el de Zubi te durará tanto como el de Loewe.

¿Por qué, entonces, hay gente que quiere seguir comprando algo diez veces más caro?

La respuesta está en el posicionamiento de marca que tienen Loewe o Suárez frente a Zubi o PdePaola. Un posicionamiento “de lujo” que lleva a los consumidores a desear poder tener esos pendientes o ese bolso, porque son más que eso, son la exclusividad, el cumplimiento de la aspiración y la sensación de pertenencia.

La calidad y el deseo en el branding de los productos de lujo

El branding de los productos de lujo tiene que comunicar la calidad, pero si echas un vistazo a la web, las redes, la publicidad… De cualquier marca de lujo, verás que todo se centra más bien en el deseo.

Sobre esa aspiracionalidad se sostiene toda la estrategia de comunicación de marca, pues un reloj de Suárez no es especial por sí mismo, sino por ser, precisamente, de Suárez. Así, comprarse ese reloj implica no solo tener el dinero, sino poder cumplir el deseo y saber que, con esa pieza, pasas a formar parte de un universo exclusivo que no está al alcance de todo el mundo.

En otras palabras, cuando compras en una joyería como Suárez quieres un reloj de calidad que funcione, pero también que te aporte algo más que la hora.

El factor diferenciador de la marca – HolaQueTal.es

El factor diferenciador de la marca

En cualquier mercado la estrategia de diferenciación es importante, pero lo es aún más en el mercado del lujo.

Si parece que no es un mercado tan saturado como el del fast-fashion, no es porque lo sea. Para comprobarlo, solo haz el ejercicio de pensar en marcas de lujo del sector moda. Chanel, Dior, Prada, Vuitton, Versace… Decenas de nombres te vendrán a la cabeza y te harán ver que sus productos son, en esencia, lo mismo.

Pero, como es lógico, y como también ocurre entre Zara, Mango, H&M, Stradivarius… Hay diferencias. Unas diferencias que tienen que ver con el estilo o, más bien, con la propia identidad de marca.

La explicación es que la identidad de la marca de lujo, que se convierte en un estilo propio y definido (de ahí frases tipo “este bolso es muy Chanel”), es su mayor elemento diferenciador. En esa identidad no solo cabe su logo, que suele aparecer bien visible en los productos más icónicos, sino también la historia de la marca, las celebrities y modelos que se convierten en su imagen, o esas emociones que despiertan, como elegancia (Chanel), rebeldía (Margiella) o cierta extravagancia (Schiaparelli).

Consejos para el branding de productos de lujo

Cada marca necesita poner en marcha sus propias estrategias de branding, adaptándolas a su identidad, a su posicionamiento y a su público.

En lo que se refiere al branding de los productos de lujo, esa “personalización” es aún más importante. De nuevo, hay muchas marcas, y cada una debe hacer valer lo que la hace única. Para ello, existen algunas recomendaciones y directrices.

La historia de la marca y la de su creador

Muchas de las marcas de lujo que conoces deben su nombre a su fundador, que fue también su creador. A partir de esa persona se construye toda una narración de marca.

Así, se destaca su historia, su origen, su evolución… Comunicando esa posibilidad de que, comprando un producto de lujo, pasas a formar parte de esa estirpe y de esa historia compartida.

En el caso de la joyería Suárez, en su web explican cómo la empresa lleva tres generaciones creando las joyas más especiales, exclusivas y excepcionales. Subrayan que esos valores y esa artesanía del “maestro joyero” se han mantenido a lo largo de los años.

Esta importancia a lo artesanal y a los orígenes es algo que forma parte del branding de sus productos de lujo. ¿Por qué?

  • Otorga credibilidad, autenticidad y prestigio a la marca y a sus productos (si siguen fabricando y siendo relevantes durante tantos años, es por algo).

  • Se convierten en marcas referentes para varias generaciones, favoreciendo esa sensación de continuidad (la madre que compró un anillo de Suárez a su hija porque su madre también se lo regaló a ella).

  • Ponen en valor “lo de siempre” en un mundo cada vez más globalizado, en el que todo va rápido y en el que la novedad es constante.

Lo exclusivo como estrategia de branding para productos de lujo

Lujo y exclusividad son dos conceptos que siempre aparecen unidos. Esto es algo que se explica por el precio, pero también por ser productos de una fabricación lenta, artesanal y en pocas unidades.

Porque si hubiese miles de bolsos Chanel siempre disponibles, aunque mantuviesen su precio y calidad, no serían vistos como tan lujosos. Esta es la razón de que muchas marcas lancen colecciones limitadas o tengan listas de espera. Todo es cuestión de estrategia y de crear esa imagen de escasez, que no hace más que aumentar la sensación de pertenecer a un círculo privilegiado una vez se consigue el producto.

Por otro lado, la exclusividad también se sostiene en la idea de que la compra de un producto de lujo debe hacerse en una ocasión especial. Puede ser una graduación, un 30 cumpleaños o una boda, pero el propio momento debe ser exclusivo.

Un servicio al cliente de lujo – HolaQueTal.es

Un servicio al cliente de lujo

Si alguna vez has paseado por el Paseo de Gracia en Barcelona, por la Calle Serrano en Madrid o por la Avenue Montaigne de París, habrás visto que las boutiques de lujo que allí hay tienen a personas abriendo puertas.

Puede parecer una tontería, pero esa exclusividad en el trato y la atención al cliente es parte de la estrategia de branding de estas empresas.

No solo es abrir una puerta, sino tener a una persona atendiéndote de manera personalizada, la posibilidad de hacer arreglos o los sofás y los sillones tan cómodos en los que esperar sentado. Todos estos son también elementos del branding que potencian esa idea de entrar a un universo donde todo es único y especial, incluso los clientes.

Este servicio excepcional también se traslada al packaging, especialmente ahora que muchas compras se realizan online. El objetivo es que, incluso antes de ver el producto, solo con el envoltorio de lujo, el cliente perciba esa intención de hacer que su experiencia sea única.

Un público objetivo y un precio únicos

Muy pocas personas pueden permitirse, ni siquiera una vez en la vida, comprar unos pendientes de la joyería Suárez, que cuestan alrededor de 1000 €. Esto tampoco es algo que preocupe a la empresa, sino todo lo contrario.

Parte de esa exclusividad, como veíamos, consiste en hacer que tus productos transmitan una sensación de pertenencia y de estatus. Los precios acompañan a ello, pues al ser altos limitan su acceso, pero, al mismo tiempo, aumentan el deseo.

Podría decirse que la inaccesibilidad es la gran estrategia de branding para productos de lujo. Un precio astronómico, en la psicología del consumidor, se asocia a una gran calidad y también a un estatus que se quiere alcanzar.

El marketing de influencia para los productos de lujo

Aunque el auge de las redes sociales está haciendo que las marcas de lujo exploren nuevas posibilidades, todos podemos coincidir en que, tradicionalmente, siempre han colaborado con celebrities o personajes públicos de renombre.

Por renombre nos referimos a algo más que la fama, pues en esas colaboraciones se busca que la nueva imagen de la marca y la propia marca compartan valores fundamentales en el lujo, como son la elegancia o el prestigio. Así, Penélope Cruz es imagen de Chanel o Julia Roberts de Lancôme.

¿Cuáles son los resultados de estas estrategias de marketing de influencia?

  • Asociación y alineación de los valores del perfil influyente y de la marca. Esto beneficia a la celebrity, pero también a la marca si, por ejemplo, quiere rejuvenecer su imagen contratando a una actriz que triunfa entre las nuevas generaciones.

  • Aumento de la autenticidad para la marca, ya que esta se presenta de un modo más cercano al contar con la cara conocida de una celebrity.

  • Crecimiento del deseo del público no solo por querer pertenecer al universo de la marca, sino por querer emular a la celebrity.

  • Mayor difusión en canales como redes sociales o incluso alfombras rojas, programas de televisión…

La importancia del branding emocional

Durante todo este artículo sobre branding en los productos de lujo hemos hablado de emociones, sensaciones, percepciones… Por lo tanto, no podíamos acabar sin hablar más en detalle sobre el branding emocional.

Prestar atención a las emociones que despierta una marca y lo que esta ofrece es clave. Por supuesto, el objetivo debe ser que esas emociones sean convenientes para la marca, pues ninguna empresa querría que sus clientes la asociasen a “aburrimiento” o “asco”.

Dentro del lujo, esto es más importante, pues los atributos tangibles de sus productos no son muy diferentes a los de otras marcas más asequibles. En consecuencia, deben confiar en lo intangible, en ese “algo” que hace que las joyas de Suárez no sean como las de PdPaola, ya que estas no gozan de la tradición, la exclusividad o el prestigio.

¿Eres una marca de lujo buscando crear un branding impactante? ¡Ponte en contacto con nosotros!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Un nombre, una marca: La importancia del nombre en el branding

¿Sabías que Yahoo! antes de llamarse “Yahoo” se llamó David and Jerry’s Guide to the World Wide Web? El porqué del cambio está claro: la primera versión era muy larga, difícil de recordar y no tan “pegadiza” como, simplemente, “Yahoo”. Esta pequeña anécdota es todo lo que necesitamos para destacar lo importante que es el nombre en el branding.

Porque cómo se llama dice mucho de una marca. A diferencia de las personas, a las que nuestras familias nos ponen nombres sin conocernos, sin saber cuál será nuestra personalidad, de una marca lo sabemos todo y, según ese “todo”, le ponemos el nombre.

¿Qué hay en un nombre? Cualquier otra palabra con la que llamásemos a la “rosa” pasaría a oler igual de dulce- HolaQueTal.es

Esta frase de Shakespeare ilustra a la perfección cómo un nombre se convierte en lo que nombra, y viceversa.

El nombre de una marca debe reflejar, por lo tanto, cuáles son sus valores, cuál su público y también cuál su posicionamiento. Tomar una buena decisión, como todo lo que tiene que ver con el branding, es cuestión de estrategia, y no solo de gustos o tendencias.

¿Por qué es importante el nombre en el branding?

De entre todos los elementos del branding, el nombre es uno de los más significativos. Será el nombre el que más directamente identifique a la marca y también lo que los consumidores mejor recordarán.

Para ello, debe ser un reflejo verbal de lo que la marca es, asociándola a una serie de características y emociones.

Qué transmite el nombre de una marca

Cuando lees el nombre de una marca, te haces una idea de ella, aunque no sepas ni qué vende ni cuáles son sus valores. Para comprobarlo, haz la prueba acudiendo a algún directorio de empresas de tu ciudad. Escoge un par de nombres, léelos y, sin buscar nada más, piensa en qué te transmiten.

De las empresas que hayan trabajado correctamente el nombre en el branding, podrás hacerte una idea bastante clara sobre a qué se dedican, cuál es su personalidad de marca o a qué mercados se dirigen. De las que no, apenas podrás dar un par de pinceladas a un retrato que quedará inacabado.

En definitiva, el nombre de una marca debe transmitir su identidad, su propuesta de valor y sus atributos diferenciadores. Piensa, si no, en cómo una marca cuyo nombre está en inglés indica que, probablemente, haya una clara estrategia de internacionalización desde el comienzo, mientras que otra que incluya “SA” (como Porcelanosa, Famosa…) se asocia más a empresas de tradición nacional.

Qué transmite el nombre de una marca – HolaQueTal.es

Estrategia de naming

El naming es la estrategia de poner un nombre a una marca. Es, por lo tanto, una parte esencial del branding centrada en la identificación verbal de la empresa.

Como ya hemos explicado, en el naming hay creatividad y objetividad, pues el resultado obtenido debe ser el de un nombre que resulte original y único.

El naming es toda una disciplina, por ello muchas empresas confían en agencias especializadas que sepan analizar factores internos y externos a la marca y evaluar cómo estos deben influir y reflejarse en el nombre.

Imagina el caso de una empresa de ropa infantil. Si se llamase “Aventukids” pensarías en que comercializan prendas cómodas y funcionales. En cambio, si se llamase “Lady and Gentleman” entenderías que se trata de una marca de ropa para eventos, mucho más elegante y no tan para el día a día.

Tipos de nombres en el branding

Al abordar el nombre en el branding, lo estratégico se superpone a lo creativo, pues no es suficiente con encontrar un nombre “bonito”. Siendo así, dentro del naming existen algunas técnicas o directrices.

En concreto, suele hablarse de tipos de nombres, es decir, categorías comunes bajo las que se pueden clasificar, según cómo se han creado y construido, los nombres de las marcas.

  • Nombre descriptivo (Don Limpio, PayPal, Aquaservice…): refleja lo que la empresa hace, por lo que es sencillo de asociar, aunque también restrictivo en caso de que, en un futuro, quiera ofrecer otros productos o servicios.

  • Acrónimo (Famosa – Fábricas Agrupadas de Muñecas de Onil Sociedad Anónima, H&M – Hennes & Mauritz): actúa como una abreviatura de un nombre más largo, por lo que resulta más fácil de recordar que el original, aunque puede perderse significado.

  • Nombre abstracto (Heura, Kodak, Google): no significa nada “a priori”, por lo que la empresa tiene la posibilidad de cargarlo de significado, sin partir de asociaciones previas.

  • Nombre sugerente (Choco Krispies, Crunch): siguen siendo palabras “inventadas”, pero con las que se intenta transmitir la experiencia que proporciona la empresa (o un producto concreto de esta).

  • Neologismo (Movistar – Móvil + Star, Instagram – Instant + Telegram ): consiste en crear un nombre a partir de, normalmente, dos palabras (o una parte de ellas) ya existentes que representan dos conceptos con lo que quiere asociarse la marca.

  • Nombre evocativo (Vueling): a una raíz de palabra conocida, se le añade un sufijo (o prefijo) que le da un significado más potente.

  • Ego (Prada, Chanel, Dior): es un tipo de naming usado en la industria de lujo y, en general, en todas las marcas que fueron fundadas por una persona y que siempre han estado unidas a ella.

  • Nombre asociativo (Puma, Champion): la marca escoge como nombre una palabra y se asocia a lo que esta representa.

El caso de Hawkers

La marca de gafas española Hawkers, nacida en 2013 con un posicionamiento muy concreto, es un gran ejemplo de cómo un buen naming es el que transmite ese posicionamiento.

Quizá no lo sepas, pero “hawkers” en inglés significa “vendedor ambulante”. ¿Y qué sentido tiene esto para una empresa de gafas? Pues que Hawkers nació con el objetivo de diseñar y vender gafas de sol al cliente directamente, sin intermediarios, y a través de internet. Esto era algo novedoso, pues generalmente las gafas se vendían en ópticas, que distribuían varias marcas, para que el cliente pudiese probarse varios modelos.

“Hawkers”, por lo tanto, es un nombre perfecto para una marca que pretende destacar por su agilidad, accesibilidad y cercanía. Esa relación “de tú a tú” con sus clientes les ha permitido siempre ofrecer precios muy competitivos, algo por lo que se caracterizan también los vendedores ambulantes.

La pregunta que posiblemente te estés haciendo es que, qué ocurre cuando el público no sabe cuál es el significado de “hawkers” en inglés, pues es ese caso se perderían todas esas asociaciones. Esto es algo que seguro ocurrió, pero no importó porque, más allá de la semántica, al ser una palabra inglesa y con una sonoridad tan potente, “hawkers” refleja esa idea de modernidad e innovación que forma parte del posicionamiento de la marca.

Por último, el término resulta, como es lógico, muy internacional, lo que fue una apuesta segura para favorecer su estrategia de crecimiento y llegar a mercados como el de Estados Unidos.

Cómo elegir el nombre correcto para tu marca

¿Qué hace que un nombre sea un buen nombre de marca? En la primera parte de este artículo hemos dado algunas pistas, siendo la principal que identifique a la marca y destaque su personalidad.

No obstante, hay que tener en cuenta otros factores para trabajar el nombre en el branding. Estos son los pasos que deben seguirse.

1. Qué debe transmitir

Para conocer el nombre de una marca, primero hay que conocer a la marca y su propuesta de valor. Esto implica definir sus atributos, es decir, aquellas características que la distinguen y la hacen única.

Hacer una lista de las palabras que mejor definen lo que la marca hace y cómo lo hace, puede ser el punto de partida para encontrar el nombre.

Piensa, si no, en cómo muchas marcas deportivas (Puma, Nike, Champion) habrían definido sus valores para luego encontrar palabras que representasen esas ideas de velocidad, competencia, victoria, etc.

Otro gran ejemplo es Hawkers que, como hemos analizado, tiene como core values conceptos como accesibilidad, agilidad o modernidad, que quedan recogidos en su naming.

2. Qué hace a la marca diferente dentro del mercado

Investigar a la competencia es fundamental en cualquier proceso de branding, pero especialmente en el naming. La razón es obvia: hay que evitar cualquier nombre que recuerde lo más mínimo al de otra empresa de la competencia. En definitiva, hay que buscar la diferenciación.

No solo eso, sino que tampoco es conveniente escoger un nombre que suene parecido al de otra marca, aunque sea de otro ámbito, ya que podría crear confusión o incluso problemas legales. En este sentido, se recomienda asesorarse para comprobar que el nombre elegido es registrable.

Sin embargo, tampoco es buena idea alejarse demasiado de aquello que identifica al sector en el que se mueve la marca. Por ejemplo, términos como “fit” hacen pensar rápidamente en empresas deportivas, lo que puede ayudar sobre todo a empresas de nueva creación que necesitan posicionarse y marcar cuál será su territorio.

El nombre de tu marca, en definitiva, debe ser único.

Qué hace a la marca diferente dentro del mercado – HolaQueTal.es

3. Priorizando la brevedad

Comenzábamos este artículo hablando de ese primer nombre de Yahoo!, que era muy largo.

La brevedad es una de las reglas que nunca han de romperse a la hora de trabajar el nombre en el branding. Un nombre largo resulta complejo de recordar y, aunque la marca no quiera, termina siendo abreviado por los clientes. Esto puede suponer un problema, pues se pierde el control del naming.

En cambio, si es la propia marca la que busca esa brevedad, evitará que cada cliente llame a la marca de una manera y, además, favorecerá que se recuerde.

4. La importancia de un nombre de empresa fácil de pronunciar (y de escuchar)

Hay sonidos que resultan más fáciles de pronunciar y que son más agradables y dejan huella en el oído. En cambio, hay otros que no lo son tanto.

Se nos viene a la mente el caso de Amazon, que en sus orígenes se llamó Cadabra, una palabra mucho menos evocadora. Además, Amazon es más fácilmente pronunciable no solo en inglés, sino en más idiomas, lo que también hay que tener en cuenta.

5. No te quedes solo con un nombre (al menos no al principio)

Cuando un equipo experto en nombres en el branding se pone a trabajar en ello, no llega a una sola opción, sino a varias que necesitan probarse.

Por supuesto, estas pruebas no se sacan al mercado como definitivas para, cada cierto tiempo, hacer un rebranding y valorar otra. Lo que sí se hace es un listado de las alternativas y un posterior filtrado, para el que se realizan encuestas, focus groups con personas pertenecientes al público objetivo o incluso presentaciones a los empleados de la empresa, que son quienes mejor la conocen y pueden aportar su perspectiva.

¿Qué debe evaluarse de cada uno de estos nombres para llegar al definitivo?

  • La sonoridad.

  • Lo fácil que es de pronunciar y recordar.

  • Si es apto para el buyer persona.

  • En caso de ser una palabra existente, a qué se asocia y si esa asociación tiene sentido y favorece al posicionamiento de la marca.

  • Lo diferente, original y único que es.

  • Si es atemporal o si responde a tendencias que pueden jugar en contra de la relevancia de la marca en unos años.

Solo el nombre que verdaderamente cumpla estas condiciones, será el elegido.

¿Necesitas ayuda para elegir el nombre en el branding de tu marca? ¡Déjanos un comentario!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Un nuevo amanecer: La estrategia del rebranding

Las personas cambian, y también lo hacen las marcas. No es algo malo, sino fruto de la evolución empresarial, social, cultural… Si no, piensa en cómo Barbie ha vuelto a ser vista como relevante, e incluso como feminista, al entender que sus muñecas rubias y delgadas necesitaban cambiar. Como el de Barbie, hay otros muchos ejemplos de lo que llamamos un rebranding.

Pero, ¿qué es eso del rebranding? Aunque lo vamos a ver con detalle en este artículo, con lo que tienes que quedarte es con que un rebranding consiste en rediseñar la marca, es decir, en cambiarla desde dentro. Eso sí, asegurándose de que, hacia afuera, ese cambio es evidente al mismo tiempo que coherente.

En otras palabras, una marca tiene derecho a evolucionar siempre que esa evolución tenga un sentido, una razón o incluso una necesidad. Sin embargo, eso no implica que se cree una marca nueva, sino una renovada.

Como decía el comediante y actor Jerry Seinfeld,

A veces el camino menos transitado lo es por alguna razón - HolaQueTal.es
A veces el camino menos transitado lo es por alguna razón – HolaQueTal.es

Esto implica que si algo no está llevándonos en la dirección que esperábamos, se debe a algo, y ese algo es la razón que debe impulsar un rebranding. Nunca es una simple cuestión estética, sino estratégica.

¿Qué es el rebranding?

Cuando las marcas se ven obligadas a evolucionar, bien porque su producto, su comunicación o su personalidad se han quedado ancladas en el pasado, deben hacer un rebranding o rediseño de marca.

Con esta estrategia el objetivo es analizar qué es lo que está fallando y cómo debe abordarse el cambio. Quizá solo sea una cuestión visual (como los cambios del logo de McDonald’s a lo largo de los años), pero también puede ser algo más integral, como es el caso de Victoria’s Secret.

Definiendo el concepto de rebranding desde una visión estratégica

El branding de una marca es su alma, aquello que la identifica y la posiciona en el mercado. Sin embargo, ese branding puede que deje de ser útil o que carezca de relevancia.

Suele ser el caso de marcas que se crearon hace muchos años y cuya identidad visual ahora luce “vieja”. La necesidad de darle un toque más actual que llegue a los consumidores de hoy (y no a sus abuelos) es el motor que inicia el rebranding. Es decir, la marca se ve obligada a evolucionar para encajar en un nuevo paradigma empresarial.

¿A qué afecta un rebranding? Como hemos mencionado, un rebranding puede consistir en cambiar únicamente el logo, los colores y otros elementos visuales del branding, o puede ir más allá e implicar un rediseño total de la marca a un nivel más profundo. Esto es lo que le ocurrió a Barbie, cuya imagen estaba ligada a los cánones de belleza o al privilegio blanco. Gracias a la reinvención de sus muñecas y de su comunicación, ahora vuelve a ser una marca icónica y asociada a valores más actuales e inclusivos.

En cualquier caso, y sea cual sea el impacto de un rebranding, el objetivo siempre será el mismo: reafirmar o recuperar un hueco en el mercado y conectar con la audiencia.

Definiendo el concepto de rebranding desde una visión estratégica - HolaQueTal.es
Definiendo el concepto de rebranding desde una visión estratégica – HolaQueTal.es

Empresas que han llevado a cabo un rebranding

Barbie, Victoria’s Secret o McDonald’s no son las únicas empresas que han llevado a cabo un rebranding, aunque los suyos hayan sido los más sonados y estudiados.

Seguro que tú puedes decirnos algunos ejemplos más de marcas que antes eran de una manera y ahora de otra. No obstante, en este apartado queremos compartir algunos casos y analizar contigo su porqué y su cómo.

Muñecas Famosa

Igual que Barbie, las Muñecas Famosa nacieron hace varias décadas. En concreto, en 1957, después de que varios fabricantes de muñecos decidiesen unirse bajo un mismo sello corporativo: Famosa. De esta empresa surgieron muñecas y muñecos tan conocidos como las Nancy, los Pinypon o los Nenuco.

Su éxito en España y en el mundo entero fue total. Sin embargo, para mantenerlo a lo largo de los años han tenido que renovar su imagen y la de sus productos. Así, las Nancy ahora son más modernas, coloridas, articuladas e incluyen accesorios variados, siguiendo la tendencia de un mercado en el que triunfan las Barbies, las Bratz o las Polly Pockets.

¿Cuáles han sido los aciertos de Muñecas Famosa en lo que respecta al rebranding?

  • Han rediseñado la marca no tanto desde la necesidad imperante, sino desde el conocimiento de que la evolución era fundamental.
  • Han mantenido su esencia, aunque la han ido adaptando. Es decir, no han sacado muñecas nuevas, sino que las han mejorado para seguir conectando con la audiencia.

De este modo, Famosa ha hecho gala de una evolución y una adaptación constantes para que los abuelos que antes fueron niños y jugaron con muñecas Famosa, ahora les regalen a sus nietos las nuevas versiones de esas mismas muñecas.

Victoria’s Secret

Al contrario de Famosa, Victoria’s Secret sí se vio obligada a cambiar. De hecho, espero tanto que ha necesitado incluso “desaparecer” para resurgir de sus cenizas.

La empresa de lencería había creado marca a través de acciones como sus desfiles, que terminaron chocando con una audiencia cada vez más preocupada por la diversidad, la inclusión o la responsabilidad social. ¿El resultado? Una cancelación que les hizo perder mucho dinero. ¿La solución? Pararse a pensar y reinventar todo el concepto de la marca.

Para Victoria’s Secret no era solo cuestión de cambiar su logo, pues lo que ya no encajaba en el mercado era su posicionamiento. Es por ello que el primer cambio fue renovar su equipo ejecutivo. Lo siguiente fue asociarse con celebridades que no fuesen todas modelos altas y delgadas, sino deportistas o activistas.

Sin embargo, el de Victoria’s Secret no ha sido un rebranding exitoso, o no tanto como se esperaba. Las razones son, principalmente, tres:

  • Falta autenticidad: muchos consumidores y expertos han señalado que este rebranding más que por convencimiento ha surgido porque la marca quería dinero. En conclusión, se subieron al barco de la diversidad no por creer en él, sino por querer beneficiarse de él.
  • Demasiado tarde: como decíamos, la marca se ha reinventado cuando se ha visto forzada a ello por unos ingresos que decaían. Pero, quizá, ya era demasiado tarde y la empresa debería haberse dado cuenta antes de que la sociedad evolucionaba y de que ella se estaba quedando atrás.
  • Muy brusco: un rebranding debe ser coherente, aunque eso suponga ir poco a poco. En el caso de Victoria’s Secret, al haber esperado tanto, se cambió todo y muy rápido, perdiendo la conexión con el público que seguía comprándoles.

Pfizer

¿Sabías que Pfizer comenzó siendo una farmacéutica conocida por crear la viagra? Como es lógico, toda su identidad hacía énfasis en este hito, por lo que la marca tuvo que hacer algunos cambios para reflejar que eran mucho más que eso.

Siendo así, estamos ante un rebranding necesario para reafirmar ante la audiencia un posicionamiento diferente al inicial y que estaba más centrado en la investigación, y no tanto en la comercialización.

¿Qué hicieron para ello?

  • Eliminar la palabra “pill” (pastilla) de su logo.
  • Añadir un icono que recuerda a la estructura del ADN para asociarse a conceptos como “vida” o “laboratorio”.
  • Nueva tipografía y nuevos colores, no muy diferentes a los anteriores (para resultar coherentes) pero más modernos.

Cuándo y cómo implementar el rebranding

Analizando solo algunos ejemplos, hemos podido ver cómo el rebranding no siempre es sinónimo de éxito, al menos no si se aborda en un mal momento o sin estrategia.

Es precisamente esto, el cuándo y el cómo, en los que vamos a profundizar a continuación.

El mejor momento para hacer un rebranding

Quizá nunca haya un momento perfecto, pues todo lo que implique cambiar traerá detractores u opiniones del tipo “antes me gustaba más”. No obstante, posiblemente luego esa misma gente termine aceptando y apreciando el rediseño.

En cualquier caso, hay veces que el momento se presenta y el rebranding no puede atrasarse más. Estas son las circunstancias en las que debe tomarse acción:

  • La empresa está perdiendo cuota de mercado y dinero (como Victoria’s Secret). Ese decrecimiento comercial implica que su posicionamiento ya no es relevante. El rebranding debe plantearse en el momento en el que se observa el inicio del declive, no cuando este ya ha ocurrido.
  • Si el público objetivo ya no conecta con los valores de la marca, bien porque estos han quedado anticuados o porque se han diluido para ser una empresa “generalista”. Puede ocurrirle esto a una marca que, para llegar a más gente, se olvida de lo que la identifica y la conecta con sus clientes, por lo que debe regresar y reafirmar lo que era.
  • Ante una internacionalización que implica llegar a un mercado global. Piensa en el Zara de sus inicios, mucho más “local”, y en el Zara de hoy en día, con una estrategia que encaja con su público español, pero también con el estadounidense o el japonés. Esto se ve en algo tan simple como el uso del inglés.
  • Si se produce una fusión de varias empresas y estas quieren agruparse en una sola. Un ejemplo de esto es Bankia. Esta entidad financiera surge de la compra de varias entidades más pequeñas, aunque con Caja Madrid como la más potente. Es por ello que, aunque se hizo un gran rebranding que cambió hasta el nombre, se mantuvieron algunos elementos propios de Caja Madrid, como el color verde o la filosofía de ventas e inversiones.
El mejor momento para hacer un rebranding - HolaQueTal.es
El mejor momento para hacer un rebranding – HolaQueTal.es

Elementos que no pueden faltar en la estrategia de rebranding

Sea cual sea la razón de un rebranding o el momento en el que se lleva a cabo, hay ciertos elementos que no pueden faltar. Todos ellos son imprescindibles para avanzar por el camino correcto y no dejar ningún cabo suelto.

  • Análisis actual del estado de la marca: además de evaluar la marca cada cierto tiempo para detectar cuándo es momento de un rediseño, una vez tomada la decisión deben revisarse aspectos como si los valores están alineados, cómo es percibida la marca o cuáles son los puntos que han hecho saltar las alarmas (pues no es lo mismo una crisis reputacional que una bajada en las ventas).
  • Análisis del mercado y de la competencia: de nada sirve hacer un rebranding si este nos lleva a ser una marca demasiado similar a otra que ya existe, lo que nos lleva a  perder la diferenciación. Muñecas Famosa, por ejemplo, se ha adaptado a las tendencias en el sector de juguetes, pero sin abandonar sus muñecas icónicas.
  • Un porqué muy claro: el rebranding debe justificarse por algo más que por un “este logo ya no le gusta al CEO”. Como decíamos, un cambio supone un riesgo (a que no sea entendido, a que sea criticado…) por lo que debe tenerse presente por qué se hace y hacia dónde se quiere redirigir la marca.
  • Coherencia: aunque un rebranding implique romper con algunos elemento característicos, nunca puede suponer crear una marca totalmente diferente. Retomando el ejemplo de Victoria’s Secret, la marca decidió eliminar sus desfiles, que era lo más característico y lo que la hacía diferente. Sin embargo, quizá habría sido más coherente y más auténtico mantener los desfiles pero con un nuevo enfoque (con modelos más diversas).
  • Evaluación constante y medible: si el objetivo del rebranding es mejorar la percepción de la marca, ¿cómo va a medirse esto? Una encuesta a los seis meses o una monitorización de los comentarios en redes son maneras de evaluar el rebranding y asegurar que está yendo en la dirección correcta.

Consejos finales para llevar a cabo un rebranding con éxito

Establecidos los pilares sobre los que debe asentarse una estrategia de rebranding, es momento de compartir algunos consejos que garantizan su éxito.

1. Define tu marca

Hazlo en presente (“la marca es”) pero mirando al futuro. Con esto queremos decir que pongas palabras a cómo se busca que sea la marca una vez se produzca el rebranding.

Para ello, es importante haber hecho ese análisis previo que permita conocer cuál es el presente de la marca, sus puntos fuertes y débiles, y lo que va a suponer el cambio.

En esa definición de la marca debe quedar clara su propuesta de valor y también el público objetivo al que se dirige (especialmente si este ha cambiado).

2. Estudia a tu público objetivo

El rebranding implica tomar muchas decisiones que, aunque parezcan puramente estéticas, influirán en tu audiencia. Esta puede amar u odiar (temporalmente o para siempre) algunos de esos cambios, así que es mejor intentar que haya más amor que odio.

¿Cómo? Estas son algunas ideas:

  • Revisa todo lo que sabes sobre tu buyer persona: cuando una marca se lanza por primera vez, este estudio es sobre hipótesis del que podría ser el cliente ideal. Sin embargo, para un rebranding sí se cuenta con opiniones y datos de clientes reales, por lo que resulta más sencillo entender cómo es esa persona, cuáles son sus hábitos de consumo, cómo se comunica, etc.
  • Evalúa cuál es la percepción que se tiene de la marca: quienes ya han comprado en tu empresa podrán decirte qué piensan de ella, algo muy útil para comprobar si la nueva identidad que se está trabajando resulta coherente con esa idea.
  • Testea el rebranding con la audiencia que ya tienes: a través de encuestas, por ejemplo, puedes preguntar qué versión de un nuevo logo les parece más adecuada. Esto te ayudará a validar decisiones, a ir sobre seguro y a fidelizar a los clientes, que sentirán que han sido parte del cambio.

3. No olvides el porqué del rebranding

Hemos visto cómo el rebranding se produce por una razón (caída en las ventas, nuevos públicos, fusión empresarial…), y es fundamental no perder de vista esta razón, pues ella guiará las decisiones.

Famosa, por ejemplo, ha ido rediseñando algunos aspectos de su marca según el mercado, su audiencia y su crecimiento empresarial lo han requerido. Sin embargo, nunca han tenido que darle un lavado total de cara a su identidad, y por eso han mantenido su nombre o el de sus productos y han fortalecido sus valores sin cambiarlos.

En cambio, Victoria’s Secret sí debía adoptar un enfoque más profundo en su estrategia de rebranding. Por ello apostaron por una renovación de sus valores y abandonaron algunos aspectos característicos de su branding original (como los desfiles o las embajadoras de marca).

4. Comunica el rebranding

No es suficiente con anunciar una nueva imagen de marca, hay que darle un sentido y una justificación.

Imagina que, de un día para otro, una de tus marcas de confianza publica en su Instagram un nuevo logo, y nada más. La sorpresa y la confusión de su audiencia sería total.

En cambio, cuando ese post va acompañado de una estrategia de comunicación, la cosa cambia. Esa estrategia de comunicación debe girar en torno al porqué del cambio general y del cambio concreto. Por ejemplo, cuando Telefónica anunció su nuevo logo, explicó el significado detrás de cada círculo y dio, así, un sentido a su rebranding.

Lo hizo, además, rememorando su historia, destacando sus grandes hitos y fortaleciendo sus valores. Es decir, una estrategia de comunicación en toda regla que, aunque no evitó que surgiesen algunos “haters” del rediseño, sí favoreció la coherencia.

¿Estás considerando un rebranding? ¡Ponte en contacto con nosotros!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Vistiendo la marca: Branding en la industria de la moda

Tienes un evento importante, así que abres tu armario para elegir el que será tu look. De entre todos los vestidos, algunos incluso sin estrenar y totalmente en tendencia, escoges uno que te has puesto ya en incontables ocasiones. ¿La razón? Te hace sentir bien y aumenta tu seguridad. Por algo es tu vestido favorito. Aunque no lo creas, tu elección tiene mucho que ver con el branding en la industria de la moda.

La ropa no son solo telas con una funcionalidad (abrigarnos, taparnos, etc.), sino que despierta sentimientos en nosotros. Desde el gusto por lo bonito, hasta la seguridad de un vestido que sabemos que nos queda bien y que nos hace sentir aún mejor. El objetivo de cualquier marca de moda es potenciar justamente todo aquello que aporta valor a la prenda, la hace única y hace que la elijas.

Poníamos el ejemplo del vestido, pero hay muchísimos más. A lo largo de este artículo sobre el branding en la industria de la moda vamos a comprobar cómo muchas marcas diseñan no solo ropa, sino también conexiones emocionales con sus clientes.

 

El diseño es el embajador silencioso de tu marca - HolaQueTal.es
El diseño es el embajador silencioso de tu marca – HolaQueTal.es

¿Por qué es importante el branding en la industria de la moda?

Igual que el mundo de los restaurantes, el mundo de la moda está saturado. Existen muchísimas marcas, algunas de las cuales ofrecen prácticamente lo mismo a nivel de producto (si no, piensa en las diferencias que, solo a nivel ropa, encuentras entre Zara y Mango).

Lo que las hace distintas es precisamente todo lo que está más allá de la prenda y que tiene que ver con el estilo, el posicionamiento de cada marca o lo que transmite a la audiencia.

Un ejemplo es el de Oysho. Quienes compran en ella no lo hacen solo porque necesitan un bikini o unos leggings deportivos, sino porque buscan comodidad, naturalidad, armonía y seguridad.

 

Mucho más que ropa: estilo

Un estilista sería capaz de, solo mirando tu armario, descubrir tu estilo. Incluso quienes piensan que no lo tienen y que “pasan” de la moda, toman unas decisiones sobre cómo vestirse. Es así como se define el estilo, un concepto clave para entender el branding en la industria de la moda.

Por un lado, cuando las personas buscamos ropa lo hacemos según nuestro estilo propio, lo que nos hace acudir a unas marcas y no a otras. Por otro lado, y como consecuencia, las marcas deben desarrollar un estilo para no ser demasiado generalistas y poder alcanzar a la audiencia adecuada.

No olvidemos que en el estilo no solo influyen los colores o patrones de la ropa, sino también algo más profundo como las tribus urbanas a las que pertenecemos (o queremos pertenecer), el poder adquisitivo, o qué y cómo queremos expresarnos. Así, Oysho es la marca que eligen personas interesadas en el bienestar.

Seguro que estás pensando que hay otras empresas que no targetizan ni representan un estilo concreto (como Shein, por ejemplo). No obstante, repetimos que el estilo también tiene que ver con el precio o con el deseo de tener mucha ropa, seguir todas las tendencias y presentarte de este modo a la sociedad. En consecuencia, sí, Shein también se posiciona dentro del mercado para hacer match con su público objetivo.

Mucho más que ropa estilo - HolaQueTal.es
Mucho más que ropa estilo – HolaQueTal.es

El posicionamiento de la marca dentro del mercado gracias al branding

Cualquier estrategia de branding en la industria de la moda tiene como objetivo posicionar a la marca de un modo concreto dentro del mercado. Hemos mencionado el posicionamiento de Oysho como una empresa enfocada en el bienestar y en lo deportivo (lo que la diferencia de otras como Women’s Secret o Decathlon), y también el de Shein como una marca muy asequible y siempre en tendencia.

Definirse como una marca de moda concreta está estrechamente unido con el análisis del buyer persona o público objetivo. Cuando se tiene claro quién es el cliente ideal, se pueden tomar decisiones estratégicas que afectarán no solo al diseño de la ropa, sino a los valores corporativos y a la identidad de marca en su conjunto.

Retomando el caso de Oysho, seguro que recuerdas que hace unos años era una marca de ropa íntima y de baño. Sin embargo, ahora se ha convertido en un referente dentro de la ropa deportiva, compitiendo con gigantes como Decathlon. ¿La razón? Entender que su público era partícipe de la tendencia global hacia un estilo de vida saludable.

Pero, para ello, han ido más allá de ampliar su oferta de productos. ¿Cómo? Impulsando otras iniciativas como el patrocinio de deportistas, el lanzamiento de una app para entrenar en casa o la organización de eventos de yoga. Han creado así un universo y vínculo con su clientela que trasciende los muros de sus tiendas.

 

La conexión emocional y la expresión a través de la moda

Iniciábamos este artículo con una situación muy común, la de elegir una prenda de tu armario y escoger no aquella que objetivamente es más bonita, sino aquella que representa quién eres y garantiza que te sentirás de un modo concreto.

Porque la realidad es que la moda es expresión, y compramos lo que mejor encaja con nuestro universo personal, nuestras características, nuestras aspiraciones y nuestras convicciones. Siendo así, las marcas tienen la difícil tarea de desarrollar un branding que sea igualmente profundo y capaz de construir un universo paralelo y complementarlo con el de su clientela.

Es por ello que cada vez surgen más marcas con una narrativa detrás que destaca unos valores y unas actitudes. Aspectos que, por otro lado, quedan reflejados en todos los elementos de su branding para generar confianza, reconocimiento y conexión.

Consejos para el branding en la industria de la moda

El branding en la industria de la moda, como hemos visto, es fundamental para ser visible y conectar con el estilo personal (y de vida) de la audiencia adecuada. Tanto la ropa, como la marca en sí, deben transmitir unas emociones y tener siempre un lugar privilegiado dentro del armario de sus clientes.

Sabiendo que estas afirmaciones no terminan de ayudar a definir estrategias de branding concretas, a continuación vamos a compartir algunos consejos específicos.

 

1. Los atributos tangibles y no tangibles

Dentro del branding para la industria de la moda, cobran especial relevancia los atributos tangibles y no tangibles. En una definición general y común, los atributos serían aquellas propiedades y características propias de la marca y de su producción. Como es lógico, los tangibles son características físicas y fácilmente comprobables, y los intangibles son aspectos inmateriales.

Veamos la diferencia con el ejemplo de la ropa de Oysho:

  • Atributos tangibles: calidad de los tejidos, comodidad de las prendas, funcionalidad en el diseño o el packaging.

 

  • Atributos intangibles: la sensación de ir a la moda y guapa al gimnasio, el utilizar la misma ropa deportiva que algunas influencers, el lujo de tener conjuntos específicos para hacer deporte y no simplemente llevar una camiseta vieja.

En conclusión, los atributos dicen quién es la marca y aportan un valor extra a la ropa y al universo creado a partir de ella. Son, además, en última instancia, los que atraen al cliente, le convencen de la compra y plantan la primera semilla de la fidelización. Es decir, quien adquiere ese producto, lo hace no solo para cubrir una necesidad, sino para satisfacer un deseo.

Un ejemplo más claro para entender la importancia de los atributos quizá sea el de una marca de lujo como Chanel. Bolsos hay muchos. Algunos que incluso, a nivel funcional, de calidad y de diseño, igualan o superan a los de Chanel. Sin embargo, quien compra uno de esta marca lo hace por lo que este supone y el valor que le aporta: la exclusividad, la pertenencia, la elegancia…

 

2. La digitalización del mundo de la moda

No es posible hablar del branding en la industria de la moda sin mencionar cómo es uno de los mundos que más se están digitalizando. No solo por el auge del e-commerce y de marcas que venden únicamente online, sino por cómo los consumidores acudimos a plataformas como las redes sociales para interactuar con la moda.

Siendo así, es crucial que las marcas se adapten a esa digitalización. Hablábamos de cómo Oysho creó una app para que sus clientas entrenasen, pero también podemos ver el ejemplo de Zara creando un probador virtual.

Por supuesto, el branding en redes sociales debe llevarse también parte del protagonismo. Las redes son el gran escaparate de las marcas de moda, por lo que es importante cuidar la presencia, publicar contenido relevante que refleje los atributos que antes mencionábamos, y mantenerlas siempre actualizadas. Estas son las ventajas de hacerlo:

  • Son herramientas gratuitas (con la posibilidad de pagar para hacer anuncios)

 

  • Altamente medibles

 

  • Generan una relación de cercanía con la audiencia.

 

  • Forman parte del día a día de las personas, lo que implica un mejor alcance e impacto.

 

  • Posibilitan digitalizar muchas partes del proceso, como la venta o la atención al cliente.

La digitalización del mundo de la moda – HolaQueTal.es

 

3. Marcas conscientes y sostenibles

Entre las tendencias del branding desde hace años se encuentra la sostenibilidad. Este valor cobra cada vez más importancia y se convierte en un aspecto decisivo para muchos clientes, que eligen la ropa por cómo de sostenible sea, aunque esto implique pagar un precio mayor.

Siendo así, las marcas deben posicionarse como conscientes a nivel social y medioambiental. No hacerlo les enfrenta a críticas y desconfianza, algo que solo las grandes marcas como Shein o Zara pueden contrarrestar gracias a sus otros atributos y a su prestigio y reconocimiento dentro de la industria.

Es por ello que las marcas emergentes como Clotsy, Laagam, SKFK u otras muchas, nacen y se posicionan con la sostenibilidad por bandera.

El resto de marcas que no son sostenibles (Zara o Shein, como mencionábamos) luchan, con sus propios medios y estrategias, por serlo. No adoptan la sostenibilidad como un valor central, pues eso implicaría romper con otros atributos como la alta rotación de sus productos, pero sí se intentan alejar de la idea de que no son sostenibles. Para comprobarlo, piensa en todas las marcas que lanzan colecciones “conscious”.

 

4. Valores siempre presentes

Acabamos de ver que valores como la sostenibilidad son cada vez más imprescindibles dentro de la industria de la moda. Sin embargo, no pueden quedarse en la comunicación o en acciones concretas.

Los clientes exigen coherencia a una de las industrias más contaminantes del planeta y en la que, en nombre del fast fashion, se han llevado a cabo graves acciones.

Esto quiere decir que la consistencia de marca debe ser evidente durante toda la cadena de suministro, desde la contratación de proveedores hasta la gestión de una devolución.

Durante toda la experiencia del cliente con una marca, es decir, en cada punto de contacto, el cliente debe poder asociar a las marcas con los mismos atributos. De nada sirve que un logo refleje sencillez y equilibrio, si luego la atención al cliente es caótica.

 

5. Colaboraciones estratégicas para cuidar el branding en la industria de la moda

Dentro del mundo de la moda siempre han sido frecuentes las colaboraciones. De hecho, cualquier marca en la que pienses ha tenido como imagen a alguna celebrity o, en los últimos tiempos, a una influencer de estilo.

Para que estas colaboraciones tengan éxito, deben respetar el branding y estar en la misma línea. Así, las marcas de lujo suelen asociarse con actrices que reflejan esa elegancia y aspiracionalidad. En cambio, marcas más digitales y jóvenes apuestan por el influencer marketing, buscando siempre perfiles de creadores que compartan su misma audiencia.

También pueden establecerse relaciones de colaboración con otras marcas. Oysho, por ejemplo, ha unido su imagen a la de algunos gimnasios que representan los mismos valores de bienestar. En cambio, sería incoherente que se vinculase con una marca de alcohol.

Generando colaboraciones coherentes y de valor, la visibilidad de la marca aumenta y también lo hace el alcance de su universo.

 

¿Estás en la industria de la moda y buscas mejorar tu branding? ¡Déjanos un comentario!

 

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

El futuro del branding: mirando hacia adelante

 

El mundo se rige por modas y tendencias, también en lo referente al branding. Es por ello que, con la llegada de nuevos años y temporadas, los expertos ponen la vista en el futuro del branding. Saber hacia dónde se dirige el diseño de marcas es fundamental para adelantarse y empezar a crear identidades corporativas que no se queden ancladas en un presente que pronto será un pasado.

Como es lógico, las tendencias no llegan de la nada, sino que se “ven venir”. Es decir, responden a las tendencias generales del mercado, los intereses del público o el contexto general. Por ejemplo, durante la pandemia de 2020 (y posterior), el branding de prácticamente todas las marcas se sostenía en valores como la empatía, la cercanía o la sensibilidad. Fue así porque los clientes necesitaban y buscaban marcas responsables.

“Las claves del éxito de una marca son la autodefinición, la transparencia, la autenticidad y la responsabilidad”.

— Simon Mainwaring

“Las claves del éxito de una marca son la autodefinición, la transparencia, la autenticidad y la responsabilidad”.HolaQueTal.es
“Las claves del éxito de una marca son la autodefinición, la transparencia, la autenticidad y la responsabilidad”.HolaQueTal.es

 

Pero no miremos al pasado, sino al futuro del branding y a qué debemos agarrarnos para crear marcas que sigan siendo relevantes durante los próximos años.

¿Qué podemos esperar del futuro del branding?

Sabemos que hay que vivir el presente. Sin embargo, cuando hablamos de estrategias de branding, no podemos olvidar que las marcas vivirán en el futuro y, a la hora de diseñarlas, debemos pensar en ello.

En definitiva, el futuro del branding es fundamental para construir marcas cuyas identidades evolucionen con el público y conecten con él. Por ello, las empresas emergentes y startups crean su identidad según lo que se llevará.

 

¿Qué podemos esperar del futuro del branding?-HolaQueTal.es
¿Qué podemos esperar del futuro del branding?-HolaQueTal.es

Las previsiones para el futuro del branding

Cuando hablamos del futuro del branding no lo hacemos mirando una bola de cristal, sino haciendo análisis de mercado y valorando cómo cambiarán la sociedad, la cultura, la economía y, en definitiva, las empresas.

Por lo tanto, no hay adivinación, sino mucha investigación cuando se trata de planificar una estrategia de branding a futuro. Estos son, generalmente, los factores que se tienen en cuenta para determinar esas “modas”.

  • Investigación de mercado: no podemos viajar al futuro, pero sí estudiar el presente para saber hacia donde se dirigirá. Esto implica reconocer cuáles son las preferencias actuales del público y si seguirán siendo las mismas. Preferencias no solo a nivel de consumo, que también, sino a nivel de estilo de vida (por ejemplo, en los últimos años se ha detectado un patrón hacia lo sostenible que se refleja en muchos ámbitos, incluido el comercial).
  • Análisis de datos: nuestras compras dejan datos que, con un análisis profesional y experto, pueden revelar patrones futuros. Además de los datos de las transacciones, también se pueden llevar a cabo encuestas específicas.
  • Cambios culturales: los consumidores ante todo somos personas que vivimos dentro de una cultura, la cual evoluciona e influye en nuestros comportamientos de compra. Es por ello que los analistas y expertos en branding se fijan en estos cambios culturales para predecir cómo impactarán en el mercado y cómo las marcas deben también adaptarse a estos cambios.
  • Pruebas: cuando ya se tienen unas ideas sobre el futuro del branding, es crucial validarlas a través de pruebas (por ejemplo, lanzando campañas a menor escala o en focus groups). De este modo, se mide cuál sería la recepción del público y si una propuesta quizá es demasiado rompedora y necesita seguir mirando al futuro, aunque agarrándose algo al presente.
  • Estudio de la competencia: como es lógico, estos macroanálisis de datos y de mercado tienen capacidad para hacerlos las grandes empresas. En consecuencia, las pequeñas pueden fijarse en qué están haciendo los gigantes de su sector para entender hacia dónde va. Por ejemplo, cualquier e-commerce, especialmente si es aún una marca pequeña, debe monitorear cuáles son las propuestas del grupo Inditex.

Tendencias emergentes en branding

Detenerse a estudiar el futuro del branding, leer lo que opinan los expertos y tener esta información en cuenta, ayuda a las marcas no solo a mantener su reconocimiento, sino también a detectar oportunidades.

Ejemplo de ello es la marca de calzado Muroexe. Tras ser absorbida por el grupo Mascaró, la firma ha sufrido un rebranding que ha mirado al futuro. Mantienen valores como el genderless, la sostenibilidad o la innovación, pero mejorando su posicionamiento de marca para llegar al público joven y vanguardista que constituye su buyer persona. Para ello, han creado una colección en colaboración con el Museo Thyssen, diferenciándose de la competencia y reconociendo la tendencia hacia lo artístico y hacia el “lujo silencioso” y atemporal.

Pero, más allá de ese interés por lo único, original e innovador, ¿qué más podemos esperar en el futuro del branding?

1. Un uso de la tecnología que no deshumaniza

La Inteligencia Artificial es, cuanto menos, un tema de debate en las agencias de publicidad. No obstante, la IA es solo una de las muchas tecnologías que empiezan a coger peso dentro del sector del branding y el marketing.

Sin embargo, a pesar de lo que muchos piensas, esta tecnología no se busca que sustituya al factor humano, sino que lo acompañe en ciertas tareas. Siendo así, una de las tendencias será la de incorporar avances tecnológicos en procesos como el análisis de datos. Con las posibilidades de automatización que ofrecen estas aplicaciones tech, se busca potenciar aspectos como la personalización de la experiencia al cliente y la mejor gestión de tareas corporativas.

Por supuesto, siempre priorizando la humanidad, pues los clientes siguen valorando positivamente (y por encima de otros valores) la cercanía o la pasión en las marcas.

2. El cliente (sigue) en el centro

Algo que sigue siendo tendencia (o que ya es incluso algo establecido) es que el cliente es el protagonista del branding.

Esto implica tanto crear experiencias de compra únicas y que vayan más allá del producto, como personalizar al máximo todo lo referente a esa compra. En este sentido, cobra también mucha importancia la narración de historias, pues los clientes buscan conectar con la marca y, cuando compran, comprar no solo un producto o servicio, sino todo un universo.

Si quieres ser una marca relevante y que continúa siendo elegida, debes apostar por el branding experiencial e ir un paso más allá. El objetivo es hacer que los consumidores formen parte activa de tu marca. Ejemplos de estrategias que se pueden llegar a cabo son programas de fidelización, eventos en tiendas, contenido exclusivo o un packaging original.

En cuanto a la personalización, como decíamos, las tecnologías permiten utilizar los datos para ofrecer experiencias personalizadas a cada cliente. Un ejemplo sería hacer seguimientos de las compras y enviar un email a un cliente cuando se detecta que, posiblemente, necesite un recambio para un producto. Otro ejemplo es el de Spotify con sus listas personalizadas según lo que sabe de ti.

El cliente (sigue) en el centro- HolaQueTal.es

3. Una comunidad alrededor de la marca

En un mundo que empuja al individualismo, los consumidores quieren sentirse parte de algo, por eso las marcas deben potenciar ese sentimiento de pertenencia.

Muchas empresas están haciendo un uso de las redes sociales que potencia, más que nunca, lo “social”. Se crean grupos de Telegram, canales de difusión en Instagram o Whatsapp, etc. Que permiten la interacción y la comunicación no solo con la marca, sino entre usuarios.

En consecuencia, los consumidores esperan que lo que dicen se escuche y que la marca valore e implemente sus propuestas.

Una marca que siempre se ha mantenido a la vanguardia en lo que respecta a la comunidad (posiblemente, previendo que se convertiría en un pilar para el branding) ha sido Laagam. A través de diferentes elementos y estrategias (contenido en redes, eventos, NFTs, accesos exclusivos, votaciones sobre próximos lanzamientos…) han creado una comunidad fiel.

4. El contenido sigue siendo el rey

El branding sigue confiando en el marketing de contenidos para crear marca.

Los clientes quieren ver contenido orgánico, no solo anuncios, por lo que las empresas deben continuar apostando por la creación de contenidos originales, dinámicos y atractivos.

En este apartado, no podemos no mencionar el pódcast o, en general, el contenido en formato audio. Un formato que, sin duda, está marcando la diferencia y al que muchas marcas (como Druni, B3tter, Nude Project…) se están sumando. El resultado es la generación de contenidos mucho más personales y que conectan con los usuarios en el día a día.

5. El valor de lo local

En cuanto a valores, lo local sigue siendo lo más apreciado por los usuarios. Aunque no siempre acudan a negocios locales para hacer sus compras, lo ven como algo aspiracional o a lo que querrían poder acceder.

No solo eso, sino que por “local” entienden también “cercano”, “auténtico” o “sostenible”. En consecuencia, una marca que, aunque no tenga la misma procedencia exacta que el consumidor, se identifique con esos valores, tendrá oportunidad de captar a ese consumidor.

Cruzcampo no es un negocio local, pero apuesta por una identidad que sí lo es. El mejor ejemplo es su famosa campaña de “Con mucho acento”.

 

¿Quieres saber más sobre el futuro del branding? ¡Déjanos un comentario o ponte en contacto con nosotros!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

SEO para blogs: Escribiendo para la web

 

Ahora se dice mucho eso de que todas las marcas tienen un pódcast, pero hace un tiempo lo que todas las marcas tenían era un blog. Estas secciones web permitían la generación frecuente de contenido, lo que atraía clientes y aumentaba la visibilidad online. Es por ello que el SEO para blogs comenzó a ser parte de la conversación, y lo sigue siendo.

Los blogs son una parte imprescindible de cualquier estrategia de marketing de contenidos. A través de artículos, una marca puede dar a conocer sus productos, sus servicios, su identidad… Atrayendo tráfico y dándose a conocer. De alguna manera, podríamos decir que los blogs dinamizan lo que, de otro modo, sería una web estática.

No obstante, para que se dé esa comunicación con posibles clientes y la autopromoción sea efectiva, es crucial trabajar el SEO para blogs. De no hacerlo, los contenidos no serán visibles y se desaprovecharán las muchas posibilidades de estas plataformas.

“El contenido es la razón de ser de las búsquedas”.

— Lee Odden

El contenido es la razón de ser de las búsquedas-HolaQueTal.es
El contenido es la razón de ser de las búsquedas-HolaQueTal.es

 

Pero, vayamos por partes y poco a poco.

¿Por qué es importante el SEO para blogs?

Como adelantábamos, de poco servirá crear contenidos si estos no se optimizan para ser visibles. Es aquí cuando entra en juego el SEO para blogs, es decir, el conjunto de acciones de posicionamiento web que se aplican a los contenidos del blog para cumplir con los objetivos de visibilidad y atracción de tráfico.

Además de la consecución de estos dos objetivos clave que todas las empresas persiguen, hay otras muchas razones por las que llevar a cabo estas acciones.

¿Qué es el SEO para blogs?

Ya hemos hablado antes de cómo los motores de búsqueda rastrean los contenidos que hay en internet para posicionarlos según se adecuen mejor o peor a la búsqueda de un usuario.

Como es lógico, entre esos contenidos rastreables están los de un blog corporativo. Es por ello que los expertos en posicionamiento web los optimizan específicamente, aunque veremos que las directrices que se siguen son similares a las aplicadas a nivel general en una web.

La gran diferencia entre un artículo de un blog y lo escrito en una sección estática de la web (por ejemplo, la descripción de productos), es que un blog tiene más posibilidades, pudiendo generar contenidos de manera más frecuente y dirigiéndose a la audiencia en diferentes momentos del proceso de compra.

Por ejemplo, el blog de Mercadona abarca diferentes temáticas y los artículos se dirigen a diferentes tipos de clientes e intereses. Esto es, promocionan tanto sus productos como aspectos más corporativos que les hacen realzar su imagen de marca. No solo eso, sino que optimizan la creación de esos contenidos, de modo que dispongan de títulos atractivos, estén bien estructurados, respondan a las preguntas que puedan tener los usuarios, incluyan palabras clave, etc. Porque, al fin y al cabo, la meta es que esos artículos aparezcan en la SERP.

Ventajas de implementar estrategias SEO para blogs

¿Por qué es tan interesante que los blogs posicionen? La respuesta corta sería que, a través de los blogs, posiciona la marca, atrayendo el tráfico hacia su web y generando una relación con un usuario que puede convertirse en cliente.

De manera resumida, pero más estructurada, estas son las ventajas del SEO para blogs:

  • Generar visibilidad para los contenidos del blog (evitando crearlos “para nada”) y, consecuentemente, para la web.
  • Aumentar el reconocimiento de marca y diferenciarla de la competencia.
  • Establecer una relación de confianza con la audiencia
  • Atraer tráfico web e iniciar el camino hacia la conversión.
  • Incrementar el número de backlinks, ya que es más probable que otras webs enlacen a contenidos específicos de carácter divulgativo.

¿Cómo lograr que sea así y que el blog no se quede en la sombra? Lo vemos.

Ventajas de implementar estrategias SEO para blogs- HolaQueTal.es

Cómo optimizar tu blog para el SEO

Como casi cualquier estrategia de marketing digital, todo empieza con la investigación, que pondrá los cimientos para la creación de contenido.

Sin esa preparación, empezaríamos la casa (es decir, los contenidos) por el tejado, olvidando que el SEO para blogs debe cumplir unos objetivos y seguir unos parámetros, que son los que vamos a ver ahora.

1. Investiga las palabras clave y las intenciones de búsqueda

Las palabras clave son el punto de partida para cualquier acción que tenga que ver con el SEO.

A través de diferentes métodos y plataformas, podemos encontrar rápidamente cuáles son no solo los temas por los que la gente se interesa, sino también los términos de búsqueda que usan para informarse sobre ese tema. Estos términos son las palabras clave, que también reflejan por qué o para qué se hace la búsqueda.

Vayamos paso a paso.

Tipos de palabras clave

El primer paso en la investigación de palabras clave es entender que existen tres tipos según cómo de concretos son los términos de búsqueda y, por lo tanto, cuánta competencia tienen:

  • Palabras clave short-tail (“restaurante”): son términos muy cortos, muy generales, muy buscados y con mucha competencia.
  • Palabras clave middle-tail (“restaurante español”): aunque son algo más específicas y largas que las short-tail, siguen teniendo una competencia alta.
  • Palabras clave long-tail (“mejores restaurantes comida española en Barcelona”): al ser más largas, concretan mucho la búsqueda y se reduce su competencia.

En definitiva, cuánto menos concreta y más breve es una keyword (“restaurante”), más competencia tendrá y más complicado será posicionar. Además, esa generalidad no nos da mucha información sobre qué busca realmente esa persona (¿un restaurante cercano?, ¿un restaurante normal o de gala?, ¿un restaurante para eventos?). Por lo tanto, no podemos dirigir los contenidos para que respondan eficientemente a esa consulta. Es decir, no podemos reconocer la intención de búsqueda.

Las intenciones de búsqueda

Cuando hacemos una búsqueda lo hacemos para encontrar algo lo más específico posible. Es por ello que solemos dar “pistas” al buscador formulando de una manera concreta las keywords. A esto se le conoce como las intenciones de búsqueda, que pueden ser cuatro:

  • Informativa: entre los resultados pretendemos encontrar algo que nos dé datos sobre un tema. Por ejemplo, buscamos “fundadores Mercadona” porque queremos saber nombres, fechas, orígenes… De la cadena de supermercados.
  • Comercial: estamos pensando en hacer una compra, así que valoramos opciones. Un término de búsqueda con esta intención sería “supermercados baratos en Madrid”.
  • Transaccional: la decisión de compra está tomada y queremos convertir, por lo que la búsqueda irá en la línea de “supermercado cercano”.
  • Navegacional: tenemos claro que queremos aterrizar en una página web concreta, pero en lugar de introducir la URL buscamos “web mercadona” para que nos aparezca en resultados.

Analizar las intenciones de búsqueda, por lo tanto, es clave en el SEO para blogs. No solo nos dicen qué tipo de contenido es más adecuado para cada consulta, sino que nos informan también sobre cómo optimizar ese contenido (qué título poner, qué elementos audiovisuales incluir, cómo de largo debe ser, etc.).

Comprobemos todo esto que estamos diciendo con el ejemplo de este artículo del blog de Mercadona. Con toda probabilidad, el análisis de palabras clave determinaría que el término “ideas regalo San Valentín” podía atraer tráfico. La intención de búsqueda de esta keyword, sin duda, es comercial, pues se busca valorar opciones.

Por lo tanto, el artículo creado es una lista detallada de algunas de estas opciones, incluyendo fotos ilustrativas (pues a la hora de hacer comparaciones las personas somos muy visuales). También se añaden links a productos ofrecidos por el supermercado y que encajarían como regalo de San Valentín, aunque sin llamar directamente a la venta, pues la intención no es transaccional.

2. Crea contenido de calidad

Gracias a ese análisis de palabras clave ya tenemos las primeras pistas sobre cómo debe presentarse el artículo, qué temas debe tratar y cómo debe tratarlos.

Debe prestarse especial atención a que la información aportada cumpla con las directrices E-E-A-T de Google. Es decir, debe ser contenido creado por especialistas que tengan conocimiento probado en ese tema, para una marca o web con autoridad y fiable dentro del sector.

En este sentido, un artículo sobre refranes de una web como la de la Real Academia de la Lengua siempre será mejor valorada por Google que el de un blog con pocas visitas y recién lanzado, cuyo autor es anónimo o no tiene credenciales que le conviertan en experto.

3. Estructura el contenido

Más allá del contenido en sí, esto es, lo que se dice, es importante el cómo se dice.

Si alguna vez has aterrizado en un artículo que solo tenía un gran párrafo, que no estaba dividido por subtítulos, en el que las palabras en negrita eran inexistentes… Sabrás lo complicado que fue leerlo, por mucha calidad que tuviese la información en sí.

La realidad es que escribimos para personas que quieren encontrar las respuestas a lo que buscan y quieren hacerlo de un modo óptimo. Si no, abandonarán rápido la página y perderás una visita que podría haber sido una venta.

Para que esto no ocurra, asegúrate de seguir estas recomendaciones:

  • Divide el texto en párrafos para que no solo quede visualmente mejor, sino que también mejore la legibilidad.
  • Evita tecnicismos y opta mejor por palabras sencillas, sobre todo si el usuario puede que no sea experto en el tema.
  • Utiliza recursos como la negrita, los subtítulos o los bullet points para destacar información y hacerla más digerible, de modo que el lector, con un rápido vistazo, pueda interiorizar la información principal.
  • Incluye recursos audiovisuales que enriquezcan el contenido. Elementos como imágenes, infografías o incluso videotutoriales.
  • Añade datos para aportar autoridad y fiabilidad al contenido.
  • Apuesta por contenidos evergreen, es decir, que no pasen de moda o estén sujetos a un momento concreto (por ejemplo, “mejores productos de limpieza de 2019” no es evergreen, pero sí lo es “mejores productos de limpieza para tu hogar”).

Pongamos otro ejemplo, de nuevo, del blog de Mercadona. En este caso, el artículo que analizaremos es uno sobre su nueva línea de esmaltes de uñas. La intención de búsqueda de un usuario que llega a este post posiblemente sea el de saber más sobre este producto concreto para tomar una decisión definitiva de compra. En consecuencia, el objetivo de este artículo debe ser persuadir y convertir. Siendo así, el contenido se estructura en forma de listas, un formato digerible, fácil de leer y que destaca rápidamente los puntos fuertes del producto.

Estructura el contenido- HolaQueTal.es

4. Trabaja el SEO On Page

Todo lo que ocurre dentro de la propia página del blog debe sumar, nunca restar. Siendo así, no olvides:

  • Utilizar la keyword principal en títulos, subtítulos, primeros párrafos y etiquetas meta.
  • Añadir descripciones alt a todas las imágenes, incluyendo palabras clave en la medida de lo posible.
  • Optimizar la URL para que sea corta y descriptiva (por ejemplo, /nuevas-lacas-de-unas-de-mercadona/).
  • Incluir links internos, de modo que enlaces a otros posts relacionados y ayudes a los buscadores a detectar la estructura general de los contenidos de tu web.

5. Potencia el link building

A través de estrategias como el guest posting o la difusión en redes puede mejorarse el link building de un artículo concreto y, por lo tanto, el SEO de los blogs.

Conseguir backlinks de forma orgánica (es decir, que otras webs enlacen a la tuya sin un acuerdo previo) no siempre es fácil, pero la buena noticia es que el contenido de los blogs propicia esos backlinks.

Piensa que los artículos suelen ser de carácter informativo, resultan relevantes y llaman más la atención que cualquier otra página estática de la web. En consecuencia, es más probable que otros bloggers lleguen a él y vean interesante enlazarlo.

Volviendo al ejemplo del artículo de lacas de uñas de Mercadona, una beauty blogger que esté reseñando diversos esmaltes low cost, puede que decida enlazar a ese artículo antes que a la ficha de producto.

6. Revisa el SEO técnico

La configuración de tu web influirá en el posicionamiento de los contenidos de tu blog. La razón es obvia: si la página tarda en cargar, también tardará en cargar el blog, lo que los buscadores castigarán.

Por lo tanto, es fundamental analizar aspectos del SEO técnico como la velocidad de carga, el diseño responsivo para dispositivos móviles, la seguridad del sitio o la limpieza del código.

7. Monitorea y sigue optimizando

No puede haber parálisis por análisis en lo que se refiere al SEO para blogs. Con esto queremos decir que la estrategia no acaba cuando se aplica, sino que debe haber revisiones cada cierto tiempo.

Estas comprobaciones no solo deben realizarse sobre los artículos nuevos, sino también (y especialmente) sobre los antiguos. Será entonces cuando detectemos que un artículo ha bajado sus índices de tráfico, por lo que sería conveniente actualizar la información o detectar otros posibles fallos de carácter técnico.

 

¿Necesitas ayuda para optimizar tu blog para el SEO? ¡Déjanos un comentario!

 

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Branding en las redes sociales: Conquistando el mundo digital

¿Cuánto tiempo pasas en redes sociales? Seguro que más que el que te gustaría. Seguro también que, entre las cuentas que sigues, aproximadamente un 40% pertenecen a marcas. Consumes sus contenidos y, si su estrategia de branding en redes sociales es buena, los reconoces y te impactan positivamente.

Este es el mayor logro, y la gran meta, de las empresas en redes sociales: ser reconocibles también en estas plataformas y crear un contenido que atraiga y fidelice clientes.

No es ningún secreto que las redes sociales forman parte de la estrategia de marketing de muchas empresas, pero la clave no consiste en “estar” en Instagram o TikTok, sino que ese “estar” traiga resultados.

En este artículo, por lo tanto, no solo vamos a convencerte de que no tener presencia corporativa en redes sociales es un error, sino que también vamos a enseñarte a aplicar tu estrategia de branding en estas plataformas.

“La marca personal consiste en gestionar tu nombre —aunque no tengas un negocio— en un mundo de desinformación,  y registros semipermanentes de Google”.

— Tim Ferriss

— Tim Ferriss
— Tim Ferriss

¿Por qué es importante el branding en las redes sociales?

Incluso quienes reniegan de las redes sociales, tienen redes sociales. Si no, pregúntale a esa persona cómo se comunica con sus familiares y amistades. Casi con total seguridad te dirá que lo hace a través de WhatsApp, una plataforma que también es una red social y que, además, muchas marcas han incorporado a su estrategia.

En cualquier caso, las redes sociales forman parte de nuestro día a día. A través de ellas nos informamos, nos inspiramos e interactuamos con otras personas, marcas o influencers.

Siendo así, no es raro darse cuenta de que son espacios en los que las marcas también pueden darse a conocer y encontrar a su público objetivo.

El papel que las redes sociales tienen en la actualidad

Como adelantábamos, las redes sociales facilitan la interacción en un mundo cada vez más digital. Esa interacción es entre personas, pero también con marcas.

Según los últimos informes de redes, las personas que seguimos marcas lo hacemos para informarnos sobre sus productos o servicios, comparar precios o incluso realizar una compra. Para lograr que, efectivamente, ese sea el camino que sigue un cliente potencial (de la consideración a la compra), las marcas deben trabajar su branding en redes sociales para ser reconocibles y atraer a su público.

Pensemos en que cada vez las redes están más saturadas de perfiles y de contenidos (aproximadamente se publican unos 60 millones de posts cada día solo en Instagram). Si lo que una marca publica y comunica no destaca ni le representa, está condenada a vivir en el olvido y en el desconocimiento.

Sin embargo, y teniendo en cuenta los datos de uso de redes sociales y lo mucho que influyen en nuestras decisiones de compra, cuando la presencia está optimizada y es consistente, las posibilidades son muchas.

El papel que las redes sociales tienen en la actualidad
El papel que las redes sociales tienen en la actualidad

Los beneficios de trabajar el branding en redes sociales

El branding, como ya hemos definido muchas veces, es el conjunto de estrategias y acciones que buscan comunicar una imagen de marca. Dentro del branding hay varios elementos, que se combinan entre sí de manera coherente para cumplir con esos objetivos comunicativos y de posicionamiento.

Colores corporativos, tipografía, propuestas de valor, packaging… Todos ellos se desarrollan bajo unos mismos parámetros y, desde diferentes medios, transmiten la identidad de la marca.

Las redes sociales son uno de esos medios desde los que hacer branding. Por su naturaleza y su omnipresencia, esto trae muchos beneficios:

  • Aumenta el reconocimiento de marca: cualquier estrategia de branding potencia ese reconocimiento, pero las llevadas a cabo en las redes sociales podríamos decir que lo hacen más y mejor. Al ser plataformas digitales y con muchas posibilidades, las redes sociales generan una mayor visibilidad.
  • Diferenciación: si los competidores también tienen presencia en redes, se les puede monitorizar para potenciar aún más aquellos elementos diferenciadores. Si no la tienen, el simple hecho de que nuestra marca sí es una ventaja competitiva.
  • Cercanía: sería una utopía pensar que nuestros clientes (sobre todo los potenciales) van a visitar con cierta frecuencia nuestra web para encontrar las novedades. En cambio, las redes sociales sí son plataformas a las que acudimos regularmente y permiten mantener a nuestra audiencia informada, conectada y fidelizada.
  • Comunicación e interacción: uno de los pilares del branding es el feedback, ya que este nos sirve de guía. Las redes sociales facilitan esa retroalimentación de los usuarios y una comunicación fluida.
  • Contenido impactante: a través de las redes sociales se puede crear y publicar contenido que cumpla diferentes objetivos y deje huella en la audiencia. Todas esas huellas atraen hacia la venta y aumentan la lealtad hacia la marca.

Cómo hacer un branding efectivo en las redes sociales

Las posibilidades de las redes sociales son muchas, lo que puede llevarnos a errores por querer hacer de todo y en todas las plataformas. Sin embargo, para que la estrategia de branding en redes sociales sea efectiva, hay que seguir una serie de directrices.

Solo así lograremos cumplir con nuestro objetivo de transmitir imagen de marca y atraer a clientes.

1. El branding en redes sociales como una extensión de la marca

Algo que ya hemos introducido es el concepto de consistencia de marca. Una marca solo será reconocible si siempre es igual, es decir, si siempre se presenta de la misma manera.

Aunque el tono de comunicación pueda cambiar en las redes sociales por ser estas más cercanas que una web, lo que la marca dice y representa debe seguir la guía de branding y marketing.

Piensa en que muchas personas conocerán la marca por primera vez a través de redes sociales. Otras muchas quizá la conozcan previamente, pero acudirán a las redes para saber más sobre ella. Sea cual sea el momento de contacto, lo que la audiencia encuentre tiene que permitirle percibir la esencia de la marca.

Echa un vistazo a las redes de Óptica Universitaria para comprobar esto. Su posicionamiento es el de una empresa joven que se dirige a un público dinámico. Sus redes son una extensión de ese posicionamiento y esos valores. Viendo solo uno de sus posts, esa es la idea que te transmiten.

2. Llega al público adecuado

Hay quienes piensan que las redes sociales son positivas por su gran alcance, el cual hay que aprovechar al máximo. Sin embargo, esto puede llevarnos al error de crear contenido y comunicar de una manera tan amplia que, en lugar de llegar a mucha gente, no llegamos a nadie.

Aunque en redes haya muchas personas, no todas serán clientes potenciales. La clave está en estudiar cuál es nuestro buyer persona y en qué redes se encuentra.

Este estudio del público objetivo es crucial en cualquier estrategia de branding, pero especialmente cuando la llevamos a cabo en redes. Solo así podremos alcanzar a los consumidores que nos interesan e impactar en ellos.

Aquí tienes algunas recomendaciones para encontrar a tu público en las redes:

  • Analiza su demografía y revisa, según estudios generales sobre redes, qué plataforma usa más ese perfil de usuario.
  • Estudia en qué redes están tus competidores y tómatelo como otra pista para saber dónde está tu audiencia.
  • Aunque tu público objetivo esté en varias redes, escoge solo 1-2 para empezar (es mejor asentar la estrategia y la presencia poco a poco, sobre todo si no se tienen recursos para abordar más).
  • Partiendo de las directrices generales, adapta el tono de comunicación a cada una de las redes sociales que has escogido y a las características de tu público (recuerda: no es suficiente con estar, sino con saber estar).

Si necesitas un ejemplo inspirador, fíjate en cómo Heura, la marca de alimentación vegana, ha encontrado su nicho en redes sociales. Al ser una empresa de gran tamaño, divide su presencia en varias plataformas. En cada una de ellas se comunica de un modo (mucho más serio y corporativo en LinkedIn que en Instagram, donde hay hueco para contenidos más interactivos y cercanos), pero siempre manteniendo la esencia de ser una marca joven, transgresora y con una gran motivación.

Llega al público adecuado
Llega al público adecuado

3. Crea contenidos con frecuencia y coherencia

Vídeos, diseños, imágenes, stories… Los formatos disponibles en las redes sociales (incluso dentro de una sola) son muchos y variados.

Para empezar, lo ideal es ir combinándolos e ir viendo cuáles funcionan mejor o cumplen según qué objetivos (por ejemplo, un reel aumenta el alcance, pero una story fideliza).

En esta generación de contenidos lo que nunca puede faltar es la frecuencia y la coherencia:

  • Frecuencia en la publicación: las redes son inmediatas y rápidas. Nunca seremos visibles en ellas si publicamos muy de vez en cuando o sin seguir un calendario.
  • Coherencia visual: en redes aquello de “vale más una imagen que mil palabras” es aún más cierto. Por eso es importante que los colores de la marca, la tipografía, el logo… Sean visibles en los posts en redes sociales, de modo que se conviertan en elementos identificativos y diferenciadores.

El contenido no se crea solo y menos si no hay un plan detrás. Es por ello que muchas empresas delegan en agencias de branding y marketing especializadas esta tarea, asegurándose así de que los diseños y los textos siguen un mismo patrón.

4. Genera interacción dentro de las redes sociales

Parte de una buena estrategia de branding en redes sociales es aprovechar la interacción en las plataformas. Conectar con la audiencia tiene muchas ventajas:

  • Permite conocerla mejor y definir su perfil con datos más precisos.
  • Es una fuente constante de feedback.
  • Genera cercanía.
  • Fideliza.

Más allá del contacto con el público, las redes permiten también crear relaciones digitales con creadores de contenido. Hacer match con los perfiles adecuados y crear estrategias de influencer marketing aumentará la reputación y la credibilidad de la marca, y fortalecerá sus valores.

5. Analiza todo lo que ocurra en tu estrategia de branding en redes sociales

Ya hemos visto que las redes sociales son inmediatas y que eso se traduce, entre otras cosas, en una retroalimentación constante.

En este sentido, las redes pueden darnos la señal de que necesitamos un rebranding si, por ejemplo, no estamos atrayendo a la audiencia adecuada o nuestro mensaje no se entiende.

Al haber un contacto con el público mucho más cercano, instantáneo y medible que en otros medios como una web o un anuncio de televisión, muchas marcas usan los datos de las redes para evaluar cuál es la percepción que se tiene sobre ellas y si esta responde o no a lo deseado.

 

¿Quieres mejorar tu branding en las redes sociales? ¡Déjanos un comentario!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Contando tu historia: El papel de la narrativa en el branding

Las personas contamos historias. Lo hacemos por la noche para que los niños concilien el sueño, cuando explicamos una anécdota o cuando conocemos a alguien nuevo y le contamos quiénes somos. En todas estas situaciones, y otras muchas, organizamos la información a modo de relato, porque ese esquema de “cuento” es con el que hemos crecido y el que, desde tiempos inmemoriales, se ha utilizado para explicar el mundo. Por lo tanto, no es de extrañar que la narrativa también tenga un papel en el branding.

Las marcas que recordamos permanecen en nuestra memoria no solo por ofrecer un producto o servicio único y de calidad, que también, sino porque nos transmiten una historia y nos hacen partícipes de ella. Piensa en empresas actuales y recientes, como Heura, que se ha convertido en el héroe del cuento que lucha contra el gran dragón que es la industria cárnica.

No obstante, la narrativa en el branding no es un invento nuevo. Loewe nació en 1846 como una casa de moda española, y desde entonces ha co-creado con el consumidor una historia de marca que no olvida lo artesanal, pero avanza hacia adelante.

“El marketing ya no consiste en las cosas que haces, sino en las historias que cuentas”.

— Seth Godin

Seth Godin
Seth Godin

¿Por qué es importante la narrativa en el branding?

Nuestro cerebro interioriza mejor la información cuando esta tiene forma de historia. Ocurre esto por el valor que el relato tiene y ha tenido en las diferentes culturas a lo largo de los siglos.

Esa importancia, omnipresencia y trascendencia del cuento ha llegado también a las estrategias de marketing digital y, concretamente, al branding.

Recordamos que el objetivo del branding es comunicar cuál es el valor de una marca, y para lograrlo, pocas cosas hay tan eficientes como una buena historia.

Qué es la narrativa en el branding o el brand storytelling

El papel de la narrativa en el branding es evidente. Solo tenemos que acudir a la web de cualquier empresa para comprobar que disponen de alguna sección tipo “Nuestra historia” o “Quiénes somos” y que, los textos ahí incluidos, siguen, en la mayoría de los casos, una estructura narrativa.

Ese modo de presentar y comunicar la identidad de una marca es a lo que llamamos brand storytelling, es decir, la narración de la marca. Constituye en sí mismo una estrategia porque persigue un objetivo: generar una conexión con el consumidor.

En conclusión, podríamos establecer que el branding, a través de sus elementos, construye una marca sólida. El storytelling, por su parte, comunica a través de historias. El brand storytelling es la suma de ambos factores, dando como resultado una estrategia de comunicación basada en la narración con el fin de, así, conectar emocionalmente y de forma auténtica, con el cliente.

Razones por las que el brand storytelling hace brillar tu marca

De todas las anécdotas que te han contado a lo largo de tu vida, ¿cuáles recuerdas mejor y con más emoción? Nos atrevemos a decir que aquellas cuyo relato estaba bien construido. Las que fueron contadas dando saltos, sin orden o como si fuesen una crónica periodística en lugar de un relato, probablemente las hayas olvidado o incluso dejases de prestar atención mientras te las contaban.

Lo mismo ocurre con las marcas. La narrativa es fundamental en el branding porque ayuda a transmitir la marca, a hacerla inolvidable en la mente del consumidor y a posicionarla en el mercado. Las historias enriquecen lo que la marca es y también lo que la marca ofrece.

Piénsalo un momento, ¿no preferirías comprar un bolso de Loewe al conocer su compromiso con lo artesanal, que un bolso de una marca que acaba de salirte en redes sociales?

Por supuesto, no solo importa cómo se cuenta, sino qué se cuenta. Cada vez son más las empresas que muestran sus luces y sus sombras, reconociendo sus errores o los retos a los que se están enfrentando. Un ejemplo es la firma española Clotsy, cuya apuesta por la moda sostenible les genera ciertas dificultades. En lugar de esconderlas, las comparten con el público, haciéndoles partícipes de ello y buscando ayuda (su tienda la consiguieron abrir gracias a un crowdfunding).

Los beneficios de ser una marca con historia

Ganar autenticidad, credibilidad y confianza son algunos de los muchos beneficios de incorporar la narrativa al branding.

  • Las historias llaman, y retienen, la atención del consumidor, algo crucial en una era en la que las personas recibimos estímulos e información constantemente.

 

  • En la actualidad, el consumidor no solo quiere comprar, sino que busca conectar con la marca y con todo lo que hay detrás de ella. El storytelling ayuda a comunicar esos “behind de scenes” y los convierte en un factor decisivo para la compra.

 

  • La conexión emocional no es momentánea, sino que perdura y fideliza al consumidor, incorporándolo en la historia de la marca.

 

  • Dos marcas pueden ofrecer el mismo producto o servicio, pero el modo en el que lo comunican las hace únicas. El brand storytelling constituye, por lo tanto, un factor de diferenciación de marca.

 

  • Las marcas con historia y que transmiten cuáles han sido sus aciertos, sus fallos o sus retos, se perciben como más humanas y transparentes, lo que ayuda a que el consumidor se identifique con ellas.

Los beneficios de ser una marca con historia
Los beneficios de ser una marca con historia

Marcas cuyo brand storytelling te inspirará

Las marcas que vamos a compartir a continuación son marcas cuyas historias inspiran, y aún más lo hace el modo en el que se cuentan esas historias.

Aunque estas son nuestras propuestas, no dudes en echar un vistazo al brand storytelling y las estrategias de comunicación de tus marcas favoritas. Si sientes que han logrado conectar contigo, es que algo están haciendo bien y que su narrativa tiene un papel en el branding.

Loewe

Loewe se ha posicionado desde sus inicios como una marca artesanal. En los últimos años, además, ha querido implementar, de forma más específica, una estrategia de comunicación basada en el storytelling. ¿Cómo lo ha hecho? Estableciendo un vínculo estrecho con el consumidor y con la cultura del momento.

Fruto de esa estrategia son las colaboraciones que han hecho con películas, escultores, escritores, creadores de contenido, etc. Sinergias que les han acercado a un público más joven al que, especialmente durante la pandemia, incorporaron en la co-creación de la historia.

Lo audiovisual es el medio con el que hacen llegar el relato de su marca, y para comprobarlo solo hay que ver las short films y vídeos de los procesos artesanales que han ido publicando en sus redes sociales (plataformas, por otro lado, jóvenes y cercanas). De este modo, ya no muestran simplemente el producto, sino cómo los valores de la marca forman parte de él. Así, conectan con el consumidor al que parecen decirle “cuando compras Loewe, te llevas un trozo de la marca contigo y pasas a formar parte de nuestra historia”.

Ikea

¿Qué tienen los muebles de Ikea que nos hacen recurrir a ellos una y otra vez? Está claro que sus precios, sus diseños y su ergonomía influyen en las decisiones de compra, pero lo hacen en cierto modo por cómo esos elementos de su branding se comunican.

Cuando entras en una de las descomunales tiendas Ikea (o echas un vistazo a su catálogo web), la exposición de los muebles te cuenta una historia. El modo en el que todo está dispuesto y decorado te hacen pensar en quienes vivirían allí, pero al mismo tiempo empiezas a narrar la que sería tu propia historia viviendo allí.

La narración, por lo tanto, vertebra toda la marca, también sus campañas publicitarias, con eslóganes que fomentan el relato (por ejemplo, “un mueble, infinitas vidas” o “donde caben dos, caben tres”).

La conexión emocional con su cliente es brutal. Logran despertar en la audiencia la sonrisa, la creatividad o incluso la ironía.

Dove

Dove sabe que sus consumidores son personas reales, y como tal las trata, se comunica con ellas e incluso las muestra en sus anuncios. Se genera así una narración de marca co-creada con la audiencia.

La marca se presenta como cercana, tratando de transmitir en su comunicación esa idea de intimidad, de dulzura y de cariño que alguien siente al aplicarse una de sus cremas.

Para ello han lanzado campañas que se centran en el amor propio, en la autoestima y en la belleza real. Es un mensaje auténtico que marcó la diferencia en un momento en el que otras empresas perpetuaban cánones de belleza opresivos para las mujeres. Mensajes llenos de emocionalidad con los que sus clientas se sienten escuchadas.

 

¿Cómo crear una narrativa atractiva para el branding?

Una vez tenemos clara la importancia de generar una narrativa y una historia alrededor de la marca, es momento de escribirla. Para ello, lo primero, es analizar la marca y los elementos que conforman su branding, es decir, aquello que la representa.

Los valores, los colores o lo que la marca ofrece dicen mucho sobre su historia y sobre el papel que tiene en la sociedad o en el mercado. Pero no adelantemos el final, vayamos paso a paso.

La misión, la visión y los valores de la marca

Cualquier personaje literario se caracteriza por sus valores y por su propósito, es decir, por lo que quiere conseguir y por cómo lo quiere conseguir. Una marca, también.

Veámoslo con el ejemplo de Loewe. Sus valores se reflejan en su compromiso con el arte contemporáneo, la artesanía y la cultura en todo el mundo. Su misión es seguir transmitiendo la importancia de lo artesanal, pero con una visión actualizada y moderna.

Ese por qué y para qué son la base sobre la que construir la historia de la marca. Por lo general, las empresas quieren posicionarse como héroes, y la misión, la visión y los valores determinan cuál será su acto de heroicidad.

La historia de la marca

Incluso las marcas más jóvenes tienen una historia.

Cuáles fueron los comienzos, qué retos se encontraron durante el camino, cuáles han sido los logros hasta el momento… Esas cuestiones forman parte del relato de la marca. Contestarlas supone no solo un bonito ejercicio de introspección, sino que también aporta humanidad, emocionalidad y autenticidad a la marca.

A las personas nos gusta conocer cuáles han sido esos aciertos y errores y, así, ver a la marca como mucho más que una empresa. Es por ello que esos momentos clave deben incluirse en la narrativa del branding.

En el caso de Loewe el dónde y cuándo surgió son dos aspectos importantes en su storytelling. Ese primer taller determinó sus orígenes y también su presente, justificando por qué siguen potenciando lo artesanal y validando que así sea.

Los personajes de la marca

En un cuento de princesas y dragones, ¿qué papel jugaría tu marca? Ya hemos apuntado a que siempre será la heroína de la historia, algo que es del todo lógico porque quiere posicionarse como la mejor opción del mercado, la que cubre una necesidad del consumidor, que sería el personaje del cuento que está en apuros y necesita ser salvado del dragón.

¿Quién es el dragón? Aquello que genera una necesidad o un deseo en el consumidor. Por ejemplo, la producción no artesanal que Loewe se esfuerza en derribar y que el consumidor también rechaza.

Pero no todos son enemigos, también hay amigos y coprotagonistas. ¿Quiénes? Fundadores, inversores, trabajadores o incluso clientes.

En el caso de Heura, sus clientes son también héroes de la historia porque se rebelan contra un sistema contaminante e injusto. Lo mismo ocurre con Clotsy, que habla de sus clientes como “future warriors” que luchan por una moda sostenible.

Define, pues, quiénes aparecen en el brand storytelling de tu marca y qué papel adoptan.

Los personajes de la marca
Los personajes de la marca

La involucración de la audiencia en la historia de la marca

Hemos visto algunos ejemplos en los que los consumidores son personajes de la historia. No obstante, no hace falta, aunque es recomendable, darles un papel dentro del relato, pero sí dejarles co-crearlo.

¿Cómo? Hay diferentes maneras:

  • Analiza qué dicen los clientes en redes sociales u otras plataformas. El modo en el que hablan de la marca puede ayudar a establecer el relato, su tono o su estructura.

 

  • Organiza eventos para compartir experiencias memorables con los clientes. Es una forma muy directa de poder involucrar y sumergir al consumidor en el storytelling de la marca.

 

  • Haz encuestas no solo para conocer la opinión sobre la marca, sino para que los clientes decidan sobre esta (por ejemplo, para elegir un nuevo logo o qué producto sale antes).

 

 

La difusión de la historia

Por suerte, en la actualidad contamos con muchos, y diversos, canales de difusión.

Las redes sociales son uno de ellos y, por los diferentes formatos que encontramos en ellas (e incluso en cada una de ellas), suelen ser a las que se recurre.

No obstante, conviene recordar que existen otros muchos medios complementarios y que pueden ayudar a contar la historia de otra forma y a otro segmento del público. Piensa, por ejemplo, en cómo el email marketing alcanza a la audiencia de manera más íntima, generando una conversación.

En cualquier caso, es crucial que la narrativa siempre sea la misma. Cambiar la estructura, los personajes o el propósito confundirá al consumidor, cuando lo que realmente queremos es que la historia sea tan reconocible como el logo o como cualquier otro elemento del branding.

Queremos que, cuando el cliente vea al dragón de nuestro cuento, piense en nuestra marca como la heroína que puede salvarle.

 

¿Necesitas ayuda para contar la historia de tu marca? ¡Déjanos un comentario!

Mi interes por el momento

¿De las opciones debajo, cual es las que son prioritarias para los próximos 3 meses?

  • Elige a tu conveniencia 1 o varias opciones.

Destacando en la multitud: La importancia de la diferenciación de marca

Destacar entre la multitud no es fácil, tampoco para una marca. No obstante, se vuelve más fácil cuando se trabaja de manera específica la diferenciación de marca. Este es, sin duda, el camino hacia el reconocimiento y el impacto entre los consumidores y en el mercado.

Cumplir ese objetivo, sin embargo, no es sencillo. Requiere de estrategia y también de altas dosis de originalidad, atrevimiento y recorrido. ¿A qué nos referimos con eso? A que para destacar es fundamental ofrecer algo, u ofrecerlo de un modo, que sea distinto a lo que hacen el resto de competidores y que tenga la capacidad de sorprender a la audiencia.

“Para ser irreemplazable, hay que ser siempre diferente”

— Coco Chanel

Esto se puede conseguir de muchas maneras (por ejemplo, con un producto único o con una identidad de marca fuerte). Todas ellas las vamos a ver en este artículo.

Coco Chanel
Coco Chanel

¿Qué es la diferenciación de marca?

La diferenciación de marca abarca todas las estrategias que, de manera continua y constante, valoran la empresa y su posicionamiento en el mercado con el fin de lograr que destaque. Incidimos en la continuidad y la constancia, ya que una empresa puede variar mucho a lo largo de los años, por lo que la diferenciación debe trabajarse en cada etapa.

A los cambios propios de la empresa (como un cambio en la dirección o en la producción), se le suman cambios en el entorno. Las estrategias de diferenciación de los competidores y la evolución del mercado también influyen. Veámoslo con un par de ejemplos:

  • Font Vella había confiado su valor diferencial a su “mineralización débil”, que era también parte de su eslogan. El problema llegó cuando uno de sus competidores, Bezoya, decidió destacar por su “mineralización muy débil”. Desde ese momento, Font Vella ha tenido que buscar otros motivos por los que distinguirse, como es el hecho de ser “el agua ligera”.
  • Hace unos años Muga era una bodega que se diferenciaba por ser una bodega familiar y por tener una tonelería propia. No obstante, el paso de los años le ha hecho evolucionar su diferenciador de marca e incorporar el enoturismo. Es decir, la bodega ahora destaca no solo por ofrecer un producto único, sino también hacerlo a través de diferentes canales.

Qué es un diferenciador de marca

En esencia, el diferenciador de marca es ese valor sobre el que se asienta la diferenciación de marca. Por lo general, suele coincidir con el eslogan. En Bezoya es “mineralización muy débil” y en Coca-Cola “destapa la felicidad”.

Para que un diferenciador sea exitoso y destaque entre la multitud no puede ser corriente. Si el diferenciador de tu marca es una frase o una idea que se repite, o es similar, en otras marcas, es momento de cambiarlo. Te explicamos qué características deberá tener el nuevo:

  • Relevancia: no será un buen diferenciador si no responde a algo que la audiencia objetivo necesita.

 

  • Credibilidad y autenticidad: puedes intentar que aquello que te diferencie sea la atención al cliente, pero solo funcionará si verdaderamente tienes una buena atención al cliente.

 

  • Evolución: como hemos dicho, aunque un diferenciador fuese bueno en un momento dado, debe estar abierto al cambio si deja de serlo.

 

  • Exclusividad: tu diferenciador no puede ser algo que también caracterice a un competidor.

Exclusividad

Por qué la diferenciación de marca es importante

Las marcas que se diferencian mejoran sus ventas. La razón es que una marca que destaca tiene más probabilidades de ser elegida por el consumidor. Incluso cuando no es la elegida, es reconocida por el público y este la tiene en cierta estima.

El objetivo no tiene por qué ser siempre vender más, sino que esa meta comercial se convierte en una consecuencia de ser una marca reconocible e inolvidable.

Volvemos al ejemplo de Muga. Sus vinos son de los mejores y eso hace que sean más caros que los que pueden comprarse en un supermercado. No obstante, la estrategia de diferenciación sigue siendo la misma: un producto muy valioso aunque caro. Sus consumidores, por lo tanto, gozan de un poder adquisitivo alto, pero el resto de personas, aunque no les compren, ven los vinos de Muga como vinos de calidad. Justamente es eso lo que persigue la marca.

Ventajas de diferenciar tu marca

Veamos, pues, cuáles son las ventajas de apostar por la diferenciación de marca:

  • Lanzar nuevos productos (o servicios) con eficiencia y rentabilidad: cuando un producto lleva el sello de una marca única, este será aceptado en el mercado con facilidad. Esto es lo que le ocurre a Apple, por ejemplo.
  • Incrementar el valor de la marca: el cliente reconoce la marca y, en consecuencia, la valora más. Esto favorece que una marca, si realmente se ha posicionado como diferente y única, pueda permitirse subir precios y seguir siendo la preferida.
  • Mejorar las experiencias del cliente: quienes tienen productos de Apple o beben Coca-Cola sienten que están teniendo una experiencia única. Esto se logra a través de la marca, haciendo que el consumidor se sienta tan especial comprando esa marca como especial es la marca en sí.

Cómo diferenciar tu marca para que destaque entre la multitud

Sabemos en qué consiste la diferenciación de marca, cuáles son sus ventajas y por qué es clave para destacar en el mercado. La cuestión que ahora tendrás dando vueltas por tu cabeza es: ¿cómo lograrlo?

Pues bien, hay diversas maneras según cuál sea el diferenciador, es decir, con qué queramos diferenciar a la marca. El precio puede ser el diferenciador, pero también la originalidad de lo ofrecido o incluso algún elemento de su branding (como el packaging).

Diferenciación por precio

¿Sabes cuál ha sido, tradicionalmente, el diferenciador de los productos de Mercadona? Su precio. A través de sus marcas propias (como Deliplus o Hacendado), el supermercado saca a buen precio productos que fabrican grandes marcas y que, por lo tanto, suelen ser más caros.

Esto no quiere decir que para diferenciarse por precio haya que ser la marca más barata. Hay empresas que se diferencian por tener precios altos, como ocurre con Muga y con todas las que forman parte de la industria del lujo. Son, en definitiva, marcas que, por su alto coste, generan una imagen de exclusividad y autenticidad (puedes comprar un bolso Chanel de imitación, pero no será realmente un bolso Chanel ni tendrá ese valor intrínseco).

Diferenciación por marketing y publicidad

Algo tienen las campañas de Navidad de empresas como Coca-Cola, Loterías del Estado o (en Reino Unido) John Lewis, que siempre sorprenden y emocionan.

Esa sorpresa, esa originalidad y ese hacer algo diferente y emotivo es lo que las diferencia. Los consumidores esperan con ansias esos anuncios y campañas publicitarias, asociándolas con la época festiva y, por qué no decirlo, con la época de compras.

No podemos olvidar que la publicidad es normalmente el primer contacto de una marca con el cliente, por lo que diferenciarse a través de ella, y hacerlo bien, es una receta para el éxito.

Diferenciación por uso

¿Cuál es tu champú favorito? En ciertos productos o servicios elegimos los que más útiles nos parecen y los que mejor cubren nuestras necesidades. El champú es uno de esos productos, pero hay otros muchos. Si repasas tus comportamientos de compra, seguro que encuentras unos cuantos para los que te guías únicamente por la innovación, la calidad o la comodidad de su uso.

Como es lógico, para que una estrategia de diferenciación por utilización funcione, el producto o servicio debe cumplir con las expectativas. Por mucho que el diferenciador de un champú sea su olor, si este en realidad no es bueno ni agradable, su estrategia fracasará.

El modo de empleo, por lo tanto, debe ser único y ofrecer algo innovador que nadie más esté ofreciendo. Pongamos el ejemplo de Freshly Cosmetics y su Bronzing Radiance Self-Tanning Cream. Esta crema bronceadora se distingue por cómo se utiliza y por cómo funciona: se adapta a tu piel y crea un bronceado natural y progresivo.

Diferenciación por uso
Diferenciación por uso

Diferenciación por servicio o experiencia del consumidor

Las personas queremos que nos atiendan bien, y recordamos con especial interés (y ganas de repetir) a las marcas que nos han tratado correctamente. Es por ello que muchas empresas apuestan por la diferenciación por servicio.

Esta diferencia puede, a su vez, ser por:

  • Atención: en este caso es sobre los equipos de atención al cliente sobre los que recae el peso de la diferenciación. Se encargan de ofrecer un servicio que haga sentir cómodos a los clientes y que resuelva sus problemas. Un ejemplo de esto es Starbucks.
  • Seguimiento: acompañar al consumidor durante la venta, pero también durante la posventa, puede ser un factor diferenciador. Softwares como Holded ofrecen precisamente esto: ayuda para implementar sus servicios y seguimiento de la satisfacción del usuario.
  • Escucha: como vimos en este artículo sobre el papel del consumidor en el branding, empresas como Mercadona son ejemplo de cómo la escucha puede aportar valor a la marca y diferenciarla.

Diferenciación por branding

Existen marcas cuyo branding, o alguno de sus elementos, es único. Seguro que estás pensando en empresas como Haan y sus desinfectantes o Aerie y su plena inclusividad.

Empresas que, sin duda, han marcado la diferencia a través de sus packagings o sus valores, entre otros. De este modo, logran destacar en el mercado y ser reconocidas por los consumidores, que con solo una imagen, un color o un eslogan son capaces de identificar ante qué marca están.

Diferenciación por el storytelling

Las marcas cuentan historias, y hay algunas que lo hacen mejor que otras o que han logrado diferenciarse por ellas.

Se nos viene a la mente Dove y toda su narrativa sobre la belleza real de mujeres reales, pero también AirBnb y su apuesta por contar las historias de anfitriones e inquilinos, posicionándose como algo más que un portal de alquiler vacacional.

Diferenciación por la segmentación

Siempre insistimos en la importancia de estudiar el buyer persona. Es fundamental para saber cómo comunicarse con el cliente ideal, pero también, y sobre todo, para saber quién es.

Una marca puede dirigirse a la totalidad de una audiencia, pero el resultado puede ser un mensaje demasiado general, poco efectivo y que quede diluido en un mar de eslóganes. En cambio, establecer a qué segmento poblacional se le quiere vender hace más efectiva cualquier estrategia, también la de diferenciación.

 

¿Quieres que tu marca destaque en la multitud? ¡Déjanos un comentario o ponte en contacto con nosotros!

Mi interes por el momento

¿De las opciones debajo, cual es las que son prioritarias para los próximos 3 meses?

  • Elige a tu conveniencia 1 o varias opciones.

Ser inolvidable: Creación de una identidad de marca fuerte

Si quieres que tu marca se reconozca, debes centrar gran parte de los esfuerzos en la creación de una identidad de marca fuerte. Comenzamos el artículo con lo que parece más una conclusión, pero te podemos asegurar que esa es la idea que vertebrará esta guía.

Hay muchos factores que determinan el éxito de una marca, y uno de ellos es la identidad, algo así como el conjunto de elementos que hacen que la marca se reconozca.

Porque una marca comunica muchas cosas, pero sobre todo debe comunicar su identidad. Solo así será capaz de atraer a los clientes adecuados, de diferenciarse de la competencia y de posicionarse en el mercado.

«La identidad es la causa; la marca, el efecto»

– Larry Ackerman

Larry Ackerman
Larry Ackerman

¿Qué es la identidad de marca?

La identidad de marca es, en esencia, su identidad corporativa. Está conformada por varios elementos, algunos de los cuales son visuales, pero otros no. Es importante incidir en esto, ya que es común pensar en la identidad de una marca solo como aquello que se ve (por ejemplo, el logo, los colores, la tipografía…). No obstante, elementos como los valores también son pilares fundamentales sobre los que construir la identidad de una marca fuerte.

A su vez, la identidad corporativa impregna todo lo que tiene que ver con la marca: cada mensaje en redes sociales, cada imagen, cada descripción de un producto, cada packaging, etc. Todo ello transmite así la identidad y genera en la mente de los consumidores una idea de cómo es y cómo se identifica la marca.

Como es lógico, todos los equipos y empleados de la empresa deben conocer cuál es la identidad de marca, que para ello debe recogerse en el brand book o manual de identidad.

Por qué la identidad de marca es importante

Hemos mencionado brevemente por qué la creación de una identidad de marca fuerte es clave para cualquier empresa. Podríamos decir que esa importancia se resume en tres palabras: diferenciación, posicionamiento y atracción.

Cuando una identidad de marca está bien construida, consigue ser única a ojos del consumidor, lo que le genera más ventas pero también cierto status en el mercado. Piensa por ejemplo en marcas líder en diferentes sectores: Coca-Cola en el sector alimenticio, Apple en el tecnológico, Santander en el bancario o Chanel en el del lujo. Son marcas con un renombre y un reconocimiento entre el público; incluso quienes no compran sus productos sabrían reconocerlas.

La posibilidad de convertirse en referente y de ganar credibilidad y relevancia en el mercado son las grandes ventajas de una identidad de marca fuerte.

Elementos de la identidad de marca

Como también ocurría con los elementos del branding, los elementos de la identidad de marca son varios y son coherentes entre sí. Esto quiere decir que cada uno de ellos debe elegirse de manera estratégica y específica, buscando transmitir en su conjunto la misma idea sobre la marca (esto es, la misma identidad).

Misión, visión y valores

La misión, visión y valores de una marca definen qué hace la marca, cuál es su objetivo y cómo cumplirá ese objetivo. Son, por tanto, fundamentales para construir una identidad de marca fuerte, ya que sobre ellos se asienta el mensaje que se quiere transmitir.

Experiencia del cliente

Como hemos explicado, la identidad de marca tiene mucho que ver con cómo el cliente percibe la marca. En consecuencia, para que esa percepción sea la deseada por la marca, debe cuidarse con empeño y estrategia la experiencia del cliente.

En muchas ocasiones se considera que la experiencia del cliente es solo aquella que un consumidor tiene en un punto de venta. Efectivamente, este es un punto en el que el cliente experimenta la marca, pero hay otros muchos. Podríamos decir que debe garantizarse una buena experiencia en cualquier contacto que una persona tenga con la marca.

El objetivo será que el consumidor no solo tenga una «buena» experiencia, sino que esta genere conexión.

Nombre

El nombre identifica a las personas, y también a las marcas. Es por ello importante que la elección del nombre también responda a una estrategia.

Debe ser reconocible, pronunciable e inolvidable. Considera cómo ciertos nombres de marcas han pasado a identificar el producto, como Chupa Chups o Kleenex.

Logotipo

Para muchos expertos, el verdadero éxito es lograr que solo con el logo una marca sea reconocible. Pensemos en el «tick» de Nike o la manzana de Apple. Solo viendo su logo no solo identificamos la marca, sino que a nuestra mente acuden una serie de ideas que asociamos a ella.

El logotipo, por lo tanto, es uno de los elementos más potentes para la creación de una identidad de marca fuerte. Aquellos que son simples, pero al mismo tiempo únicos y originales, son los que mejor cumplen su función.

Tipografías y paleta de colores

Ambos elementos cumplen una función similar, ya que tanto la tipografía como los colores son capaces de comunicar a nivel visual aquellas ideas que quieren asociarse a la marca.

La psicología del color, por ejemplo, establece que hay tonos, como los pasteles, que transmiten valores como cercanía o amabilidad. En cambio, otros tonos más oscuros como la gama de grises expresan seriedad y elegancia. Lo mismo ocurre con las tipografías (una letra fina y cursiva resulta más “lujosa” que una letra en negrita y de rasgos urbanos).

Tipografías y paleta de colores
Tipografías y paleta de colores

Recursos visuales extra

Estos recursos son los iconos, las imágenes u otros elementos estrictamente visuales que, al ser usados por la marca, deben transmitir su identidad.

Ejemplos de identidad de marca fuerte

Podemos hablar largamente de la creación de una identidad de marca fuerte, pero sin duda la mejor manera de entender a qué nos referimos es analizar algunos ejemplos.

El Banco Santander

La identidad de marca del Santander ha cambiado mucho a lo largo de los años, pero siempre ha logrado conectar con los clientes, algo fundamental para un banco. Así es como lo definen en su web:

«Nuestra marca ha ido evolucionando desde sus inicios, modernizándose, adaptándose al entorno, en muchos casos anticipándose a los cambios y sobre todo, buscando siempre estar cerca de las personas.»

Con su identidad de marca buscan presentarse como una marca «Sencilla, Personal y Justa», tres ideas que, con casi total seguridad, son también sus valores. Estos son algunos de los elementos que construyen esta identidad de marca:

  • El logo representa el fuego, que tan importante fue para la evolución humana. Crean así una metáfora de que el banco Santander también evoluciona.

 

  • El nombre «Santander» que han mantenido a lo largo de los años y a pesar de su crecimiento, sigue conectándolos con la pequeña ciudad del norte de España donde nació el banco, aportando esa idea de cercanía.

 

  • La tipografía ha evolucionado para adaptarse a la era moderna, a diferencia del logo y el color rojo que se han mantenido inalterables a lo largo de los años, logrando así un equilibrio entre lo de siempre y lo de ahora.

Zara

La de Zara es una de las identidades de marca más fuertes dentro del mundo de la moda.

En su caso, quizá sean la tipografía y el logo los elementos principales sobre los que se sustenta su identidad. De hecho, hasta la época de la digitalización y el auge del e-commerce, Zara no había desarrollado otros elementos ni con una visión estratégica tan clara. Ahora, por ejemplo, tanto sus tiendas físicas como la online mantienen un aspecto uniforme y coherente entre sí.

¿Quieres saber más sobre el valor de marca de Zara y cómo lo comunica? Puedes hacerlo en este artículo.

Coca-Cola

Si hablamos de empresas reconocibles y con una identidad de marca fuerte, Coca-Cola tiene que estar en la lista.

Su color rojo es reconocible hasta el punto de que si alguien te pide pensar en una marca de color rojo, es muy probable que sea Coca-Cola la que venga a tu mente. Y vendrá con su tipografía y su packaging de líneas curvas también tan característicos.

Desde un principio se tuvo muy claro qué se quería proyectar con el producto: frescura, optimismo, felicidad y familia. Valores que constituyen la identidad corporativa de la empresa, desde el famoso eslogan hasta el vivo color rojo.

¿Has leído nuestro artículo sobre Coca-Cola y el product branding?

El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte

Una identidad de marca fuerte hace que esta sea inolvidable, lo que se traduce en más ventas, en más reconocimiento y en un futuro prometedor.

Hace décadas, cuando el mercado no estaba tan saturado ni tan globalizado, quizá no era necesario tener una marca sólida. En cambio, en la actualidad es imprescindible, ya que los consumidores quieren comprar, pero también conectar con la marca y sentir que esta es algo más que un logo en un packaging.

¿Cómo no ser solo un logo? Siguiendo estos pasos y construyendo una identidad de marca fuerte.

El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte
El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte

1. Investiga la audiencia y haz que te descubra

Para que una marca tenga éxito, esta primero debe ser descubierta por la audiencia, pero no por cualquiera, sino por aquella que potencialmente pueda convertirse en clientela.

Haz, por tanto, un estudio de tu buyer persona y encuentra a tu público objetivo. Analiza también cuál es tu competencia para descubrir posibles huecos no cubiertos en el mercado y definir así un posicionamiento único y diferente. Cuando acabes esta investigación deberás poder contestar a las siguientes preguntas:

  • ¿A qué tipo de consumidores se dirige la marca?
  • ¿Cuál es la situación actual de la marca en el mercado?
  • ¿Cuál es la situación actual de los competidores de la marca en el mercado?

Las respuestas establecerán el punto de partida para crear la identidad de la marca desde un valor diferencial.

2. Establece la misión de la marca, su visión y sus valores

Ya hemos visto que son una parte esencial de la marca y, por lo tanto, elementos que ayudarán a identificarla.

Tanto la misión como la visión y los valores deben poder sintetizarse en pocas palabras o frases cortas y concisas. De este modo, serán claras tanto para el equipo, que deberá trabajar con ellas, como para los consumidores, que las identificarán y las relacionarán fácilmente con la marca.

3. Diseña todos los elementos visuales

Los elementos visuales de la marca suelen ser los primeros con los que el público entra en contacto. Por ejemplo, una persona capta una imagen en redes sociales antes que el texto.

No siempre es fácil traducir algo intangible, como es la identidad, a conceptos visuales como son el logotipo, imágenes, iconos, tipografía o la paleta de colores. Muchas marcas delegan esta tarea en agencias de medios que cuenten con equipos de diseño.

PROPUESTA DE IMAGEN (ALGUIEN TRABAJANDO EN EL DESARROLLO DE UN LOGO O CUALQUIER OTRO DISEÑO)

4. Genera contenidos

La identidad de una marca se construye y se transmite también a través de los contenidos, especialmente en la era del marketing de contenidos.

Los consumidores pueden llegar a la marca porque la han visto en redes sociales, han leído un artículo de su blog e incluso una nota de prensa. Todas esas piezas de contenido generarán conexión con el cliente, por lo que deben identificar a la marca y hacerla reconocible.

5. Monitorea cuál es el reconocimiento de la marca

A través de encuestas, de los comentarios en redes sociales o de otros medios de análisis. Como cualquier otro aspecto de tu estrategia de marketing, la identidad debe analizarse desde un punto de vista crítico, detectando cuándo algo no se está haciendo bien.

Los errores que se pueden llegar a cometer son:

  • No diferenciarse de la competencia, sino intentar convertirse en ella.
  • No lograr una coherencia total entre los diferentes elementos que conforman la identidad de la marca.
  • No comunicar al equipo de la marca cuál es la identidad y cómo desarrollarla.
  • No tener paciencia y buscar resultados inmediatos, para que una marca sea inolvidable se necesita una estrategia a medio y largo plazo.

6. Recoge todo en un manual de marca

El manual de marca debe contener todo lo necesario para aplicar la identidad de marca a cualquier comunicación, producto o acción que salga de la marca.

Es por ello que el brand book debe ser una herramienta disponible para todos los empleados de la empresa. Aunque no lo creas, incluso el equipo de contabilidad puede necesitarlo para saber cómo usar el logo en los emails.

Como una biblia, este manual se convierte en un recordatorio de qué es la marca y cuáles son las estrategias para hacerla inolvidable.

 

¿Estás listo para crear una identidad de marca que sea inolvidable? ¡Ponte en contacto con nosotros!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Marca tu Propio Rumbo hacia el Éxito: Estrategias Efectivas de Branding para Conquistar el Mercado

Construir una marca que conquiste el mercado parece a veces una ilusión, un sueño que muchas empresas tratan de cumplir. Aunque no existe una fórmula mágica para lograrlo, las estrategias efectivas de branding pueden ser la llave para abrir la puerta del éxito.

Es en la consistencia y coherencia de todos los elementos del branding donde se apoyan la identidad y el valor de una marca. Es esa solidez y diferenciación la que hace que algunas marcas pasen desapercibidas y otras sean reconocibles en todo el mundo.

¿Cómo hacer que tu marca este en el segundo grupo? Te lo contamos en este artículo.

¿Qué es el branding y por qué es esencial para el éxito empresarial?

El branding lo conforman todas las acciones, estrategias y elementos que tienen como objetivo transmitir el valor de una marca y lograr que esta conecte con el consumidor, haciéndola reconocible y relevante.

«El branding exitoso se trata de crear una conexión emocional con tu audiencia y ofrecerles valor auténtico»

– Richard Branson

Richard Branson
Richard Branson

Definición de branding

El branding es un mundo lleno de creatividad pero también mucha estrategia. Construir la imagen de una marca va más allá del diseño del logo o la elección de unos colores. Ese diseño y esos colores deben responder al objetivo de identificar, posicionar, diferenciar y transmitir la marca.

Cuando se construye una marca son las estrategias efectivas de branding las que logran que haya coherencia y consistencia entre todos los elementos que la conforman. De este modo la marca no solo resulta reconocible, sino que también se establece una conexión con el consumidor. Por ejemplo, cuando vemos el logo de la manzana mordida no solo pensamos en «Apple», sino en todo lo que la marca representa y en sus valores (calidad, profesionalidad, innovación, tecnología…).

Definición de branding
Definición de branding

Los elementos del branding

Una marca por lo tanto tiene éxito cuando todo aquello que la conforma transmite su identidad y sus valores. Para que así sea, es imprescindible considerar todos los elementos del branding de manera global y no solo como aspectos individuales e independientes.

Te contamos cuáles son estos elementos del branding y cuál es la función de cada uno:

  • La propuesta de valor: recoge los valores de una marca, haciéndola más humana y otorgándole un propósito más allá de la venta.

 

  • El nombre: identifica a la marca, por lo que debe ser único pero al mismo tiempo fácil de recordar.

 

  • La personalidad de una marca: representa los valores que humanizan a la marca y con los que los consumidores se identifican.

 

  • La identidad visual: es el conjunto de activos visuales propios de la marca (logo, colores, tipografía, iconos, diseño de fotografías…).

 

  • El tono de comunicación: es aquel con el que la marca «habla» al cliente y que ayuda a hacerla reconocible.

 

  • Los productos y servicios: lo que la marca ofrece también representa cómo es y debe ser coherente con su personalidad.

 

  • La experiencia de marca: abarca los componentes que influyen en todos y cada uno de los contactos que el cliente tiene con la marca (servicio al cliente, usabilidad web, diseño de los establecimientos, etc.).

 

Estas definiciones tan concisas pero abstractas a la vez suelen ilustrarse mejor con un ejemplo. Así que pensemos en una marca como Ikea.

 

Ikea como ejemplo para entender qué es el branding

La marca sueca de muebles se caracteriza por muchas cosas (sus tiendas, el minimalismo de sus muebles, lo asequible de sus precios…) y todas ellas persiguen el mismo objetivo: poner al consumidor en el centro. La interacción con el cliente es fundamental y es uno de sus valores, por ello cada decisión está tomada desde esa perspectiva.

  • Sus tiendas permiten que el cliente pruebe los productos y vea ejemplos de uso.

 

  • El packaging de sus productos intenta que estos ocupen el mínimo espacio posible para que el consumidor pueda incluso llevárselos directamente de la tienda a su hogar.

 

  • Los muebles vienen desmontados, pero esto permite reducir el precio final para que este sea más asequible.

 

  • Los diseños son más bien minimalistas (también como un guiño al origen sueco de la marca), lo que los hace adaptables a cualquier cliente o tipo de casa.

Cómo conquistar el mercado a través del branding efectivo

Nadie puede negar que Ikea ha conquistado el mercado de la venta de muebles y el interiorismo. Su ejemplo puede servir de inspiración para tu marca, pero son las estrategias efectivas de branding las que harán que logre sus propios hitos.

Te contamos cómo hacerlo.

Por qué desarrollar una estrategia de branding

Que el branding es fundamental para el éxito de una marca no es ningún secreto. Si pensamos en empresas que, como Ikea, han marcado la diferencia y son reconocibles, vemos que tras su logo, sus colores o la experiencia del cliente hay una identidad de marca sólida, reconocible y posicionada tanto en el mercado como en la mente del consumidor.

Las estrategias efectivas de branding no se quedan por lo tanto en un logo bonito, sino que se traducen en:

  • Más clientes y más fieles.
  • Alta consolidación en el mercado.
  • Más ventas, más beneficios y mayor rentabilidad de los esfuerzos dedicados al branding.

Beneficios de las estrategias efectivas de branding

El poder del branding por lo tanto llega muy lejos:

  • Diferencia a la marca: la competencia siempre va a estar ahí, la cuestión por tanto es diferenciarse de ella y hacer que el consumidor vea nuestra marca como única y de confianza. Para ello no sirve con ofrecer un producto o servicio «bueno», sino que hay que construir a su alrededor toda una identidad característica.

 

  • Conexión emocional: el consumidor ya no solo quiere que se le venda y comprar, quiere conectar con la marca a un nivel más profundo, recomendándola y llevando sus productos con orgullo. El branding genera esas conexiones, pues el producto/servicio, como hemos visto, es solo un elemento más.

 

  • Cumple objetivos: una marca debe tener siempre unas metas claras (tanto cualitativas como cuantitativas). El branding coloca esas metas en el centro de su estrategia para que cualquier acción de la marca persiga su cumplimiento, mejorando así la toma de decisiones.

 

  • Genera imagen de marca: y asocia una serie de ideas y valores a esa imagen de marca, de modo que el consumidor piense en la marca como un todo.

 

  • Despierta confianza y credibilidad: una marca sólida es percibida como familiar y cercana.

Beneficios de las estrategias efectivas de branding
Beneficios de las estrategias efectivas de branding

Estrategias efectivas de branding para desarrollar una marca exitosa

Sabemos qué es el branding y conocemos su importante papel en el éxito de una marca. El siguiente paso es establecer estrategias efectivas que favorezcan el cumplimiento de los objetivos marcados.

Lo primero que hay que destacar es que una estrategia no solo consiste en implementarla, sino en diseñarla de acuerdo a las necesidades y características de la marca.

Cómo plantear estrategias efectivas de branding

Además de establecer estrategias efectivas de branding paso a paso y considerando las particularidades e intereses de la marca, también es importante entender que el branding es un proceso continuo.

La estrategia no será efectiva si no está abierta al cambio, pues el mercado puede cambiar y también tendrá que hacerlo el posicionamiento de la marca. Un ejemplo de esto es Victoria Secret, que se enfrenta a un importante y necesario rebranding para volver a conectar con los consumidores.

Una vez aclarados estos puntos, repasemos cuáles son las directrices para plantear estrategias efectivas de branding.

Definir la audiencia objetivo

El consumidor es el gran protagonista del branding. Por lo tanto, es imprescindible definir la audiencia objetivo.

Para ello debe hacerse una investigación de mercado y determinar qué público estaría interesado en tu producto o servicio. A partir de esos datos (tanto cualitativos como cuantitativos) tendrás una primera aproximación a ese público objetivo.

Otra técnica utilizada por muchas empresas y complementaria es definir al buyer persona, es decir, una representación ficticia del cliente ideal. Ponerle cara, nombre, gustos e incluso trabajo, y tener esa imagen en mente, ayudará en la toma de decisiones sobre el branding.

Los valores, la misión y la visión

Para conectar con los clientes y posicionarse como una marca sólida y relevante, deben establecerse:

  • Una misión: el propósito de marca capaz de ser comunicado a través de todos los elementos del branding.
  • Una visión: hacia dónde va la marca y qué quiere conseguir con aquello que ofrece.
  • Unos valores: las cualidades que la definen y la hacen diferente.

Para definir estos elementos, además de tener claro el por qué de la marca, debe hacerse un análisis de la competencia. No es suficiente con establecer unas características de la marca y su producto/servicio, sino que es imprescindible encontrar y destacar aquellas que resultan diferenciadoras y únicas.

Diseñar la identidad visual de la marca

El primer contacto que un cliente va a tener con tu marca, en la mayoría de los casos, va a ser visual. Por ello es importante que todos los activos visuales de la marca (logo, colores, tipografía, iconos, imágenes…) reflejen la identidad de la marca y favorezcan su posicionamiento.

Por ejemplo, una marca joven como Urban Outfitters se preocupa de que todo aquello que el cliente ve transmita ese mensaje de vitalidad y modernidad. Para comprobarlo solo hace falta echar un vistazo a su página web, en la que prima el color y el movimiento.

Comunicar la marca

Además de con los activos visuales, una marca se comunica a través de su voz.

Aunque está claro que una marca no tiene una voz como la que tiene una persona, sí que posee un tono de comunicación que la caracteriza y le permite transmitir emocionalidad a su público.

Definir cuál es ese tono es clave para poder realizar una comunicación efectiva y consistente en plataformas como redes sociales, web o incluso slogans en tiendas.

El objetivo es que un cliente sea capaz de reconocer a la marca por su voz y que esta le transmita aquellos sentimientos y emociones asociadas a la marca.

Elegir y cuidar los canales de comunicación

No todos los canales de comunicación son aptos para todas las marcas, pues dependen en gran medida del tipo de marca qué es y del público al que se dirige.

Una estrategia efectiva de branding por lo tanto es la que establece en qué canales es más adecuado comunicarse. Asegurándose también de que en todos aquellos elegidos la imagen de marca sea reconocible.

Los canales principales son:

  • Página web
  • Redes sociales
  • Publicidad
  • Puntos de venta físicos y packaging (si los hay)
  • Atención al cliente

Qué no puede faltar en las estrategia efectivas de branding para construir una marca exitosa

Un cliente está en una tienda y, de entre todas las marcas de cereales, escoge una en concreto. ¿Qué factores determinan que un consumidor elija esa marca y no otra?

Antes de enumerar y explicar cada uno de estos factores, te adelantamos algo: todos dependen de estrategias efectivas de branding.

Relevancia

Es muy complicado que un consumidor escoja una marca que no conoce o que no le resulta relevante en algún aspecto.

La relevancia por lo tanto no tiene por qué significa ser conocida mundialmente, simplemente haberse posicionado de manera efectiva en la mente del consumidor como una marca que satisface una necesidad.

Elementos diferenciadores

Para destacar en el mercado y que los consumidores piensen en ella y no en otra una marca debe ser diferente en algún aspecto. Por ejemplo, porque aporta un valor añadido (un diseño único, un precio asequible, un programa de afiliación, etc.).

Autenticidad

La diferencia termina convirtiéndose en autenticidad, y el branding debe explotar esa idea.

Marcas como Coca-Cola se han posicionado no solo como diferentes, sino como auténticas (por ejemplo, su sabor no es simplemente diferente al de Pepsi, sino que es auténtico).

Constancia y presencia

Una marca no puede ser olvidada y para ello, especialmente en estadios iniciales, es imprescindible que esté presente (a través de los diferentes canales de branding) y que esa presencia sea constante y coherente.

Adaptación

Lo hemos mencionado antes, una marca (y el branding como estrategia para construirla) debe estar dispuesta a cambiar cuando el contexto interno o externo así lo soliciten. Lo recomendable es no esperar demasiado para hacerlo, pues esa resistencia al cambio puede ser vista como negativa y hacer que los consumidores pierdan la confianza y la conexión con la marca.

Emoción

Las marcas que triunfan en la actualidad son humanas y uno de sus valores añadidos es la emocionalidad.

Una emocionalidad que favorece la identificación y la conexión con la audiencia. Además, diferencia a la marca, pues un competidor podría de manera más o menos fácil replicar la estrategia de precios, pero no aquello que se transmite a nivel emocional.

Lealtad

Siempre es más sencillo mantener un cliente fiel que conseguir uno nuevo, por eso en una estrategia efectiva de branding nunca pueden faltar acciones para incrementar la lealtad del consumidor que ya conoce la marca.

Ejemplos de estrategias efectivas de branding

A lo largo de este artículo hemos mencionado como marcas como Ikea, Apple o Coca-Cola han implementado estrategias efectivas de branding. ¿Qué otras marcas puede servirnos también de ejemplo e inspiración?

Las campañas de la Lotería de Navidad

Hablamos de las campañas en plural porque todas cuidan mucho su branding, transmitiendo siempre un mismo mensaje y unos mismos valores.

Juegan por lo tanto claramente con la emocionalidad, mostrando siempre historias de personas que demuestran su cariño y esa colaboración. Lo hacen además en una época (la Navidad) en la que el contexto también llama a la empatía, a pasar tiempo con la gente y a ayudarse.

Aerie

En un mundo, como es el de la moda y la lencería, tan irreal y estereotípico en cuanto a la representación de cuerpo, Aerie encontró su diferencia en la misión que transmitía: inclusividad total.

La marca por lo tanto se ha posicionado como una que apuesta por la diversidad corporal, algo que queda reflejado no solo en su producto sino también en la forma que tiene de comunicarlo (para sus campañas cuentan con modelos diversas y apenas editan las imágenes).

Hawkers

Esta marca de gafas ha crecido exponencialmente en la última década (nació en 2013 y en pocos años adquirió una importante cuota de mercado).

Ese auge ha sido posible gracias a un posicionamiento arriesgado pero efectivo. Definieron muy bien a su público objetivo (un público joven de unos 20 años) y le ofrecieron un producto que le atrajese. Lo hicieron con una comunicación y un branding muy acertados: influencer marketing, ecommerce, precios asequibles y colaboración con marcas de otros ámbitos pero con el mismo público objetivo.

Sin duda la clave fue no vender solo un producto, sino toda una actitud asociada a este.

 

Como estos hay miles de ejemplos más de marcas que han conquistado el mercado gracias a estrategias efectivas de branding. La buena noticia es que con el asesoramiento profesional adecuado, tu marca también puede llegar a ese Olimpo.

Al implementar estrategias efectivas de branding, podrás marcar tu propio rumbo hacia el éxito empresarial. Conquista el mercado destacándote con una marca sólida y auténtica. ¡No subestimes el poder del branding para alcanzar el éxito deseado!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Domina el arte del Branding y convierte tu negocio en una marca de Éxito que deje huella

Hace unos años se puso de moda un juego para el móvil que consistía en ver logos y adivinar el nombre de la marca. ¿Lo recuerdas? Además de entretenido, sirve como prueba de cómo dominar el arte del branding puede hacer que una marca sea un éxito y, sobre todo, sea recordada.

Porque ese juego demostró, aunque parezca contradictorio, que una marca es mucho más que un logo. ¿Cómo es eso posible? Porque aquellas que los usuarios reconocían más rápido eran aquellas marcas que a su alrededor habían construido todo un universo que dejaba huella en los consumidores.

Ese es precisamente el poder del branding: lograr que una marca sea reconocible, identificable y genere una conexión.

«Una marca exitosa no solo vende productos o servicios, sino que también crea una conexión emocional con sus clientes»

Simon Sinek

Si tú también quieres dominar el arte del branding y crear un negocio exitoso y memorable, sigue leyendo y déjanos descubrirte el secreto de las marcas que dejan huella.

 

El Arte de la Primera Impresión: Cómo el Branding Puede Preparar el Terreno para el Éxito Empresarial

La primera impresión que un consumidor tiene de una marca puede llegar de muchas maneras: a través de una fotografía en redes sociales, de un anuncio en la tele, de una reseña en internet o de la recomendación de un amigo. Que todas esas fuentes transmitan el mismo mensaje y una percepción positiva de la marca es tarea del branding.

¿Qué es el branding y por qué es fundamental para el éxito empresarial?

Branding no es sinónimo de logo o ni si quiera de identidad visual, aunque mucha gente comete ese error. Bajo el término «branding» se agrupan todas las acciones y estrategias de marca que persiguen generar una imagen y unas emociones concretas de esta.

Por supuesto, estas ideas y emociones siempre son de carácter positivo, pero deben ser más concretas según la identidad de la marca que se intenta transmitir: confianza, seguridad, cercanía, profesionalidad, modernidad…

 

Prepararse para el Éxito

 

Aunque pueda parecer repetitivo, volvemos a insistir en «ideas y emociones», porque son dos palabras claves para entender que un buen branding no solo se preocupa por la mente del consumidor (es decir, por la idea de la marca que este tiene), sino también por su corazón (esto es, la emoción que la marca le genera).

¿Cuál es tu marca de ropa favorita? Cuando piensas en ella seguro que el nombre despierta una serie de imágenes, sentimientos y recuerdos en tu mente. No solo piensas en una camiseta o en cualquier otro producto, sino en la primera vez que compraste ahí, en cómo fue la experiencia, en el estilo de esa ropa que tanto te gusta… Además, todos esos inputs seguro que tienen elementos en común que identifican la marca y logran que no puedas confundirla con otra.

Elementos clave del branding

Elementos clave del branding

Con ese primer ejemplo de tu marca favorita ya has podido darte cuenta de que el branding implica muchos elementos y que es el conjunto de ellos el que crea el valor de una marca:

  • Propuesta de valor: lo que la marca promete «dar» al consumidor ya no puede ser solo un producto o servicio, sino que asociado a este debe haber un valor que impacte y humanice. Un ejemplo es Coca-Cola, que promete la felicidad y no simplemente una bebida. Esta propuesta debe poder recogerse en un slogan («destapa la felicidad»).

 

  • Personalidad: las marcas actuales son humanas, y por eso en su estrategia de branding debe prestarse atención a desarrollar su personalidad.

 

  • Nombre: está claro que el nombre es importante, y al escogerlo una empresa debe valorar que sea evocador y único.

 

  • Logotipo: igual que el nombre, debe transmitir la identidad y el valor de la marca, buscando que sea lo suficientemente simple para ser recordado pero a la vez complejo para ser memorable.

 

  • Colores: la psicología del color es fundamental en este sentido, pues un color u otro puede transmitir emociones diferentes. Por ejemplo, el negro es seriedad, mientras que el verde naturaleza (por eso muchas marcas comprometidas con el medio ambiente lo incluyen en su branding).

 

  • Tono de comunicación: una marca tiene una voz representativa y con ella hablará a los consumidores. Si una marca quiere posicionarse como seria, utilizará la tercera persona y un estilo más directo, mientras que una marca que quiere ser vista como joven hablará en primera persona y con una mayor adjetivación.

 

  • Experiencia: cada vez que el consumidor interactúe con la marca, ese contacto debe ser consistente con el branding y transmitir el valor de la marca. No puede ser que los establecimientos de una empresa posicionada como «profesional» estén desordenados.

 

Pasos para convertir tu negocio en una marca de éxito

No hay un método científico que pueda aplicarse para lograr una marca de éxito. Leer las historias inspiradoras de personalidades como Steve Jobs no hará que tu negocio prospere y sea memorable.

La realidad es que todo el mundo puede tener un negocio, pero solo quienes realmente apuestan por una estrategia de marketing digital y branding pueden construir una marca de éxito. Porque la verdad es que sin una buena identidad de marca, consistente, cautivadora y que perdure en el tiempo, el consumidor no se convertirá en un cliente fiel.

El proceso para llegar allí implica trabajo y dejar de pensar en la empresa como una marca registrada bajo un nombre o un logo, y empezar a considerarla un ente que debe conectar a un nivel profundo con quien se encuentre con ella.

 

Encontrando al buyer persona

El primero paso para construir una marca de éxito es entender que ese éxito se dará gracias a los consumidores. Para que así sea, es importante que la marca responda a las necesidades del consumidor y lo haga de una manera única.

Es por ello que hay que definir quién es el buyer persona o público objetivo. Es importante tener información específica (basada en datos reales o hipótesis probadas) de cómo es, desde sus características, hasta sus necesidades pasando por su estilo de vida.

Cuanto más precisa sea la descripción del comportamiento de ese cliente ideal, mejor podrá construirse la marca y orientarse la estrategia de branding, pues todas las decisiones se tomarán pensando en esa persona que luego conectará (y comprará) con la marca.

 

Investigación del mercado

Una vez se tiene clara la audiencia hacia la que la marca se dirige, hay que comprobar cuáles son los competidores. Esto es importante porque apenas hay segmentos de mercado totalmente vacíos y sin competencia.

Es por ello que resulta imprescindible analizar esa competencia y su posicionamiento para buscar un hueco en el que nuestra marca pueda diferenciarse con sus valores identitarios, originales y reconocibles.

Identidad de marca propia: encuentra la propuesta de valor

Teniendo claro dónde puede posicionarse la marca respecto a los competidores y los consumidores, resulta más fácil definir la identidad de la marca, su visión y su voz. Es importante que estos tres elementos estén alineados y transmitan lo mismo.

Ese «algo» que transmiten es la propuesta de valor, que debe ser única y responder a las necesidades (comerciales y emocionales) del consumidor.

 

Diseña la identidad visual de tu marca

Cuando la identidad de la marca está definida en  un nivel abstracto, es momento de construirla físicamente, es decir, darle forma a través de elementos como el logotipo, los colores de marca o el diseño de los posts en redes sociales. Es un paso fundamental, pues es principalmente a través de la vista que la marca llegará a los consumidores.

Todos esos activos conforman la identidad visual de una marca y no solo deben ser consistentes entre ellos, sino también con los valores de la marca, de modo que todos reflejen la misma identidad.

 

Un branding estratégico y consistente

Cada elemento del branding debe seguir la misma línea. De no hacerlo, la marca se convertirá en un puzle de piezas que intentan encajar entre sí pero sin lograrlo.

Pongamos un ejemplo: piensa en una marca como Milka, cuya personalidad es divertida, cercana e incluso algo infantil. Para ello utilizan como slogan «tierno de corazón» y el morado/lila como color. Ambos elementos reflejan su propuesta de valor: un chocolate dulce que invita a compartir. Ahora piensa en Valor, otra marca de chocolate cuya paleta de colores es más oscura, más seria y más adulta, de ahí surge también su slogan «placer adulto», dando un significado totalmente diferente al alimento y a la marca.

Si cambiásemos el slogan de una marca por el de otro pero manteniendo el resto de su branding, ¿sería raro verdad? Las tonalidades pastel y la tipografía infantil de Milka no hacen pensar en placer adulto, igual que el negro de las tabletas Valor no despiertan ternura precisamente. Estos son dos claros ejemplos de que cuando los activos visuales de una marca no concuerdan entre sí y con el resto del branding, la marca carece de solidez.

 

De la Visibilidad a la Memoria: Cómo el Branding Puede Convertir tu Negocio en una Marca Inolvidable

El objetivo de cualquier marca es resultar inolvidable, que cualquier interacción de un consumidor con ella no sea vista como una más, sino que se recuerde y se valore como positiva.

Es sin duda ser memorable lo que otorga prestigio a una marca. Prueba de ello son empresas como Starbucks, Converse o Vespa, que permanecen en la mente de las personas incluso cuando estas no son consumidoras.

Está claro que pare ser reconocible en el mundo entero se necesita ser capaz de internacionalizar la producción e invertir grandes cantidades en publicidad. No obstante, también se puede llegar a ser una marca inolvidable a menor escala, buscando siempre que el cliente tenga una buena experiencia y se genere una relación emocional que vaya más allá de la compraventa.

 

Cómo dejar una huella duradera en la mente de tus clientes

Uno de los grandes objetivos de cualquier estrategia de marketing y branding es que la marca se recuerde y genere una huella en la mente (y en el futuro comportamiento de compra) del cliente.

¿Por qué es tan importante? Porque los consumidores ya no solo nos guiamos por la etiqueta del precio, sino por aspectos como los valores de la marca (si es sostenible, si apoya a alguna organización solidaria) o la experiencia de compra. La percepción de una marca por lo tanto abarca múltiples factores, y de todos ellos se ocupa directa o indirectamente el branding.

Percepción client et review online

El primer consejo que por tanto podemos darte es considerar siempre al cliente como el protagonista del branding, colocándolo en el centro de las estrategias de administración de marca y evaluando de manera constante cuál es su percepción.

Cómo crear una conexión emocional con el cliente

Los seres humanos nos movemos por emociones, también a la hora de comprar o contratar un servicio. Es por ello que las marcas deben considerar siempre la emocionalidad en la planificación de sus campañas y estrategias de branding.

Lograrlo por lo tanto implica construir una identidad de marca sólida y cautivadora y aplicar estrategias de marketing emocional, como son las siguientes:

  • Apuesta por el storytelling y comunica la visión, la misión y los valores de la marca a través de historias que humanicen y al mismo tiempo sean fáciles de recordar.

 

  • Busca la originalidad: cuando se superan las expectativas del cliente se potencia la conexión emocional, porque esa persona recordará la marca como sinónimo de una experiencia positiva o de una campaña de publicidad única y memorable, por ejemplo.

 

  • Potencia la lealtad del cliente: no se trata de ser un coleccionista de consumidores y hacerse con cuantos más mejor. En cambio, la idea es crear una relación emocional con cada cliente de modo que este vuelva una y otra vez a la marca, la recomiende y se sienta parte de ella. Centra por tanto los esfuerzos de tu marca en mantener clientes en lugar de conseguir nuevos (lo que además es más caro).

 

  • No olvides que lo visual también transmite emociones, por lo que elige colores e imágenes corporativas que transmitan esa emoción que intentas generar.

 

La garantía de un servicio al cliente de 10: clave para una marca de éxito

¿En qué marca nunca volverías a comprar o contratar un servicio? Nos atrevemos a decir que será en aquella en la que tuviste que esperar horas al teléfono, en la que tu pedido no llegaba ni sabías su estado, o en la que su plataforma de comercio electrónico daba fallos. No eres la única persona que ha tomado una decisión drástica tras una mala experiencia, de hecho cuando el servicio al cliente es nefasto, esta se convierte en una razón para dejar de comprar o recomendar una marca.

Está claro que la perfección no siempre es alcanzable, pero hay una serie de estrategias que deben implementarse para lograr que el servicio al cliente sea de 10:

  • Atención omnicanal: no es suficiente con tener un teléfono disponible en horario de oficina, los consumidores entran en contacto con una marca a través de diferentes canales, tanto en línea como presenciales. Por lo tanto, si quieres posicionar tu empresa como comprometida y accesible, no olvides serlo en diferentes espacios, desde Facebook hasta el email pasando por un formulario web.

 

  • Respuestas garantizadas en el mínimo tiempo posible: cualquier comentario de un consumidor debe ser contestado y además sin una larga espera. Por supuesto, esto no quiere decir que por contestar rápido se conteste mal, sino que hay que optimizar el proceso para que este sea de calidad.

 

  • Foco en la solución: puede haber situaciones en las que el cliente no reciba la solución que esperaba para su problema, pero debe a cambio obtener algo positivo, aunque eso simplemente sea la sensación de haber sido escuchado.

 

  • Escucha activa: los equipos de atención al cliente siempre deben estar abiertos a escuchar tanto los buenos como los malos comentarios. Esa información que el consumidor da resulta imprescindible para definir las fortalezas y debilidades de la marca.

 

Crea experiencias de marca, no ventas

La conexión con el cliente se genera a través de la experiencia, no solo de la venta. Por eso como marca no solo hay que enfocarse en vender, sino en aportar y en la experiencia que se crea alrededor de (pero no únicamente en) la venta.

Un ejemplo de esto es Starbucks, que no solo ofrece un buen café, sino todo un ambiente que invita a la creatividad y un equipo de trabajadores que individualiza el trato al cliente simplemente escribiendo su nombre y una carita sonriente en los vasos.

Apple es otro ejemplo de cómo la experiencia cuenta. Los usuarios de iPhone o de ordenadores Mac no destacan solo lo rápidos y eficientes que son los dispositivos, sino el trato que reciben en las tiendas o la sensación de pertenecer a un grupo selecto.

 

Emular a Apple o Starbucks no es complicado si se aplican estos consejos:

  • Presta atención a cada elemento que influye en la experiencia, desde el olor de una tienda hasta el diseño UX y SEO de una web pasando por el lenguaje que usan tus empleados para comunicarse con el cliente.

 

  • Ofrece un valor añadido: este puede ser un descuento en la siguiente compra, consejos de uso del producto o servicio a través de redes sociales o email marketing, servicio técnico gratuito gracias a una garantía ampliada o la personalización de aquello que la marca ofrece.

 

  • Busca la diferenciación: cualquier marca puede vender lo mimo que la tuya, así que haz que la experiencia sea ese valor diferenciador.

 

Conclusión: el gran arte del branding

A lo largo de este artículo hemos visto como cada elemento del branding influye en la creación de una marca de éxito.

Al dominar el arte del branding, podrás transformar tu negocio en una marca sólida y memorable. Deja una huella duradera en la mente de tus clientes y alcanza el éxito empresarial que deseas. ¡El branding es la clave para destacar y perdurar en el mercado!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

5 trucos rápidos para mejorar su branding de empresa

Considera que el tiempo es tu enemigo si todavía no empezaste a trabajar el branding de empresa o personal. Y esa fuerza de marca es exactamente lo que va a decidir un potencial cliente de elegir tu empresa o la de tu competidor.

En el podcast de hoy, veremos 5 consejos fáciles que puedes poner en marcha ya para mejorar tu imagen de empresario o empresa.

 

Detallo en el podcast los 5 puntos siguientes:

Sigue leyendo «5 trucos rápidos para mejorar su branding de empresa»