El futuro del branding: mirando hacia adelante

 

El mundo se rige por modas y tendencias, también en lo referente al branding. Es por ello que, con la llegada de nuevos años y temporadas, los expertos ponen la vista en el futuro del branding. Saber hacia dónde se dirige el diseño de marcas es fundamental para adelantarse y empezar a crear identidades corporativas que no se queden ancladas en un presente que pronto será un pasado.

Como es lógico, las tendencias no llegan de la nada, sino que se “ven venir”. Es decir, responden a las tendencias generales del mercado, los intereses del público o el contexto general. Por ejemplo, durante la pandemia de 2020 (y posterior), el branding de prácticamente todas las marcas se sostenía en valores como la empatía, la cercanía o la sensibilidad. Fue así porque los clientes necesitaban y buscaban marcas responsables.

“Las claves del éxito de una marca son la autodefinición, la transparencia, la autenticidad y la responsabilidad”.

— Simon Mainwaring

“Las claves del éxito de una marca son la autodefinición, la transparencia, la autenticidad y la responsabilidad”.HolaQueTal.es
“Las claves del éxito de una marca son la autodefinición, la transparencia, la autenticidad y la responsabilidad”.HolaQueTal.es

 

Pero no miremos al pasado, sino al futuro del branding y a qué debemos agarrarnos para crear marcas que sigan siendo relevantes durante los próximos años.

¿Qué podemos esperar del futuro del branding?

Sabemos que hay que vivir el presente. Sin embargo, cuando hablamos de estrategias de branding, no podemos olvidar que las marcas vivirán en el futuro y, a la hora de diseñarlas, debemos pensar en ello.

En definitiva, el futuro del branding es fundamental para construir marcas cuyas identidades evolucionen con el público y conecten con él. Por ello, las empresas emergentes y startups crean su identidad según lo que se llevará.

 

¿Qué podemos esperar del futuro del branding?-HolaQueTal.es
¿Qué podemos esperar del futuro del branding?-HolaQueTal.es

Las previsiones para el futuro del branding

Cuando hablamos del futuro del branding no lo hacemos mirando una bola de cristal, sino haciendo análisis de mercado y valorando cómo cambiarán la sociedad, la cultura, la economía y, en definitiva, las empresas.

Por lo tanto, no hay adivinación, sino mucha investigación cuando se trata de planificar una estrategia de branding a futuro. Estos son, generalmente, los factores que se tienen en cuenta para determinar esas “modas”.

  • Investigación de mercado: no podemos viajar al futuro, pero sí estudiar el presente para saber hacia donde se dirigirá. Esto implica reconocer cuáles son las preferencias actuales del público y si seguirán siendo las mismas. Preferencias no solo a nivel de consumo, que también, sino a nivel de estilo de vida (por ejemplo, en los últimos años se ha detectado un patrón hacia lo sostenible que se refleja en muchos ámbitos, incluido el comercial).
  • Análisis de datos: nuestras compras dejan datos que, con un análisis profesional y experto, pueden revelar patrones futuros. Además de los datos de las transacciones, también se pueden llevar a cabo encuestas específicas.
  • Cambios culturales: los consumidores ante todo somos personas que vivimos dentro de una cultura, la cual evoluciona e influye en nuestros comportamientos de compra. Es por ello que los analistas y expertos en branding se fijan en estos cambios culturales para predecir cómo impactarán en el mercado y cómo las marcas deben también adaptarse a estos cambios.
  • Pruebas: cuando ya se tienen unas ideas sobre el futuro del branding, es crucial validarlas a través de pruebas (por ejemplo, lanzando campañas a menor escala o en focus groups). De este modo, se mide cuál sería la recepción del público y si una propuesta quizá es demasiado rompedora y necesita seguir mirando al futuro, aunque agarrándose algo al presente.
  • Estudio de la competencia: como es lógico, estos macroanálisis de datos y de mercado tienen capacidad para hacerlos las grandes empresas. En consecuencia, las pequeñas pueden fijarse en qué están haciendo los gigantes de su sector para entender hacia dónde va. Por ejemplo, cualquier e-commerce, especialmente si es aún una marca pequeña, debe monitorear cuáles son las propuestas del grupo Inditex.

Tendencias emergentes en branding

Detenerse a estudiar el futuro del branding, leer lo que opinan los expertos y tener esta información en cuenta, ayuda a las marcas no solo a mantener su reconocimiento, sino también a detectar oportunidades.

Ejemplo de ello es la marca de calzado Muroexe. Tras ser absorbida por el grupo Mascaró, la firma ha sufrido un rebranding que ha mirado al futuro. Mantienen valores como el genderless, la sostenibilidad o la innovación, pero mejorando su posicionamiento de marca para llegar al público joven y vanguardista que constituye su buyer persona. Para ello, han creado una colección en colaboración con el Museo Thyssen, diferenciándose de la competencia y reconociendo la tendencia hacia lo artístico y hacia el “lujo silencioso” y atemporal.

Pero, más allá de ese interés por lo único, original e innovador, ¿qué más podemos esperar en el futuro del branding?

1. Un uso de la tecnología que no deshumaniza

La Inteligencia Artificial es, cuanto menos, un tema de debate en las agencias de publicidad. No obstante, la IA es solo una de las muchas tecnologías que empiezan a coger peso dentro del sector del branding y el marketing.

Sin embargo, a pesar de lo que muchos piensas, esta tecnología no se busca que sustituya al factor humano, sino que lo acompañe en ciertas tareas. Siendo así, una de las tendencias será la de incorporar avances tecnológicos en procesos como el análisis de datos. Con las posibilidades de automatización que ofrecen estas aplicaciones tech, se busca potenciar aspectos como la personalización de la experiencia al cliente y la mejor gestión de tareas corporativas.

Por supuesto, siempre priorizando la humanidad, pues los clientes siguen valorando positivamente (y por encima de otros valores) la cercanía o la pasión en las marcas.

2. El cliente (sigue) en el centro

Algo que sigue siendo tendencia (o que ya es incluso algo establecido) es que el cliente es el protagonista del branding.

Esto implica tanto crear experiencias de compra únicas y que vayan más allá del producto, como personalizar al máximo todo lo referente a esa compra. En este sentido, cobra también mucha importancia la narración de historias, pues los clientes buscan conectar con la marca y, cuando compran, comprar no solo un producto o servicio, sino todo un universo.

Si quieres ser una marca relevante y que continúa siendo elegida, debes apostar por el branding experiencial e ir un paso más allá. El objetivo es hacer que los consumidores formen parte activa de tu marca. Ejemplos de estrategias que se pueden llegar a cabo son programas de fidelización, eventos en tiendas, contenido exclusivo o un packaging original.

En cuanto a la personalización, como decíamos, las tecnologías permiten utilizar los datos para ofrecer experiencias personalizadas a cada cliente. Un ejemplo sería hacer seguimientos de las compras y enviar un email a un cliente cuando se detecta que, posiblemente, necesite un recambio para un producto. Otro ejemplo es el de Spotify con sus listas personalizadas según lo que sabe de ti.

El cliente (sigue) en el centro- HolaQueTal.es

3. Una comunidad alrededor de la marca

En un mundo que empuja al individualismo, los consumidores quieren sentirse parte de algo, por eso las marcas deben potenciar ese sentimiento de pertenencia.

Muchas empresas están haciendo un uso de las redes sociales que potencia, más que nunca, lo “social”. Se crean grupos de Telegram, canales de difusión en Instagram o Whatsapp, etc. Que permiten la interacción y la comunicación no solo con la marca, sino entre usuarios.

En consecuencia, los consumidores esperan que lo que dicen se escuche y que la marca valore e implemente sus propuestas.

Una marca que siempre se ha mantenido a la vanguardia en lo que respecta a la comunidad (posiblemente, previendo que se convertiría en un pilar para el branding) ha sido Laagam. A través de diferentes elementos y estrategias (contenido en redes, eventos, NFTs, accesos exclusivos, votaciones sobre próximos lanzamientos…) han creado una comunidad fiel.

4. El contenido sigue siendo el rey

El branding sigue confiando en el marketing de contenidos para crear marca.

Los clientes quieren ver contenido orgánico, no solo anuncios, por lo que las empresas deben continuar apostando por la creación de contenidos originales, dinámicos y atractivos.

En este apartado, no podemos no mencionar el pódcast o, en general, el contenido en formato audio. Un formato que, sin duda, está marcando la diferencia y al que muchas marcas (como Druni, B3tter, Nude Project…) se están sumando. El resultado es la generación de contenidos mucho más personales y que conectan con los usuarios en el día a día.

5. El valor de lo local

En cuanto a valores, lo local sigue siendo lo más apreciado por los usuarios. Aunque no siempre acudan a negocios locales para hacer sus compras, lo ven como algo aspiracional o a lo que querrían poder acceder.

No solo eso, sino que por “local” entienden también “cercano”, “auténtico” o “sostenible”. En consecuencia, una marca que, aunque no tenga la misma procedencia exacta que el consumidor, se identifique con esos valores, tendrá oportunidad de captar a ese consumidor.

Cruzcampo no es un negocio local, pero apuesta por una identidad que sí lo es. El mejor ejemplo es su famosa campaña de “Con mucho acento”.

 

¿Quieres saber más sobre el futuro del branding? ¡Déjanos un comentario o ponte en contacto con nosotros!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Branding en las redes sociales: Conquistando el mundo digital

¿Cuánto tiempo pasas en redes sociales? Seguro que más que el que te gustaría. Seguro también que, entre las cuentas que sigues, aproximadamente un 40% pertenecen a marcas. Consumes sus contenidos y, si su estrategia de branding en redes sociales es buena, los reconoces y te impactan positivamente.

Este es el mayor logro, y la gran meta, de las empresas en redes sociales: ser reconocibles también en estas plataformas y crear un contenido que atraiga y fidelice clientes.

No es ningún secreto que las redes sociales forman parte de la estrategia de marketing de muchas empresas, pero la clave no consiste en “estar” en Instagram o TikTok, sino que ese “estar” traiga resultados.

En este artículo, por lo tanto, no solo vamos a convencerte de que no tener presencia corporativa en redes sociales es un error, sino que también vamos a enseñarte a aplicar tu estrategia de branding en estas plataformas.

“La marca personal consiste en gestionar tu nombre —aunque no tengas un negocio— en un mundo de desinformación,  y registros semipermanentes de Google”.

— Tim Ferriss

— Tim Ferriss
— Tim Ferriss

¿Por qué es importante el branding en las redes sociales?

Incluso quienes reniegan de las redes sociales, tienen redes sociales. Si no, pregúntale a esa persona cómo se comunica con sus familiares y amistades. Casi con total seguridad te dirá que lo hace a través de WhatsApp, una plataforma que también es una red social y que, además, muchas marcas han incorporado a su estrategia.

En cualquier caso, las redes sociales forman parte de nuestro día a día. A través de ellas nos informamos, nos inspiramos e interactuamos con otras personas, marcas o influencers.

Siendo así, no es raro darse cuenta de que son espacios en los que las marcas también pueden darse a conocer y encontrar a su público objetivo.

El papel que las redes sociales tienen en la actualidad

Como adelantábamos, las redes sociales facilitan la interacción en un mundo cada vez más digital. Esa interacción es entre personas, pero también con marcas.

Según los últimos informes de redes, las personas que seguimos marcas lo hacemos para informarnos sobre sus productos o servicios, comparar precios o incluso realizar una compra. Para lograr que, efectivamente, ese sea el camino que sigue un cliente potencial (de la consideración a la compra), las marcas deben trabajar su branding en redes sociales para ser reconocibles y atraer a su público.

Pensemos en que cada vez las redes están más saturadas de perfiles y de contenidos (aproximadamente se publican unos 60 millones de posts cada día solo en Instagram). Si lo que una marca publica y comunica no destaca ni le representa, está condenada a vivir en el olvido y en el desconocimiento.

Sin embargo, y teniendo en cuenta los datos de uso de redes sociales y lo mucho que influyen en nuestras decisiones de compra, cuando la presencia está optimizada y es consistente, las posibilidades son muchas.

El papel que las redes sociales tienen en la actualidad
El papel que las redes sociales tienen en la actualidad

Los beneficios de trabajar el branding en redes sociales

El branding, como ya hemos definido muchas veces, es el conjunto de estrategias y acciones que buscan comunicar una imagen de marca. Dentro del branding hay varios elementos, que se combinan entre sí de manera coherente para cumplir con esos objetivos comunicativos y de posicionamiento.

Colores corporativos, tipografía, propuestas de valor, packaging… Todos ellos se desarrollan bajo unos mismos parámetros y, desde diferentes medios, transmiten la identidad de la marca.

Las redes sociales son uno de esos medios desde los que hacer branding. Por su naturaleza y su omnipresencia, esto trae muchos beneficios:

  • Aumenta el reconocimiento de marca: cualquier estrategia de branding potencia ese reconocimiento, pero las llevadas a cabo en las redes sociales podríamos decir que lo hacen más y mejor. Al ser plataformas digitales y con muchas posibilidades, las redes sociales generan una mayor visibilidad.
  • Diferenciación: si los competidores también tienen presencia en redes, se les puede monitorizar para potenciar aún más aquellos elementos diferenciadores. Si no la tienen, el simple hecho de que nuestra marca sí es una ventaja competitiva.
  • Cercanía: sería una utopía pensar que nuestros clientes (sobre todo los potenciales) van a visitar con cierta frecuencia nuestra web para encontrar las novedades. En cambio, las redes sociales sí son plataformas a las que acudimos regularmente y permiten mantener a nuestra audiencia informada, conectada y fidelizada.
  • Comunicación e interacción: uno de los pilares del branding es el feedback, ya que este nos sirve de guía. Las redes sociales facilitan esa retroalimentación de los usuarios y una comunicación fluida.
  • Contenido impactante: a través de las redes sociales se puede crear y publicar contenido que cumpla diferentes objetivos y deje huella en la audiencia. Todas esas huellas atraen hacia la venta y aumentan la lealtad hacia la marca.

Cómo hacer un branding efectivo en las redes sociales

Las posibilidades de las redes sociales son muchas, lo que puede llevarnos a errores por querer hacer de todo y en todas las plataformas. Sin embargo, para que la estrategia de branding en redes sociales sea efectiva, hay que seguir una serie de directrices.

Solo así lograremos cumplir con nuestro objetivo de transmitir imagen de marca y atraer a clientes.

1. El branding en redes sociales como una extensión de la marca

Algo que ya hemos introducido es el concepto de consistencia de marca. Una marca solo será reconocible si siempre es igual, es decir, si siempre se presenta de la misma manera.

Aunque el tono de comunicación pueda cambiar en las redes sociales por ser estas más cercanas que una web, lo que la marca dice y representa debe seguir la guía de branding y marketing.

Piensa en que muchas personas conocerán la marca por primera vez a través de redes sociales. Otras muchas quizá la conozcan previamente, pero acudirán a las redes para saber más sobre ella. Sea cual sea el momento de contacto, lo que la audiencia encuentre tiene que permitirle percibir la esencia de la marca.

Echa un vistazo a las redes de Óptica Universitaria para comprobar esto. Su posicionamiento es el de una empresa joven que se dirige a un público dinámico. Sus redes son una extensión de ese posicionamiento y esos valores. Viendo solo uno de sus posts, esa es la idea que te transmiten.

2. Llega al público adecuado

Hay quienes piensan que las redes sociales son positivas por su gran alcance, el cual hay que aprovechar al máximo. Sin embargo, esto puede llevarnos al error de crear contenido y comunicar de una manera tan amplia que, en lugar de llegar a mucha gente, no llegamos a nadie.

Aunque en redes haya muchas personas, no todas serán clientes potenciales. La clave está en estudiar cuál es nuestro buyer persona y en qué redes se encuentra.

Este estudio del público objetivo es crucial en cualquier estrategia de branding, pero especialmente cuando la llevamos a cabo en redes. Solo así podremos alcanzar a los consumidores que nos interesan e impactar en ellos.

Aquí tienes algunas recomendaciones para encontrar a tu público en las redes:

  • Analiza su demografía y revisa, según estudios generales sobre redes, qué plataforma usa más ese perfil de usuario.
  • Estudia en qué redes están tus competidores y tómatelo como otra pista para saber dónde está tu audiencia.
  • Aunque tu público objetivo esté en varias redes, escoge solo 1-2 para empezar (es mejor asentar la estrategia y la presencia poco a poco, sobre todo si no se tienen recursos para abordar más).
  • Partiendo de las directrices generales, adapta el tono de comunicación a cada una de las redes sociales que has escogido y a las características de tu público (recuerda: no es suficiente con estar, sino con saber estar).

Si necesitas un ejemplo inspirador, fíjate en cómo Heura, la marca de alimentación vegana, ha encontrado su nicho en redes sociales. Al ser una empresa de gran tamaño, divide su presencia en varias plataformas. En cada una de ellas se comunica de un modo (mucho más serio y corporativo en LinkedIn que en Instagram, donde hay hueco para contenidos más interactivos y cercanos), pero siempre manteniendo la esencia de ser una marca joven, transgresora y con una gran motivación.

Llega al público adecuado
Llega al público adecuado

3. Crea contenidos con frecuencia y coherencia

Vídeos, diseños, imágenes, stories… Los formatos disponibles en las redes sociales (incluso dentro de una sola) son muchos y variados.

Para empezar, lo ideal es ir combinándolos e ir viendo cuáles funcionan mejor o cumplen según qué objetivos (por ejemplo, un reel aumenta el alcance, pero una story fideliza).

En esta generación de contenidos lo que nunca puede faltar es la frecuencia y la coherencia:

  • Frecuencia en la publicación: las redes son inmediatas y rápidas. Nunca seremos visibles en ellas si publicamos muy de vez en cuando o sin seguir un calendario.
  • Coherencia visual: en redes aquello de “vale más una imagen que mil palabras” es aún más cierto. Por eso es importante que los colores de la marca, la tipografía, el logo… Sean visibles en los posts en redes sociales, de modo que se conviertan en elementos identificativos y diferenciadores.

El contenido no se crea solo y menos si no hay un plan detrás. Es por ello que muchas empresas delegan en agencias de branding y marketing especializadas esta tarea, asegurándose así de que los diseños y los textos siguen un mismo patrón.

4. Genera interacción dentro de las redes sociales

Parte de una buena estrategia de branding en redes sociales es aprovechar la interacción en las plataformas. Conectar con la audiencia tiene muchas ventajas:

  • Permite conocerla mejor y definir su perfil con datos más precisos.
  • Es una fuente constante de feedback.
  • Genera cercanía.
  • Fideliza.

Más allá del contacto con el público, las redes permiten también crear relaciones digitales con creadores de contenido. Hacer match con los perfiles adecuados y crear estrategias de influencer marketing aumentará la reputación y la credibilidad de la marca, y fortalecerá sus valores.

5. Analiza todo lo que ocurra en tu estrategia de branding en redes sociales

Ya hemos visto que las redes sociales son inmediatas y que eso se traduce, entre otras cosas, en una retroalimentación constante.

En este sentido, las redes pueden darnos la señal de que necesitamos un rebranding si, por ejemplo, no estamos atrayendo a la audiencia adecuada o nuestro mensaje no se entiende.

Al haber un contacto con el público mucho más cercano, instantáneo y medible que en otros medios como una web o un anuncio de televisión, muchas marcas usan los datos de las redes para evaluar cuál es la percepción que se tiene sobre ellas y si esta responde o no a lo deseado.

 

¿Quieres mejorar tu branding en las redes sociales? ¡Déjanos un comentario!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

El papel del color en el branding: El lienzo de tu marca

¿Cuál es tu color favorito? Es una pregunta que nos han hecho desde pequeños, pero que dice mucho de nosotros. El color no es solo un tono, sino que también es emoción y tiene un significado, aunque no siempre seamos conscientes de ello. Es por eso que las marcas no ignoran (y, de hecho, potencian) el papel del color en el branding.

Un logo de colores oscuros transmite seriedad, mientras que uno en tonos pasteles nos lleva a emociones más dulces y “suaves”. Esto no lo decimos nosotros basándonos en nuestras propias percepciones, sino que son preceptos recogidos en la teoría del color y que muchas empresas han comprobado.

A la mente nos vienen ejemplos de marcas a las que no concebimos sin sus colores característicos, como el rojo y el amarillo de McDonald’s o el morado de Milka. No obstante, también marcas no tan conocidas mundialmente confían en el papel que el color tiene el branding y apuestan por ese reconocimiento. Un caso así es el de Papiroga, la marca de joyería española que ha hecho del color su seña de identidad.

“El color no añade una cualidad agradable al diseño, sino que lo refuerza”.
— Pierre Bonnard
Pierre Bonnard
Pierre Bonnard

¿Quieres saber más sobre el fascinante mundo del color en el branding?

¿Por qué es importante el papel del color en el branding?

El color es uno de los muchos elementos del branding y, aunque todos son fundamentales y forman parte de un todo, es cierto que el color tiene un papel primordial.

¿Por qué? Porque identifica y genera una respuesta emocional en quien lo percibe. Por eso cuando estamos intranquilos nos relaja más un color rosa que uno rojo oscuro. Y por eso todas las marcas de bienestar y todos los productos de este sector (como las velas) utilizan esas tonalidades.

Lo vemos con más detalle.

El color como elemento reconocible

Especialmente a las marcas con mucha historia, como Coca-Cola, Microsoft o Nestlé, se les atribuye un color. Ese color es el que las propias marcas han establecido como propio (hasta el punto de patentarlo), de tal modo que ahora se les reconoce por él.

Esto es algo que un estudio de Pantone ya investigó: el color mejora el reconocimiento de marca en un 87%. Además, influye en el comportamiento de compra.

A su vez, el reconocimiento lleva a una fidelidad del consumidor. Pensemos, por ejemplo, en cuántas veces hemos ido a otro país en el que nuestra marca favorita de chocolate no se llama igual (o está escrita con otro alfabeto), pero la hemos reconocido por sus colores característicos.

Consecuentemente, si esa marca cambiase el color, nos costaría reconocerla de manera tan natural e inconsciente e, incluso, perderíamos la confianza en ella pensando que ya no es igual que antes.

El papel del color en la identificación de una marca

De forma similar al reconocimiento llega la identificación. Quienes suelen hacer la compra, pero no redactan la lista de la compra, sabrán las muchas veces que su pareja, compañera de piso o madre ha añadido una nota especificando qué comprar (por ejemplo, “Compra el tomate frito del bote verde”).

Esto ocurre mucho en esas marcas que trabajan cada branding de sus productos para diferenciarlos entre sí, pero también ocurre para diferenciar productos entre marcas.

¿Acaso no identificamos una Coca-Cola entre muchas botellas solo porque su packaging es “rojo Coca-Cola”? Incluso cuando hay otros refrescos de cola rojos, sabemos identificar el de Coca-Cola como único. Este es, sin duda, un caso de éxito en el uso del color para el

Branding
Branding

.

 

La emocionalidad de los colores

Hemos adelantado que los colores despiertan una serie de emociones. Toda esta teoría se recoge en la conocida como “psicología del color”, que estudia precisamente la relación entre color y emoción.

Según estos preceptos, cada color transmite unos sentimientos e ideas. Al usar unos u otros colores, las marcas también transmiten esos sentimientos. Por lo tanto, aquellas empresas que quieran posicionarse como cercanas usarán unos colores y las que quieran hacerlo como lujosas, otros.

Aunque podríamos hablar largo y tendido sobre este tema, vamos a analizar las emociones e ideas que se relacionan con los principales colores:

  • Amarillo: felicidad, optimismo, sabiduría, confianza.
  • Verde: sostenibilidad, responsabilidad, vitalidad, calma, renovación.
  • Azul: honestidad, limpieza, lealtad.
  • Morado: espiritualidad, feminismo, fantasía.
  • Rosa: dulzura, compasión, inocencia, sensibilidad.
  • Rojo: energía, velocidad, pasión, fuerza.
  • Naranja: creatividad, aventura, entusiasmo.
  • Blanco: pureza, integridad, elegancia, claridad.
  • Negro: seriedad, sofisticación, lujo, seducción.

Hemos destacado aquello “positivo” que cada color transmite, pero no podemos olvidar que, según quién es la marca y cuál es su público objetivo, elegir un color puede ser negativo. Por ejemplo, a Ferrari el rojo le beneficia porque es una marca que se relaciona con aspectos como la velocidad y la fuerza. En cambio, para un bufete de abogados, la fuerza del rojo podría dar una idea equivocada de agresividad que no sería nada conveniente.

Los valores de los colores

Relacionado con la emocionalidad de los colores está el hecho de que representan valores, y que los valores también son parte de las estrategias de posicionamiento de marca.

Para entender esto mejor, nada como recordar que McDonald’s cambió el rojo de su logo por el verde para subirse al carro de la sostenibilidad y presentarse como una empresa concienciada con el medio ambiente. Chocolates Valor también ha ido dando más importancia al color dorado, porque quieren diferenciarse como un chocolate de lujo y de placer.

Al fin y al cabo, esos valores que, a través de los colores relacionamos con las marcas, nos convencen sobre una compra.

Los valores de los colores
Los valores de los colores

Cómo elegir los colores de tu marca

Entendido cuál es el papel del color en el branding de una marca y por qué no es algo que pueda elegirse a la ligera, vamos ahora a ver cómo asegurarnos de que eso no ocurra y de que los colores cumplan su objetivo.

Todo lo que significa el color

Lo hemos repasado antes, pero es importante recordarlo una vez más. El color genera una emoción, se asocia a unos valores y tiene la capacidad de hacer que una marca se reconozca y se identifique.

Además, cuando se eligen los colores hay que pensar en cuáles llamarán la atención del público objetivo. Sabiendo esto, no es de extrañar que las marcas de productos o servicios infantiles utilicen tonalidades brillantes que atraigan las miradas de los niños.

A veces, esa “atención” o, más bien, ese interés, se despierta cuando hacemos algo que nadie ha hecho. Un ejemplo sería Papiroga. Esta marca de joyas se ha caracterizado siempre por el color, tanto en sus productos como en las imágenes de sus campañas o los diseños de sus posts en redes sociales. De esta manera, se diferencian dentro del sector joyas que, especialmente en los últimos años, se caracterizaba por un estilo minimalista. Al optar por colores “vivos” (como el amarillo o el fucsia) Papiroga refleja a través de ellos su claim (“cambiar el estado de ánimo de sus clientas”) y sus valores (la espontaneidad, la frescura, la libertad y la autenticidad).

En conclusión, antes de ponerse delante de una paleta de colores, es importante establecer cuál es la personalidad de la marca, qué están haciendo los competidores y qué puede conectar con el consumidor.

La importancia de elegir los colores adecuados

Colores hay muchos, pero no todos cumplen con los requisitos que acabamos de plantear. También hay que tener en cuenta que no hace falta tener una gran paleta cromática para una misma marca, sino ir delimitando y priorizando unos tonos sobre otros.

Los colores primarios

Si te preguntamos por colores primarios puede que nos respondas que son el rojo, el azul y el amarillo. Pues bien, en el ámbito del branding y según la teoría del color, los primarios son los que mejor y más directamente representan a la marca.

Los colores secundarios

Son aquellos colores que, como su nombre indica, tienen un papel secundario. Estarán siempre supeditados a los primeros en cuanto a que aparecerán como apoyo, pero también en cuanto que deben combinar con ellos.

En cualquier caso, también deben reflejar la personalidad de la marca.

Los colores neutros

Pueden parecer los menos importantes, pero siguen siendo imprescindibles para crear identidad de marca. Al ser neutrales, ayudan a equilibrar los diseños. Por ejemplo, un color neutro se usa como fondo en un post de Instagram o, en el caso de campañas como las de Papiroga, para “vestir” a la modelo y que los colores de sus pendientes cobren protagonismo.

Combina los colores y haz pruebas

Para crear las combinaciones entre colores primarios y secundarios y que haya una coherencia visual, se suele recurrir al círculo cromático y a unas fórmulas:

Combina los colores y haz pruebas
Combina los colores y haz pruebas
  • Fórmula monocromática: todos los colores (primarios, secundarios y terciarios) son variaciones tonales de un mismo color. El resultado es una paleta muy coherente y sutil, pero también puede resultar monótona, aburrida y no dar tanto juego.
  • Fórmula armónica: los colores que se eligen están seguidos en el círculo cromático. Al estar tan juntos, ninguno domina sobre otro y hay cierta continuidad estética.
  • Fórmula complementaria: dentro del círculo cromático, se escogen colores opuestos, es decir, que estén uno frente a otro. Es una combinación atrevida, pero que permite que el primario destaque claramente sobre el secundario.

Define con seguridad la paleta de colores

Elegidos los colores, es momento de hacerlos propios y construir la paleta que definirá la marca y su comunicación. Estos son algunos consejos:

  • Los colores principales deben aparecer en un 70%.
  • Los colores secundarios deben usarse menos y para resaltar unos elementos sobre otros.
  • Los colores neutros son un apoyo para crear un equilibrio y una estabilidad.

Con esta paleta creada, ya solo queda aplicar los colores sobre el lienzo que es la marca. Siempre conviene contar con ayuda profesional, pues los diseñadores saben cómo darle forma a todo para que no solo los colores combinen entre sí, sino que los elementos decorativos o las imágenes también respeten la misma línea visual.

 

¿Quieres utilizar el color para mejorar tu branding? ¡Déjanos un comentario o ponte en contacto con nosotros!

 

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Branding personal: El arte de venderte

En la era de los influencers, no es raro oír hablar de eso del “branding personal”. Sin embargo, esto no es algo solo propio de los creadores de contenido. Muchas personas han construido a su alrededor una marca para, a través de ella, posicionarse como expertas en un ámbito y vender así sus productos.

Un ejemplo que suele venir a la cabeza es el de Ferran Adrià, cuya marca es él mismo y no tanto su restaurante. Es su nombre, y todo lo que este implica, el que vende.

Como Ferran Adrià, hay otros muchos casos de profesionales de diferentes sectores que han trabajado su branding personal, es decir, han construido una marca.

¿Puedes tú también crear una marca personal? La respuesta, obviamente, es sí, y nosotros podemos guiarte en el proceso.

“Tu marca es una puerta de entrada a tu verdadero trabajo”.
— Dave Buck

— Oli Gardner
— Oli Gardner

¿Qué es el branding personal?

El branding personal es lo mismo que el branding “normal”, solo que aplicado a una persona y no a una empresa. En otras palabras, constituye todos los procesos y elementos estratégicos con los que se crea una marca personal.

Una manera más visual de explicarlo es entender que, como personas, podemos ser marcas e ir dejando huellas en nuestro camino. Dónde y cómo se dejan esas huellas y el camino que vamos haciendo es de lo que se encarga el branding.

Como vamos a ver con varios ejemplos, el branding personal se utiliza para posicionarse como profesional dentro de un sector, aumentando así la autoridad y la visibilidad.

De alguna manera, gracias al personal branding generamos una idea concreta de quiénes somos en la mente del resto. Ferran Adrià, por ejemplo, se presenta como un cocinero (y empresario) visionario, creativo y arriesgado. Esto le ha valido una gran autoridad dentro de la alta cocina y también entre el público general.

Branding personal vs. branding corporativo o de una marca

Cuando hablamos de branding generalmente pensamos en el branding de una marca, pero lo cierto es que, como hemos visto, el branding también puede ser de una persona.

¿Cuáles son, por tanto, las diferencias?

  • El branding personal se construye alrededor de uno mismo y se asocia al nombre de una persona, el corporativo alrededor de una empresa (sin personificarla).

 

  • El branding corporativo no depende de una persona. Aunque dentro de una empresa haya trabajadores importantes, si uno de esos trabajadores se fuese de la empresa, esto no afectaría al branding corporativo.

 

  • El branding personal busca posicionar a un profesional de manera cercana y concreta, vinculándose a sus propios valores. En cambio, el branding corporativo posiciona una identidad empresarial creada ipso facto para un fin comercial concreto.

 

Las diferencias parecen claras, pero a veces convergen. Por ejemplo, una persona puede desarrollar su propio branding y, al mismo tiempo, que este se relacione estrechamente con el branding de una corporación. En el caso de Ferran Adrià se ve claramente cómo su branding personal está íntimamente ligado al branding de El Bulli, el que fue su restaurante más emblemático. Lo mismo ocurría con Steve Jobs y Apple.

En conclusión, el branding personal consiste en tratar a la persona como si fuese una empresa.

Branding personal vs. branding corporativo o de una marca
Branding personal vs. branding corporativo o de una marca

¿Por qué las marcas personales están triunfando?

Avanzábamos que estos últimos años se han incrementado las marcas personales y, en consecuencia, los brandings personales. ¿La razón? Una necesidad de humanización y de conexión con el público.

Mientras que antes todo eran empresas y los profesionales independientes se presentaban como tales, ahora son las empresas las que parecen querer construir una identidad de marca humana y cercana, aplicando incluso preceptos del branding personal.

En nuestra búsqueda de personas, y no de corporaciones, seguimos a más influencers que empresas, aunque en realidad estos creadores no dejan de ser marcas en sí mismas.

Sabiendo esto, no es extraño que cada vez más profesionales autónomos (los ya ampliamente conocidos como “freelance”) se esfuercen en trabajar su branding personal para posicionarse, aumentar su autoridad y destacar dentro de un mercado muy saturado.

Hemos visto cómo Ferran Adrià lo logró mostrándose como un cocinero innovador y que hacía del plato un lienzo sobre el que expresar su arte culinario. Otros cocineros se diferenciaron y destacaron de otra manera. José Andrés, por ejemplo, trabajó su branding personal para posicionarse como un chef internacional y muy concienciado socialmente.

 

Elementos sobre los que se construye el branding personal

Cuando empezamos a trabajar un branding personal, debemos hacerlo sobre tres grandes pilares: lo que decimos, lo que hacemos y la actitud con la que lo decimos y lo hacemos.

  • ¿Qué decimos? Como profesionales del sector en el que queremos posicionarnos, decimos algo. Y lo decimos con nuestras palabras, pero también con nuestros gestos o con las imágenes u otros recursos que usamos para comunicarnos. Lo que expresamos (a través del medio que sea) proyecta una imagen de nuestra marca personal.

 

  • ¿Qué hacemos? Nuestra manera de trabajar habla por sí sola, y esa manera debe ser coherente con la imagen que queremos dar. No sirve de nada expresar nuestro compromiso con el medio ambiente si luego hacemos un uso irresponsable de plásticos.

 

  • ¿Cómo somos? La actitud con la que decimos y hacemos también es crucial. Factores como mantener un tono adecuado o tener predisposición para ayudar determinan nuestro branding personal.

 

Cómo desarrollar un branding personal efectivo

Seguir la estela de grandes estrategias de branding personal como la de Ferran Adrià o algunos influencers no es sencillo, pero sí es posible cuando tenemos la guía adecuada. Nosotros, para tu suerte, la tenemos y queremos compartirla contigo.

Define tus objetivos de branding personal

El objetivo principal de tu estrategia de branding personal debe ser posicionarte como una autoridad dentro de un ámbito.

Para definir mejor ese objetivo, es fundamental contestar a dos preguntas:

  • ¿Qué es lo que aportas a ese ámbito que es único y diferente a lo que ofrecen el resto de tus competidores?

 

  • ¿Qué huella quieres dejar en tus clientes?

 

Las respuestas te ayudarán a determinar tu misión, a saber cómo venderte y a establecer objetivos más concretos que te llevarán al principal. Algunas de estas metas, que deben ser SMART, pueden ser:

  • Conseguir X número de clientes

 

  • Aparecer mencionado en medios de comunicación locales

 

  • Llegar a X número de seguidores en redes sociales

 

  • Recibir X número de reseñas positivas
Define tus objetivos de branding personal
Define tus objetivos de branding personal

Crea tu historia personal

La narrativa tiene un papel cada vez más importante en el branding, especialmente en el personal.

Las historias se recuerdan mejor y, sobre todo, conectan a un nivel más profundo. Esto, sumado a que la marca personal siempre resulta más cercana, convierte la unión de storytelling y branding personal en una combinación ganadora para construir una marca.

Un ejemplo de buen storytelling, también dentro del sector gastronómico, es el de Daviz Muñoz. Este cocinero siempre ha compartido sus inicios, e incluso tiene un documental en el que cuenta de primera mano cómo vivió la apertura de su primer restaurante, durmiendo en el almacén y trabajando casi 24 horas diarias. De este modo, logra posicionarse como un hombre “hecho a sí mismo” y despierta la empatía del público, incluso del que, por una cuestión económica, nunca podrá comer sus menús.

 

Abre tus redes sociales y tu página web

Por lo general, los profesionales que desarrollan su marca personal lo hacen en entornos online. Aunque hay quienes disponen de una tienda física, normalmente su “lugar” está en internet.

En consecuencia, es imprescindible para el branding personal contar con redes sociales y página web. Estas casas digitales deben optimizarse para que reflejen la identidad de marca, cuidando los mensajes, las imágenes y el resto de recursos que se incluyan en ellas.

Las redes sociales son plataformas que, por su diseño y su funcionalidad, favorecen la conexión entre personas. Es por ello que resultan incluso más interesantes para las marcas personales que para las corporativas.

Sobre qué red social elegir, depende de dónde está tu público, de la naturaleza de tu marca y de cómo quieras presentarte. Ferran Adrià, por ejemplo, busca resultar cercano a través de Instagram, pero no tiene presencia en TikTok porque ni su audiencia está ahí ni él va a sacar nada positivo de crear contenido en una red tan dinámica.

Sin embargo, Daviz Muñoz, que tiene un perfil más “joven” y su contenido (hacer y probar recetas) encaja mejor con la red de la generación Z, sí tiene TikTok.

En cuanto a la página web, esta es más estática que las redes sociales, por lo que debe diseñarse para ser representativa de aquello más característico y profundo de la marca. En este sentido, es importante trabajar los textos para que posicionen en buscadores y para que transmitan un mensaje claro.

Diferénciate de tu competencia

Al establecer tus objetivos habrás tenido que contestar a qué es lo que aportas de manera única. Para llevar a cabo una estrategia de diferenciación, deberás ahondar en esta respuesta. El branding personal es único porque no hay nadie como tú, pero debes saber comunicarlo.

El análisis de la competencia te ayudará a ver más claro qué es aquello que nadie más hace y que te permitirá destacar. Lo “distinto” puede ser desde un servicio/producto concreto hasta el modo que tienes de comunicarte.

Encuentra a tu público y háblale

Si volvemos al ejemplo de los cocineros, veremos que el modo de comunicarse de Ferran Adrià o de José Andrés, que se dirigen a un público más adulto y con un alto poder adquisitivo, es diferente al de Karlos Arguiñano, cuyos restaurantes o programas de televisión se centran en comida casera y que llegan a un público más general.

Es por ello que Karlos Arguiñano cuenta chistes, mientras que Ferran Adrià resulta más profesional en sus intervenciones públicas.

No te quedes en lo online

Hemos mencionado que el branding personal se desarrolla principalmente en línea, pero es importante, siempre que se pueda, salir de ahí.

Participar en eventos, escribir un artículo para una revista en papel o lanzar un producto físico (como un libro) te acercarán a la audiencia y te darán visibilidad en más medios.

 

¿Necesitas ayuda para desarrollar tu branding personal? ¡Déjanos un comentario!

La consistencia de la marca: La clave del reconocimiento

Piensa en tu marca favorita, aquella cuyo logo reconoces de un solo vistazo en cualquier parte, aquella cuyos posts en Instagram sabes que son suyos simplemente por cómo están escritos, aquella cuyos escaparates siempre se parecen, aunque estés en la otra punta del mundo… Sí, esa marca, ¿la tienes en mente? De acuerdo, ahora imagina qué pasaría si un día despertases y ese logo, esos posts de Instagram, esos escaparates fuesen diferentes y no representasen lo que identificas con la marca. La sorpresa sería máxima, pero sobre todo sería un gran error en la consistencia de la marca.

Con este ejemplo ya habrás podido hacerte una idea sobre qué es la consistencia de la marca. Cuando todos los elementos que identifican y conforman una marca son coherentes entre sí, la marca es consistente. Cuando no lo son y, por lo tanto, no hay consistencia, la marca no resulta reconocible ni en el mercado ni en la mente de los consumidores.

“La coherencia es el ADN de la marca”.
— Joachimsthaler & Aaker

Puede parecer fácil lograr esa unidad y coherencia, pero no siempre lo es. De hecho, muchas marcas no logran el éxito porque carecen de consistencia. Para que esto no ocurra y la marca sea sólida, es fundamental definir muy bien su identidad y que, todas las personas y equipos involucrados en ella, la respeten y la comuniquen.

Como sabemos que tendrás dudas, sigue leyendo porque en este artículo vamos a estudiar todo lo referente a la consistencia de marca.

Joachimsthaler & Aaker

De qué hablamos cuando hablamos de consistencia de marca

La consistencia de marca es un pilar crucial para el reconocimiento de esta. Cuando una marca comunica siempre el mismo mensaje a través de los elementos de su branding, posiciona, se reconoce y se recuerda mejor. Sin embargo, cuando no ocurre, la marca pasa desapercibida y, en consecuencia, pierde oportunidades de negocio.

En definitiva, decimos que una marca es consistente cuando su imagen se difunde con congruencia. Esto implica crear una identidad de marca sólida y comunicarla con la misma solidez. En el momento en el que un elemento pierde unicidad respecto al resto, la marca corre el riesgo de no resultar reconocible.

Veámoslo con un ejemplo, el de una marca ficticia que, en cada ocasión, comunica sus mensajes de un modo diferente. Un día se posiciona como una marca seria, pero al día siguiente como una marca divertida. No quiere decir que un posicionamiento sea mejor que otro, pero no adoptar una consistencia, confundiría sobre el tipo de público al que busca impactar o el tipo de negocio que es.

El mismo resultado tendría lugar si lo que variase, en lugar del tono comunicativo, fuese otro elemento del branding como los colores de la marca o la experiencia de compra.

¿Con esto queremos decir que una marca nunca puede cambiar? Nada más lejos de la realidad. Una marca puede y debe cambiar (muchas veces, la propia evolución del mercado lo requiere), pero estas modificaciones siempre deben tener un porqué y darse de manera controlada (por ejemplo, con un rebranding completo).

¿Por qué es importante la consistencia de la marca?

Un branding consistente genera una marca sólida e inolvidable. Esto se traduce en resultados aún más concretos y que vamos a analizar a continuación:

  • Diferenciación de marca: cuando una marca se construye y se comunica con consistencia, cada uno de los elementos que la conforman se reconocen como suyos. Esto es lo que ocurre con empresas como Apple, desde su logo hasta el diseño de su producto la identifican. Nadie tiene dudas de que un teléfono es un iPhone cuando ve la disposición de la cámara del dispositivo, por ejemplo. Lo mismo ocurre cuando ves un anuncio que acaba con “destapa la felicidad”. Aun oyendo solo esa última parte, reconoceríamos a Coca-Cola.

 

  • Autoridad: cuando una marca es coherente, se posiciona en el mercado como de calidad. Piensa en todas esas empresas que consideras referentes de un sector, seguro que todas han cuidado su identidad hasta el punto de aparecer en tu mente cuando piensas en un producto concreto.

 

  • Fidelización de la audiencia: ser identificable hace que los consumidores elijan más a la marca. Si un cliente la ha probado y le ha gustado, pero la marca no tenía una identidad coherente que permita reconocerla, disminuirá la probabilidad de que repita. Simple y llanamente, no se acordará de qué marca era.

 

¿Por qué es importante la consistencia de la marca?
¿Por qué es importante la consistencia de la marca?

Hawkers: una marca de éxito gracias a un branding y una comunicación consistentes

Hawkers es un gran ejemplo de cómo la consistencia de marca debe darse en todos los elementos que la construyen, y no solo en aquello que se vende. ¿Por qué? Porque todo comunica y todo debe comunicar el mismo mensaje. En el caso de Hawkers, su estrategia se ha basado en no enfocarse única y exclusivamente en su producto (las gafas), sino en que todo el universo que envuelve la marca transmita la misma idea.

El primer gran acierto de Hawkers fue definir muy bien a su buyer persona. Se querían dirigir a una audiencia joven, por lo que sus precios tenían que ser asequibles y, además, ser un e-commerce.

El siguiente acierto fue centrar sus esfuerzos en la promoción en redes sociales, donde se encontraba ese público objetivo. No obstante, también realizaron campañas de marketing colaborando con otras empresas con las que compartían audiencia y personalidad, aunque no nicho de negocio (por ejemplo, la discoteca Pachá, PayPal o incluso PlayStation). También se asociaron con celebridades que resultaban influyentes para esa audiencia (su socio e imagen durante varios años fue Jorge Lorenzo, un piloto de MotoGP que representaba a la perfección el estilo moderno y los valores juveniles de la marca).

Por supuesto, el diseño del producto también era importante. Su apuesta fue modernizar algunos modelos clásicos, como el de Ray-Ban, y realizar siempre los envíos en un packaging de calidad y que no hacía pensar en que eran gafas “baratas”. De nuevo, transmitiendo esa actitud de renovación, de modernidad y de juventud.

Otro aprendizaje que nos llevamos de Hawkers es que esa consistencia de marca también debe darse cuando las cosas no van bien. En algunas crisis de comunicación, Hawkers ha respondido como se esperaba, pidiendo perdón, pero de una manera cercana (no con un extenso comunicado escrito por unos abogados).

¿Qué resultados les han traído estas estrategias?

  • Altas tasas de engagement de los usuarios.
  • Gran cantidad de ventas (superando a otras marcas que llevaban más tiempo en el mercado).
  • Aumento del valor de marca.
  • Asociación de la marca a una personalidad.

 

Cómo lograr la consistencia de la marca

Una marca que quiere posicionar y lograr el éxito dentro de su sector, debe ser consistente a todos los niveles. En lo que llevamos de artículo hemos visto por qué es importante que así sea y cuáles son los beneficios. Ahora es momento de ponerlo en práctica.

¿Cuál es el paso a paso para crear consistencia de marca? Más que un paso a paso, deberíamos hablar de una serie de acciones imprescindibles. Destacar también que es un proceso que debe estar siempre en continuo análisis, para detectar así cualquier fallo que ponga en peligro la coherencia.

Igualmente, si un factor externo hace que la marca deba cambiar, estas acciones deben volver a llevarse a cabo para adaptar la marca a estos cambios. Un ejemplo podría ser el de una empresa cárnica que, por los nuevos hábitos de consumo, debe adoptar un posicionamiento renovado en el que, dentro de lo posible, se introduzcan valores como la sostenibilidad.

 

Conoce tu marca

Parece una primera acción sencilla, pues partimos de la base de creer conocer la marca. No obstante, el conocimiento no debe ser superficial; no es suficiente con enunciar la misión de la marca en un eslogan, es fundamental analizar el qué, el porqué, el cómo y el a quién.

Una marca, especialmente para quienes trabajan en ella, es perfecta. Sin embargo, siempre hay unas debilidades internas y unas amenazas externas. Para detectarlas, como posiblemente estés ya pensando, hay que realizar un análisis DAFO.

Teniendo este análisis podremos establecer con mayor detalle y con una visión global cuál es la propuesta de la marca, cómo esta se identifica en la mente de los consumidores y cómo posiciona en el mercado.

En este sentido, también es importante conocer la historia de la marca y redescubrir los cimientos sobre los que se asienta.

Utiliza todo lo “conocido” para construir, y comunicar, una identidad consistente.

Conoce tu marca
Conoce tu marca

Crea un brand book y establece pautas de comunicación

Son muchas las personas que comunican la marca. Además, lo hacen a través de canales muy diferentes (email marketing, redes sociales, cartelería, stands…). Sea cual sea el medio comunicativo, la consistencia de marca debe permanecer.

Para lograrlo, muchas empresas confían el diseño de la identidad de su marca a agencias de marketing especializadas. El diseño es el primero paso, el siguiente es compartir unas pautas con todas las personas implicadas en la comunicación. Entender cómo usar los colores corporativos (cuáles son primarios y secundarios), los diferentes logos (en blanco, en negro, en color, etc.) o el tono de la marca es fundamental para garantizar su consistencia.

El brand book recoge todas esas directrices de modo que, siguiéndolas, todos los mensajes que transmita la marca serán coherentes con su identidad. Por supuesto, debe darse cabida a pequeñas adaptaciones según las características del medio (no es lo mismo Instagram que una valla publicitaria). No obstante, esas adaptaciones no deben modificar la esencia del mensaje, que debe ser reconocible e identificarse con la marca esté dónde esté.

 

Transmite el mensaje que el público quiere oír

En el análisis de tu marca habrás tenido que investigar cuál es la percepción que el público tiene sobre ella. Si no lo has hecho, no lo demores más.

Una vez hayas estudiado qué piensa tu cliente, comprueba también que ese cliente responde a tu buyer persona. Si no, algo estás haciendo mal; tu marca no está comunicando el mensaje correcto (o del modo correcto), si no está llegando a la audiencia adecuada.

Cuando hay consistencia de marca, la comunicación es eficiente y efectiva porque el consumidor la recibe. No solo eso, sino que la reconoce como propia de la marca.

Pongamos el ejemplo de Victoria’s Secret. Su comunicación de marca siempre fue coherente con sus valores aspiracionales y todos sus mensajes evocaban ese universo de ángeles, belleza, intimidad y delicadeza. Sin embargo, llegó un momento en el que ese mensaje dejo de ser valioso para el público, que lo rechazó por reconocer en él unos ideales y cánones de belleza opresivos. Este es un caso de cómo el mensaje debe ser coherente con la marca, pero nunca perder de vista cómo llega al cliente.

 

Consistencia de marca en todo el branding, especialmente en los valores

Los valores son los pilares sobre los que se asienta cualquier marca. En consecuencia, la comunicación debe ser coherente con ellos, pues suelen ser elementos diferenciadores de la marca.

Especialmente en una época en la que el consumidor tiene en cuenta los valores de una marca para decidir consumir en ella, es fundamental que la comunicación corporativa los transmita.

Esto se logra a través de un texto, pero también de unos colores o de un logo. No sería lógico que una marca como Freshly Cosmetics, que se posiciona como sostenible y renovadora, utilizase colores “duros”. En cambio, en su paleta de colores encontramos muchos pasteles y tonalidades brillantes, que reflejan de manera consistente ese posicionamiento.

 

¿Tienes preguntas sobre cómo mantener la consistencia de tu marca? ¡Déjanos un comentario!

Contando tu historia: El papel de la narrativa en el branding

Las personas contamos historias. Lo hacemos por la noche para que los niños concilien el sueño, cuando explicamos una anécdota o cuando conocemos a alguien nuevo y le contamos quiénes somos. En todas estas situaciones, y otras muchas, organizamos la información a modo de relato, porque ese esquema de “cuento” es con el que hemos crecido y el que, desde tiempos inmemoriales, se ha utilizado para explicar el mundo. Por lo tanto, no es de extrañar que la narrativa también tenga un papel en el branding.

Las marcas que recordamos permanecen en nuestra memoria no solo por ofrecer un producto o servicio único y de calidad, que también, sino porque nos transmiten una historia y nos hacen partícipes de ella. Piensa en empresas actuales y recientes, como Heura, que se ha convertido en el héroe del cuento que lucha contra el gran dragón que es la industria cárnica.

No obstante, la narrativa en el branding no es un invento nuevo. Loewe nació en 1846 como una casa de moda española, y desde entonces ha co-creado con el consumidor una historia de marca que no olvida lo artesanal, pero avanza hacia adelante.

“El marketing ya no consiste en las cosas que haces, sino en las historias que cuentas”.

— Seth Godin

Seth Godin
Seth Godin

¿Por qué es importante la narrativa en el branding?

Nuestro cerebro interioriza mejor la información cuando esta tiene forma de historia. Ocurre esto por el valor que el relato tiene y ha tenido en las diferentes culturas a lo largo de los siglos.

Esa importancia, omnipresencia y trascendencia del cuento ha llegado también a las estrategias de marketing digital y, concretamente, al branding.

Recordamos que el objetivo del branding es comunicar cuál es el valor de una marca, y para lograrlo, pocas cosas hay tan eficientes como una buena historia.

Qué es la narrativa en el branding o el brand storytelling

El papel de la narrativa en el branding es evidente. Solo tenemos que acudir a la web de cualquier empresa para comprobar que disponen de alguna sección tipo “Nuestra historia” o “Quiénes somos” y que, los textos ahí incluidos, siguen, en la mayoría de los casos, una estructura narrativa.

Ese modo de presentar y comunicar la identidad de una marca es a lo que llamamos brand storytelling, es decir, la narración de la marca. Constituye en sí mismo una estrategia porque persigue un objetivo: generar una conexión con el consumidor.

En conclusión, podríamos establecer que el branding, a través de sus elementos, construye una marca sólida. El storytelling, por su parte, comunica a través de historias. El brand storytelling es la suma de ambos factores, dando como resultado una estrategia de comunicación basada en la narración con el fin de, así, conectar emocionalmente y de forma auténtica, con el cliente.

Razones por las que el brand storytelling hace brillar tu marca

De todas las anécdotas que te han contado a lo largo de tu vida, ¿cuáles recuerdas mejor y con más emoción? Nos atrevemos a decir que aquellas cuyo relato estaba bien construido. Las que fueron contadas dando saltos, sin orden o como si fuesen una crónica periodística en lugar de un relato, probablemente las hayas olvidado o incluso dejases de prestar atención mientras te las contaban.

Lo mismo ocurre con las marcas. La narrativa es fundamental en el branding porque ayuda a transmitir la marca, a hacerla inolvidable en la mente del consumidor y a posicionarla en el mercado. Las historias enriquecen lo que la marca es y también lo que la marca ofrece.

Piénsalo un momento, ¿no preferirías comprar un bolso de Loewe al conocer su compromiso con lo artesanal, que un bolso de una marca que acaba de salirte en redes sociales?

Por supuesto, no solo importa cómo se cuenta, sino qué se cuenta. Cada vez son más las empresas que muestran sus luces y sus sombras, reconociendo sus errores o los retos a los que se están enfrentando. Un ejemplo es la firma española Clotsy, cuya apuesta por la moda sostenible les genera ciertas dificultades. En lugar de esconderlas, las comparten con el público, haciéndoles partícipes de ello y buscando ayuda (su tienda la consiguieron abrir gracias a un crowdfunding).

Los beneficios de ser una marca con historia

Ganar autenticidad, credibilidad y confianza son algunos de los muchos beneficios de incorporar la narrativa al branding.

  • Las historias llaman, y retienen, la atención del consumidor, algo crucial en una era en la que las personas recibimos estímulos e información constantemente.

 

  • En la actualidad, el consumidor no solo quiere comprar, sino que busca conectar con la marca y con todo lo que hay detrás de ella. El storytelling ayuda a comunicar esos “behind de scenes” y los convierte en un factor decisivo para la compra.

 

  • La conexión emocional no es momentánea, sino que perdura y fideliza al consumidor, incorporándolo en la historia de la marca.

 

  • Dos marcas pueden ofrecer el mismo producto o servicio, pero el modo en el que lo comunican las hace únicas. El brand storytelling constituye, por lo tanto, un factor de diferenciación de marca.

 

  • Las marcas con historia y que transmiten cuáles han sido sus aciertos, sus fallos o sus retos, se perciben como más humanas y transparentes, lo que ayuda a que el consumidor se identifique con ellas.
Los beneficios de ser una marca con historia
Los beneficios de ser una marca con historia

Marcas cuyo brand storytelling te inspirará

Las marcas que vamos a compartir a continuación son marcas cuyas historias inspiran, y aún más lo hace el modo en el que se cuentan esas historias.

Aunque estas son nuestras propuestas, no dudes en echar un vistazo al brand storytelling y las estrategias de comunicación de tus marcas favoritas. Si sientes que han logrado conectar contigo, es que algo están haciendo bien y que su narrativa tiene un papel en el branding.

Loewe

Loewe se ha posicionado desde sus inicios como una marca artesanal. En los últimos años, además, ha querido implementar, de forma más específica, una estrategia de comunicación basada en el storytelling. ¿Cómo lo ha hecho? Estableciendo un vínculo estrecho con el consumidor y con la cultura del momento.

Fruto de esa estrategia son las colaboraciones que han hecho con películas, escultores, escritores, creadores de contenido, etc. Sinergias que les han acercado a un público más joven al que, especialmente durante la pandemia, incorporaron en la co-creación de la historia.

Lo audiovisual es el medio con el que hacen llegar el relato de su marca, y para comprobarlo solo hay que ver las short films y vídeos de los procesos artesanales que han ido publicando en sus redes sociales (plataformas, por otro lado, jóvenes y cercanas). De este modo, ya no muestran simplemente el producto, sino cómo los valores de la marca forman parte de él. Así, conectan con el consumidor al que parecen decirle “cuando compras Loewe, te llevas un trozo de la marca contigo y pasas a formar parte de nuestra historia”.

Ikea

¿Qué tienen los muebles de Ikea que nos hacen recurrir a ellos una y otra vez? Está claro que sus precios, sus diseños y su ergonomía influyen en las decisiones de compra, pero lo hacen en cierto modo por cómo esos elementos de su branding se comunican.

Cuando entras en una de las descomunales tiendas Ikea (o echas un vistazo a su catálogo web), la exposición de los muebles te cuenta una historia. El modo en el que todo está dispuesto y decorado te hacen pensar en quienes vivirían allí, pero al mismo tiempo empiezas a narrar la que sería tu propia historia viviendo allí.

La narración, por lo tanto, vertebra toda la marca, también sus campañas publicitarias, con eslóganes que fomentan el relato (por ejemplo, “un mueble, infinitas vidas” o “donde caben dos, caben tres”).

La conexión emocional con su cliente es brutal. Logran despertar en la audiencia la sonrisa, la creatividad o incluso la ironía.

Dove

Dove sabe que sus consumidores son personas reales, y como tal las trata, se comunica con ellas e incluso las muestra en sus anuncios. Se genera así una narración de marca co-creada con la audiencia.

La marca se presenta como cercana, tratando de transmitir en su comunicación esa idea de intimidad, de dulzura y de cariño que alguien siente al aplicarse una de sus cremas.

Para ello han lanzado campañas que se centran en el amor propio, en la autoestima y en la belleza real. Es un mensaje auténtico que marcó la diferencia en un momento en el que otras empresas perpetuaban cánones de belleza opresivos para las mujeres. Mensajes llenos de emocionalidad con los que sus clientas se sienten escuchadas.

 

¿Cómo crear una narrativa atractiva para el branding?

Una vez tenemos clara la importancia de generar una narrativa y una historia alrededor de la marca, es momento de escribirla. Para ello, lo primero, es analizar la marca y los elementos que conforman su branding, es decir, aquello que la representa.

Los valores, los colores o lo que la marca ofrece dicen mucho sobre su historia y sobre el papel que tiene en la sociedad o en el mercado. Pero no adelantemos el final, vayamos paso a paso.

La misión, la visión y los valores de la marca

Cualquier personaje literario se caracteriza por sus valores y por su propósito, es decir, por lo que quiere conseguir y por cómo lo quiere conseguir. Una marca, también.

Veámoslo con el ejemplo de Loewe. Sus valores se reflejan en su compromiso con el arte contemporáneo, la artesanía y la cultura en todo el mundo. Su misión es seguir transmitiendo la importancia de lo artesanal, pero con una visión actualizada y moderna.

Ese por qué y para qué son la base sobre la que construir la historia de la marca. Por lo general, las empresas quieren posicionarse como héroes, y la misión, la visión y los valores determinan cuál será su acto de heroicidad.

La historia de la marca

Incluso las marcas más jóvenes tienen una historia.

Cuáles fueron los comienzos, qué retos se encontraron durante el camino, cuáles han sido los logros hasta el momento… Esas cuestiones forman parte del relato de la marca. Contestarlas supone no solo un bonito ejercicio de introspección, sino que también aporta humanidad, emocionalidad y autenticidad a la marca.

A las personas nos gusta conocer cuáles han sido esos aciertos y errores y, así, ver a la marca como mucho más que una empresa. Es por ello que esos momentos clave deben incluirse en la narrativa del branding.

En el caso de Loewe el dónde y cuándo surgió son dos aspectos importantes en su storytelling. Ese primer taller determinó sus orígenes y también su presente, justificando por qué siguen potenciando lo artesanal y validando que así sea.

Los personajes de la marca

En un cuento de princesas y dragones, ¿qué papel jugaría tu marca? Ya hemos apuntado a que siempre será la heroína de la historia, algo que es del todo lógico porque quiere posicionarse como la mejor opción del mercado, la que cubre una necesidad del consumidor, que sería el personaje del cuento que está en apuros y necesita ser salvado del dragón.

¿Quién es el dragón? Aquello que genera una necesidad o un deseo en el consumidor. Por ejemplo, la producción no artesanal que Loewe se esfuerza en derribar y que el consumidor también rechaza.

Pero no todos son enemigos, también hay amigos y coprotagonistas. ¿Quiénes? Fundadores, inversores, trabajadores o incluso clientes.

En el caso de Heura, sus clientes son también héroes de la historia porque se rebelan contra un sistema contaminante e injusto. Lo mismo ocurre con Clotsy, que habla de sus clientes como “future warriors” que luchan por una moda sostenible.

Define, pues, quiénes aparecen en el brand storytelling de tu marca y qué papel adoptan.

Los personajes de la marca
Los personajes de la marca

La involucración de la audiencia en la historia de la marca

Hemos visto algunos ejemplos en los que los consumidores son personajes de la historia. No obstante, no hace falta, aunque es recomendable, darles un papel dentro del relato, pero sí dejarles co-crearlo.

¿Cómo? Hay diferentes maneras:

  • Analiza qué dicen los clientes en redes sociales u otras plataformas. El modo en el que hablan de la marca puede ayudar a establecer el relato, su tono o su estructura.

 

  • Organiza eventos para compartir experiencias memorables con los clientes. Es una forma muy directa de poder involucrar y sumergir al consumidor en el storytelling de la marca.

 

  • Haz encuestas no solo para conocer la opinión sobre la marca, sino para que los clientes decidan sobre esta (por ejemplo, para elegir un nuevo logo o qué producto sale antes).

 

 

La difusión de la historia

Por suerte, en la actualidad contamos con muchos, y diversos, canales de difusión.

Las redes sociales son uno de ellos y, por los diferentes formatos que encontramos en ellas (e incluso en cada una de ellas), suelen ser a las que se recurre.

No obstante, conviene recordar que existen otros muchos medios complementarios y que pueden ayudar a contar la historia de otra forma y a otro segmento del público. Piensa, por ejemplo, en cómo el email marketing alcanza a la audiencia de manera más íntima, generando una conversación.

En cualquier caso, es crucial que la narrativa siempre sea la misma. Cambiar la estructura, los personajes o el propósito confundirá al consumidor, cuando lo que realmente queremos es que la historia sea tan reconocible como el logo o como cualquier otro elemento del branding.

Queremos que, cuando el cliente vea al dragón de nuestro cuento, piense en nuestra marca como la heroína que puede salvarle.

 

¿Necesitas ayuda para contar la historia de tu marca? ¡Déjanos un comentario!

Mi interes por el momento

¿De las opciones debajo, cual es las que son prioritarias para los próximos 3 meses?

  • Elige a tu conveniencia 1 o varias opciones.

Destacando en la multitud: La importancia de la diferenciación de marca

Destacar entre la multitud no es fácil, tampoco para una marca. No obstante, se vuelve más fácil cuando se trabaja de manera específica la diferenciación de marca. Este es, sin duda, el camino hacia el reconocimiento y el impacto entre los consumidores y en el mercado.

Cumplir ese objetivo, sin embargo, no es sencillo. Requiere de estrategia y también de altas dosis de originalidad, atrevimiento y recorrido. ¿A qué nos referimos con eso? A que para destacar es fundamental ofrecer algo, u ofrecerlo de un modo, que sea distinto a lo que hacen el resto de competidores y que tenga la capacidad de sorprender a la audiencia.

“Para ser irreemplazable, hay que ser siempre diferente”

— Coco Chanel

Esto se puede conseguir de muchas maneras (por ejemplo, con un producto único o con una identidad de marca fuerte). Todas ellas las vamos a ver en este artículo.

Coco Chanel
Coco Chanel

¿Qué es la diferenciación de marca?

La diferenciación de marca abarca todas las estrategias que, de manera continua y constante, valoran la empresa y su posicionamiento en el mercado con el fin de lograr que destaque. Incidimos en la continuidad y la constancia, ya que una empresa puede variar mucho a lo largo de los años, por lo que la diferenciación debe trabajarse en cada etapa.

A los cambios propios de la empresa (como un cambio en la dirección o en la producción), se le suman cambios en el entorno. Las estrategias de diferenciación de los competidores y la evolución del mercado también influyen. Veámoslo con un par de ejemplos:

  • Font Vella había confiado su valor diferencial a su “mineralización débil”, que era también parte de su eslogan. El problema llegó cuando uno de sus competidores, Bezoya, decidió destacar por su “mineralización muy débil”. Desde ese momento, Font Vella ha tenido que buscar otros motivos por los que distinguirse, como es el hecho de ser “el agua ligera”.
  • Hace unos años Muga era una bodega que se diferenciaba por ser una bodega familiar y por tener una tonelería propia. No obstante, el paso de los años le ha hecho evolucionar su diferenciador de marca e incorporar el enoturismo. Es decir, la bodega ahora destaca no solo por ofrecer un producto único, sino también hacerlo a través de diferentes canales.

Qué es un diferenciador de marca

En esencia, el diferenciador de marca es ese valor sobre el que se asienta la diferenciación de marca. Por lo general, suele coincidir con el eslogan. En Bezoya es “mineralización muy débil” y en Coca-Cola “destapa la felicidad”.

Para que un diferenciador sea exitoso y destaque entre la multitud no puede ser corriente. Si el diferenciador de tu marca es una frase o una idea que se repite, o es similar, en otras marcas, es momento de cambiarlo. Te explicamos qué características deberá tener el nuevo:

  • Relevancia: no será un buen diferenciador si no responde a algo que la audiencia objetivo necesita.

 

  • Credibilidad y autenticidad: puedes intentar que aquello que te diferencie sea la atención al cliente, pero solo funcionará si verdaderamente tienes una buena atención al cliente.

 

  • Evolución: como hemos dicho, aunque un diferenciador fuese bueno en un momento dado, debe estar abierto al cambio si deja de serlo.

 

  • Exclusividad: tu diferenciador no puede ser algo que también caracterice a un competidor.

Exclusividad

Por qué la diferenciación de marca es importante

Las marcas que se diferencian mejoran sus ventas. La razón es que una marca que destaca tiene más probabilidades de ser elegida por el consumidor. Incluso cuando no es la elegida, es reconocida por el público y este la tiene en cierta estima.

El objetivo no tiene por qué ser siempre vender más, sino que esa meta comercial se convierte en una consecuencia de ser una marca reconocible e inolvidable.

Volvemos al ejemplo de Muga. Sus vinos son de los mejores y eso hace que sean más caros que los que pueden comprarse en un supermercado. No obstante, la estrategia de diferenciación sigue siendo la misma: un producto muy valioso aunque caro. Sus consumidores, por lo tanto, gozan de un poder adquisitivo alto, pero el resto de personas, aunque no les compren, ven los vinos de Muga como vinos de calidad. Justamente es eso lo que persigue la marca.

Ventajas de diferenciar tu marca

Veamos, pues, cuáles son las ventajas de apostar por la diferenciación de marca:

  • Lanzar nuevos productos (o servicios) con eficiencia y rentabilidad: cuando un producto lleva el sello de una marca única, este será aceptado en el mercado con facilidad. Esto es lo que le ocurre a Apple, por ejemplo.
  • Incrementar el valor de la marca: el cliente reconoce la marca y, en consecuencia, la valora más. Esto favorece que una marca, si realmente se ha posicionado como diferente y única, pueda permitirse subir precios y seguir siendo la preferida.
  • Mejorar las experiencias del cliente: quienes tienen productos de Apple o beben Coca-Cola sienten que están teniendo una experiencia única. Esto se logra a través de la marca, haciendo que el consumidor se sienta tan especial comprando esa marca como especial es la marca en sí.

Cómo diferenciar tu marca para que destaque entre la multitud

Sabemos en qué consiste la diferenciación de marca, cuáles son sus ventajas y por qué es clave para destacar en el mercado. La cuestión que ahora tendrás dando vueltas por tu cabeza es: ¿cómo lograrlo?

Pues bien, hay diversas maneras según cuál sea el diferenciador, es decir, con qué queramos diferenciar a la marca. El precio puede ser el diferenciador, pero también la originalidad de lo ofrecido o incluso algún elemento de su branding (como el packaging).

Diferenciación por precio

¿Sabes cuál ha sido, tradicionalmente, el diferenciador de los productos de Mercadona? Su precio. A través de sus marcas propias (como Deliplus o Hacendado), el supermercado saca a buen precio productos que fabrican grandes marcas y que, por lo tanto, suelen ser más caros.

Esto no quiere decir que para diferenciarse por precio haya que ser la marca más barata. Hay empresas que se diferencian por tener precios altos, como ocurre con Muga y con todas las que forman parte de la industria del lujo. Son, en definitiva, marcas que, por su alto coste, generan una imagen de exclusividad y autenticidad (puedes comprar un bolso Chanel de imitación, pero no será realmente un bolso Chanel ni tendrá ese valor intrínseco).

Diferenciación por marketing y publicidad

Algo tienen las campañas de Navidad de empresas como Coca-Cola, Loterías del Estado o (en Reino Unido) John Lewis, que siempre sorprenden y emocionan.

Esa sorpresa, esa originalidad y ese hacer algo diferente y emotivo es lo que las diferencia. Los consumidores esperan con ansias esos anuncios y campañas publicitarias, asociándolas con la época festiva y, por qué no decirlo, con la época de compras.

No podemos olvidar que la publicidad es normalmente el primer contacto de una marca con el cliente, por lo que diferenciarse a través de ella, y hacerlo bien, es una receta para el éxito.

Diferenciación por uso

¿Cuál es tu champú favorito? En ciertos productos o servicios elegimos los que más útiles nos parecen y los que mejor cubren nuestras necesidades. El champú es uno de esos productos, pero hay otros muchos. Si repasas tus comportamientos de compra, seguro que encuentras unos cuantos para los que te guías únicamente por la innovación, la calidad o la comodidad de su uso.

Como es lógico, para que una estrategia de diferenciación por utilización funcione, el producto o servicio debe cumplir con las expectativas. Por mucho que el diferenciador de un champú sea su olor, si este en realidad no es bueno ni agradable, su estrategia fracasará.

El modo de empleo, por lo tanto, debe ser único y ofrecer algo innovador que nadie más esté ofreciendo. Pongamos el ejemplo de Freshly Cosmetics y su Bronzing Radiance Self-Tanning Cream. Esta crema bronceadora se distingue por cómo se utiliza y por cómo funciona: se adapta a tu piel y crea un bronceado natural y progresivo.

Diferenciación por uso
Diferenciación por uso

Diferenciación por servicio o experiencia del consumidor

Las personas queremos que nos atiendan bien, y recordamos con especial interés (y ganas de repetir) a las marcas que nos han tratado correctamente. Es por ello que muchas empresas apuestan por la diferenciación por servicio.

Esta diferencia puede, a su vez, ser por:

  • Atención: en este caso es sobre los equipos de atención al cliente sobre los que recae el peso de la diferenciación. Se encargan de ofrecer un servicio que haga sentir cómodos a los clientes y que resuelva sus problemas. Un ejemplo de esto es Starbucks.
  • Seguimiento: acompañar al consumidor durante la venta, pero también durante la posventa, puede ser un factor diferenciador. Softwares como Holded ofrecen precisamente esto: ayuda para implementar sus servicios y seguimiento de la satisfacción del usuario.
  • Escucha: como vimos en este artículo sobre el papel del consumidor en el branding, empresas como Mercadona son ejemplo de cómo la escucha puede aportar valor a la marca y diferenciarla.

Diferenciación por branding

Existen marcas cuyo branding, o alguno de sus elementos, es único. Seguro que estás pensando en empresas como Haan y sus desinfectantes o Aerie y su plena inclusividad.

Empresas que, sin duda, han marcado la diferencia a través de sus packagings o sus valores, entre otros. De este modo, logran destacar en el mercado y ser reconocidas por los consumidores, que con solo una imagen, un color o un eslogan son capaces de identificar ante qué marca están.

Diferenciación por el storytelling

Las marcas cuentan historias, y hay algunas que lo hacen mejor que otras o que han logrado diferenciarse por ellas.

Se nos viene a la mente Dove y toda su narrativa sobre la belleza real de mujeres reales, pero también AirBnb y su apuesta por contar las historias de anfitriones e inquilinos, posicionándose como algo más que un portal de alquiler vacacional.

Diferenciación por la segmentación

Siempre insistimos en la importancia de estudiar el buyer persona. Es fundamental para saber cómo comunicarse con el cliente ideal, pero también, y sobre todo, para saber quién es.

Una marca puede dirigirse a la totalidad de una audiencia, pero el resultado puede ser un mensaje demasiado general, poco efectivo y que quede diluido en un mar de eslóganes. En cambio, establecer a qué segmento poblacional se le quiere vender hace más efectiva cualquier estrategia, también la de diferenciación.

 

¿Quieres que tu marca destaque en la multitud? ¡Déjanos un comentario o ponte en contacto con nosotros!

Mi interes por el momento

¿De las opciones debajo, cual es las que son prioritarias para los próximos 3 meses?

  • Elige a tu conveniencia 1 o varias opciones.

Ser inolvidable: Creación de una identidad de marca fuerte

Si quieres que tu marca se reconozca, debes centrar gran parte de los esfuerzos en la creación de una identidad de marca fuerte. Comenzamos el artículo con lo que parece más una conclusión, pero te podemos asegurar que esa es la idea que vertebrará esta guía.

Hay muchos factores que determinan el éxito de una marca, y uno de ellos es la identidad, algo así como el conjunto de elementos que hacen que la marca se reconozca.

Porque una marca comunica muchas cosas, pero sobre todo debe comunicar su identidad. Solo así será capaz de atraer a los clientes adecuados, de diferenciarse de la competencia y de posicionarse en el mercado.

«La identidad es la causa; la marca, el efecto»

– Larry Ackerman

Larry Ackerman
Larry Ackerman

¿Qué es la identidad de marca?

La identidad de marca es, en esencia, su identidad corporativa. Está conformada por varios elementos, algunos de los cuales son visuales, pero otros no. Es importante incidir en esto, ya que es común pensar en la identidad de una marca solo como aquello que se ve (por ejemplo, el logo, los colores, la tipografía…). No obstante, elementos como los valores también son pilares fundamentales sobre los que construir la identidad de una marca fuerte.

A su vez, la identidad corporativa impregna todo lo que tiene que ver con la marca: cada mensaje en redes sociales, cada imagen, cada descripción de un producto, cada packaging, etc. Todo ello transmite así la identidad y genera en la mente de los consumidores una idea de cómo es y cómo se identifica la marca.

Como es lógico, todos los equipos y empleados de la empresa deben conocer cuál es la identidad de marca, que para ello debe recogerse en el brand book o manual de identidad.

Por qué la identidad de marca es importante

Hemos mencionado brevemente por qué la creación de una identidad de marca fuerte es clave para cualquier empresa. Podríamos decir que esa importancia se resume en tres palabras: diferenciación, posicionamiento y atracción.

Cuando una identidad de marca está bien construida, consigue ser única a ojos del consumidor, lo que le genera más ventas pero también cierto status en el mercado. Piensa por ejemplo en marcas líder en diferentes sectores: Coca-Cola en el sector alimenticio, Apple en el tecnológico, Santander en el bancario o Chanel en el del lujo. Son marcas con un renombre y un reconocimiento entre el público; incluso quienes no compran sus productos sabrían reconocerlas.

La posibilidad de convertirse en referente y de ganar credibilidad y relevancia en el mercado son las grandes ventajas de una identidad de marca fuerte.

Elementos de la identidad de marca

Como también ocurría con los elementos del branding, los elementos de la identidad de marca son varios y son coherentes entre sí. Esto quiere decir que cada uno de ellos debe elegirse de manera estratégica y específica, buscando transmitir en su conjunto la misma idea sobre la marca (esto es, la misma identidad).

Misión, visión y valores

La misión, visión y valores de una marca definen qué hace la marca, cuál es su objetivo y cómo cumplirá ese objetivo. Son, por tanto, fundamentales para construir una identidad de marca fuerte, ya que sobre ellos se asienta el mensaje que se quiere transmitir.

Experiencia del cliente

Como hemos explicado, la identidad de marca tiene mucho que ver con cómo el cliente percibe la marca. En consecuencia, para que esa percepción sea la deseada por la marca, debe cuidarse con empeño y estrategia la experiencia del cliente.

En muchas ocasiones se considera que la experiencia del cliente es solo aquella que un consumidor tiene en un punto de venta. Efectivamente, este es un punto en el que el cliente experimenta la marca, pero hay otros muchos. Podríamos decir que debe garantizarse una buena experiencia en cualquier contacto que una persona tenga con la marca.

El objetivo será que el consumidor no solo tenga una «buena» experiencia, sino que esta genere conexión.

Nombre

El nombre identifica a las personas, y también a las marcas. Es por ello importante que la elección del nombre también responda a una estrategia.

Debe ser reconocible, pronunciable e inolvidable. Considera cómo ciertos nombres de marcas han pasado a identificar el producto, como Chupa Chups o Kleenex.

Logotipo

Para muchos expertos, el verdadero éxito es lograr que solo con el logo una marca sea reconocible. Pensemos en el «tick» de Nike o la manzana de Apple. Solo viendo su logo no solo identificamos la marca, sino que a nuestra mente acuden una serie de ideas que asociamos a ella.

El logotipo, por lo tanto, es uno de los elementos más potentes para la creación de una identidad de marca fuerte. Aquellos que son simples, pero al mismo tiempo únicos y originales, son los que mejor cumplen su función.

Tipografías y paleta de colores

Ambos elementos cumplen una función similar, ya que tanto la tipografía como los colores son capaces de comunicar a nivel visual aquellas ideas que quieren asociarse a la marca.

La psicología del color, por ejemplo, establece que hay tonos, como los pasteles, que transmiten valores como cercanía o amabilidad. En cambio, otros tonos más oscuros como la gama de grises expresan seriedad y elegancia. Lo mismo ocurre con las tipografías (una letra fina y cursiva resulta más “lujosa” que una letra en negrita y de rasgos urbanos).

Tipografías y paleta de colores
Tipografías y paleta de colores

Recursos visuales extra

Estos recursos son los iconos, las imágenes u otros elementos estrictamente visuales que, al ser usados por la marca, deben transmitir su identidad.

Ejemplos de identidad de marca fuerte

Podemos hablar largamente de la creación de una identidad de marca fuerte, pero sin duda la mejor manera de entender a qué nos referimos es analizar algunos ejemplos.

El Banco Santander

La identidad de marca del Santander ha cambiado mucho a lo largo de los años, pero siempre ha logrado conectar con los clientes, algo fundamental para un banco. Así es como lo definen en su web:

«Nuestra marca ha ido evolucionando desde sus inicios, modernizándose, adaptándose al entorno, en muchos casos anticipándose a los cambios y sobre todo, buscando siempre estar cerca de las personas.»

Con su identidad de marca buscan presentarse como una marca «Sencilla, Personal y Justa», tres ideas que, con casi total seguridad, son también sus valores. Estos son algunos de los elementos que construyen esta identidad de marca:

  • El logo representa el fuego, que tan importante fue para la evolución humana. Crean así una metáfora de que el banco Santander también evoluciona.

 

  • El nombre «Santander» que han mantenido a lo largo de los años y a pesar de su crecimiento, sigue conectándolos con la pequeña ciudad del norte de España donde nació el banco, aportando esa idea de cercanía.

 

  • La tipografía ha evolucionado para adaptarse a la era moderna, a diferencia del logo y el color rojo que se han mantenido inalterables a lo largo de los años, logrando así un equilibrio entre lo de siempre y lo de ahora.

Zara

La de Zara es una de las identidades de marca más fuertes dentro del mundo de la moda.

En su caso, quizá sean la tipografía y el logo los elementos principales sobre los que se sustenta su identidad. De hecho, hasta la época de la digitalización y el auge del e-commerce, Zara no había desarrollado otros elementos ni con una visión estratégica tan clara. Ahora, por ejemplo, tanto sus tiendas físicas como la online mantienen un aspecto uniforme y coherente entre sí.

¿Quieres saber más sobre el valor de marca de Zara y cómo lo comunica? Puedes hacerlo en este artículo.

Coca-Cola

Si hablamos de empresas reconocibles y con una identidad de marca fuerte, Coca-Cola tiene que estar en la lista.

Su color rojo es reconocible hasta el punto de que si alguien te pide pensar en una marca de color rojo, es muy probable que sea Coca-Cola la que venga a tu mente. Y vendrá con su tipografía y su packaging de líneas curvas también tan característicos.

Desde un principio se tuvo muy claro qué se quería proyectar con el producto: frescura, optimismo, felicidad y familia. Valores que constituyen la identidad corporativa de la empresa, desde el famoso eslogan hasta el vivo color rojo.

¿Has leído nuestro artículo sobre Coca-Cola y el product branding?

El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte

Una identidad de marca fuerte hace que esta sea inolvidable, lo que se traduce en más ventas, en más reconocimiento y en un futuro prometedor.

Hace décadas, cuando el mercado no estaba tan saturado ni tan globalizado, quizá no era necesario tener una marca sólida. En cambio, en la actualidad es imprescindible, ya que los consumidores quieren comprar, pero también conectar con la marca y sentir que esta es algo más que un logo en un packaging.

¿Cómo no ser solo un logo? Siguiendo estos pasos y construyendo una identidad de marca fuerte.

El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte
El paso a paso para crear una identidad de marca fuerte

1. Investiga la audiencia y haz que te descubra

Para que una marca tenga éxito, esta primero debe ser descubierta por la audiencia, pero no por cualquiera, sino por aquella que potencialmente pueda convertirse en clientela.

Haz, por tanto, un estudio de tu buyer persona y encuentra a tu público objetivo. Analiza también cuál es tu competencia para descubrir posibles huecos no cubiertos en el mercado y definir así un posicionamiento único y diferente. Cuando acabes esta investigación deberás poder contestar a las siguientes preguntas:

  • ¿A qué tipo de consumidores se dirige la marca?
  • ¿Cuál es la situación actual de la marca en el mercado?
  • ¿Cuál es la situación actual de los competidores de la marca en el mercado?

Las respuestas establecerán el punto de partida para crear la identidad de la marca desde un valor diferencial.

2. Establece la misión de la marca, su visión y sus valores

Ya hemos visto que son una parte esencial de la marca y, por lo tanto, elementos que ayudarán a identificarla.

Tanto la misión como la visión y los valores deben poder sintetizarse en pocas palabras o frases cortas y concisas. De este modo, serán claras tanto para el equipo, que deberá trabajar con ellas, como para los consumidores, que las identificarán y las relacionarán fácilmente con la marca.

3. Diseña todos los elementos visuales

Los elementos visuales de la marca suelen ser los primeros con los que el público entra en contacto. Por ejemplo, una persona capta una imagen en redes sociales antes que el texto.

No siempre es fácil traducir algo intangible, como es la identidad, a conceptos visuales como son el logotipo, imágenes, iconos, tipografía o la paleta de colores. Muchas marcas delegan esta tarea en agencias de medios que cuenten con equipos de diseño.

PROPUESTA DE IMAGEN (ALGUIEN TRABAJANDO EN EL DESARROLLO DE UN LOGO O CUALQUIER OTRO DISEÑO)

4. Genera contenidos

La identidad de una marca se construye y se transmite también a través de los contenidos, especialmente en la era del marketing de contenidos.

Los consumidores pueden llegar a la marca porque la han visto en redes sociales, han leído un artículo de su blog e incluso una nota de prensa. Todas esas piezas de contenido generarán conexión con el cliente, por lo que deben identificar a la marca y hacerla reconocible.

5. Monitorea cuál es el reconocimiento de la marca

A través de encuestas, de los comentarios en redes sociales o de otros medios de análisis. Como cualquier otro aspecto de tu estrategia de marketing, la identidad debe analizarse desde un punto de vista crítico, detectando cuándo algo no se está haciendo bien.

Los errores que se pueden llegar a cometer son:

  • No diferenciarse de la competencia, sino intentar convertirse en ella.
  • No lograr una coherencia total entre los diferentes elementos que conforman la identidad de la marca.
  • No comunicar al equipo de la marca cuál es la identidad y cómo desarrollarla.
  • No tener paciencia y buscar resultados inmediatos, para que una marca sea inolvidable se necesita una estrategia a medio y largo plazo.

6. Recoge todo en un manual de marca

El manual de marca debe contener todo lo necesario para aplicar la identidad de marca a cualquier comunicación, producto o acción que salga de la marca.

Es por ello que el brand book debe ser una herramienta disponible para todos los empleados de la empresa. Aunque no lo creas, incluso el equipo de contabilidad puede necesitarlo para saber cómo usar el logo en los emails.

Como una biblia, este manual se convierte en un recordatorio de qué es la marca y cuáles son las estrategias para hacerla inolvidable.

 

¿Estás listo para crear una identidad de marca que sea inolvidable? ¡Ponte en contacto con nosotros!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Más que un producto: La importancia del branding de producto

Entras a un supermercado, vas al pasillo de los refrescos, ¿qué bebida refrescante eliges? En tu elección juega un papel muy importante el branding de producto, es decir, todo lo relacionado con la identidad del producto y la imagen mental que has formado de cada una de las opciones.

En ese pasillo es probable que uno de los refrescos que más llamen tu atención sean los de Coca-Cola. Incluso si no los compras, esta marca ha logrado diferenciar sus productos y posicionarse como «la mejor», «la más conocida» o «la que más gusta» en la mente de los consumidores.

Esto lo ha conseguido gracias a una increíble, eficiente y constante estrategia de branding de producto. Porque un producto es más que un producto. Lo vemos en este artículo.

«Un producto puede quedar obsoleto rápidamente, pero una marca de éxito es atemporal».

Stephen King

Stephen King
Stephen King

¿Qué es el branding de producto?

El sabor de la Coca-Cola no es el único factor que determina el éxito. Quienes compran este refresco lo hacen por muchas otras razones, aunque digan preferir su sabor al de competidores como Pepsi.

La realidad es que el branding de producto influye mucho en la elección del consumidor y también en la percepción que tiene de ese producto.

El product branding por lo tanto es el encargado de crear una identidad de marca reconocible y diferenciadora para un artículo concreto. Podríamos decir que crea, dentro del paraguas que es una marca global, la marca de un producto.

Veámoslo con el ejemplo de Coca- Cola.

Coca-Cola como marca global

Coca-Cola es el nombre de una marca global que engloba a otras muchas marcas de producto. Entre esos productos están el refresco Coca-Cola, pero también otros como PowerAde o Minute Maid.

El branding general de Coca-Cola, es decir, el que define la estrategia de la marca «madre» es estático. Algunos elementos de ese branding (como son los valores) se transmiten al resto de submarcas.

En ocasiones esa transmisión del branding global es clara y evidente y en otras es apenas imperceptible. Este es el caso de Coca-Cola con algunos de sus productos, que mucha gente ni siquiera sabe que pertenecen a este gigante corporativo.

Coca-Cola como marca de producto

De Coca-Cola han nacido diversas marcas de producto. Una de ellas es la del refresco Coca-Cola, en la que más evidente es la relación entre branding global y branding de producto. Lo es porque es su primer producto y el más famoso e identitario.

No obstante, hay otros productos de Coca-Cola con un branding específico y en el que resulta complicado ver la relación con el branding general. Este es el caso de los zumos Minute Maid o del agua Kristal.

En conclusión, Coca-Cola es la fabricante de muchas submarcas. Para todas ellas se ha definido una estrategia de branding de producto que las identifica y diferencia de sus competidores.

El caso de Coca-Cola es curioso porque apenas se puede percibir el branding de la marca global en las marcas de cada producto. No obstante, existen otros ejemplos, como el de Apple, en los que sí puede percibirse. Apple es la marca «madre» de marcas de productos (iPhone, Mac, iPad…) que mantienen ciertos elementos del branding global pero al mismo tiempo han definido los suyos propios.

Por qué Coca-Cola invierte en el branding de producto (y por qué tu marca también debería)

¿Por qué Coca-Cola querría hacerlo así en lugar de aprovechar la fama de uno de sus productos para vender el resto? Porque no siempre conviene «contaminar» la imagen de un producto con otro.

Por ejemplo, Aquarius es una de las submarcas de Coca-Cola. Su branding de producto ha posicionado esta bebida como saludable hasta el punto de que ha llegado a recomendarse como «cura» de la gastroenteritis. Si la audiencia reconociese directamente que Coca-Cola está detrás, ese posicionamiento sería diferente al ser la Coca-Cola un refresco con una imagen no tan «saludable».

Además, no invertir en el branding de producto implica tener muchos productos pero poco diferenciados y posicionados. Nadie entendería qué es Coca-Cola, porque sería un refresco con burbujas, pero también unos zumos de frutas y también un agua. Sería todo pero no sería nada.

Por qué Coca-Cola invierte en el branding de producto
Por qué Coca-Cola invierte en el branding de producto

Beneficios del branding de producto

Entre las ventajas de invertir en branding del producto está la diferenciación de los productos de una misma marca «madre», con todas las posibilidad de reconocimiento y competitividad que esto otorga.

Estos son otros de los beneficios del branding de producto:

  • Los productos logran diferenciarse de la competencia incluso dentro de la propia marca global. Por ejemplo, un Aquarius se diferencia de una Coca-Cola; el consumidor no confunde una bebida con la otra.

 

  • Las marcas de producto se dirigen a diferentes audiencias, por lo que la marca general adopta una mayor cuota de mercado. La Coca-Cola (refresco) tiene un público diferente al de Nestea o Minute Maid, lo que permite a Coca-Cola (marca «madre») ser elegida en varios submercados, que a su vez forman la totalidad del mercado.

 

  • Un buen branding de producto genera una idea en la mente del consumidor y le predispone para la compra. Por ejemplo, elementos como el packaging, el slogan o los colores de Nordic Mist (también de Coca-Cola) constituyen una propuesta de valor (bebida elegante y refrescante) que atrae a su público objetivo.

 

Otros ejemplos de branding de producto

Coca-Cola ha sido nuestro ejemplo de branding de producto por excelencia. Hemos analizado cómo se estructuran su marca y sus submarcas y, en consecuencia, su branding de marca y sus brandings de producto.

No obstante, este es solo uno de los muchos ejemplos que existen. A continuación vamos a ver otros igual de exitosos, interesantes e inspiradores.

Como es lógico, son ejemplos de marcas de gran importancia y relevancia internacional. La posibilidad de tener una amplia gama de productos que se conviertan en marcas está al alcance de muy pocas empresas, aunque su ejemplo puede guiar la estrategia de otras marcas que quieren diferenciar sus productos.

Apple

Igual que el de Coca-Cola, el de Apple es un caso de éxito con una compleja estructuración de marcas y brandings de producto.

Dentro de la marca Apple existen muchas submarcas, como iPhone, iPad o Mac. Pero es que dentro de esas submarcas también hay productos muy bien diferenciados y con una identidad muy concreta. De este modo logran dirigirse a diferentes segmentos de un mismo mercado, ya que quien quiere un MacBook Air lo quiere por unas razones muy diferentes a quien prefiere un MacBook Pro o un iMac.

  • MacBook Pro: se dirige a profesionales de algún sector (de ahí el prefijo Pro).
  • MacBook Air: se dirige a un público más general pero que prioriza la ligereza del ordenador (por lo tanto, son personas que van de un lado a otro).
  • iMac: no tiene la palabra «book» así que se entiende que no es portátil, por lo que su público es el que necesita un ordenador de sobremesa.

A pesar de ser productos diferenciados, contienen la palabra «mac» para ser reconocibles como un ordenador de Apple (no un PC) y transmitir los valores asociados a la marca.

Amazon

Muchas personas conocen Amazon como la gran plataforma de ecommerce. Además de eso, bajo el paraguas de Amazon se encuentran otros muchos servicios, cada cual con un branding que lo define.

¿Cuáles son esas otras patas de la mesa? Amazon Web Services, Amazon Kindle, Amazon Prime Video… Todas ellas se dirigen a una audiencia concreta y cumplen un propósito diferente, pero manteniendo alguno de los core values de la marca y que hacen que, al llevar el nombre «Amazon», la audiencia los catalogue (incluso sin conocerlos o utilizarlos) como de calidad, profesionales o importantes.

Cómo crear un branding de producto exitoso

Cuando un producto se lanza al mercado el objetivo es claro: hacer que sea el preferido por los consumidores y diferenciarlo de sus competidores.

La diferenciación en ocasiones se hace a través del precio, posicionándolo como accesible o como un lujo de gran calidad según si el precio es menor o mayor respecto a la media de su categoría.

En otras muchas ocasiones la diferenciación no se basa en el precio. Es aquí cuando el branding de producto juega un papel de gran importancia. El cliente ya no elegirá el producto según su bolsillo o la calidad que espera, sino según su preferencia personal, basada a su vez en factores como el packaging, el sabor, el naming, los colores… En definitiva, según el branding del producto y lo que este logre transmitir sobre el artículo en cuestión.

Para lograr que así sea es imprescindible diseñar un buen product branding que incluya los elementos esenciales.

Cómo crear un branding de producto exitoso
Cómo crear un branding de producto exitoso

1. El mensaje

Lo que se dice es siempre lo más importante, también en el branding de producto.

El mensaje debe reflejar los valores del producto y destacar cómo estos (o sus atributos) lo diferencian. No para incluir toda la información el mensaje debe ser largo, sino que hay que buscar la concisión y la claridad. Cuanto más directo sea, mejor se entenderá y se retendrá en las mentes de los consumidores.

La manera de comunicar ese mensaje (es decir, el tono del mensaje) debe ser coherente en todas sus formas. Aunque pueda adaptarse según el medio (no son lo mismo las redes sociales que un anuncio de TV), cualquier branding (de marca o de producto) debe favorecer la consistencia de la comunicación. De este modo, el consumidor logrará identificar el mensaje del producto siempre.

2. Identidad del producto

Bajo la identidad están elementos como el nombre del producto, su slogan o sus colores, es decir, aquellos que hacen reconocible al producto. Es importante que el conjunto de la identidad impacte y resulte llamativo.

La identidad por lo tanto se divide en dos:

  • Identidad verbal: todo lo que tiene que ver con el nombre, el slogan y el resto de textos identificativos del producto.
  • Identidad visual: el conjunto de elementos puramente visuales como colores, tipografía, diseño de packaging…

Por ejemplo, la Coca-Cola se identifica por su nombre, por su logo, su color rojo y también por su famoso slogan de «destapa la felicidad». Si nos ponemos a analizarlo, veremos que cada uno de estos elementos transmite la misma idea y sigue la misma línea identitaria: un producto único con un sabor y un mensaje totalmente reconocibles.

3. Posicionamiento y personalidad de marca

El producto tendrá éxito cuando el público tenga una idea clara y única sobre él.

El objetivo no es simplemente no ser como el resto, sino construir alrededor del producto una personalidad que lo identifique y que lo posicione. Esta personalidad debe estar en consonancia con el resto de la marca.

Por ejemplo, todos los productos de la marca Coca-Cola se posicionan como de calidad y con un gran sabor, aunque luego cada uno tiene unos atributos que le otorgan una personalidad única (por ejemplo, Minute Maid es natural, Aquarius es olímpico, Nordic es elegante…).

4. Fidelidad hacia el producto

La fidelidad es un factor clave. Tan clave que, en el caso de la Coca-Cola, es sobre lo que se sustenta gran parte de su éxito.

La Coca-Cola se elige por encima del resto de refrescos porque la gente confía en ella, en su sabor y en esa promesa de felicidad. Por lo tanto, un buen branding de producto debe poner en el centro al consumidor y buscar una conexión que vaya mucho más allá de la venta.

Diferenciación, credibilidad, relevancia y didáctica: los cuatro pilares de un product branding de éxito

Un branding de producto es el que logra que este sea diferente, creíble, relevante y didáctico:

  • Diferenciador: toda la identidad del producto debe distinguirlo del resto. Vuelve a imaginar que estás en un supermercado y miras el lineal de las galletas. Tus ojos y tu atención se pararán en aquellas cajas que se muestren diferentes y te transmitan esa diferencia de manera positiva.

 

  • Relevante: a la hora de elegir el nombre, el claim o el diseño visual de un producto hay que buscar la diferencia, como hemos dicho, pero también la relevancia. Para ello no es conveniente alejarse demasiado de lo tradicional en esa categoría. Por ejemplo, las marcas de café siempre apuestan por diseños elegantes y oscuros porque son los que asociamos a la calidad, la fuerza, el sabor o el olor del café. Alejarse extremadamente de esas directrices para ser diferente puede hacer el producto poco relevante (un paquete de café naranja, aún siendo tan diferente, pasaría desapercibido pues la gente no sabría qué esperar de él y le parecería incluso que es un bote de zumo).

 

  • Creíble: el mejor branding para un producto es el que lo hace necesario y útil. Porque un producto es más que un producto, es aquello que cubre una necesidad, y así debe presentarse. De igual modo, hay que dejar atrás discursos que hacen promesas mágicas, pues lo que no se cumpla dejará de ser creíble y afectará negativamente a la identidad (y las ventas) del producto. En este sentido, es de vital importancia tener cuidado con las palabras o ideas que intentan asociarse a un producto. Por ejemplo,  la Coca-Cola Zero se vende mucho mejor que la Coca-Cola Light aunque en esencia son lo mismo. ¿La razón? La palabra «light» resulta poco creíble y «choca» con la Coca-Cola porque todo el mundo sabe que no es lo más saludable. «Zero» en cambio dice lo mismo pero con una palabra más adecuada.

 

  • Didáctico: el branding del producto debe «enseñar» al consumidor por qué es la mejor elección. ¿Qué beneficios aporta? Pueden ser emocionales (el «destapa la felicidad» de Coca-Cola) o funcionales (mejorar la salud, la rapidez de entrega, etc.).

 

No hay producto exitoso sin un branding que construya su identidad y la posicione como única. ¿Necesitas ayuda para crear un branding de producto único? ¡Déjanos un comentario!

Marca tu Propio Rumbo hacia el Éxito: Estrategias Efectivas de Branding para Conquistar el Mercado

Construir una marca que conquiste el mercado parece a veces una ilusión, un sueño que muchas empresas tratan de cumplir. Aunque no existe una fórmula mágica para lograrlo, las estrategias efectivas de branding pueden ser la llave para abrir la puerta del éxito.

Es en la consistencia y coherencia de todos los elementos del branding donde se apoyan la identidad y el valor de una marca. Es esa solidez y diferenciación la que hace que algunas marcas pasen desapercibidas y otras sean reconocibles en todo el mundo.

¿Cómo hacer que tu marca este en el segundo grupo? Te lo contamos en este artículo.

¿Qué es el branding y por qué es esencial para el éxito empresarial?

El branding lo conforman todas las acciones, estrategias y elementos que tienen como objetivo transmitir el valor de una marca y lograr que esta conecte con el consumidor, haciéndola reconocible y relevante.

«El branding exitoso se trata de crear una conexión emocional con tu audiencia y ofrecerles valor auténtico»

– Richard Branson

Richard Branson
Richard Branson

Definición de branding

El branding es un mundo lleno de creatividad pero también mucha estrategia. Construir la imagen de una marca va más allá del diseño del logo o la elección de unos colores. Ese diseño y esos colores deben responder al objetivo de identificar, posicionar, diferenciar y transmitir la marca.

Cuando se construye una marca son las estrategias efectivas de branding las que logran que haya coherencia y consistencia entre todos los elementos que la conforman. De este modo la marca no solo resulta reconocible, sino que también se establece una conexión con el consumidor. Por ejemplo, cuando vemos el logo de la manzana mordida no solo pensamos en «Apple», sino en todo lo que la marca representa y en sus valores (calidad, profesionalidad, innovación, tecnología…).

Definición de branding
Definición de branding

Los elementos del branding

Una marca por lo tanto tiene éxito cuando todo aquello que la conforma transmite su identidad y sus valores. Para que así sea, es imprescindible considerar todos los elementos del branding de manera global y no solo como aspectos individuales e independientes.

Te contamos cuáles son estos elementos del branding y cuál es la función de cada uno:

  • La propuesta de valor: recoge los valores de una marca, haciéndola más humana y otorgándole un propósito más allá de la venta.

 

  • El nombre: identifica a la marca, por lo que debe ser único pero al mismo tiempo fácil de recordar.

 

  • La personalidad de una marca: representa los valores que humanizan a la marca y con los que los consumidores se identifican.

 

  • La identidad visual: es el conjunto de activos visuales propios de la marca (logo, colores, tipografía, iconos, diseño de fotografías…).

 

  • El tono de comunicación: es aquel con el que la marca «habla» al cliente y que ayuda a hacerla reconocible.

 

  • Los productos y servicios: lo que la marca ofrece también representa cómo es y debe ser coherente con su personalidad.

 

  • La experiencia de marca: abarca los componentes que influyen en todos y cada uno de los contactos que el cliente tiene con la marca (servicio al cliente, usabilidad web, diseño de los establecimientos, etc.).

 

Estas definiciones tan concisas pero abstractas a la vez suelen ilustrarse mejor con un ejemplo. Así que pensemos en una marca como Ikea.

 

Ikea como ejemplo para entender qué es el branding

La marca sueca de muebles se caracteriza por muchas cosas (sus tiendas, el minimalismo de sus muebles, lo asequible de sus precios…) y todas ellas persiguen el mismo objetivo: poner al consumidor en el centro. La interacción con el cliente es fundamental y es uno de sus valores, por ello cada decisión está tomada desde esa perspectiva.

  • Sus tiendas permiten que el cliente pruebe los productos y vea ejemplos de uso.

 

  • El packaging de sus productos intenta que estos ocupen el mínimo espacio posible para que el consumidor pueda incluso llevárselos directamente de la tienda a su hogar.

 

  • Los muebles vienen desmontados, pero esto permite reducir el precio final para que este sea más asequible.

 

  • Los diseños son más bien minimalistas (también como un guiño al origen sueco de la marca), lo que los hace adaptables a cualquier cliente o tipo de casa.

Cómo conquistar el mercado a través del branding efectivo

Nadie puede negar que Ikea ha conquistado el mercado de la venta de muebles y el interiorismo. Su ejemplo puede servir de inspiración para tu marca, pero son las estrategias efectivas de branding las que harán que logre sus propios hitos.

Te contamos cómo hacerlo.

Por qué desarrollar una estrategia de branding

Que el branding es fundamental para el éxito de una marca no es ningún secreto. Si pensamos en empresas que, como Ikea, han marcado la diferencia y son reconocibles, vemos que tras su logo, sus colores o la experiencia del cliente hay una identidad de marca sólida, reconocible y posicionada tanto en el mercado como en la mente del consumidor.

Las estrategias efectivas de branding no se quedan por lo tanto en un logo bonito, sino que se traducen en:

  • Más clientes y más fieles.
  • Alta consolidación en el mercado.
  • Más ventas, más beneficios y mayor rentabilidad de los esfuerzos dedicados al branding.

Beneficios de las estrategias efectivas de branding

El poder del branding por lo tanto llega muy lejos:

  • Diferencia a la marca: la competencia siempre va a estar ahí, la cuestión por tanto es diferenciarse de ella y hacer que el consumidor vea nuestra marca como única y de confianza. Para ello no sirve con ofrecer un producto o servicio «bueno», sino que hay que construir a su alrededor toda una identidad característica.

 

  • Conexión emocional: el consumidor ya no solo quiere que se le venda y comprar, quiere conectar con la marca a un nivel más profundo, recomendándola y llevando sus productos con orgullo. El branding genera esas conexiones, pues el producto/servicio, como hemos visto, es solo un elemento más.

 

  • Cumple objetivos: una marca debe tener siempre unas metas claras (tanto cualitativas como cuantitativas). El branding coloca esas metas en el centro de su estrategia para que cualquier acción de la marca persiga su cumplimiento, mejorando así la toma de decisiones.

 

  • Genera imagen de marca: y asocia una serie de ideas y valores a esa imagen de marca, de modo que el consumidor piense en la marca como un todo.

 

  • Despierta confianza y credibilidad: una marca sólida es percibida como familiar y cercana.
Beneficios de las estrategias efectivas de branding
Beneficios de las estrategias efectivas de branding

Estrategias efectivas de branding para desarrollar una marca exitosa

Sabemos qué es el branding y conocemos su importante papel en el éxito de una marca. El siguiente paso es establecer estrategias efectivas que favorezcan el cumplimiento de los objetivos marcados.

Lo primero que hay que destacar es que una estrategia no solo consiste en implementarla, sino en diseñarla de acuerdo a las necesidades y características de la marca.

Cómo plantear estrategias efectivas de branding

Además de establecer estrategias efectivas de branding paso a paso y considerando las particularidades e intereses de la marca, también es importante entender que el branding es un proceso continuo.

La estrategia no será efectiva si no está abierta al cambio, pues el mercado puede cambiar y también tendrá que hacerlo el posicionamiento de la marca. Un ejemplo de esto es Victoria Secret, que se enfrenta a un importante y necesario rebranding para volver a conectar con los consumidores.

Una vez aclarados estos puntos, repasemos cuáles son las directrices para plantear estrategias efectivas de branding.

Definir la audiencia objetivo

El consumidor es el gran protagonista del branding. Por lo tanto, es imprescindible definir la audiencia objetivo.

Para ello debe hacerse una investigación de mercado y determinar qué público estaría interesado en tu producto o servicio. A partir de esos datos (tanto cualitativos como cuantitativos) tendrás una primera aproximación a ese público objetivo.

Otra técnica utilizada por muchas empresas y complementaria es definir al buyer persona, es decir, una representación ficticia del cliente ideal. Ponerle cara, nombre, gustos e incluso trabajo, y tener esa imagen en mente, ayudará en la toma de decisiones sobre el branding.

Los valores, la misión y la visión

Para conectar con los clientes y posicionarse como una marca sólida y relevante, deben establecerse:

  • Una misión: el propósito de marca capaz de ser comunicado a través de todos los elementos del branding.
  • Una visión: hacia dónde va la marca y qué quiere conseguir con aquello que ofrece.
  • Unos valores: las cualidades que la definen y la hacen diferente.

Para definir estos elementos, además de tener claro el por qué de la marca, debe hacerse un análisis de la competencia. No es suficiente con establecer unas características de la marca y su producto/servicio, sino que es imprescindible encontrar y destacar aquellas que resultan diferenciadoras y únicas.

Diseñar la identidad visual de la marca

El primer contacto que un cliente va a tener con tu marca, en la mayoría de los casos, va a ser visual. Por ello es importante que todos los activos visuales de la marca (logo, colores, tipografía, iconos, imágenes…) reflejen la identidad de la marca y favorezcan su posicionamiento.

Por ejemplo, una marca joven como Urban Outfitters se preocupa de que todo aquello que el cliente ve transmita ese mensaje de vitalidad y modernidad. Para comprobarlo solo hace falta echar un vistazo a su página web, en la que prima el color y el movimiento.

Comunicar la marca

Además de con los activos visuales, una marca se comunica a través de su voz.

Aunque está claro que una marca no tiene una voz como la que tiene una persona, sí que posee un tono de comunicación que la caracteriza y le permite transmitir emocionalidad a su público.

Definir cuál es ese tono es clave para poder realizar una comunicación efectiva y consistente en plataformas como redes sociales, web o incluso slogans en tiendas.

El objetivo es que un cliente sea capaz de reconocer a la marca por su voz y que esta le transmita aquellos sentimientos y emociones asociadas a la marca.

Elegir y cuidar los canales de comunicación

No todos los canales de comunicación son aptos para todas las marcas, pues dependen en gran medida del tipo de marca qué es y del público al que se dirige.

Una estrategia efectiva de branding por lo tanto es la que establece en qué canales es más adecuado comunicarse. Asegurándose también de que en todos aquellos elegidos la imagen de marca sea reconocible.

Los canales principales son:

  • Página web
  • Redes sociales
  • Publicidad
  • Puntos de venta físicos y packaging (si los hay)
  • Atención al cliente

Qué no puede faltar en las estrategia efectivas de branding para construir una marca exitosa

Un cliente está en una tienda y, de entre todas las marcas de cereales, escoge una en concreto. ¿Qué factores determinan que un consumidor elija esa marca y no otra?

Antes de enumerar y explicar cada uno de estos factores, te adelantamos algo: todos dependen de estrategias efectivas de branding.

Relevancia

Es muy complicado que un consumidor escoja una marca que no conoce o que no le resulta relevante en algún aspecto.

La relevancia por lo tanto no tiene por qué significa ser conocida mundialmente, simplemente haberse posicionado de manera efectiva en la mente del consumidor como una marca que satisface una necesidad.

Elementos diferenciadores

Para destacar en el mercado y que los consumidores piensen en ella y no en otra una marca debe ser diferente en algún aspecto. Por ejemplo, porque aporta un valor añadido (un diseño único, un precio asequible, un programa de afiliación, etc.).

Autenticidad

La diferencia termina convirtiéndose en autenticidad, y el branding debe explotar esa idea.

Marcas como Coca-Cola se han posicionado no solo como diferentes, sino como auténticas (por ejemplo, su sabor no es simplemente diferente al de Pepsi, sino que es auténtico).

Constancia y presencia

Una marca no puede ser olvidada y para ello, especialmente en estadios iniciales, es imprescindible que esté presente (a través de los diferentes canales de branding) y que esa presencia sea constante y coherente.

Adaptación

Lo hemos mencionado antes, una marca (y el branding como estrategia para construirla) debe estar dispuesta a cambiar cuando el contexto interno o externo así lo soliciten. Lo recomendable es no esperar demasiado para hacerlo, pues esa resistencia al cambio puede ser vista como negativa y hacer que los consumidores pierdan la confianza y la conexión con la marca.

Emoción

Las marcas que triunfan en la actualidad son humanas y uno de sus valores añadidos es la emocionalidad.

Una emocionalidad que favorece la identificación y la conexión con la audiencia. Además, diferencia a la marca, pues un competidor podría de manera más o menos fácil replicar la estrategia de precios, pero no aquello que se transmite a nivel emocional.

Lealtad

Siempre es más sencillo mantener un cliente fiel que conseguir uno nuevo, por eso en una estrategia efectiva de branding nunca pueden faltar acciones para incrementar la lealtad del consumidor que ya conoce la marca.

Ejemplos de estrategias efectivas de branding

A lo largo de este artículo hemos mencionado como marcas como Ikea, Apple o Coca-Cola han implementado estrategias efectivas de branding. ¿Qué otras marcas puede servirnos también de ejemplo e inspiración?

Las campañas de la Lotería de Navidad

Hablamos de las campañas en plural porque todas cuidan mucho su branding, transmitiendo siempre un mismo mensaje y unos mismos valores.

Juegan por lo tanto claramente con la emocionalidad, mostrando siempre historias de personas que demuestran su cariño y esa colaboración. Lo hacen además en una época (la Navidad) en la que el contexto también llama a la empatía, a pasar tiempo con la gente y a ayudarse.

Aerie

En un mundo, como es el de la moda y la lencería, tan irreal y estereotípico en cuanto a la representación de cuerpo, Aerie encontró su diferencia en la misión que transmitía: inclusividad total.

La marca por lo tanto se ha posicionado como una que apuesta por la diversidad corporal, algo que queda reflejado no solo en su producto sino también en la forma que tiene de comunicarlo (para sus campañas cuentan con modelos diversas y apenas editan las imágenes).

Hawkers

Esta marca de gafas ha crecido exponencialmente en la última década (nació en 2013 y en pocos años adquirió una importante cuota de mercado).

Ese auge ha sido posible gracias a un posicionamiento arriesgado pero efectivo. Definieron muy bien a su público objetivo (un público joven de unos 20 años) y le ofrecieron un producto que le atrajese. Lo hicieron con una comunicación y un branding muy acertados: influencer marketing, ecommerce, precios asequibles y colaboración con marcas de otros ámbitos pero con el mismo público objetivo.

Sin duda la clave fue no vender solo un producto, sino toda una actitud asociada a este.

 

Como estos hay miles de ejemplos más de marcas que han conquistado el mercado gracias a estrategias efectivas de branding. La buena noticia es que con el asesoramiento profesional adecuado, tu marca también puede llegar a ese Olimpo.

Al implementar estrategias efectivas de branding, podrás marcar tu propio rumbo hacia el éxito empresarial. Conquista el mercado destacándote con una marca sólida y auténtica. ¡No subestimes el poder del branding para alcanzar el éxito deseado!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

Domina el arte del Branding y convierte tu negocio en una marca de Éxito que deje huella

Hace unos años se puso de moda un juego para el móvil que consistía en ver logos y adivinar el nombre de la marca. ¿Lo recuerdas? Además de entretenido, sirve como prueba de cómo dominar el arte del branding puede hacer que una marca sea un éxito y, sobre todo, sea recordada.

Porque ese juego demostró, aunque parezca contradictorio, que una marca es mucho más que un logo. ¿Cómo es eso posible? Porque aquellas que los usuarios reconocían más rápido eran aquellas marcas que a su alrededor habían construido todo un universo que dejaba huella en los consumidores.

Ese es precisamente el poder del branding: lograr que una marca sea reconocible, identificable y genere una conexión.

«Una marca exitosa no solo vende productos o servicios, sino que también crea una conexión emocional con sus clientes»

Simon Sinek

Si tú también quieres dominar el arte del branding y crear un negocio exitoso y memorable, sigue leyendo y déjanos descubrirte el secreto de las marcas que dejan huella.

 

El Arte de la Primera Impresión: Cómo el Branding Puede Preparar el Terreno para el Éxito Empresarial

La primera impresión que un consumidor tiene de una marca puede llegar de muchas maneras: a través de una fotografía en redes sociales, de un anuncio en la tele, de una reseña en internet o de la recomendación de un amigo. Que todas esas fuentes transmitan el mismo mensaje y una percepción positiva de la marca es tarea del branding.

¿Qué es el branding y por qué es fundamental para el éxito empresarial?

Branding no es sinónimo de logo o ni si quiera de identidad visual, aunque mucha gente comete ese error. Bajo el término «branding» se agrupan todas las acciones y estrategias de marca que persiguen generar una imagen y unas emociones concretas de esta.

Por supuesto, estas ideas y emociones siempre son de carácter positivo, pero deben ser más concretas según la identidad de la marca que se intenta transmitir: confianza, seguridad, cercanía, profesionalidad, modernidad…

 

Prepararse para el Éxito

 

Aunque pueda parecer repetitivo, volvemos a insistir en «ideas y emociones», porque son dos palabras claves para entender que un buen branding no solo se preocupa por la mente del consumidor (es decir, por la idea de la marca que este tiene), sino también por su corazón (esto es, la emoción que la marca le genera).

¿Cuál es tu marca de ropa favorita? Cuando piensas en ella seguro que el nombre despierta una serie de imágenes, sentimientos y recuerdos en tu mente. No solo piensas en una camiseta o en cualquier otro producto, sino en la primera vez que compraste ahí, en cómo fue la experiencia, en el estilo de esa ropa que tanto te gusta… Además, todos esos inputs seguro que tienen elementos en común que identifican la marca y logran que no puedas confundirla con otra.

Elementos clave del branding

Elementos clave del branding

Con ese primer ejemplo de tu marca favorita ya has podido darte cuenta de que el branding implica muchos elementos y que es el conjunto de ellos el que crea el valor de una marca:

  • Propuesta de valor: lo que la marca promete «dar» al consumidor ya no puede ser solo un producto o servicio, sino que asociado a este debe haber un valor que impacte y humanice. Un ejemplo es Coca-Cola, que promete la felicidad y no simplemente una bebida. Esta propuesta debe poder recogerse en un slogan («destapa la felicidad»).

 

  • Personalidad: las marcas actuales son humanas, y por eso en su estrategia de branding debe prestarse atención a desarrollar su personalidad.

 

  • Nombre: está claro que el nombre es importante, y al escogerlo una empresa debe valorar que sea evocador y único.

 

  • Logotipo: igual que el nombre, debe transmitir la identidad y el valor de la marca, buscando que sea lo suficientemente simple para ser recordado pero a la vez complejo para ser memorable.

 

  • Colores: la psicología del color es fundamental en este sentido, pues un color u otro puede transmitir emociones diferentes. Por ejemplo, el negro es seriedad, mientras que el verde naturaleza (por eso muchas marcas comprometidas con el medio ambiente lo incluyen en su branding).

 

  • Tono de comunicación: una marca tiene una voz representativa y con ella hablará a los consumidores. Si una marca quiere posicionarse como seria, utilizará la tercera persona y un estilo más directo, mientras que una marca que quiere ser vista como joven hablará en primera persona y con una mayor adjetivación.

 

  • Experiencia: cada vez que el consumidor interactúe con la marca, ese contacto debe ser consistente con el branding y transmitir el valor de la marca. No puede ser que los establecimientos de una empresa posicionada como «profesional» estén desordenados.

 

Pasos para convertir tu negocio en una marca de éxito

No hay un método científico que pueda aplicarse para lograr una marca de éxito. Leer las historias inspiradoras de personalidades como Steve Jobs no hará que tu negocio prospere y sea memorable.

La realidad es que todo el mundo puede tener un negocio, pero solo quienes realmente apuestan por una estrategia de marketing digital y branding pueden construir una marca de éxito. Porque la verdad es que sin una buena identidad de marca, consistente, cautivadora y que perdure en el tiempo, el consumidor no se convertirá en un cliente fiel.

El proceso para llegar allí implica trabajo y dejar de pensar en la empresa como una marca registrada bajo un nombre o un logo, y empezar a considerarla un ente que debe conectar a un nivel profundo con quien se encuentre con ella.

 

Encontrando al buyer persona

El primero paso para construir una marca de éxito es entender que ese éxito se dará gracias a los consumidores. Para que así sea, es importante que la marca responda a las necesidades del consumidor y lo haga de una manera única.

Es por ello que hay que definir quién es el buyer persona o público objetivo. Es importante tener información específica (basada en datos reales o hipótesis probadas) de cómo es, desde sus características, hasta sus necesidades pasando por su estilo de vida.

Cuanto más precisa sea la descripción del comportamiento de ese cliente ideal, mejor podrá construirse la marca y orientarse la estrategia de branding, pues todas las decisiones se tomarán pensando en esa persona que luego conectará (y comprará) con la marca.

 

Investigación del mercado

Una vez se tiene clara la audiencia hacia la que la marca se dirige, hay que comprobar cuáles son los competidores. Esto es importante porque apenas hay segmentos de mercado totalmente vacíos y sin competencia.

Es por ello que resulta imprescindible analizar esa competencia y su posicionamiento para buscar un hueco en el que nuestra marca pueda diferenciarse con sus valores identitarios, originales y reconocibles.

Identidad de marca propia: encuentra la propuesta de valor

Teniendo claro dónde puede posicionarse la marca respecto a los competidores y los consumidores, resulta más fácil definir la identidad de la marca, su visión y su voz. Es importante que estos tres elementos estén alineados y transmitan lo mismo.

Ese «algo» que transmiten es la propuesta de valor, que debe ser única y responder a las necesidades (comerciales y emocionales) del consumidor.

 

Diseña la identidad visual de tu marca

Cuando la identidad de la marca está definida en  un nivel abstracto, es momento de construirla físicamente, es decir, darle forma a través de elementos como el logotipo, los colores de marca o el diseño de los posts en redes sociales. Es un paso fundamental, pues es principalmente a través de la vista que la marca llegará a los consumidores.

Todos esos activos conforman la identidad visual de una marca y no solo deben ser consistentes entre ellos, sino también con los valores de la marca, de modo que todos reflejen la misma identidad.

 

Un branding estratégico y consistente

Cada elemento del branding debe seguir la misma línea. De no hacerlo, la marca se convertirá en un puzle de piezas que intentan encajar entre sí pero sin lograrlo.

Pongamos un ejemplo: piensa en una marca como Milka, cuya personalidad es divertida, cercana e incluso algo infantil. Para ello utilizan como slogan «tierno de corazón» y el morado/lila como color. Ambos elementos reflejan su propuesta de valor: un chocolate dulce que invita a compartir. Ahora piensa en Valor, otra marca de chocolate cuya paleta de colores es más oscura, más seria y más adulta, de ahí surge también su slogan «placer adulto», dando un significado totalmente diferente al alimento y a la marca.

Si cambiásemos el slogan de una marca por el de otro pero manteniendo el resto de su branding, ¿sería raro verdad? Las tonalidades pastel y la tipografía infantil de Milka no hacen pensar en placer adulto, igual que el negro de las tabletas Valor no despiertan ternura precisamente. Estos son dos claros ejemplos de que cuando los activos visuales de una marca no concuerdan entre sí y con el resto del branding, la marca carece de solidez.

 

De la Visibilidad a la Memoria: Cómo el Branding Puede Convertir tu Negocio en una Marca Inolvidable

El objetivo de cualquier marca es resultar inolvidable, que cualquier interacción de un consumidor con ella no sea vista como una más, sino que se recuerde y se valore como positiva.

Es sin duda ser memorable lo que otorga prestigio a una marca. Prueba de ello son empresas como Starbucks, Converse o Vespa, que permanecen en la mente de las personas incluso cuando estas no son consumidoras.

Está claro que pare ser reconocible en el mundo entero se necesita ser capaz de internacionalizar la producción e invertir grandes cantidades en publicidad. No obstante, también se puede llegar a ser una marca inolvidable a menor escala, buscando siempre que el cliente tenga una buena experiencia y se genere una relación emocional que vaya más allá de la compraventa.

 

Cómo dejar una huella duradera en la mente de tus clientes

Uno de los grandes objetivos de cualquier estrategia de marketing y branding es que la marca se recuerde y genere una huella en la mente (y en el futuro comportamiento de compra) del cliente.

¿Por qué es tan importante? Porque los consumidores ya no solo nos guiamos por la etiqueta del precio, sino por aspectos como los valores de la marca (si es sostenible, si apoya a alguna organización solidaria) o la experiencia de compra. La percepción de una marca por lo tanto abarca múltiples factores, y de todos ellos se ocupa directa o indirectamente el branding.

Percepción client et review online

El primer consejo que por tanto podemos darte es considerar siempre al cliente como el protagonista del branding, colocándolo en el centro de las estrategias de administración de marca y evaluando de manera constante cuál es su percepción.

Cómo crear una conexión emocional con el cliente

Los seres humanos nos movemos por emociones, también a la hora de comprar o contratar un servicio. Es por ello que las marcas deben considerar siempre la emocionalidad en la planificación de sus campañas y estrategias de branding.

Lograrlo por lo tanto implica construir una identidad de marca sólida y cautivadora y aplicar estrategias de marketing emocional, como son las siguientes:

  • Apuesta por el storytelling y comunica la visión, la misión y los valores de la marca a través de historias que humanicen y al mismo tiempo sean fáciles de recordar.

 

  • Busca la originalidad: cuando se superan las expectativas del cliente se potencia la conexión emocional, porque esa persona recordará la marca como sinónimo de una experiencia positiva o de una campaña de publicidad única y memorable, por ejemplo.

 

  • Potencia la lealtad del cliente: no se trata de ser un coleccionista de consumidores y hacerse con cuantos más mejor. En cambio, la idea es crear una relación emocional con cada cliente de modo que este vuelva una y otra vez a la marca, la recomiende y se sienta parte de ella. Centra por tanto los esfuerzos de tu marca en mantener clientes en lugar de conseguir nuevos (lo que además es más caro).

 

  • No olvides que lo visual también transmite emociones, por lo que elige colores e imágenes corporativas que transmitan esa emoción que intentas generar.

 

La garantía de un servicio al cliente de 10: clave para una marca de éxito

¿En qué marca nunca volverías a comprar o contratar un servicio? Nos atrevemos a decir que será en aquella en la que tuviste que esperar horas al teléfono, en la que tu pedido no llegaba ni sabías su estado, o en la que su plataforma de comercio electrónico daba fallos. No eres la única persona que ha tomado una decisión drástica tras una mala experiencia, de hecho cuando el servicio al cliente es nefasto, esta se convierte en una razón para dejar de comprar o recomendar una marca.

Está claro que la perfección no siempre es alcanzable, pero hay una serie de estrategias que deben implementarse para lograr que el servicio al cliente sea de 10:

  • Atención omnicanal: no es suficiente con tener un teléfono disponible en horario de oficina, los consumidores entran en contacto con una marca a través de diferentes canales, tanto en línea como presenciales. Por lo tanto, si quieres posicionar tu empresa como comprometida y accesible, no olvides serlo en diferentes espacios, desde Facebook hasta el email pasando por un formulario web.

 

  • Respuestas garantizadas en el mínimo tiempo posible: cualquier comentario de un consumidor debe ser contestado y además sin una larga espera. Por supuesto, esto no quiere decir que por contestar rápido se conteste mal, sino que hay que optimizar el proceso para que este sea de calidad.

 

  • Foco en la solución: puede haber situaciones en las que el cliente no reciba la solución que esperaba para su problema, pero debe a cambio obtener algo positivo, aunque eso simplemente sea la sensación de haber sido escuchado.

 

  • Escucha activa: los equipos de atención al cliente siempre deben estar abiertos a escuchar tanto los buenos como los malos comentarios. Esa información que el consumidor da resulta imprescindible para definir las fortalezas y debilidades de la marca.

 

Crea experiencias de marca, no ventas

La conexión con el cliente se genera a través de la experiencia, no solo de la venta. Por eso como marca no solo hay que enfocarse en vender, sino en aportar y en la experiencia que se crea alrededor de (pero no únicamente en) la venta.

Un ejemplo de esto es Starbucks, que no solo ofrece un buen café, sino todo un ambiente que invita a la creatividad y un equipo de trabajadores que individualiza el trato al cliente simplemente escribiendo su nombre y una carita sonriente en los vasos.

Apple es otro ejemplo de cómo la experiencia cuenta. Los usuarios de iPhone o de ordenadores Mac no destacan solo lo rápidos y eficientes que son los dispositivos, sino el trato que reciben en las tiendas o la sensación de pertenecer a un grupo selecto.

 

Emular a Apple o Starbucks no es complicado si se aplican estos consejos:

  • Presta atención a cada elemento que influye en la experiencia, desde el olor de una tienda hasta el diseño UX y SEO de una web pasando por el lenguaje que usan tus empleados para comunicarse con el cliente.

 

  • Ofrece un valor añadido: este puede ser un descuento en la siguiente compra, consejos de uso del producto o servicio a través de redes sociales o email marketing, servicio técnico gratuito gracias a una garantía ampliada o la personalización de aquello que la marca ofrece.

 

  • Busca la diferenciación: cualquier marca puede vender lo mimo que la tuya, así que haz que la experiencia sea ese valor diferenciador.

 

Conclusión: el gran arte del branding

A lo largo de este artículo hemos visto como cada elemento del branding influye en la creación de una marca de éxito.

Al dominar el arte del branding, podrás transformar tu negocio en una marca sólida y memorable. Deja una huella duradera en la mente de tus clientes y alcanza el éxito empresarial que deseas. ¡El branding es la clave para destacar y perdurar en el mercado!

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

El valor de una marca: más que un logo, tu huella en el mundo. El ejemplo de Zara

Te guste más o menos la moda, seas o no de ir de tiendas, es imposible no conocer el valor de una marca como Zara. Podríamos definir a esta marca como el gigante del fast fashion y del retail, pero detrás de ella hay mucho más. Hay una revolución en la compraventa de ropa y accesorios, y también una historia impactante que sigue creciendo, generando empleo y vistiendo a personas de todo el mundo.

Pero Zara no se convirtió en ese gigante que conocemos de la noche a la mañana. En la época de la viralización puede costar entender que Zara ha necesitado años y una evolución y adaptación constantes para ser hoy una de las marcas de moda que siempre aparecen en top of mind de la gente.

Porque una marca es más que un logo o un nombre, es una historia, una experiencia e incluso una cultura. O, como dice Jeff Bezos, Presidente Ejecutivo de Amazon.

“La marca de una empresa es como la reputación de una persona.”

Jeff Bezos

Acompáñanos en este recorrido y descubre, con el ejemplo de Zara, cómo construir el valor de una marca.

Construyendo una marca sólida y auténtica

En 1975 Amancio Ortega, un empresario coruñés, tuvo una idea: abrir una tienda en su ciudad (La Coruña, Galicia) que vendiese ropa en tendencia pero a precios más bajos. Las gallegas (pues empezó con moda femenina) tuvieron así una oportunidad de vestir a la moda incluso cuando su presupuesto era ajustado.

Años después el objetivo de Zara sigue siendo el mismo, y así lo recuerdan en su web corporativa: ser un motor de cambio en el panorama de la moda, con tendencias e inspiración al alcance de todos.

Esto les llevó a introducir en España (y exportar luego al mundo) el modelo de negocio del fast fashion, en el que cada dos semanas sus tiendas reciben nuevos productos. Cuando un diseño no funciona, enseguida toman cartas en el asunto y lo retiran para sustituirlo. En esa novedad, adaptación y autenticidad, que han permanecido inalterables a lo largo de los años, reside el valor de marca de Zara.

 

Definiendo la esencia de tu marca: valores y propósito

Si tienes que llevarte una primera lección (porque habrá muchas más) de Zara es esta: define la esencia de tu marca y trabaja con ella en mente.

El gran éxito de la primera tienda hizo que Amancio Ortega validase la propuesta de valor de su marca: moda en tendencia a precios asequibles. Desde entonces ha replicado esa idea con maestría, siempre adaptándola a los tiempos, en los más de 2000 establecimientos de Zara que hay en la actualidad. También en su e-commerce, en el que la novedad también es constante.

El valor de la marca debe ser por tanto esencial, diferenciador e identitario. Alrededor de este habrá otros valores, siempre relacionados, interdependientes y también muy bien definidos.

¿Cómo definir la esencia de tu marca e intentar emular los pasos de Zara?

  • Haz un estudio de mercado para conocer cuáles son los valores de tus competidores y encontrar aquellos que son propios de tu marca y la diferencian.

 

  • Estudia también las necesidades de los consumidores y cuáles no están cubiertas (Amancio Ortega escuchó a todas las mujeres que querían vestir a la moda pero no querían o no podían comprar en la industria del lujo, especialmente tras un largo periodo de dictadura).

 

  • Establece y estructura los valores de tu marca y busca la esencia que todos tienen en común y que los representa.

 

  • Enuncia ese valor principal y conviértelo en tu propósito (en el caso de Zara: «ser un motor de cambio en el panorama de la moda»).

 

  • Comunica esa esencia de marca a través de todos los canales de comunicación empresariales, tanto los internos como los externos.

 

Creando una identidad visual única: el diseño de tu marca

Cuando entras en contacto por primera vez con una marca, ¿qué es lo primero que detectas de ella? Posiblemente su logo y todos los elementos visuales que la rodean, desde el diseño de la web hasta la decoración de una de sus tiendas.

La identidad visual de una marca es clave para su reconocimiento. Cuanto más única sea esta, mejor se recordará. Además, el diseño debe ser un reflejo del valor de la marca y del propósito que quiere transmitir y con el que quiere posicionarse.

Creamos tu identidad visual única
Creamos tu identidad visual única

Volvamos al ejemplo de Zara y su logo. Aunque ha cambiado a lo largo de los años, siempre se ha mantenido de color negro y con una tipografía que refleja excelencia y simplicidad. Valores que son propios de la marca en sí, pues quien compra en Zara sabe que encontrará diseños elegantes, que se alejan de estampados llamativos y que optan generalmente por tonos neutros y líneas simples.

Pero la identidad visual es mucho más que un logo, es también el diseño de sus escaparates, que llaman la atención de cualquier viandante y siempre han sido una parte fundamental para la marca, o el diseño de su web, que utiliza las mismas tonalidades. En línea o en físico, su identidad visual persigue el mismo objetivo: que si estás navegando por internet o paseando por la calle, en cuanto des con un escaparate o con la página de Zara, reconozcas la marca y entres en su universo.

A la hora de crear el diseño de tu marca no pierdas de vista el valor de tu marca. Asegúrate de que cada elemento lo refleja y lo comunica.

 

Comunicando consistentemente: voz y tono de marca

Una vez logras que tu cliente entre en tu tienda o navegue por tu web, deberás comunicarte con esa persona y hacerlo con una voz y un tono que reflejen también el valor de tu marca.

Haz un ejercicio con nosotros y echa un vistazo a la página web de Zara o sus posts en redes sociales. Es posible que te sorprenda una sobriedad y una expresión verbal muy descriptiva. El minimalismo de su voz de marca es un reflejo de aquella esencia y aquellos valores que ya hemos analizado.

Si estás en proceso de crear una voz y tono de marcas sólidos y coherentes con la identidad de tu marca, sigue estos consejos:

  • Define a tu buyer persona para saber cómo debes comunicarte con él. Zara tiene claro que su público objetivo es adulto y que busca sofisticación. En consecuencia, utiliza un tono sobrio, serio y directo.

 

  • Ten presente la personalidad de tu marca. Como si fuese una persona, la marca tiene una historia, un futuro y una identidad que transmitir a través de sus mensajes.

 

  • Haz una lista de palabras y conceptos que la marca utilice con frecuencia y que la identifiquen. Zara habla mucho de «inspiración», de «cambio», de «moda». Estas palabras y sus derivados representan su valor de marca y están incluidas en gran parte de sus comunicaciones. Además, es importante que una marca disponga de un manual o guía de estilo que establezca algunas pautas (por ejemplo, qué persona gramatical usar para dirigirse al consumidor o la intensidad de adjetivación).

 

Estrategias efectivas para fortalecer el valor de tu marca

Como es de esperar, a lo largo de los años Zara ha tenido que enfrentarse a muchos desafíos. La toma de acción y puesta en marcha de estrategias efectivas han sido dos elementos clave para fortalecer la marca y mantenerla relevante a pesar de todo.

Veamos cuáles son algunas de esas estrategias y acciones.

Conectando emocionalmente con tu audiencia objetivo

El consumidor ya no busca entrar en una tienda y encontrar productos atractivos. Quiere que la marca le ofrezca mucho más; todo un universo que transmita un mismo mensaje.

Volviendo al ejemplo de Zara, la empresa de retail se ha establecido como mucho más que una tienda, sino como un imperio al que, estés en el país que estés, acudir para encontrar moda asequible. Esto transmite seguridad al cliente, que reconoce la marca Zara (y sus valores) por todo el mundo.

Según el Director General de Comunicación y Relaciones Institucionales del Grupo Inditex, Jesús Echevarría, «Zara ha sabido establecer con sus públicos un vínculo emocional gracias a la identificación con los valores que están en la identidad misma de la marca.»

Para lograrlo la marca ha trabajado una estrategia de marketing sensorial que tú también puedes aplicar:

  • Capta la mirada de tus clientes. Zara no hace publicidad en medios de comunicación tradicionales, por eso presta especial atención a la localización y la decoración de sus tiendas.

 

  • Crea un ambiente sensorial único que haga que el cliente reconozca y evoque los valores de tu marca. ¿Sabías que todas las tiendas de Zara huelen a lo mismo? Es una fragancia elegante pero sutil, para no saturar al cliente ni «opacar» su experiencia en la tienda. Lo mismo ocurre con la música.

 

  • Busca la cercanía. Zara forma a todos sus empleados para que miren a los ojos y traten con una exquisita educación a los clientes. Un negocio que ofrece servicios 100% en línea también debe asegurarse de que la atención al cliente, aunque no sea física, sea cercana, eficiente y conecte.

 

Construyendo relaciones duraderas: la importancia de la lealtad del cliente

De media, una persona puede entrar a una tienda unas dos o tres veces al año para comprar algo (o valorar una compra). En el caso de Zara la cifra aumenta a unas 15 visitas anuales por persona, lo que repercute claramente en su flujo de caja. El secreto para alcanzar esa lealtad entre sus clientes ha sido mantener claro su valor de marca y no dejar de ofrecerlo.

Todas sus tiendas (incluida el ecommerce) reciben nuevas prendas cada dos semanas. Esto genera un ciclo de producción y renovación constante que atrae clientes y los convierte en seguidores que permanecen pendientes de la próxima colección.

Los clientes por tanto pasan a ser también embajadores de la marca. Como si fuesen influencers, quienes compran en Zara generan efecto llamada sobre el resto, que acude a la tienda para ver y comprar las novedades que han visto en la calle y que en dos semanas desaparecerán.

Si quieres que tu marca también genere conexiones estables y rentables con sus clientes, sigue las estrategias de marketing relacional de Zara:

  • Fideliza a tus clientes y hazlos sentir únicos.

 

  • Busca el modo de aumentar la frecuencia de compra de los clientes que ya tienes (es más barato que conseguir clientes nuevos).

 

  • Premia su lealtad a través de descuentos, ventas exclusivas, programa de puntos…

 

Innovando en la experiencia del cliente: diferenciación a través del servicio

Seguro que cuando te pones a pensar modos de innovar y sorprender al público de tu marca terminas tomándote un paracetamol de tanto buscas ideas únicas. En esto Zara también tiene mucho que enseñarnos, porque la experiencia del cliente siempre ha estado en el centro de su cadena de valor.

Desde sus comienzos, cuando lo diferente era simplemente ofrecer moda barata, hasta la actualidad, Zara se ha esforzado por hacer más sencillo, cercano, emocional y cómodo el proceso de compra de sus clientes.

experiencia del cliente diferenciación con el servicio
Experiencia del cliente diferenciación con el servicio

Uno de los cambios más recientes en este sentido es el de incorporar la última tecnología en sus tiendas. La marca ha lanzado hace poco una app para ver las prendas en movimiento a través de la realidad aumentada. Además, en muchas de sus tiendas ya hay probadores inteligentes que permiten al consumidor solicitar otra talla o modelo en unos pocos clicks.

¿Cuál es por tanto la clave para diferenciar la experiencia del cliente que ofrece tu marca frente a la de otras? Cubrir la necesidad de tu cliente y resolver los problemas a los que este se va a enfrentar durante el proceso de compra.

Expandiendo el valor de tu marca en el mundo digital

¿Qué habría sido de Zara si se hubiese quedado en lo físico y en 2010 no hubiese lanzado su web de ecommerce? Muy probablemente no sería el caso de estudio que es hoy y en este artículo no estaríamos hablando de esta marca como ejemplo del sector retail.

La digitalización de Zara no solo ha sido a través de su web, sino que ha establecido una presencia sólida en las diferentes plataformas que han ido surgiendo, desde Facebook hasta TikTok pasando por Pinterest.

A continuación vamos a seguir observando y analizado cómo Zara es una marca relevante también en el mundo digital.

La presencia online: construyendo una sólida presencia digital

Esto es el siglo XXI, y una marca que no tiene presencia online está destinada al fracaso.

Esa huella digital hay que construirla y dejarla estratégicamente. Por eso muchas empresas optan por contratar un equipo profesional o una agencia de medios que diseñe un plan de marketing digital y branding.

Puesto que no hacen publicidad más que en casos muy concretos y, cuando la hacen, no suelen recurrir a medios de comunicación tradicionales (como televisión o prensa) la presencia en línea de Zara es potente, sólida y coherente con los valores de la marca. Esto es lo que puedes aprender de su estrategia:

  • Prioriza el contenido orgánico y construye comunidad a través de él. Por supuesto, es importante diseñar una buena estrategia de Social y Google Ads. No obstante, si todo el tráfico que consigues a tu web o los seguidores de tus redes son «pagados», lo más seguro es que se vayan pronto y no lleguen a conectar con la marca.

 

  • Diversifica los canales. Zara recibe millones de likes y follows en redes sociales, pero eso no les ha hecho olvidar su web (que también recibe millones de visitas) u otros canales como el email marketing. Es importante que, si una plataforma falla (por ejemplo, hackean el Instagram de tu marca), dispongas de otro canal para mantener a tu audiencia conectada.

 

  • Atrae tráfico hacia la web. Lo normal es que a través de la web el cliente pueda valorar mejor aquello que ofreces, comprar o ponerse en contacto directo contigo. Las redes también son valiosas en este sentido, pero una web es la casa de tu marca y es mejor recibir en ella las visitas. Para que sea un hogar acogedor al que la gente pueda llegar y quiera permanecer, trabaja el posicionamiento en buscadores y optimiza la experiencia de navegación.

 

Estrategias de contenido: contar historias que conecten con tu audiencia

El storytelling se ha encumbrado como una de las estrategias de marketing de contenidos más efectivas. El arte de contar historias implica que el mensaje se transmita, conecte y se recuerde mejor.

A pesar de tener un tono de marca muy descriptivo, Zara hace uso de algunos elementos del storytelling para conectar emocionalmente con su público. Por ejemplo, alrededor de la marca se ha construido toda una narrativa sobre su fundador, Amancio Ortega, y sobre todo lo que ha conseguido desde que abrió esa primera tienda en La Coruña hasta llegar a ser una empresa de capital abierto que cotiza en bolsa.

Esa historia de superación atrae a clientes que ven en Zara un ejemplo aspiracional, tanto por la moda que vende como por el camino que ha recorrido como marca.

Pero el storytelling de la empresa de retail no se queda solo en Amancio Ortega. En los últimos años Zara ha apostado por contar historias con sus colecciones. En su canal de YouTube publican recurrentemente videos cortos mostrando las nuevas prendas en formato narrativo. De este modo logran que su público conecte más profundamente con la historia y no solo con el producto.

 

Social media y branding: aprovechando las plataformas sociales para impulsar el valor de tu marca

Los consumidores buscan en redes sociales a una marca antes de comprar en ella. Entienden que a través de plataformas como Instagram o TikTok pueden conocer cuál es el valor de la marca.

El caso de Zara es un ejemplo de cómo las redes sociales deben ser prioridad en la estrategia de branding y contenido de una marca. Sus esfuerzos han ido dirigidos a construir una gran base de seguidores (suman unos 200 millones entre todas las redes). Para ello han seguido una estrategia que puede servir como ejemplo a otras empresas:

  • Ser constante (y coherente) con las publicaciones. Si quieres crecer, especialmente al principio, debes publicar con asiduidad. Se recomienda que el número de publicaciones semanales sea de 2-3 pero, según los valores de la marca y su esencia, esta cifra puede aumentar. Zara por ejemplo publica a diario en todas sus redes (incluso más de una vez al día) porque debe reflejar la continua novedad de sus tiendas.

 

  • Generar conversaciones: ¿sabías que las nuevas generaciones evitan llamar por teléfono? E incluso podríamos decir que evitar ir a un establecimiento si pueden hacer una gestión en línea. Por lo tanto, la presencia digital de tu marca es clave para iniciar y mantener conversaciones con tu audiencia. No olvides contestar comentarios en redes sociales para lograrlo.

 

  • Elegir en qué redes sociales estar. Una gran marca como Zara puede permitirse estar en todas las redes, también porque su público, aunque es mayoritariamente adulto, está disperso por las diferentes plataformas. No obstante, si eres una marca que está empezando, centra los esfuerzos de tu equipo de marketing digital en aquellos canales en los que más interactúe tu público objetivo.

 

  • Probar nuevos formatos: ¿sabes lo que es ser  un early adopter? Implica estar al tanto de cualquier novedad digital y probarla. Zara no pierde tiempo cuando aparece una nueva red social pisando fuerte. Esto le permite ser innovadora y posicionarse antes que sus competidores.

Medición y evolución de el valor de tu marca

El poder del branding radica en gran parte en la medición y la evolución de la marca.

Es fundamental que el valor de la marca permanezca constante y coherente a lo largo de los años, pero tampoco conviene cerrar los ojos ante la necesidad de cambio.

El cambio puede venir dado por factores externos. Esto es lo que le ocurrió a otra gran empresa del sector terciario, Target. Con la crisis de 2010 la multinacional tuvo que desarrollar nuevas líneas de negocio y cambiar su comunicación, centrando el mensaje en que eran la tienda de alimentos más barata y cercana.

Otras veces el cambio es intrínseco a la propia marca (por ejemplo, si la percepción que tiene el público de ella es negativa). Considerar, medir y actuar ante estos cambios es fundamental para la supervivencia de la marca y de su valor.

 

Métricas clave para evaluar el éxito de marca

¿Cómo saber cuál es el éxito de tu marca entre los consumidores? Para que la medición sea lo más acertada y específica posible, es importante aplicar métodos cualitativos y cuantitativos y evaluar diferentes métricas:

  • Perceptuales: miden los sentimientos que despierta la marca en la audiencia a través de parámetros como la satisfacción, la reputación, la confianza o la opinión sobre la marca.

 

  • De interacción: evalúan el grado de implicación de los clientes con la marca.

 

  • De alcance: indican cuánta cuota de mercado cubre la marca y a cuánta gente llega.

 

  • De conversión: analizan (normalmente a través de la web y del resto de canales de venta) cuánta gente compra, cuánta valora la compra pero no la completa, etc.

 

  • De fidelización: arrojan datos sobre el número de personas que muestran lealtad hacia la marca.

 

A la hora de evaluar el éxito de una marca no basta con los datos financieros. Es fundamental considerar variables aparentemente intangibles pero que muestran cuál es realmente el valor de la marca más allá del capital que tiene acumulado.

 

Adaptándose a los cambios: cómo evolucionar sin perder el valor de tu marca

Pensar que tu marca puede permanecer inalterable durante los años, sin evolucionar ni adaptarse, es un error.

Son muchos los ejemplos de marcas que han perdido a su clientela y han estado a punto de fracasar por no responder a los cambios a tiempo. Zara, por supuesto, no es uno de estos ejemplos. La empresa ha sabido adaptarse según han ido evolucionando las necesidades de su audiencia y de la sociedad en su conjunto.

Un cambio fue incorporar el ecommerce como una pata fundamental en su estrategia de marketing y ventas. No obstante, este cambio nunca amenazó su identidad de marca, sino que supuso una evolución. Zara sigue apostado por la rotación constante en sus tiendas físicas, aunque podría ser tentador (y un ahorro en costes) actualizar e innovar solo la web. Sin embargo, esto supondría renunciar a uno de sus valores fundamentales: establecimientos cercanos al cliente y con una experiencia de compra única.

Si ha llegado el momento de evolucionar tu marca pero sin perder su esencia, esto es lo que debes tener en cuenta:

  • Establece el por qué del cambio, ya que este actuará como guía.

 

  • Céntrate en tus clientes y en cómo ellos han evolucionado.

 

  • Mantente fiel a los valores y a la identidad de tu marca.

 

  • Piensa en el cambio con positivismo: es una evolución, no una ruptura total con lo de antes.

 

La retroalimentación del cliente: una guía para mejorar continuamente

¿Sabías que Zara toma la mayoría de decisiones según la retroalimentación que recibe de sus clientes? Lo que su audiencia dice y piensa actúa como guía para los directivos, diseñadores y demás equipos de la empresa.

Veámoslo con un ejemplo. En 2014 Zara lanza una camiseta a rayas con una estrella dorada de seis puntas en el pecho en la que los medio israelíes vieron una clara similitud con el uniforme que los nazis hacían llevar a los presos judíos en los campos de concentración. Zara escuchó las criticas y no solo pidió disculpas, sino que retiró la camiseta del mercado.

Las opiniones y, sobre todo, las quejas de los clientes no solo deben ser motor de cambio, sino de mejora. De hecho, se considera que esa escucha y comprensión atenta son dos de las claves del éxito de Zara, las cuales le han reportado numerosos beneficios.

Si también quieres aplicar esta estrategia de comunicación para tu marca, deberás realizar:

  1. Estudios de mercado para comprender las necesidades, comportamientos de compra y preferencias de tu cliente ideal.
  2. Análisis de datos que permitan identificar patrones y tendencias.
  3. Encuestas y entrevistas, especialmente a clientes fieles de la marca, para tener testimonios en primera persona.
  4. Recolección de datos en redes sociales, prestando especial atención a lo que se está diciendo de la marca (tanto bueno como malo).
  5. Pruebas de productos en focus groups para evaluar su aceptación antes de sacarlos a la venta.

 

Conclusión: lo que Zara nos enseña sobre el valor de una marca

Zara es una de esas marcas cuyo recorrido deja grandes enseñanzas. No podría ser de otro modo para una empresa cuyos ingresos aumentan año tras año y que, cuando ha visto peligrar el valor de su marca, ha sabido reaccionar y seguir dando respuesta a las necesidades de sus clientes.

Emular la estrategia de Zara es complicado porque no siempre se tienen los recursos. No obstante, hay lecciones que no podemos olvidar:

  • Definir y comunicar de manera coherente y constante el valor de la marca.

 

  • Poner en el centro al cliente para conocer sus necesidades y cubrirlas con rapidez, innovación y efectividad.

 

  • Adaptarse al mundo digital y a la llegada de cambios de paradigma.

 

  • Establecer una comunicación fluida con el público.

 

¿Quieres construir una marca de valor? Ponte en contacto con nuestro equipo y haz brillar tu marca.

Contactar con el equipo

  • Si tienes una web no dudes en comunicárnosla.

5 trucos rápidos para mejorar su branding de empresa

Considera que el tiempo es tu enemigo si todavía no empezaste a trabajar el branding de empresa o personal. Y esa fuerza de marca es exactamente lo que va a decidir un potencial cliente de elegir tu empresa o la de tu competidor.

En el podcast de hoy, veremos 5 consejos fáciles que puedes poner en marcha ya para mejorar tu imagen de empresario o empresa.

 

Detallo en el podcast los 5 puntos siguientes:

Sigue leyendo «5 trucos rápidos para mejorar su branding de empresa»